Conejo proyectado en la penumbra
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Lee el mensaje de Lucilla.
Busca a Lucilla.
Lucilla: «When the Bird Glides Across the Sky»... es la canción que escuché anoche, cuando no podía dormir. Los rinascitenses tienen un gusto exquisito para el arte.
Lucilla: Pero es pegadiza, no dejo de darle vueltas. No sirve para conciliar el sueño. Borrar.
Lucilla: Siguiente... el desayuno de hoy. Mmm, estilo roya.
Lucilla: Algo trivial, borrar también. Aunque estaba delicioso.
Lucilla: Excelente, parece que mi invitado ha llegado. Dejaré el resto para después.
Lucilla: ¿Qué? ¿Te parezco algún tipo de robot murmurador?
Errante: Perdón, rectora. ¿Estabas...?
Lucilla: Perfilando recuerdos. ¿Te resulta curioso mi Forte?
Errante:
Lucilla: Todo el mundo deja frecuencias en los objetos que lleva consigo. Mi Forte me permite leer y analizar esa información.
Lucilla: Esas frecuencias, en cierto sentido, son sus recuerdos.
Lucilla: Puedo leerlas, analizarlas y almacenarlas en mi mente, borrando o añadiendo recuerdos a voluntad. A eso lo llamo «perfilar recuerdos».
Lucilla: Pero el cerebro tiene sus límites, así que debo seleccionar qué recuerdos conservar... y cuáles descartar. Como has visto antes.
Errante:
Lucilla: Es diferente de la amnesia. Con la amnesia, los recuerdos pueden volver.
Lucilla: Sin embargo, cuando yo «borro» algo perfilando recuerdos, elimino la frecuencia por completo. No hay forma de recuperarla.
Lucilla: Muy bien, volvamos al tema. Te cuento todo esto porque está relacionado con lo que te dije antes en el mensaje.
Errante:
Lucilla: Correcto. Necesito tu ayuda para confirmar algo. ¿Puedo pedirte prestado un objeto que siempre lleves contigo?
Errante:
Lucilla: ¿Oh? Aún la tienes. Perfecto. Los objetos con significado personal son portadores de frecuencias más intensas.
Lucilla: Errante, necesito hacerte algunas preguntas. Empecemos.
Lucilla: Comprendo lo sucedido a grandes rasgos. Al final de la Celebración, Sigrika y tú entrasteis al Lado Oscuro para resolver el último acertijo, y os encontrasteis con «otra Sigrika».
Lucilla: Y te diste cuenta de que era falsa cuando dijo: «¿Realmente debería ser tan importante encontrar una respuesta?»
Errante: Has acertado en todo. Es increíble cuánto has averiguado solo con la tarjeta.
Lucilla: Para mí, tus recuerdos se reproducen como una película. Puedo pausarlos y estudiarlos fotograma a fotograma.
Lucilla: Entonces, ¿qué pasó después de que la falsa Sigrika se mostrara?
Errante: Entonces... había un conejo. Recuerdo perseguirlo. Era el mismo que vi justo tras entrar al Lado Oscuro.
Lucilla: Ya veo. Gracias, Errante. Creo que he encontrado lo que necesitaba.
Lucilla: ¿Recuerdas cuando dije que Mornye comparó las frecuencias y descubrió que el conejo era probablemente la causa de la anomalía del Lado Oscuro?
Lucilla: El conejo lleva a quienes entran al Lado Oscuro a afrontar lo que temen y tratan de evitar. Como Sigrika al encontrarse con su alter ego.
Lucilla: Desde entonces, la anomalía ha persistido. Algunos estudiantes y profesores se han encontrado en la misma situación.
Lucilla: Teniendo en cuenta el adelanto que el Gran Arquitecto os dijo al Dr. Luuk y a ti, ese conejo debería ser uno de los truquitos de los Fractsidus en este juego suyo.
Lucilla: Mira que atreverse a dañar a mis alumnos y colegas usando métodos tan despreciables... Como rectora, me aseguraré de que reciban su merecido.
Errante:
Lucilla: Ese conejo es su peón, así que puedo volverlo contra ellos.
Lucilla: Lo atraeremos, lo capturaremos y eliminaremos la anomalía de raíz. A continuación, usaré mi Forte con él para obtener información sobre los Fractsidus.
Lucilla: Pero movilizar los recursos de la Academia podría alertar a nuestros enemigos. Necesito un ayudante personal: alguien de confianza, que conozca bien el Lado Oscuro... y ese eres tú.
Errante:
Lucilla: ¡Je, je! Podemos denominarlo un proyecto de campo. Un estudio conjunto entre profesora y estudiante.
Lucilla: Estupendo. Escuchar eso me tranquiliza.
Lucilla: Resulta llamativo que, aunque muchos hayan entrado al Lado Oscuro, solo unos pocos fueron elegidos por el conejo.
Lucilla: A pesar de que el incidente de la Celebración era un plan de los Fractsidus dirigido a Sigrika y a ti, las demás víctimas podrían haber seguido un patrón que atrajo al conejo.
Errante:
Lucilla: Exacto. Necesitamos descubrir qué hizo cada uno de ellos en el Lado Oscuro y así poder comparar.
Lucilla: Podría haber un patrón que atrae al conejo. La Academia ya ha investigado a las víctimas.
Lucilla: Basándome en lo averiguado, cabe destacar algunos posibles factores.
Lucilla: Como cuánto tiempo permanecieron en el Lado Oscuro, si entraron con un propósito o deseo fuerte y si trajeron algo de vuelta.
Lucilla: Nuestro próximo objetivo es un profesor con una opinión bastante enérgica contra la gestión de la Academia. Por eso tú, como alumno, eres la mejor opción para acercarte a él.
Errante:
Lucilla: No del todo. Algunas de sus creencias simplemente no se alinean con las ideas de la junta escolar.
Lucilla: Dejando eso de lado, apoyaré tu investigación desde el Lado Oscuro. Mi Forte será crucial para descubrir lo que experimentaron.
Lucilla: Cuando hables con él, intenta hacerte con un objeto personal suyo. Eso me permitirá revivir sus recuerdos en el Lado Oscuro.
Errante:
Lucilla: Ajá. Bueno, te he enviado la información básica sobre la víctima. Y toma esto.
Errante:
Errante:
Lucilla: No subestimes este «espejito». En realidad es un aparato de comunicaciones. Es normal que los socios tengamos una línea privada, ¿no?
Lucilla: Se hace tarde. Voy al Lado Oscuro. La investigación en el campus queda en tus manos.
Lucilla: Ah, y revisa tu teléfono. Te he enviado un mensaje.
Lee el mensaje de Lucilla.
Dirígete al campamento donde está el profesor Sevi.
Errante:
Errante:
Lucilla: Lo tienes demasiado cerca. Si lo usas así, resultaría demasiado sospechoso.
Lucilla: Relájate. Ya ajusté la configuración antes de dártelo.
Lucilla: Simplemente debes llevarlo en el bolsillo. La clave es mantener la calma y actuar con naturalidad.
Avanza y encuentra al profesor Sevi.
Pregunta a los estudiantes por la situación.
Estudiante perezoso: Uf, la ley de conservación... a ver, ¿por qué no es técnicamente simétrico el tiempo entre días festivos y días laborables?
Estudiante perezoso: Tras el viernes, llega el fin de semana, pero cuando llega el lunes de nuevo, se necesitan cuatro días completos para que vuelva a ser viernes. ¡El tiempo no está dividido de forma uniforme!
Estudiante preocupado: Tal vez cuando inventaron los días laborables y los fines de semana, no pensaron en esa ley. Ya sabes, la ciencia rara vez es aceptada por las masas a las primeras de cambio.
Estudiante preocupado: Sea como sea, probablemente deberíamos centrarnos en el examen. Escuché que la rectora Lucilla escribió las preguntas. Imagínate cuántos suspenderán... Novatillo, más te vale estar preparado.
Errante:
Estudiante perezoso: ¿Guías para el examen? ¿Te refieres a notas, exámenes anteriores o apuntes de clase? Olvídalo. Nada de eso sirve con los exámenes de la rectora Lucilla.
Estudiante perezoso: Según ella, «no hay que verlo como una prueba de conocimiento, sino como una evaluación de tus habilidades para la vida».
Estudiante perezoso: «Después de todo, aquí en Fuegostelar, el conocimiento no es solo para presumir. Es lo que te permite respirar y seguir adelante».
Estudiante preocupado: Sí, no le gustan nada esos viejos académicos que se pasan el día hablando de teorías.
Errante: Hablando de nuestros profesores... ¿Hay alguno que sea un poco más permisivo con los estudiantes? ¿Tal vez el profesor Sevi?
Estudiante perezoso: El profesor Sevi... puede ser. La gente dice que trata a los estudiantes como si fueran sus propios hijos. Lo vimos hace poco.
Estudiante preocupado: ¿Pero no es él uno de esos «viejos académicos» que no le gustan a la rectora?
Estudiante preocupado: Una vez los vieron discutir. Él se negó a comprometer sus aspiraciones académicas, y terminaron de mala manera.
Estudiante perezoso: Uf, dramas de adultos... No nos detengamos en eso. Ah, ¿y por qué preguntas sobre el profesor Sevi?
Errante:
Estudiante perezoso: Entendido. Está por la zona. Lo encontrarás más adelante.
Errante: Y... ¿cómo es tu receptor?
Lucilla: ¿Quieres adivinarlo?
Errante:
Lucilla: Tenemos ganador. Je, je, buena asociación.
Lucilla: Lamentablemente, no acertaste. Piensa en algo que conjunte con un espejo, como un lápiz de labios.
Continúa avanzando y encuentra al profesor Sevi.
Lucilla: Je, je, lo recuerdan perfectamente. Supongo que mi discurso en la ceremonia de apertura no fue una completa pérdida de tiempo.
Errante:
Lucilla: Oh, no te preocupes. Simplemente recopilé las mejores ideas de los profesores para las preguntas del examen... y añadí un poco de profundidad extra.
Lucilla: Por supuesto que no. Si tuviéramos disputas feas por cuestiones académicas, la Academia Fuegostelar ni siquiera existiría.
Pregunta a otros profesores por la situación.
Profesor Karl: Lo leí enterito. Aparte del título, el resto era aburridamente largo e irritante, como una maldita Sierpe de Vacío.
Profesor Karl: Y no te atrevas a incluir mi nombre en tus agradecimientos. ¡Eso sería calumnia! Eso es todo.
Profesor Karl: ¿Eh? ¿Un estudiante de primer año? ¿Qué pasa?
Errante:
Profesor Karl: Si tienes algo que decir, dilo. La indecisión no es buena en un alumno de Fuegostelar.
Profesor Karl: Los estudiantes como tú siempre sois unos indecisos. Si te llevas esa costumbre a las investigaciones... Sinceramente, no sé en qué pensaba Lucilla cuando te admitió.
Lucilla: Esa voz... debe ser el profesor Karl. Será mejor que le respondas con sinceridad. Es íntegro y directo.
Errante: Antes vi que estaba molesto con su estudiante, así que no quería molestar. Profesor, ¿por casualidad ha visto al profesor Sevi?
Profesor Karl: ¿Sevi? Probablemente está preparando su equipo. Últimamente, su investigación lo tiene atrapado.
Profesor Karl: Desde que regresó del Lado Oscuro, ha estado pidiendo que lo cierren. Dice que nadie debería volver a entrar allí. Tuvo otra gran discusión con los altos mandos.
Errante:
Profesor Karl: Quién sabe. Probablemente por culpa de Lucilla y los suyos. Deben haber estropeado algo, y Sevi se enteró.
Profesor Karl: Al ser nuevo, probablemente no lo sepas. Sevi y yo no nos llevamos muy bien con Lucilla.
Profesor Karl: Es buena maestra, ¿pero como líder de la Academia? ¡En absoluto!
Profesor Karl: Si se trata de erudición, tenemos a genios como la profesora Mornye. Si se trata de liderazgo, tenemos inversores con mucha más experiencia.
Profesor Karl: Y sin embargo ella, una Resonadora promedio sin una pericia especial, está dirigiendo el futuro de la Academia. ¿En serio?
Errante:
Profesor Karl: Uf, olvídalo. Ni siquiera sé por qué hablo de esto con un alumno. Supongo que llevo demasiado tiempo guardándomelo.
Errante: Sobre lo que acaba de decir el profesor Karl...
Lucilla: No te preocupes. Estoy bien. En mi posición, escuchar voces escépticas es parte del trabajo.
Lucilla: Pero dime, Errante, ¿cómo crees que debería ser una rectora, y hacia dónde debería dirigirse la Academia Fuegostelar?
Errante:
Lucilla: No hay prisa. Lo comprobarás tú mismo. Sigamos. El profesor Sevi debe estar más adelante.
Encuentra al profesor Sevi.
Lucilla: Y una cosa más, él también es un Resonador de tipo memoria. Puede reproducir y proyectar objetos de sus recuerdos.
Lucilla: Para que mantengas la concentración, me quedaré callada durante vuestra charla.
Habla con el profesor Sevi.
Sevi: Llegas tarde. ¿Trajiste todos los materiales que te pedí?
Sevi: Pásame el recalibrador... ¿Mmm? ¿Qué...?
Sevi: Ay, perdón. Pensé que eras mi asistente. Tú eres... ¿Nos conocemos de antes?
Sevi: Ah, ¡el periódico de la Academia! Debes ser el alumno que posibilitó que la Ceremonia del Nuevo Sol fuera un éxito, ¿verdad?
Errante:
Sevi: Dime, cuando el programa de lanzamiento del Helios falló, ¿cómo lograste recalibrar los parámetros? ¿Y qué hay de los datos del Reactor que...?
Errante:
Sevi: Ver un proyecto cobrar vida siempre me emociona de más. Yo mismo ayudé con parte del mecanismo de lanzamiento.
Sevi: Oh, ni siquiera me he presentado apropiadamente. Soy Sevi, profesor del Departamento de Ingeniería. Galardonado con el Premio Fuegostelar de la Unión Intergaláctica.
Sevi: Este premio no se ha otorgado desde hace años debido a la dificultad de la situación. Oh, no me malinterpretes. No estoy presumiendo.
Sevi: Lo conservo para recordarme a mí mismo que nuestra ciencia solía progresar, aunque ahora...
Sevi: No importa, Errante. ¿Qué te trae por aquí?
Errante: (Lucilla mencionó que no se lleva bien con la junta escolar. No puedo permitir que sepa que ella me envió).
Errante: (Aun así, ambos somos víctimas del Lado Oscuro. Tal vez comenzar por ahí sea lo más acertado).
Errante: Estoy aquí para hablar sobre el Lado Oscuro. Sigrika y yo tuvimos un accidente allí, y escuché que otros estudiantes y profesores experimentaron algo similar.
Errante: Hay tantas historias contradictorias al respecto. Como alguien que ha estado allí, quiero saber si todos vimos lo mismo. Usted también ha entrado, ¿verdad, profesor?
Sevi: Yo... Antes de eso, dime, ¿qué viste allí dentro?
Errante:
Sevi: Lamentablemente, aunque entré al Lado Oscuro, no vi eso.
Sevi: Aun así, con todos estos incidentes, el lugar debería sellarse completamente, especialmente para los alumnos.
Sevi: Ahora debo prepararme para un experimento. Hablemos de este tema en profundidad la próxima vez. Oh, y...
Errante:
Sevi: Ahora, esa medalla te pertenece. Puede que se haya suspendido el Premio Fuegostelar, pero tu contribución en la Ceremonia del Nuevo Sol merece reconocimiento.
Sevi: Lo que necesitamos ahora es otro avance tecnológico, así que tómatelo como un reconocimiento personal.
Contacta a Lucilla.
Lucilla: Sí, lo escuché todo.
Errante: Parece que el profesor Sevi no quiere hablar sobre lo que vio en el Lado Oscuro.
Lucilla: Aun así, la medalla es una pista valiosa. Está profundamente conectada con él.
Lucilla: Coloca la medalla frente al espejo de mano. Como no puedo tocarla, leeré y ajustaré su frecuencia a distancia.
Errante:
Lucilla: Excelente. Déjame el resto a mí.
Contacta a Lucilla para entrar en el Lado Oscuro de la Academia.
Errante: Rectora, ¿aún puedes oírme?
Lucilla: Sí. Las comunicaciones son estables. Empecemos.
Avanza buscando pistas.
Sevi: Qué raro. Preparé el área como decía el acertijo que me dio la Academia, pero ahora está...
Sevi: ¿Quién cambió el acertijo? ¿Quién alteró la escena? ¿Podría ser ese conejo del que hablan los estudiantes?
Sevi: Sea como sea, debería concentrarme en restituir el espacio mediante la proyección de memoria. Si un estudiante se confunde y causa otro accidente, será todo un dolor de cabeza.
Lucilla: *Mmm*. Así que este es el recuerdo del profesor Sevi cuando entró por primera vez al Lado Oscuro. Se quedó aquí bastante tiempo y usó su Forte.
Lucilla: Está claro que él era parte del personal involucrado en la Celebración del Nuevo Sol. Vino para restaurar la escena alterada.
Lucilla: Pero...
Errante: ¿Pasa algo?
Lucilla: No... Quizás porque yo también soy una Resonadora tipo memoria, hay algo que me llama la atención.
Lucilla: La gente piensa que los Resonadores tipo memoria somos maestros de los recuerdos y las emociones, que no nos afectan ni las ilusiones ni los insultos.
Lucilla: Pero ningún Forte es perfecto. Cuando nos centramos en manipular recuerdos, la información nos inunda la mente.
Lucilla: Es entonces cuando somos más vulnerables. La anomalía del Lado Oscuro ataca a la mente... Si yo fuera miembro de los Fractsidus, atacaría entonces...
Lucilla: Esta proyección no durará mucho. Sigamos adelante.
Busca la proyección del profesor Sevi.
Inspecciona la proyección del profesor Sevi.
Sevi: Aquí, es como si el tiempo transcurriera de forma distinta. ¿Ya llevo media hora?
Sevi: Esto... debería ir aquí. Espera, el conejo...
Sevi: ¡Tú otra vez! ¿Eres tú quien cambió el acertijo y distorsionó este lugar? ¡Ven!
Lucilla: Este recuerdo registra el momento en que se encontró con el conejo. Antes de eso, mencionó el paso del tiempo. ¿Podría ser ese otro factor clave?
Errante: ¿El resto de víctimas tuvo un comportamiento similar?
Lucilla: No saquemos conclusiones precipitadas todavía. Sigamos.
Avanza siguiendo la proyección del profesor Sevi.
Sevi: ¿Te marchas de nuevo? Da igual lo bien que se te dé el escondite, tu rastro permanece en mi memoria.
Sevi: Solo necesito usar mi Forte otra vez.
Sevi: De nada sirve esconderse. Sé que estás ahí.
Sevi (Lado Oscuro): ¿Te sorprende encontrarte a ti mismo?
Sevi: Tú... No, sé lo que eres. El Lado Oscuro es un espejo. Solo eres mi sombra.
Sevi (Lado Oscuro): Ja, ¿y qué si lo soy? Sigo siendo parte de ti. ¿Te asusta que tu sombra pueda conocer algunos de tus secretos?
Sevi (Lado Oscuro): Secretos de los que huyes...
Sevi (Lado Oscuro): Estás atrapado, desesperado por progresar, como ese investigador de Huanglong que lo sacrificó todo por la verdad.
Sevi (Lado Oscuro): Espectro de Pascar... ¿Ese nombre te suena?
Sevi: No me parezco en nada a Pascar.
Sevi (Lado Oscuro): Oh, en eso tienes razón. Ni siquiera tienes el valor de sacrificarlo todo. Por eso estás atrapado aquí, como una rata de laboratorio corriendo en círculos.
Sevi (Lado Oscuro): Pero, ¿y si te dijera... que la respuesta que has estado buscando está aquí? Te revelaré algo sobre tu proyecto actual. Vamos, echa un vistazo.
Sevi: ¿El modelo de datos... estaba mal desde el principio? ¿Es aquí donde está el error? Si lo arreglo, mi segunda hipótesis podría funcionar.
Sevi: Entonces, basándome en el modelo corregido, el resultado debería ser... Espera, ¿falta una fórmula? La primera mitad coincide perfectamente con mi deducción...
Sevi: ¿Y el resto? ¿Dónde está la otra mitad de la fórmula?
Sevi (Lado Oscuro): Jamás dije que fuera gratis. Hagamos un trato justo.
Sevi (Lado Oscuro): Ofréceme algo del mismo valor, y la respuesta será tuya. Mira, hasta te he preparado todo lo necesario. Todo lo relacionado con la investigación.
Sevi (Lado Oscuro): Tesis, datos... todo está aquí. Bien, ¿cuál es el precio de la verdad?
Sevi (Lado Oscuro): ¿Ves? No tiene nada de relevante. Tu informe no vale nada.
Sevi (Lado Oscuro): ¿Quieres volver a probar?
Sevi (Lado Oscuro): Ah, no, no, no. No basta. ¿Dónde está tu orgullo por el conocimiento? ¿Por qué no apostarlo todo?
Sevi: Eso... no puede ser...
Sevi (Lado Oscuro): Sí que puede. Has gastado todas tus fichas. ¿Qué más puedes dar a cambio?
Sevi (Lado Oscuro): Ah, cierto. Casi lo olvido. Tu mayor honor, ¿no es así? Veamos si vale algo.
Sevi (Lado Oscuro): Mira eso. Lo has dado todo, y aun así, no te llega ni para una sola respuesta.
Sevi (Lado Oscuro): O tal vez... la respuesta esté en otra parte. Quizá la aclamada búsqueda científica en Lahai-Roi no contribuye en nada al avance de la civilización humana.
Sevi (Lado Oscuro): Y por supuesto, no puede cambiar lo que duerme bajo Lahai-Roi. Sabes exactamente a qué me refiero.
Sevi: ¡Basta! ¡No entiendes nada!
Sevi (Lado Oscuro): ¿Ah, no? No te queda nada. Ah... quizá te quede una última cosa por darme.
Sevi (Lado Oscuro): Tu vida. ¡Vamos! Esta es la parte que más os gusta a los idealistas, ¿no es así?
Sevi: Te lo dije. ¡No lo entiendes! ¡No haces más que aprovecharte de quienes buscan la verdad desesperadamente!
Sevi: ¡No dejaré que nadie más entre a esta habitación!
Errante: Así que por eso el profesor Sevi estaba empeñado en mantener a todos fuera del Lado Oscuro...
Lucilla: Estaba protegiéndolos a su manera. Temía que estudiantes entusiastas o maestros apasionados pudieran intercambiar sus vidas por una verdad ilusoria.
Lucilla: La excelencia no se mide solo en logros. A veces, se trata de afrontar la realidad y elegir vivir con dignidad.
Lucilla: En la Academia Fuegostelar perseguimos la verdad, sí, pero valoramos más el viaje que el destino. ¿Pretender medir cuánto valemos? Eso es verdadera ignorancia.
Lucilla: Ahora bien, si cotejamos las pistas de Sevi con los hallazgos anteriores de la Academia...
Errante:
Lucilla: Pasar más tiempo en el Lado Oscuro aumenta la posibilidad de ver al conejo, pero ese no es el origen.
Lucilla: Tienes razón a medias. La clave no es el Forte en sí. Es sobre lo que actúa.
Lucilla: ¿Recuerdas? El profesor Sevi usó su Forte para restaurar la escena, y otras víctimas estudiantes usaron los suyos para tomar algo del Lado Oscuro...
Lucilla: En ambos casos, alteraron el espacio. Ahí está el verdadero vínculo.
Errante: Ahora que hemos encontrado la respuesta, te espero aquí...
Errante: ¿Hola? ¿Lucilla?
Lucilla: Bueno, en realidad te oculté algo. Después de la Celebración, todas las víctimas del Lado Oscuro compartían un rasgo.
Lucilla: Todas eran Resonadores de tipo memoria. Y no somos muchos en la Academia...
Lucilla: Solo queda una. ¿Sabes lo que quiero decir?
Lucilla: Centré mi mente. Liberé mis pensamientos solo un poco. Le di una oportunidad a la amenaza.
Lucilla: Ese fue el módico precio que pagué para atraerla. En palabras del «profesor» de antes: un trato justo.
Lucilla: Si los Fractsidus se tomaron tantas molestias para invitarme, bueno, ¿cómo rechazar el banquete?
¿?: Ese alumno... Pareces confiar mucho en él.
Lucilla: Sí. Lo entenderás una vez que lo conozcas tú misma. Bueno, ¿cómo va la faena?
¿?: Tal y como planeábamos. No queda nadie en el Lado Oscuro.
¿?: Pero el conejo es astuto. Cada habitación tiene rastros de su frecuencia. No logro encontrar su rastro exacto.
Lucilla: Je. Si fuera fácil de atrapar, este pequeño «banquete» no sería tan entretenido, ¿verdad?
Lucilla: Y recuerda, si sucede algo inesperado, ya sabes qué hacer.
Lucilla: Si los Fractsidus se tomaron tantas molestias para invitarme, bueno, ¿cómo rechazar el banquete?
Errante:
Lucilla: Por supuesto. Y que si te lo hubiera dicho, me habrías detenido o intentado seguirme.
Lucilla: Pero hay algo que necesito que hagas ahí fuera.
Lucilla: El Lado Oscuro es inestable por naturaleza. ¿Recuerdas lo que dije? La Academia usaba acertijos para regular el acceso.
Lucilla: La mayoría han sido reemplazados por acertijos de los Fractsidus, pero todavía quedan originales ocultos en el Archivo de la Academia.
Lucilla: Y el archivo es... minucioso. Ten cuidado con lo que investigas allí.
Lucilla: Errante, necesito que establezcas una salida estable del Lado Oscuro con un acertijo desconocido para los Fractsidus.
Errante:
Errante: ¿Recuerdas lo que le dijiste a Sigrika en la Celebración? Pase lo que pase, nos mantenemos juntos.
Errante:
Lucilla: Aunque dijera que no, vendrías de todas formas, ¿verdad? Está bien. El Lado Oscuro es un laberinto. Dejaré pistas para guiarte.
Lucilla: Pero si algo sale mal, prométeme que saldrás inmediatamente.
Dirígete al Departamento Rabelle.
Busca el acceso que guarda relación con el Lado Oscuro.
Errante: Los acertijos alternativos para la Celebración del Nuevo Sol... Supongo que esto es lo que quería la rectora Lucilla.
Errante: ¿Qué hace aquí un guion gráfico? ¿Es una afición suya?
Errante: Espero que esto ayude.
Errante:
Entra al Lado Oscuro.
Continúa la exploración.
Errante: Qué raro. ¿Por qué hay Disonancias Tácitas aquí? Y todas van hacia ella.
Lucilla: Estás aquí. Ven...
Errante: Por esta ruta debería llegar hasta la rectora.
Derrota a las Disonancias Tácitas.
Errante: Está lleno de Disonancias Tácitas.
Errante: Esto es...
Sumérgete en lo profundo del Lado Oscuro.
Momentos antes...
Lucilla: Je, je, has acertado hasta mis gustos, ¿eh? Leer la mente de alguien siempre es facilísimo.
Lucilla: «La trágica vida de Lucilla», dirigida por Lucilla y protagonizada por Lucilla.
¿?: Bienvenida. Disfruta de tu propia película.
Lucilla: ¿Usas mi nombre y aun así le pones un título tan pobre?
Lucilla: Tenía entendido que los Fractsidus tenían a todo un dramaturgo... ¿Eso es lo que llamas «arte»?
¿?: «Esta es la historia de una chica que descubrió que podía leer recuerdos mientras crecía».
¿?: «Antes de saber siquiera quién era, absorbió demasiados recuerdos ajenos... hasta dejar de poder reconocerse a sí misma».
Lucilla: Robas la voz de Sevi, conviertes la vida de la gente en funciones baratas...
Lucilla: ¿Acaso puede considerarse esto «cine»? ¿Qué viene ahora, mi gran llegada a Lahai-Roi?
Lucilla: Qué detalle haber escrito hasta el final de la Academia por nosotros.
Lucilla: Si esto llegara a los cines, lo reproduciría a mayor velocidad para acabar con la agonía cuanto antes. El título lo dice todo. Menudo bodrio.
¿?: Así termina la película. Si se mira detenidamente, es un sinsentido, y su protagonista una ilusa patética.
¿?: Reescribiremos el guion y lo volveremos a grabar. Actriz, por favor, espere ante el telón.
Lucilla: ¿Mmm? ¿Hay escena postcréditos? ¿Ahora qué, a rehacer mi vida?
Lucilla: Genial. Ya que la entrada es gratis, me quedo hasta el final.
¿?: Remake de «La trágica vida de Lucilla», escena uno. ¡Acción!
¿?: La desvalida muchachita repite su pasado, vuelve a crecer y otra vez llega a la Academia Fuegostelar. Se enfrenta a la misma encrucijada.
Profesor serio: Ahora, anunciaré los resultados de la elección a director de la Academia Fuegostelar.
Profesor serio: La votación se ha realizado conjuntamente por el comité de cada departamento y el Panel de Investigación Especial de la Nueva Federación.
Profesor serio: Profesora Lucilla, ¡felicidades! Ha sido elegida como la nueva rectora de la Academia Fuegostelar.
Profesor serio: Bueno, entonces, rectora Lucilla, ¿unas palabras?
Lucilla (Actriz): Yo...
Da un discurso tras ser elegida.
Lucilla (Actriz): Gracias por confiar en mí, pero... no es mi intención aceptar el cargo.
Lucilla (Actriz): En comparación con otros, considero que... ¿Quizá no tenga nada en especial?
Lucilla (Actriz): No tengo en mi haber grandes logros académicos ni experiencia administrativa. Sinceramente, cuando estoy entre ustedes, a veces me siento insignificante.
Lucilla (Actriz): Nombrar líder a una don nadie puede ser peligroso para todos, ¿no creen?
Lucilla (Actriz): Ruego que comprendan mi decisión. Estoy más que satisfecha con ir a la retaguardia. Me gustaría solicitar que se repitiese la elección.
Abandona la sala de reuniones.
Continúa explorando.
Estudiante alegre: ¡Profesora Lucilla, la última vez nos quedamos en la página cincuenta y nueve!
Lucilla (Actriz): Perfecto, entonces página sesenta, esquina inferior derecha. Esta foto se tomó antes del Lamento.
Lucilla (Actriz): En aquel entonces, no existía el Mar Etérico, y la tecnología aeroespacial aún progresaba con libertad. Una de las sondas de la humanidad tomó esta imagen en el espacio...
Lucilla (Actriz): Nuestro planeta natal, ¿veis? Solo un punto azul pálido.
Estudiante arrogante: Entonces, ¿qué sentido tiene?
Lucilla (Actriz): ¿Perdona?
Estudiante arrogante: Quiero decir, ¿por qué tomar esa foto? Verla solo nos hace sentir irrelevantes.
Estudiante arrogante: Ese punto tan diminuto nos hace sentir insignificantes, incluso patéticos. Esa supuesta edad dorada de la exploración y la astronomía antes del Lamento... lo único que evoca es soledad.
Estudiante arrogante: Estamos solos en medio de esa oscuridad infinita, como la Academia Fuegostelar. Profesora, ¿qué importancia tiene que «exploremos» este asunto?
Lucilla (Actriz): Yo... no sé...
Profesor serio: ¡Qué disparate! ¿Quiere retirarse ahora, en la etapa más crítica del experimento? ¿Quién podría sustituirla?
Lucilla (Actriz): Y-yo solo... tengo miedo. Miedo de tocar esos instrumentos de nuevo. Miedo de ver resultados que no coincidan con lo esperado.
Profesor serio: ¿Tiene miedo al riesgo? ¡Entonces cambie al trabajo teórico! ¿Realmente va a dejar que todo lo que ha construido se quede en nada?
Profesor serio: ¿Cuánto tiempo lleva encerrada ahí dentro?
Estudiante arrogante: Ni idea. Solo escuchamos cosas rompiéndose... y sollozos.
Estudiante preocupada: ¿Quizás esté sufriendo otro episodio?
Estudiante preocupada: La locura causada por la confusión de la memoria...
Vuelve a la habitación del otro lado de la ventana.
Avanza hacia «ella».
¿?: Silenciosa, interiorizó su propia mediocridad... y dejó de avanzar.
¿?: La chica que una vez se forzó a mantenerse erguida, ahora se tambaleaba al borde del precipicio. Y el telón está a punto de caer.
Lucilla (Actriz): Ja... ¿Se me volvieron a mezclar recuerdos ajenos y propios? ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? La reunión ha terminado...
Lucilla (Actriz): ¿Qué me está pasando? Solo quiero olvidar. Borrar este maldito Forte.
Lucilla (Actriz): Borrar... claro. Si borro el recuerdo de mi propio Forte, quizás entonces todo vuelva a la normalidad.
Lucilla (Actriz): Ya no lo soporto más.
Profesor serio: Abandonó su título, su derecho a investigar e incluso su propio Forte.
Sevi (Lado Oscuro): Eligió acabar con la persona que era; alguien que se ahogaba, perdiendo el aire y hasta su sombra.
Estudiante arrogante: Una elección diferente, una vida completamente nueva. Dime, querido público, ¿no es fascinante?
Estudiante arrogante: Si todo está destinado a desvanecerse, ¿por qué no sentarse a esperar? Disfrutar del último placer y deleitarse en los hermosos recuerdos antes del final.
Sevi (Lado Oscuro): Después de todo, la alegría efímera parece más real que una verdad inalcanzable.
Estudiante alegre: Basta que te me acerques un poco... toma mi mano.
Estudiante alegre: Nuestras vidas pueden intercambiarse. Sin dolor, solo comodidad y placer. El telón está a punto de caer, y la elección es tuya.
Lucilla: ¿Ya se terminó tu farsa?
Lucilla: Tanto ruido con un único propósito, usar el mismo truco que usaste con Sevi. Provocar miedo y reabrir viejas heridas.
Lucilla: Déjame adivinar. Tu ataque a Sigrika fue una distracción. Querías que la Academia se involucrase.
Lucilla: Después vendrían los Resonadores de tipo memoria, afectados en el Lado Oscuro. Sabías que atraería mi atención. Esa fue tu «invitación».
Lucilla: Y este teatrillo iba dirigido contra mí y todos los Resonadores de tipo memoria. Es a nosotros a quien temes, ¿verdad? Podríamos desbaratar tu gran plan.
Lucilla: La verdad es que montaste un espectáculo bastante divertido, pero elegiste mal a tu público. Puedes divagar sobre pasados y futuros todo lo que quieras, pero yo me enfoco en el presente.
Lucilla: Y precisamente por eso, tu «mensaje» en esa película me repugna.
Lucilla: No niego la duda, la lucha o el dolor con el que nos enfrentamos durante nuestra búsqueda. Cada alma en la Academia Fuegostelar ha tenido que soportar eso.
Lucilla: Pero el peso de la civilización exige hombros que lo aguanten. Y nosotros, desde el principio, somos un rebaño que camina hacia su propio fin a sabiendas de lo que le espera.
Lucilla: Si la hoguera se estuviera apagando, esos corderos de los que te burlas elegirían prenderse fuego e iluminar un poco más como última voluntad.
Lucilla: Sin buscar la gloria. Sin pretender ser recordados. Aquí hallaremos nuestro silencioso reposo, sin dejar rastro.
Lucilla (Actriz): ¡¿Pero qué es ese sinsentido?!
Lucilla: ¿Qué sentido? Tú que nos ves arder... Tú eres la prueba. Tú, y los tuyos, ese es nuestro «sentido».
Lucilla: Y una cosa más. Si merezco ser o no rectora... no es algo que decidan tus tonterías o tus películas mediocres.
Lucilla: Si tan desesperada estás por destruirme, significa que lo estoy haciendo bien.
Lucilla: Dime, ¿quién es la desesperada aquí?
Lucilla: Je, je, además, no eres la única con refuerzos. Jaque mate.
Lucilla: Estás aquí.
Hiyuki: Seguid. Yo me encargaré del resto.
Lucilla: Vamos. Aún tenemos trabajo que hacer.
Sigue a Lucilla para continuar la exploración.
Lucilla: Mantente alerta, Errante. Puede tomar cualquier forma en el Lado Oscuro.
Lucilla: Solo hay un pasillo aquí. Debe estar cerca. ¡No te alejes!
Habla con Lucilla.
Lucilla: Por aquí tampoco hay rastro. Separémonos, Errante.
Lucilla: Revisa tú la habitación de antes, que yo me encargo de esta.
Lucilla: Te lo dije. Esta vez es jaque mate.
Errante:
Errante:
Lucilla: Mmm... Aún no hemos descubierto qué quieren los Fractsidus del Lado Oscuro.
Lucilla: Por ahora, esta cosita es nuestra única pista. Déjame intentar leer su memoria primero.
Lucilla: ¿Eh? Parece que ni siquiera necesito usar mi Forte.
Conejo extraño: Supongo que este es nuestro primer encuentro como Dios manda, señora Lucilla.
Lucilla: ¿Como Dios manda? Me hablas a través de un conejo, desde tu escondrijo. ¿Te parece apropiado?
Lucilla: Aun así... gracias por la película. Fue una basura horrorosa, pero al menos me mantuvo entretenida.
Lucilla: Sabías que atraparía a este conejo desde el principio.
Conejo extraño: Sabías que era una trampa para ti. Después de todo, cada uno tiene lo que el otro quiere.
Lucilla: ¿Qué intentas hacer en Lahai-Roi?
Conejo extraño: Uh, uh... Como educadora, tú deberías saberlo mejor que nadie. Encontrar respuestas es tarea de quienes preguntan.
Conejo extraño: Aun así... enhorabuena. Has ganado esta ronda.
Lucilla: ¿Ganado? Nunca he aceptado participar en tu juego. Y tampoco lo hicieron mis estudiantes. ¿Verdad, Errante?
Errante:
Errante:
Conejo extraño: ¿Autocomplaciente? Eso duele. Trabajé muy duro preparando esas pruebas.
Conejo extraño: Si no las disfrutasteis, no os preocupéis. Habrá más rondas, y prometo que serán más emocionantes.
Conejo extraño: Porque la próxima vez apostaremos el destino mismo de Lahai-Roi. ¿Explotará y desaparecerá... o la llama de Fuegostelar seguirá ardiendo?
Conejo extraño: Qué impaciencia. De verdad que no me puedo aguantar las ganas de que nos volvamos a encontrar.
Lucilla: Próximo encuentro...
Errante:
Lucilla: No pasa nada. Por lo menos, nos hemos ocupado del origen de la anomalía en el Lado Oscuro.
Errante:
Lucilla: Sé que tienes muchas preguntas, pero salgamos de aquí primero.
Vuelve a la sala de reuniones.
Inspecciona la ventana de la sala de reuniones.
Denia: Dijiste que las cosas del Lado Oscuro no les harían daño.
Nivora: Solo hice lo que me pediste. Querías ayudar a Sigrika, así que ajusté ligeramente el Lado Oscuro para ayudarla a verse con claridad.
Nivora: Además... nadie salió herido, ¿verdad? Tu amiga, tu maestra... y Errante.
Nivora: De hecho, soy yo quien te está agradecida. Me ayudaste a terminar un experimento...
Denia: ¿Experimento?
Nivora: Sí, sobre la antítesis de Vacío. ¿Qué tan lejos pueden llegar los Resonadores de tipo memoria antes de ser consumidos por su poder?
Nivora: Y a comprender qué ases esconde esta ridícula academia bajo la manga.
Nivora: Así que una miko que empuña una espada, je, je...
Nivora: Ven, pequeña. Aún tenemos mucho que hacer.
Denia: ¿Qué hay del conejo? ¿No es tu mascota?
Nivora: La basura no se guarda, se tira.
Nivora: Así que ya sabes. Esfuérzate por serme de utilidad... si no quieres acabar igual.
Lucilla: Perdón, Errante. Te he tenido ocupado todo el día.
Errante:
Errante:
Errante: Ya desde que viniste a buscarme, sabías que era una trampa de los Fractsidus. Sin embargo, no te lo pensaste dos veces a la hora de adentrarte en ella.
Lucilla: Es parte del trabajo como rectora. Además... salió bastante bien, ¿no crees?
Errante:
Lucilla: No te preocupes. El Lado Oscuro atrae a la gente hacia lo que temen y de lo que intentan escapar. Pero aprendí a afrontar mi pasado hace mucho tiempo.
Errante:
Lucilla: ¿Quieres saberlo?
Errante: Fuiste tú quien hablaba de incorporar una nueva asignatura llamada «Pautas de Fuegostelar: de extraños a confidentes».
Errante: Alumnos y profesores deberían conocerse mejor, ¿verdad? Que esta sea nuestra primera lección.
Lucilla: *Suspiro*... Supongo que me lo tengo merecido.
Lucilla: Antes de cumplir veinte años, no distinguía mis recuerdos de los que leía de los demás.
Lucilla: A medida que absorbía más y más de ellos, vi demasiados nacimientos y muertes... Empecé a sentir lo pequeña e ignorante que realmente era.
Lucilla: Eso fue lo que aprovechó el Lado Oscuro. Luego recreó una situación que viví. Los Fractsidus me interrogaban a mí, representante de la Academia Fuegostelar...
Lucilla: Cuando el futuro no ofrece respuestas y la existencia misma está destinada a desvanecerse... ¿importa realmente lo que hagamos en nuestras breves e ignorantes vidas?
Lucilla: Como estudiante de la Academia Fuegostelar, ¿qué piensas, Errante?
Errante:
Lucilla: ¡Ja! Típico de ti, Errante.
Lucilla: Por aquel entonces, me uní a la Unión Intergaláctica sin un propósito real, pero afortunadamente, al igual que tú, tuve la suerte de toparme con un gran maestro.
Lucilla: Mi maestro era un hombre común, un roya encargado de vigilar el Páramo Helado. Ambos pasábamos nuestros días observando y registrando, cada uno en su mundo...
Lucilla: Él nunca se vio a sí mismo como un simple observador. Una y otra vez, se acercó a las personas y cosas que estudiaba y construyó puentes entre ellas.
Lucilla: Era como las líneas que trazamos entre las estrellas ahora. En estos peligrosos Páramos Helados, cada persona es un lucero para las demás.
Lucilla: Tal vez antes mantenía la distancia, para no sentir las emociones provenientes de aquellos recuerdos... Cualquier persona necesitaría tiempo para procesarlos.
Lucilla: Cuando revisité aquellos recuerdos, me di cuenta de que compartían algo: Todos nos pasamos la vida buscando respuestas.
Lucilla: Las respuestas llenan de sentido nuestro viaje hacia el futuro, incluso aunque al final no encontremos nada.
Errante:
Lucilla: No. Aún estoy buscándolas. En ese sentido, soy como todos los demás, otra estudiante ávida de respuestas.
Lucilla: Así que no te preocupes. Hasta que las encuentre, los Fractsidus no podrán quebrantarme. Por cierto, sobre esa miko que tanta curiosidad te causa...
Lucilla: Temo que no puedo hablarte de ella. Una rectora tiene sus principios, sin olvidarnos del protocolo de seguridad de la Academia. Pero un día, la volverás a ver.
Lucilla: Ahora tengo que escribir un informe completo sobre el Lado Oscuro. Déjale el resto a los adultos. Se hace tarde, Errante. Te veo en clase.
Lucilla: ¿De verdad se acabó el juego?
Espera al día siguiente...
Dirígete al auditorio.
Lucilla: Ahora solo estamos nosotras dos. No hay necesidad de tanta formalidad, Hiyuki.
Lucilla: Ah, y que sepas que el coste de arreglar la espada saldrá de tu sueldo de este mes.
Hiyuki: ¿Cuál de ellas?
Lucilla: La que usaste en el Lado Oscuro. Es la cuarta que has roto ya. Intenta tener más cuidado la próxima vez, ¿quieres?
Hiyuki: Claro. ¿Y qué hay de mi propia espada?
Lucilla: Ya está prácticamente arreglada. No te preocupes, la tendrás de vuelta pronto.
Lucilla: ¿Quieres uno? Se han puesto de moda entre los estudiantes.
Hiyuki: No tengo hambre.
Lucilla: Se supone que los dulces se comen sin hambre, por capricho. Es por eso que están tan buenos. Venga, pruébalo.
Lucilla: ¿Te lo has tragado de golpe?
Hiyuki: Mmm-mm. Un poco agrio... y me hormiguea la lengua. No me gusta mucho.
Lucilla: ¿Eh? ¿Cómo es que no te provoca efectos secundarios? Qué raro. Cuando Sigrika y los otros comieron los suyos, se...
Hiyuki: ¿Qué?
Lucilla: ¡Pero qué poca gracia!
Hiyuki: Él me vio. ¿Eso afecta a tu plan?
Lucilla: No pasa nada. Cuando los Fractsidus tendieron la trampa, lo hicieron pensando tanto en ti como en mí.
Lucilla: Se han dado cuenta de tu existencia.
Lucilla: Lo único que lamento es haberte impedido moverte con total libertad para ocultar tu poder. Al final no sirvió de nada ocultarlo.
Hiyuki: Ambas sabíamos que este día llegaría tarde o temprano.
Lucilla: Entonces... ¿Has pensado en mudarte a la Academia otra vez, por ahora? Si hubiera algún problema, podrías responder inmediatamente.
Lucilla: Los Fractsidus se han tomado grandes molestias para manipular el Lado Oscuro, pero no representa una gran amenaza para la Academia.
Lucilla: En el peor de los casos, esta anomalía también podría estar vinculada al poder del Trenodiano. Parece que ya están preparando su siguiente fase.
Hiyuki: ¿Qué necesitas que haga?
Lucilla: Todavía no ha llegado el momento de actuar.
Lucilla: Debes saber que la Unión Intergaláctica se estableció como medida contra el Trenodiano. Es por eso que disponemos de innumerables planes de contingencia.
Lucilla: Incluso aunque todo fallara... incluso aunque el Trenodiano consumiera completamente la Unión, aún tendríamos una última carta que jugar.
Lucilla: Tú, la miko capaz de conceder deseos...