Oro suspendido en sombras

La Celebración del Nuevo Sol está a punto de comenzar. Mientras tanto, la rectora Lucilla descubre una frecuencia extraña en el «Lado Oscuro de la Academia». Sospechas que esto tiene que ver con lo que dijo el Gran Arquitecto de los Fractsidus. Junto con Sigrika, te dispones a desentrañar la verdad oculta tras los acertijos del Lado Oscuro...

Dirígete a los dormitorios.

Recuerdas el lugar que mencionó Lucilla. Debería estar en el dormitorio de la Academia donde fuiste a buscar a Lynae.

Le das a Abby una suave palmadita y te adentras en las risas y vítores de la Celebración.

Abby: Celebración del Nuevo Sol y acertijos... ¡Sí, suena genial!

Abby: Estaba yo pensando que podríamos aprovechar para relajarnos, pero el arquitectucho ese de los Fractsidus se refería a esta celebración...

Errante: Sí. Para el Gran Arquitecto, todo lo que sucede aquí en Lahai-Roi es un juego.

Nivora: Sin ti, el juego en Lahai-Roi hubiera sido muy aburrido. Así que... ¡te mereces un premio!

Nivora: En la próxima Celebración del Nuevo Sol, entre todos esos estudiantes encantadores... hay un Fractsidus.

Errante: Un agente de los Fractsidus se esconde entre los alumnos, esperando el momento idóneo durante la celebración para atacar.

Errante: Tal vez eso es de lo que quería hablar la rectora Lucilla.

Abby: ¡Tiene sentido! Pero ¿y eso de «quien viene de lejos»?

Errante: Puede que sea un acertijo.

Errante: Vayamos a ver a la rectora, a ver qué se trae entre manos.

Busca a Lucilla.

Lucilla: *Mmm*, ya veo. Entonces cuento contigo, Dr. Luuk.

Lucilla: Ah, Errante está aquí. Lo pondré al tanto de la situación.

Abby: ¡Rectora Lucilla! ¿Para qué nos necesitas? ¿Y qué quisiste decir con «cuando quien viene de lejos toque la verdad»?

Lucilla: ¿Por qué no intentas adivinarlo? Significa eso literalmente.

Errante: Quien viene de lejos soy yo.

Errante: Y la «verdad» que revela la puerta de los sueños es...

Lucilla: La «verdad» te lleva esperando aquí mucho tiempo.

Errante:

Lucilla: Para dormir a gusto, necesitas una buena almohada. Esa es la verdad absoluta en lo que respecta a los «sueños».

Lucilla: Un acertijo sencillo, ¿no?

Abby: Vale, ¿pero qué tiene que ver eso con nosotros? ¿Nos llamaste para resolver un acertijo, entonces?

Lucilla: Estáis aquí porque me gustaría que investigaseis el «Lado Oscuro de la Academia». Creemos que guarda relación con el próximo movimiento del Gran Arquitecto.

Errante:

Lucilla: Es como el «reflejo de la Academia». Se trata de una Esfera Sonora especial formada por las emociones del alumnado.

Lucilla: Es una parte inseparable de este lugar, espejo de los pensamientos de cada estudiante que pasa por aquí... un reflejo de su «juventud».

Lucilla: «Juventud». Un concepto fascinante, lleno de ideales y pasión, pero también de ansiedad y tristeza.

Lucilla: El Lado Oscuro lo absorbe todo, reflejando de vuelta su verdadero yo. Y eso no es todo.

Lucilla: También es como un vórtice, donde las emociones negativas, ansiedad y tristeza, forman su «ojo».

Errante: Se expanden y chocan, filtrándose en las mentes de los estudiantes. Con el tiempo, afectan a la propia Academia.

Lucilla: Exactamente. Este asunto lleva tiempo preocupando a la Academia.

Lucilla: Muchos de nuestros estudiantes eran considerados «genios» en sus lugares de procedencia, pero aquí son del montón. Se esfuerzan al máximo, pero pronto se dan cuenta de que la cima en la que una vez estuvieron es ahora inalcanzable.

Lucilla: El Lado Oscuro obliga a estas mentes jóvenes a afrontar esa «verdad».

Lucilla: Una realidad dura y difícil de aceptar.

Lucilla: Al final, el Instituto de Investigación encontró una manera de confinar el Lado Oscuro en «acertijos», convirtiéndolo en un juego inofensivo que los estudiantes esperan cada año.

Lucilla: Resolver acertijos, afrontar los problemas propios y procesar las emociones acumuladas en el Lado Oscuro era el propósito original.

Lucilla: Pero últimamente, algo ha cambiado. El Dr. Luuk informó de un empeoramiento repentino del estado mental del alumnado, como si estuvieran bajo la influencia de algún ente desconocido.

Lucilla: Mientras tanto, he detectado una frecuencia en el Lado Oscuro que no pertenece a la Academia. No se puede rastrear ni analizar.

Lucilla: Necesitamos más información, pero no damos abasto. Entre cazar al agente de los Fractsidus, la celebración que se acerca y lidiar con el deterioro de la salud mental de los estudiantes, la cosa no pinta bien.

Errante: El Gran Arquitecto pretende crear caos en la Academia para ocultar su verdadero objetivo.

Errante: Parece que tendremos que investigar el Lado Oscuro de la Academia nosotros mismos.

Errante: Entonces, esta almohada... ¿es la llave para entrar?

Abby: ¡Je, je, ya veo! ¡Es nuestra línea de salida!

Lucilla: Sí. Entra cuando estés listo.

Lucilla: Me quedaré fuera y mantendré el contacto.

Continúa la exploración.

Errante: Así que este es el Lado Oscuro de la Academia...

Lucilla: Así es. ¿Ves unos cascos de astronauta flotantes, junto a los escritorios y las sillas?

Lucilla: Son las ilusiones de los estudiantes. Echaron raíces en la Academia y fueron moldeadas por sus emociones.

Lucilla: Capítulos de su «juventud», podría decirse.

Lucilla: Sigamos adelante. Debes encontrar el «despertador».

Errante:

Lucilla: Así como la almohada invita a dormir, el despertador invita a despertar. Es tu llave para salir de este lugar.

Lucilla: Cuando el Instituto confinó el Lado Oscuro, tuvieron mucho cuidado de asegurar la seguridad de los estudiantes. Cada acertijo tiene una respuesta.

Lucilla: Y si la clave se te escapa, siempre hay algún apoyo.

Lucilla: Así que puedes estar tranquilo.

Errante: Hay alguien más delante.

Lucilla: Probablemente sea un reflejo creado por el Lado Oscuro.

Lucilla: Aunque ese estudiante en particular...

Habla con el reflejo.

Estudiante en apuros: ¡Los datos están mal, y da igual cómo los mires! ¡Mal! ¡Mal! ¡MAL!

Estudiante en apuros: ¿Qué más puedo hacer? Lo he intentado todo...

Errante:

Estudiante en apuros: ¿Quieres decir que debería rendirme sin más? Pero...

Lucilla: No te está hablando a ti, Errante.

Estudiante en apuros: Es verdad. De todas formas, en el equipo nadie me echaría de menos...

Lucilla: ...

Lucilla: Ella ya no estudia aquí.

Lucilla: La recuerdo. Una vez propuso algunas hipótesis de investigación. Brillantes, pero mal encaminadas.

Lucilla: Pero nunca llegó más allá.

Lucilla: El Lado Oscuro absorbió su dolor, y permanece aquí.

Estudiante indecisa: Estoy tan... tan cansada... Ya no sé qué hacer.

Una voz que no pertenece a este lugar: Entonces, ¿por qué no te quedas? Lo has estado pensando, ¿verdad?

Una voz que no pertenece a este lugar: Déjame tus preocupaciones a mí. Relájate, déjame ayudarte.

Errante: Esa voz es...

Lucilla: Rastréala.

Escucha a los reflejos.

Continúa la exploración.

Chica emocionada: ¡Por fin estás aquí, Sigrika! ¡Ya era hora!

Chica emocionada: ¡Siempre estás estudiando esas runas y nunca tienes tiempo para nosotros!

Errante: (Sigrika... Ya había oído ese nombre antes).

Una voz que no pertenece a este lugar: Está bien no saber.

Una voz que no pertenece a este lugar: Solo quédate aquí.

Una voz que no pertenece a este lugar: Un descanso de tanto pensar te sentará muy bien.

Errante: Esta gente está conversando con la misma voz.

Errante: ¿Acaso les está influyendo?

Lucilla: Tal vez... la señal...

Errante: ¿Rectora Lucilla?

Lucilla: ¿Hola? ¿Puedes oír...?

Lucilla: Encuentra el despertador... sal... te espero fuera...

Lucilla: ...

Errante: Se ha cortado la señal.

Abby: Ten cuidado, Errante. Aquí pasa algo raro.

Abby: Creo que viene de allá.

Errante: Echemos un vistazo.

Errante: Un conejo.

Errante: Parece que nos está esperando.

Abby: Estas frecuencias huelen diferente ahora... ¡Mantente alerta, Errante!

Conversa con el reflejo.

Nivora: ¡Increíble! ¡Sabía que lo resolverías!

Nivora: ¡Da igual el tipo de acertijo, siempre lo resuelves!

Nivora: ¡Estás destinada a ser sucesora de los Seis Heliódicos!

Errante: (¿Esa es Nivora?)

Continúa la exploración.

Habla con «madre».

Madre cariñosa: Creo en ti, querida.

Madre cariñosa: Te convertirás en una excelente Solística.

Abandona la habitación.

Derrota a las Disonancias Tácitas.

Una voz que no pertenece a este lugar: ¿De qué sirve trabajar tan duro?

Una voz que no pertenece a este lugar: ¿Por qué no les dices que no puedes hacerlo y abandonas, eh?

¿?: Por la presente, ilumino esta runa...

¿?: ¡Márchate... de una vez!

Sigrika: ¿Estás bien? ¿Te he sido de ayuda?

Errante:

Sigrika: ¡Ah, te conozco! Eres el alumno de primero que hablaba solo en clase.

Errante: ¿Qué haces aquí?

Sigrika: ¿Yo? ¡Estoy aquí para resolver acertijos, claro!

Sigrika: La imagen que venía con el acertijo me trajo aquí.

Sigrika: Pero todo está un poco... desastroso. Aunque hay runas misteriosas garabateadas por todos lados, ya casi lo he resuelto todo. La salida está justo...

Errante: Detrás de ti.

Sigrika: Esas runas otra vez...

Sigrika: Venga. Salgamos de aquí.

Escapa del Lado Oscuro.

Errante: ¿Qué tipo de acertijo te ha tocado?

Sigrika: Una imagen hecha de runas. ¿Cuál era la tuya?

Sigrika: ¡Oh, por aquí!

Sigrika: ¡Creo que es el despertador!

¡Rápido, presiona la alarma!

Regresa al dormitorio.

Lucilla: ¿Cómo estás, Errante?

Errante:

Lucilla: ¡Qué bien!

Lucilla: Una frecuencia fuerte cortó la señal poco después de que entraras al Lado Oscuro. ¿Qué pasó exactamente ahí adentro?

Errante:

Lucilla: Las Disonancias Tácitas no tienen cabida en el Lado Oscuro. Parece que la situación es aún más delicada de lo que pensábamos.

Lucilla: Y esa estudiante que conociste...

Errante: Sigrika. Los reflejos mencionaron su nombre.

Errante:

Lucilla: Se la considera «sucesora de los Seis Heliódicos». Una estudiante de primera, brillante descifrando runas y apasionada por todos los aspectos de la vida en la Academia.

Lucilla: Nunca duda en ayudar. Esa bondad le ha ganado muchos amigos.

Errante: Incluyendo a Nivora.

Errante: Las he visto juntas varias veces. El reflejo de Nivora también hablaba de ella.

Errante: Ambos sabemos quién era Nivora en realidad.

Lucilla: ¿Crees que Sigrika podría ser de quien hablaba el Gran Arquitecto?

Errante: Puede que haya entrado al Lado Oscuro por error.

Errante: Sin embargo… Nivorael Gran Arquitecto podría haber ejercido una influencia decisiva en ella.

Errante: Además, siento curiosidad por ese acertijo suyo. Dijo que era algún tipo de imagen rúnica.

Lucilla: He revisado todos los acertijos registrados para la Celebración del Nuevo Sol. Ninguno coincide con esa descripción.

Errante: Entonces tendremos que hablarlo cara a cara con ella.

Lucilla: De acuerdo. La Celebración del Nuevo Sol es muy importante para los royas. Seguramente esté allí.

Lucilla: Llámame si necesitas algo, Errante. Te ayudaré en todo lo posible.

Abandona los dormitorios.

Avanza al lugar de la celebración y encuentra a Sigrika.

Lynae: ¿Eh, Errante? ¡Oye! ¡Aquí!

Habla con Lynae.

Lynae: ¡Cuánto tiempo sin verte, Errante! ¿Cómo te va?

Errante:

Lynae: ¡Venga! No te pongas tan formal conmigo.

Lynae: ¡Pero mírate! Sigues lleno de energía, ya veo.

Lynae: La gente anda como loca estos días. Como si se hubieran empollado un mes de exámenes en una sola noche.

Lynae: Bueno, ¿y qué te trae por aquí? ¿La celebración, supongo?

Errante:

Lynae: ¿Sigrika? Claro que la conozco, estaba en mi clase. Me salvó el pellejo en Historia Cultural roya. Nunca habría aprobado ese examen sin ella.

Lynae: Ahora es como compañera de cursos superiores o algo así.

Lynae: De hecho, me preguntó cómo nos enfrentamos a esa Sierpe de Vacío tú y yo.

Lynae: Decía que ojalá hubiera estado ahí para ayudar.

Lynae: ¡Ah, y también quiere pedirte un autógrafo!

Lynae: Ya que la estás buscando... ¡Vamos a preguntarle a Denia!

Lynae: Es amiga de Sigrika y está a cargo de las entradas de la celebración. Podría saber dónde está.

Junto con Lynae, busca a Denia.

Lynae: ¡Ah, ahí está!

Dirígete al lugar de la celebración.

Denia: No está aquí. Probablemente ande resolviendo acertijos otra vez.

Isla: Está bien. Honestamente, no creo que pueda seguir en este asunto. Solo dile que le estoy agradecida.

Denia: ¿Ya te has decidido? Bueno, nadie te lo va a echar en cara. No todos estamos a la altura de Sigrika.

Isla: ¿Cómo lo consigue? No me extraña que se refieran a ella como sucesora de los Seis Heliódicos...

Denia: No tengo ni la más remota idea. ¿Te vas? Nos vemos.

Lynae: ¡Hola, Denia! ¿Sabes dónde está Sigrika?

Denia: ¿También venís a pedir ayuda? Tendrás que hacer cola. Últimamente se está matando a resolver acertijos.

Lynae: ¿Acaso también va tras el «Tesoro de Minerva»? Pero ¿no tiene el examen de clasificación pronto? ¿Cómo puede con todo?

Denia: Tendrás que preguntarle a ella. Después de todo, es ella la que siempre ha de estar a la altura de su posición como «sucesora de los Seis Heliódicos».

Denia: ¿Que qué opino yo? Simplemente lo dejaría todo de lado. La vida sería mucho más fácil así.

Lynae: Sí, pero entonces ya no sería Sigrika.

Denia: Ja. Solo espera aquí, seguro que no tarda mucho en llegar. Ha estado entrando y saliendo del Lado Oscuro todo el día. Nunca se sabe dónde se abrirá el portal.

Denia: ¿Quién sabe? Tal vez simplemente caiga del cielo.

Denia: ... Justo así.

Sigrika: ... Oh, Denia. ¿Vino Isla?

Denia: Sí. Dijo que te diera las gracias de su parte. Parece que resolvió las cosas por su cuenta, así que ya no necesita tu ayuda.

Denia: Además, tienes visita.

Sigrika: ¡Lynae, de cursos superiores! ¡Has vuelto! ¡Qué alegría volver a verte! Y este es... ¿eh?

Lynae: Ahora, quien está en un curso superior eres tú, Sigrika. Errante y yo no somos más que estudiantes de primero.

Sigrika: ¿Q-qué? Pero yo...

Lynae: Por cierto, este es Errante, del que te hablé.

Errante:

Sigrika: Espera, ¡¿tú eres Errante?! No puedo creer que seas novato...

Sigrika: ¡Qué alegría conocerte por fin! Soy Sigrika. Lynae me lo ha contado todo sobre ti. ¡No me puedo creer que derrotaras a la Sierpe de Vacío!

Sigrika: Dime, ¿en qué puedo ayudarte?

Errante: ¿Te importa si hablamos en privado?

Lynae: ¿En privado? Uy, uy, uy, qué serio suena eso. ¡Será mejor que cooperes, Sigrika!

Errante: No es nada serio. Solo tengo algunas preguntas.

Sigrika: Entiendo. Busquemos un lugar tranquilo...

Denia: Ve a ver a la Adivina. Yo conseguiré las entradas.

Sigrika: ¡Buena idea! Estando allí, puedo ir a por el nuevo acertijo. ¡Eres la mejor, Nia!

Denia: Llámame Denia.

Denia: Ahora, sigue con lo tuyo. Adiós.

Sigrika: Oki, oki. A ver a la Adivina. ¡Nos vemos luego, Lynae!

Lynae: ¡Sí, hora de volver al tajo! Chau, Errante. Y recuerda leer los mensajes cuando puedas.

Lynae: ¡Nos vemos!

Sigrika: Entremos, mentor.

Entra al Departamento Rabelle y participa en la Celebración del Nuevo Sol.

Denia: *Bostezo* ¿Qué pasa?

Errante:

Denia: Una celebración del nuevo sol. Para los royas, es como... el gran final de un deber milenario.

Denia: Pero «el deber» no es más que una forma elegante de definir las cadenas que te pones a ti misma.

Errante:

Denia: Creo que la vida es mejor sin un peso extra.

Denia: Solo pregúntale lo que quieras saber. Te ayudará, sin duda.

Denia: Así es ella, una persona predeciblemente aburrida.

Denia: ¿Eh?

Investiga el tablero de puntos de acertijos.

Sigrika: Escuché que la Academia le concede un deseo al alumno que resuelva más acertijos.

Errante:

Sigrika: Eh, bueno... me gustaría conseguir una fotografía nítida de un pajarillo. ¡Sip!

Errante: (Suena dubitativa. ¿Oculta algo?)

Errante:

Sigrika: Con esto me basta.

Sigrika: Denia dijo que el tema de este año es la cultura roya. Como roya, sería una pena no participar.

Sigrika: Una buena amiga mía también adoraba este acontecimiento. Solíamos resolver acertijos juntas.

Sigrika: No sé dónde está ahora, pero quiero seguir adelante, por ella, hasta que vuelva.

Sigrika: ¡Creo que a ella le gustaría verme triunfar!

Estudiante que comprueba los resultados: Mira, Sigrika acaba de superar tu puntuación.

Estudiante aburrida: Como sucesora de los Seis Heliódicos, es natural.

Estudiante aburrida: Lo sorprendente sería que no pudiera resolverlos.

Sigrika: ...

Sigrika: Vamos.

Visita la Sala Recreativa Inmersión Mental.

Sigrika: ¿Te interesa? Esta es la Sala Recreativa Inmersión Mental. Los juegos aquí son tan inmersivos que fácilmente puedes echar todo el día.

Sigrika: ¿Te gustaría probar?

Errante:

Sigrika: Entonces vayamos a ver a la Adivina primero.

Busca a la «Adivina».

Sigrika: Aquí está. Denia encontró este lugar. Es tranquilo, y no viene mucha gente.

Sigrika: ¿Ves? Perfecto para charlar.

Sigrika: Mentor, tú... querías hablar sobre lo que pasó en el Lado Oscuro, ¿verdad?

Errante: (Hasta que sepa de qué lado está, no mencionaré al Gran Arquitecto).

Errante: (Veamos qué tiene que decir sobre otros temas primero).

Errante: Denia dijo que has estado muy ocupada resolviendo acertijos últimamente.

Sigrika: Sí. Es muy divertido. Me gustaría resolver tantos como pueda antes de que termine la celebración.

Errante: ¿Notaste algo inusual mientras estabas ahí dentro?

Sigrika: Bueno, allí todo es inusual.

Sigrika: ¿Sabes que dicen que el Lado Oscuro refleja la verdadera esencia de las personas?

Sigrika: Una vez, vi un gato negro que deseaba volver a casa. Era un gato brillante, con alas negras que le permitían volar.

Sigrika: En otra ocasión, hablé durante horas con un espíritu. No podía verla, pero escuchaba su voz.

Errante:

Sigrika: No, desapareció deprisa. Ahora que lo pienso, probablemente era la ilusión de alguien.

Sigrika: Experiencias tan extrañas como fascinantes. Podría pasarme todo el día en el Lado Oscuro y olvidarme de todos mis problemas.

Sigrika: Pero las anomalías que han ocurrido últimamente... Tú también debes haber oído algo de ellas.

Errante: Entonces, esas cosas que vimos ayer...

Sigrika: Sí. Especialmente esa runa que se iluminó de la nada.

Sigrika: ¿Ves? Si la dejo así, es una simple runa.

Sigrika: Pero si invoco su Nombre Verdadero...

Sigrika: Puedo invocar el poder que habita en su interior.

Errante: ¿Qué invocó la que vimos antes?

Sigrika: Ni idea. Intenté rastrear su origen, pero es como si procediesen de la nada.

Errante: Estaría bien echarle un vistazo más de cerca. Deberíamos volver al Lado Oscuro.

Sigrika: Entonces necesitaremos esto.

Sigrika: ¿Hola? ¿Me oyes, Didi? Despierta. Soy Sigrika. Es hora de trabajar.

Adivina: Didi... Unidad de Adivinación Científica. El nombre de «Adivina» se lo ha ganado por la gran estima que le tienen los estudiantes.

Adivina: Inicio de sesión de usuario... Sigrika... ¡Cambiando al Canal de Adivinanzas!

Adivina: Si desea un acertijo, responda a mis preguntas.

Errante: ¿Una ronda de preguntas y respuestas? ¿En serio?

Adivina: ¿El negro del espacio profundo, o el blanco del páramo helado?

Errante:

Sigrika: El espacio profundo y el páramo helado representan lo desconocido... prefiero los tonos cálidos. Me recuerdan al sol.

Adivina: ¿Estudio en solitario, o juego colaborativo con amigos?

Errante:

Adivina: ¿El don de la comprensión milagrosa, o el reconocimiento ganado de los demás?

Errante:

Sigrika: ¡Respondiste muy rápido!

Sigrika: Supongo que tendré que esforzarme más, entonces...

Adivina: Didi... Analizando datos... Presentando resultados...

Analiza el acertijo.

Sigrika: ¡Mira! Aquí está el acertijo.

Errante: Es una imagen.

Sigrika: Sí. Todos los acertijos de Didi son imágenes. La entrada al Lado Oscuro está oculta en algún lugar de la imagen.

Sigrika: Y encontrar la salida del Lado Oscuro resuelve el acertijo.

Errante:

Sigrika: Mira dónde está parado el estudiante... *Mmm*, ¡creo que sé dónde está!

Errante: ¿Qué está dibujando?

Sigrika: Runas. Esta representa el «sol». Es importantísima para nosotros, los royas.

Sigrika: El sol bendice la tierra con su luz. Todos, tanto el pasado como en el futuro, pueden disfrutar de su calidez.

Errante: Pero este sol parece alimentar también a los monstruos en las sombras.

Errante: ¿No te parece que algo anda mal?

Sigrika: Ahora que lo mencionas... sí. De hecho, me recuerda a la runa que vimos antes.

Errante: Entonces vamos por buen camino.

Errante: ¿Alguna pista más sobre el acertijo?

Sigrika: *Mmm*... ¡Oh, aquí! Hay una cosa escrita detrás...

Sigrika: A través de mí, busca el «don»... busca el...

Sigrika: ...¡Lo tengo!

Sigrika: Creo que... nos está diciendo que encontremos este sol.

Sigrika: Para nosotroslos royas, la primera runa que aprendemos, la más familiar, es el sol.

Sigrika: Bañarse en la bendición de la luz solar es una herenciadon propia de los royas.

Errante: En otras palabras, si encontramos la runa del sol, encontraremos nuestro camino hacia el Lado Oscuro.

Sigrika: Eso es. Es como un juego al que jugaba cuando era pequeña.

Sigrika: Los ancianos de nuestra tribu escondían runas por todo el Bosque Bjartr. Cada una de ellas te llevaba a la siguiente.

Sigrika: Lo único que teníamos que hacer era seguir el rastro hasta la salida del bosque.

Sigrika: ¡Y ahora, el sol es la primera runa en esta ruta!

Sigrika: Para resolver este acertijo, vas a necesitar a alguien que conozca las runas royas.

Errante: (Tiene razón. De lo contrario, perdería demasiado tiempo).

Errante: (Y si está conectada con las perturbaciones del Lado Oscuro, será mejor que la vigile).

Sigrika: ¿Qué pasa? ¿Crees que no estaré a la altura, mentor? ¡Se me da bastante bien, sabes!

Errante: Realmente te gusta ayudar, Sigrika.

Errante:

Sigrika: ¡Oki! Puedes confiar en mí, Errante. ¡A por la respuesta!

Errante: (Debería enviarle este acertijo a la rectora también. Podría encontrar algo que hayamos pasado por alto).

Informa a Lucilla del acertijo.

Abandona el Departamento Rabelle.

Runas y sombras... La imagen del acertijo viene a tu mente mientras echas un vistazo a cierto lugar que tienes delante.

Avanza hacia el punto indicado por el acertijo.

Sigrika: Ayer, cuando te conocí en el Lado Oscuro, no me di cuenta de que eras el de las historias de Lynae.

Sigrika: Dijo que tenías gran determinación y que siempre consigues lo que te propones.

Sigrika: Creo que eso es increíble.

Sigrika: ¡La tengo! Debería estar aquí.

Errante:

Sigrika: ¿Tienes una cámara?

Sigrika: Déjame encantarla con una runa...

Sigrika: ¡Ya! Ahora tú también podrás verla.

Sigrika: Aquí, prueba a hacer una foto.

Usa la cámara de runas para fotografiar las runas ocultas.

Errante: Ahí está.

Sigrika: No hay runa que escape a estos ojos.

Sigrika: Ahora iluminaré su Nombre Verdadero.

Sigrika: Si seguimos su guía, encontraremos la respuesta.

Sigue las indicaciones de las runas.

Sigrika: Pasé tanto, tanto tiempo estudiando esas runas...

Sigrika: Que antes de darme cuenta, todos habían pasado a cosas más importantes... y el juego ya había terminado.

Inspecciona el lugar donde se reúnen las runas.

Sigrika: Ves, todas las runas conducen hasta aquí.

Sigrika: Tiene que ser una entrada al Lado Oscuro.

Sigrika: ¿Recuerdas cuando me preguntaste qué hacía en el Lado Oscuro ayer?

Sigrika: Yo vine por los acertijos. ¿Y tú?

Errante: Estoy investigando algo importante. Lo siento, pero todavía no puedo compartir contigo los detalles.

Sigrika: Ah, no pasa nada. Avísame cuando estés listo.

Sigrika: Es hora de iluminar esta runa. En tres... dos...

Errante:

Sigrika: ¡Di «chiiiis»!

¿Realmente crees en ti mismo? ¿Confían los demás en ti?

Quedaos aquí, solo quedaos aquí... Junto con estos sentimientos...

Todo será tan sencillo. Tan fácil. Tan ligero...

Errante: ¿Qué ha sido ese ruido?

Sigrika: Yo también lo escuché. No sé quién hablaba, pero... me hizo sentir incómoda.

Errante: Vayamos hacia allá y veamos qué sucede.

Habla con Sigrika.

Sigrika: Sígueme. Ya he estado aquí.

Errante: Hay un agujero negro en la pizarra.

Sigrika: Oh, eso. Es la prueba de todos los estudiantes cansados que se quedan dormidos durante las clases de primera hora de la mañana.

Abandona la habitación atravesando el portal cambiante.

Errante: Es una runa.

Sigrika: Acabo de iluminar su Nombre Verdadero.

Sigrika: Ya podemos teletransportarnos desde aquí.

Ve a la siguiente sala.

Sigue a Sigrika.

Errante: Esto son reflejos creados por el Lado Oscuro.

Sigrika: Las verdades más profundas en su interior... Así es como piensan en realidad.

Continúa la exploración.

Sigue a Sigrika.

Resuelve el primer acertijo.

Madre cariñosa: Ven, mi dulce Sigrika. Resuelve este acertijo.

Sigrika: ¿Madre?

Madre cariñosa: Usa esa habilidad que tanto te enorgullece. La paciencia es el camino hacia tu verdadero don.

Sigrika: ...

Sigrika: Nunca esperé ver el reflejo de mi madre aquí.

Sigrika: Siempre se ha sentido orgullosa de mí. No la defraudaré.

Errante: Echemos un vistazo al acertijo juntos.

Sigrika: ¡Sí! Deberíamos poder teletransportarnos desde aquí. Pero... el Flujo de su Nombre Verdadero está invertido.

Sigrika: Lo sé... ¡probemos esto! ¡Esta runa puede corregirlo!

Atraviesa el portal cambiante.

Sigrika: Tenemos que corregirlas.

Sigrika: ¡Así es!

Espera a que Sigrika descifre las runas.

Sigrika: Esa runa se parece a la que vi ayer.

Sigrika: Voy a descifrarla.

Atraviesa el portal cambiante.

Madre cariñosa: Sigue adelante, hija mía.

Madre cariñosa: Resuelve todos los acertijos, y en una excelente Solística te convertirás.

Sigrika: Comprendo.

Sigrika: Da igual cuál sea el siguiente acertijo, porque lo resolveré.

Explora el aula.

Sigrika: ¡Lo resolví! Pero, ¿por qué...?

¿Madre cariñosa?: Muy lenta, Sigrika... Deberías haberlo hecho mejor.

¿Madre cariñosa?: ¿Te encuentras mal?

Sigrika: Yo...

Errante: Ya hemos resuelto este acertijo. Aquí no hay nada para vosotras, disonancias.

Derrota a los enemigos.

Sigrika: Así que esto es lo que Madre pensaba realmente... cuando no estaba a la altura.

Sigrika: No quiero decepcionarla...

Errante: Eres muy buena.

Errante: Hemos resuelto los acertijos. Ya conocemos el próximo paso.

Amiga emocionada: ¡Por fin estás aquí, Sigrika! ¡Te esperaba!

Errante: (Nivora... otro reflejo vinculado con Sigrika).

Sigrika: Lo siento...

Amiga emocionada: Está bien, ya estoy acostumbrada. Bueno, ¿ya sabes cuál es tu deseo? ¡Cuando resolvamos estos acertijos, podremos hacerlo realidad!

¿Amiga emocionada?: El tiempo apremia, Sigrika...

Errante: (Estos reflejos siguen presionándola).

Sigrika: Lo siento, yo...

Errante: No te preocupes, Sigrika. No estás sola en esto.

Sigrika: ¡Acertijo resuelto!

¿Amiga emocionada?: Aun así has sido muy lenta, Sigrika. Te pasas todo el tiempo descifrando runas. ¿Cuándo tendrás tiempo para los demás?

¿Amiga emocionada?: ¿O es que ni siquiera tienes un deseo? ¿Es por eso que no puedes concentrarte?

Sigrika: Lo siento... Intentaré ser más rápida...

Errante: Respira, Sigrika.

Sigrika: Estoy respirando. Es solo que... si pudiera ajustar las ecuaciones de resonancia, podría acelerar esto, y las disonancias no aparecerían, y yo...

Errante: Aunque aparezcan, las afrontaremos juntos.

Sigrika: Pero a Madre y Nivora... Las estoy decepcionando.

Sigrika: Si piensan eso realmente de mí, entonces tengo que...

Errante: No le des importancia. Son reflejos del Lado Oscuro.

Errante: Te han estado buscando desde el principio. No les des lo que quieren.

Errante: ¿Ves? El sendero sigue formándose, incluso con las Disonancias Tácitas.

Errante: Eso demuestra que vamos por buen camino.

Sigue a Sigrika.

Estudiante seria: Con tus dones, deberías ser más rápida...

Sigrika: ...

Estudiante seria: Sigrika... Tú puedes hacerlo...

Sigrika: Más rápido esta vez... Tengo que ser más rápida...

Sigrika: Sí, Sigrika, tú puedes. Estas runas no te vencerán...

Espera a que Sigrika descifre las runas.

Sigrika: ¿Por qué se interrumpen las runas? ¿Soy demasiado lenta?

Sigrika: Necesito eliminar las interrupciones. Pero ¿cómo lo hago...?

Errante: Puedo ayudar. Parece que podemos golpear desde el aire para eliminar las interrupciones.

Usa la runa de gancho gravitatorio para alterar la gravedad.

Sigrika: ¡Espera, ya lo veo! La gravedad está invertida aquí. Ese punto de ancla nos llevará hacia arriba.

Usa Ataques descendentes para lidiar con la runa disruptiva.

Sigrika: Por el Flujo del Nombre Verdadero... ¡Hágase el sendero!

¿Amiga emocionada?: ¿Seguro que puedes?

¿Madre cariñosa?: Te estás esforzando demasiado, querida...

¿Estudiante seria?: No desperdicies tus dones.

Sigrika: ¡Arg!

Sigrika: ¿Estás bien, mentor?

Sigrika: ¿Te has hecho daño?

Dirígete al último acertijo.

Errante: Estoy bien. ¿Y tú?

Sigrika: Estoy bien... pero ¿por qué explotó la runa? Yo... he perdido el control...

Resuelve el último acertijo.

¿Amiga emocionada?: *Mmm*... El acertijo final, por fin. Tu última oportunidad para demostrar lo que vales...

¿Estudiante seria?: Dime, ¿qué significa un don o una dádiva, para los royas? Venga, responde.

¿Madre cariñosa?: Puedes hacerlo, mi niña...

Sigrika: La respuesta es...

Errante:

Sigrika: Para nosotros, los royas, el sol es una dádiva. Y para mí, el sol también es la primera runa que aprendí.

Sigrika: Entonces tiene que ser la llave para desbloquear cualquier don.

Sigrika: Eso es. Creo en mi decisión.

Sigrika: La respuesta... es el sol.

Sigrika: ¿Está mal? ¿Pero por qué...?

Una voz que no pertenece a este lugar: La fracasada... no puede marchar.

Errante: Esa voz otra vez...

Una voz que no pertenece a este lugar: Tristeza, decepción, dudas... ¿Por qué seguir adelante...?

Sigrika: No... ¡mis runas! ¡¿No responden?!

Errante: Nuestros ataques son inútiles. ¡Se está alimentando de la energía circundante!

Lucilla: Ahí estás.

¿?: ¿Ves? Mi pequeña mascota lo hizo de maravilla, ¿no crees?

¿?: Entonces, Errante, ¿qué harás con todas estas emociones?

¿?: Estaré observando. Voy a atesorar cada segundo de tiempo que me des.

Explora el Lado Oscuro de la Academia.

Luuk Herssen: Todo limpio. Sin secuelas. Si las runas no respondieron, probablemente sea porque tu corazón no estaba preparado para invocarlas.

Luuk Herssen: ¿Aún recuerdas lo que hablamos la última vez, Sigrika?

Sigrika: Dijiste que debería tener más fe en mí misma.

Luuk Herssen: Y que no te esforzases demasiado. Toma, un caramelo.

Errante: Esa canción que escuchamos... sentí mucha nostalgia.

Lucilla: ¿Te gustó?

Errante:

Lucilla: Las canciones de Flota Lananieve siempre llenan de calidez el alma.

Errante: Aemeath...

Lucilla: Cuando intentamos entrar al Lado Oscuro para ayudarte, vetaron nuestras frecuencias. Esa cosa las secuestró. Solo permitía el acceso a alumnos.

Lucilla: Así que optamos por una solución creativa. Por suerte, no puede controlar las emociones que ya están dentro.

Lucilla: Toda emoción deja una marca. El encuentro de fans que organizaste hace poco dejó a los estudiantes con muchos recuerdos felices. Esa canción te guio a través de la barrera levantada por esa... cosa.

Sigrika: No es una Disonancia Tácita ordinaria. ¿Qué es exactamente esa cosa?

Sigrika: Quiero saber qué vi ahí dentro.

Sigrika: Por favor, confía en mí, profesora... y tú también, mentor. Querría ser de ayuda.

Errante:

Lucilla: Lo que podemos confirmar es que la Disonancia Tácita fue enviada por los Fractsidus.

Sigrika: ¿Los Fractsidus?

Errante: Su Gran Arquitecto nos avisó sobre sus planes en Lahai-Roi, y dijo que nos tenían un «juego» preparado.

Luuk Herssen: Parece que el «juego» al que se refería es este evento de acertijos que tanto les gusta a nuestros alumnos.

Luuk Herssen: Ya hemos rastreado a los participantes. Los efectos ya se extienden hasta afectarles en la vida real.

Luuk Herssen: Algunos abandonaron sus proyectos de investigación. Otros están atacando a compañeros de clase... y algunos han perdido el control completamente.

Luuk Herssen: Todos estos estudiantes se han convertido en peones del pequeño espectáculo de los Fractsidus.

Errante: Tú eres una de ellos, Sigrika.

Sigrika: ¿Yo?

Errante: Sin duda, las Disonancias y acertijos del Lado Oscuro te buscaban a ti.

Errante: Pensé que podrías estar relacionada con las perturbaciones recientes, pero ahora veo que eres otra víctima.

Sigrika: ¡¿Qué clase de juego haría algo así?! Tenemos que detenerlo. Yo puedo ayudar resolviendo estos extraños acertijos.

Sigrika: Profesora, mentor, por favor...

Lucilla: Tienes que descansar, Sigrika.

Sigrika: ¿Por qué? ¿Acaso no estoy a la altura?

Lucilla: Porque es peligroso.

Lucilla: Valoro tu arrojo, pero no arriesgaré la seguridad de mis alumnos.

Sigrika: Yo...

Errante:

Errante: Tómatelo con calma por ahora, Sigrika.

Sigrika: Mentor...

Sigrika: Ya veo...

Luuk Herssen: Creo que deberíamos incluirla en el plan. Sabes que necesita validación a toda costa.

Lucilla: Podemos, pero no mientras esté así.

Lucilla: Una vez dijiste que le falta confianza, Dr. Luuk.

Lucilla: Pero yo opino que tiene demasiada.

Lucilla: Veo que es luchadora. Cree ser capaz de estar a la altura de las expectativas de todos.

Lucilla: O más bien, cree que debe hacerlo. Podría estar caminando en la cuerda floja.

Lucilla: He visto a muchos estudiantes como ella.

Lucilla: Cada uno de ellos creía que podía ser el mejor siempre, que el fracaso no era una opción. Así que insistieron e insistieron...

Lucilla: ¿Recuerdas a la estudiante que te mencioné, Errante? ¿La que tenía hipótesis erróneas pero brillantes?

Lucilla: No solo dejó la Academia Fuegostelar.

Lucilla: La Academia... la perdió para siempre.

Lucilla: Perdió el equilibrio. En todos los sentidos.

Lucilla: Eso es precisamente lo que los Fractsidus quieren.

Denia: Ahí estás, Siggy. ¿Y tu nuevo amigo? Déjame adivinar... ¿Planea algo grande, pero te dejó fuera?

Sigrika: Es solo que... no estuve a la altura.

Denia: Ten. Sabor «Miel del atardecer». Sé que es tu favorito.

Denia: ¿Y si dejamos de lado todo este asunto de los acertijos? O... ¿Acaso lo haces por demostrar que eres una digna sucesora de los Seis Heliódicos?

Sigrika: Es solo que... no quiero decepcionar a nadie.

Lucilla: Cada alumno llega a la Academia con el corazón a rebosar de promesas.

Lucilla: Esas promesas son lo que mantiene en pie a la Academia.

Luuk Herssen: No nos quedaremos de brazos cruzados viendo a los Fractsidus aprovechándose de eso. Y no olvidemos que del conocimiento de estos estudiantes depende el futuro de Lahai-Roi.

Errante: Lo que significa que estamos en una carrera contrarreloj. Esa disonancia tácita se estaba alimentando de energía. Si el Lado Oscuro es un vórtice de emociones, entonces esa cosa es el ojo de la tormenta.

Errante: Debemos encontrarla.

Lucilla: Te van a hacer falta más caramelos, Dr. Luuk.

Luuk Herssen: Ja... ¿Puedo pasarle la factura a la Academia?

Luuk Herssen: En fin, Errante, descansa un poco. Nosotros vigilaremos el Lado Oscuro.

Luuk Herssen: No te preocupes. Este juego no terminará como quieren los Fractsidus.

Por ahora, las cosas se han calmado. Mientras esperas el siguiente acertijo, tienes algo de «tiempo libre» para ti.

Sigrika: ¡Mentor, estás aquí!

Sigrika: Te compré esto como agradecimiento por tu ayuda.

Sigrika: ¡Aquí tienes, son para ti!

Errante:

Sigrika: ¡Eso es! Estas se hicieron especialmente para la Celebración del Nuevo Sol. Tuve que hacer una cola eterna para conseguirlas.

Sigrika: ¡Nunca se sabe qué efecto tendrán! Es diferente cada vez. Pero se supone que ayuda a relajarse.

Sigrika: ¡Vamos, pruébalas!

Errante:

Errante: La verdad es que está bastante bueno. Espera, ¿esa es mi voz?

Sigrika: ¡¿En serio?!

Sigrika: ¡Hala! Déjame probar a mí también...

Sigrika: Esta... sabe algo rar—¡hip! ¡Oh no! Yo no estab—¡hip! ¡Perdón!

Sigrika: Tengo pulmones, no branqui—¡hip!

Sigrika: No pued—¡hip!... hacer que pare.

Errante: ...

Errante: Abby.

Abby: ¿Eh? ¿Crees que puedes invocarme así como...? Oye, ¡¿qué me has dado?!

Abby: ¡¿Chuuu?!

Sigrika: ¡Ahor—hip suenas como un Solistirpe!

Sigrika: ¡Esto es muy divertido! ¡Quizás deberíamos compartirlos con los demás!

Sigue a Sigrika.

Denia: *Bostezo* ¿Qué pasa?

Errante:

Denia: Una celebración del nuevo sol. Para los royas, es como... el gran final de un deber milenario.

Denia: Pero «el deber» no es más que una forma elegante de definir las cadenas que te pones a ti misma.

Errante:

Denia: Creo que la vida es mejor sin un peso extra.

Denia: Solo pregúntale lo que quieras saber. Te ayudará, sin duda.

Denia: Así es ella, una persona predeciblemente aburrida.

Denia: ¿Eh?

Sigrika: ¡Hip! No te preocupes, no durará much—¡hip!

Errante: Estoy bien. Pero será mejor que te lo tomes con calma...

Dirígete a la entrada del lugar de la ceremonia.

Denia: *Bostezo*… Si buscas un puesto en particular, llama a Lynae. Si te duele algo, llama a NANA. Si has perdido algo, ve a molestar a la que anda corriendo entre ordenadores. Pero a mí no, ¿vale?

Sigrika: Pero estoy aquí por ti, Nia—¡hip!

Denia: Dame un respiro, Siggy. ¿Acaso esta muchachita no puede disfrutar del aire fresco de una hermosa mañana de vacaciones?

Denia: Ah, olvídalo. Tu... excesiva alegría acaba de echar a perder el ambiente. Me sorprende que te hayas recuperado tan rápido. ¿Necesitas algo?

Sigrika: Querem—¡hip!

Denia: ¿Quieres un poco de agua?

Errante: Sigrika quiere que pruebes esto.

Denia: ¿Por qué suenas así?

Abby: ¡Chuuu!

Sigrika: ¡Solo pruébalo, Denia! ¿Por favor?

Denia: ¡Ni hablar! La última vez que probé tus dulces, estuve disparando rayos arcoíris por los ojos durante cuatro minutos y treinta y cinco segundos.

Sigrika: Eso era una muestra de investigación, ¡pero estos son auténticos! Solo confía en mí y prueb—¡hip!

Denia: Ahí tienes la prueba. ¿Puede alguien resolver el acertijo de quién creó estos misteriosos dulces?

Denia: Si necesitas que alguien los pruebe, busca a Lynae. Seguro que le encantan. Toma, aquí tienes tus entradas.

Denia: Ahora vete. Nos vemos.

Entra al lugar de la celebración.

Pasea por el lugar, busca a tus amigos.

Encuentra a Lynae.

Lynae: ¡Hola, Errante! ¡Y hola a ti también, Sigrika!

Sigrika: ¡Hola, Lyna—¡hip!

Lynae: ¿Por qué tienes hipo, Sigrika?

Errante: Acabamos de probar unas Grageas Arcoíris. ¿Quieres una?

Lynae: ¡Qué pasada! ¡Tu voz es superdiferente! ¡Dame una, tengo que probarlas!

Lynae comió el caramelo bajo vuestra atenta mirada.

Lynae: ¡Oh, eso está «fatal»!

Lynae: Uy, espera, eso «es» lo que quería decir. Todo es «igual» a lo que quería expresar… ¿Eh?

Errante: Te hace decir lo contrario de lo que intentas decir...

Lynae: ¡Ja, ja, ja! ¡Esto «no» es nada interesante, qué «aburrido» es!

Lynae: Ah, por cierto, ¿cómo va eso del otro día?

Errante:

Lynae: Vale, así que necesitáis parar un poco, ¿eh?

Lynae: ¡Pues espero que tengáis un descanso «terrible»! Oye, «odiaría» que probarais este juego que desarrollé con otros alumnos. ¡Deberíamos echar «menos» de diez rondas!

Sigrika: ¡Quiero probarlo! ¿Qué te parece?

Errante:

Lynae: ¡¡¡Es hora de atacar!!!

Lynae: ¡Vamos! ¡A jugar, Sigrika!

[Sigrika camina contigo al segundo piso del lugar de la Celebración, observando a la multitud pasar].

Juega con Lynae y Sigrika.

Lynae: ¡Uf! Siempre me «fastidia» jugar a videojuegos.

Lynae: *Ejem*, digo... da igual. Ya sabes lo que quiero decir.

Sigrika: Ya no puedes hablar con normalidad, Lynae.

Sigrika: Pero no te preocupes, el efecto no durará mucho. Yo ya no tengo hipo.

Lynae: No pasa «todo», la verdad es que hablar así es muy «aburrido». ¡Me lo estoy pasando en «pequeño»!

Lynae: Creo que esperaré a que se me pase antes de decir algo más.

Lynae: Por cierto, ¿todavía te quedan grageas?

Sigrika: ¡Por supuesto! Compré muchas. Aquí tienes.

Lynae: ¡Gracias! Estos dulces son lo «peor». Quiero que otros compañeros los prueben también para compartir las «penas».

Lynae: ¡Que tengáis un «mal» día!

Sigrika: Seguro. ¡Disfruta tú también!

Parece que algo le sucede a Sigrika. Síguela a la segunda planta.

Parece que Sigrika tiene algo en mente. Tal vez deberías ir a verla.

Parece que algo le sucede a Sigrika. Avanza a la segunda planta con ella.

Sigrika: Que tengas un «mal» día, que tengas un buen día...

Sigrika: Las palabras pueden ser distintas, pero se entiende lo que quiere decir. Debe ser porque Lynae siempre habla desde el corazón.

Sigrika: Es... genial.

Errante: ¿Y tú? ¿Lo estás pasando bien?

Sigrika: ¿Eh? Tu voz ha vuelto a la normalidad.

Sigrika: Bueno, supongo que mi descanso ha sido «terrible».

Sigrika: Todos están disfrutando de la celebración.

Sigrika: Y si cierro los ojos, se aprecian muchas voces distintas a mi alrededor.

Sigrika: Vendedores anunciando nuevos tipos de grageas, alumnos celebrando nuevos récords...

Sigrika: Algunos cantan, otros se ríen... Es estupendo.

Sigrika: A parte, se escuchan otras voces.

Sigrika: Las del Lado Oscuro. Cuando los decepcioné a todos, me hicieron sentir que había perdido el rumbo...

Sigrika: Cuando salimos, me dijiste que marchara por mi propia seguridad.

Sigrika: Pero en mi soledad, recordé todas las cosas esperanzadoras que la gente siempre me decía.

Sigrika: «Vas a hacer grandes cosas», «puedes resolver cualquier acertijo», «Tú puedes hacerlo», «demuestra lo que vales»...

Sigrika: Sus palabras brillaron como oro fundido. Tan radiantes... tan... cálidas.

Sigrika: Jamás me gustaría ser quien las dejara caer.

Sigrika: Tantas voces... Cuando «escuchas» tantas voces en tu cabeza, ¿tú qué haces, mentor?

Errante:

Sigrika: Je, je, me gusta eso. La voz de mi corazón... Nunca lo había pensado antes.

Errante: Pero a veces, no es necesario pensar demasiado en lo que haces.

Sigrika: No pensar demasiado... Pero eso quiere decir que...

Errante: Solo hazlo.

Sigrika: ...

Lucilla: Tenemos una emergencia, Errante. Varios estudiantes están atrapados en el Lado Oscuro.

Lucilla: Ya te he enviado las coordenadas.

Errante: Los Fractsidus están ejecutando su plan. La situación es seria.

Sigrika: Voy contigo.

Errante: Muy bien, vamos.

Busca a Lucilla.

Habla con Lucilla.

Lucilla: Me alegro de que estés aquí, Errante. Y... Sigrika.

Sigrika: Profesora Lucilla...

Lucilla: Sé que quieres demostrar tu valía, pero en tu estado actual, me temo que no puedo autorizarlo.

Lucilla: Debes entender lo peligrosa que es esta misión. Nuestros enemigos se ocultan en la oscuridad, y aún no conocemos el punto débil de la Disonancia Tácita.

Sigrika: No, profesora. Por favor, permítame ir.

Sigrika: Sé que está preocupada, pero conozco el Lado Oscuro mejor que nadie. ¿Cómo puedo quedarme de brazos cruzados cuando mis compañeros están atrapados ahí?

Sigrika: Puedo ayudar a descifrar las runas. Puedo ser útil.

Sigrika: Ya no se trata de demostrar mi valía, sino de hacer lo correcto.

Errante:

Lucilla: Estos son los alumnos cuyas señales desaparecieron mientras estaban en el Lado Oscuro.

Errante: ¿Chisa? ¿Ella también está atrapada ahí?

Sigrika: ¡¿Y Isla también?! ¿Cómo es que ella...?

Lucilla: Todos estaban en el vestíbulo del dormitorio. Alguien debió activar un acertijo, y el Lado Oscuro los absorbió a todos.

Lucilla: Mornye ya se está encargando. La tengo buscando las ubicaciones de los estudiantes.

Lucilla: Y esto es lo que he descubierto.

Sigrika: Otro acertijo rúnico.

Errante: «Recibe la bendición de la luz solar» ¿Qué podría significar?

Sigrika: Se refiere a nuestro rito de iniciación.

Sigrika: Cuando se considera que un roya está listo para cargar con las expectativas de la tribu, vamos al Motor Reactor para ser «Marcados».

Sigrika: El Motor deja marcas en nuestros cuerpos. Es una bendición para la siguiente etapa de nuestras vidas.

Sigrika: ¿Ves estas? Son las Marcas de la luz solar.

Errante:

Sigrika: ¡Sí! Tres años antes de lo previsto. Impresionante, ¿no crees?

Lucilla: Los royas valoran a los que tienen dones y a los que son fuertes. Pasas a la edad adulta al superar la Prueba de la Marca. Es un rito de gran importancia.

Sigrika: Es verdad. Aún recuerdo lo emocionada que estaba la noche antes de recibir mi Marca.

Sigrika: «Seré una adulta». «¿Significa eso que todo será más fácil?»

Sigrika: Me pregunto si la chica de esta imagen pensó lo mismo. Pero no parece que esté recibiendo una bendición... más bien parece que está siendo encadenada por ella.

Sigrika: ¿Qué intenta decir la persona que creó este acertijo?

Lucilla: Revisa la parte de atrás.

Errante:

Errante: (Tal como pensé, hay algo escrito en la parte de atrás).

Sigrika: «No pienses, no mires. Para escapar de la emoción, uno debe romper con las cadenas de las expectativas».

Errante: «Las cadenas de la expectativa»... Encaja con la imagen. ¿Y si esta runa es otra entrada hacia el Lado Oscuro?

Errante: Sigrika, ¿puedes descifrarlo y encontrar la entrada?

Sigrika: Sin problema.

Errante: Entraremos y traeremos a todos de vuelta.

Lucilla: Espera.

Sigrika: Profesora Lucilla, yo...

Lucilla: No me interpondré en tu camino si ya te has decidido. Pero te llevarás esto.

Errante: Su grabación...

Lucilla: Considéralo un «apoyo». Si la situación empeora, úsala. La diva que viaja en el tiempo os asistirá, con ecos azulados.

Errante:

Lucilla: Efectivamente.

Lucilla: No permitáis que las sombras de vuestro interior os dominen.

Lucilla: Regresad sanos y salvos los dos.

Sigue las indicaciones de las runas.

Sigrika: ¿Eh? ¿El rastro de runas lleva directamente hasta mi dormitorio?

Sigrika: No está ordenado... Eh, por favor, no te rías cuando entremos, ¿oki?

Parece el diario de Sigrika. Mejor no leerlo por ahora…

Investiga la foto de Sigrika.

Foto de Sigrika, Denia y Nivora «¡Mejores Amigas Por Siempre!»

Investiga el diario de Sigrika.

Explorar los alrededores, encuentra el acceso al Lado Oscuro.

Sigrika: ¿Esconder el camino en un cajón? Nunca hubiera imaginado que en este lugar se guardasen tantas emociones...

Sigrika: ¡Supongo que tendremos que apretarnos un poco!

Errante: (Este lugar... se ve casi igual que la última vez).

Sigrika: Mentor, la profesora Mornye te llama.

Mornye: ¿Hola, mentor? ¿Me oyes?

Errante:

Mornye: Bien. He recuperado parcialmente el control del Lado Oscuro. Varias áreas se están estabilizando.

Mornye: He encontrado a algunos de los alumnos. Te estoy enviando sus coordenadas a tu terminal ahora mismo.

Lucilla: Contamos contigo para traerlos de vuelta, Errante.

Busca a los estudiantes desaparecidos.

Sigrika: ¡Esta disonancia es igual a la que vimos antes!

Voces ruidosas: QUÉDATE... QUÉDATE...

Voces ruidosas: QUÉDATE AQUÍ... QUÉDATE...

Sigrika: ¡Te encontramos, Chisa!

Chisa: Ah, hola.

Chisa: Un momento. Fíjate en este piano. Si lo conectamos a la parrilla eléctrica, asignando a cada tecla un puerto de control...

Chisa: Perdona. Tras perderme, intentaba mantener la mente ocupada.

Sigrika: ¿Cómo has llegado hasta aquí, Chisa?

Chisa: La verdad es que no lo sé. Iba a entregar un proyecto al Consejo Estudiantil, pero había un debate, así que me quedé esperando cerca.

Chisa: De repente me sentí mareada y, para cuando abrí los ojos, ya estaba aquí.

Chisa: Después, seguí a un conejo un rato, y entonces me metí en problemas.

Errante:

Chisa: Veo que ya conoces este lugar. Sí, vi algunas sombras del pasado. Se convirtieron en Disonancias Tácitas y me atacaron.

Chisa: Así que las eliminé, una por una.

Errante:

Chisa: Sombras como esas no me detendrán. Aunque... no sé cómo salir.

Chisa: Pero no pasa nada. Seguro que tú tienes un plan.

Sigrika: Sí. Hemos venido a rescataros a ti y a todos los que estáis atrapados aquí dentro. Salgamos juntos.

Chisa: Os acompaño. Yo también quiero ayudar.

Chisa: Me alegro de luchar contigo de nuevo, Errante.

Sigrika: ¿Ya habéis luchado juntos antes?

Chisa: Sí. Cuando estábamos en Honami, cortábamos los caminos y cruzábamos la ciudad a toda velocidad.

Sigrika: ¡Eso es genial!

Derrota a los enemigos.

Chisa: Ya están esas perturbadoras sombras otra vez. Todos alerta.

Estudiante sorprendida: ¿Y esa voz? ¿Pero qué ha pasado? ¿Qué hacemos ahora?

Estudiante tranquilo: Tranquilidad. Encontraremos la forma de salir de aquí.

Sigrika: Los encontré. Por ahí.

Busca a los estudiantes desaparecidos.

Habla con los estudiantes.

Chisa: ¿Estáis bien?

Estudiante tranquilo: Sí, estamos bien.

Estudiante sorprendida: Pe-pero Isla no está con nosotros...

Errante:

Estudiante tranquilo: Ni idea. Isla es una de nuestros miembros principales. De hecho, tenía una tarea importantísima para la celebración.

Estudiante tranquilo: Siempre ha hecho un gran trabajo, pero hace poco... Desapareció durante días, dejándolo todo sin terminar.

Estudiante tranquilo: Estábamos preocupados, así que fuimos a hablar con ella.

Estudiante tranquilo: Pero en cuanto nos vio, huyó. La perseguí para saber qué pasaba, y entonces...

Estudiante tranquilo: Todo se volvió negro. Al siguiente instante, estábamos aquí.

Estudiante sorprendida: ¿Por qué está pasando esto? ¡¿POR QUÉ?!

Una voz que no pertenece a este lugar: Todo esto es culpa tuya.

Una voz que no pertenece a este lugar: Tus expectativas son las cadenas que la atan...

Estudiante sorprendida: Esa voz otra vez... ¡¡¡Esa voz otra vez!!!

Una voz que no pertenece a este lugar: Quédate... Quédate aquí...

Estudiante sorprendida: ¡Aaaaaah!

Errante: ¡Cuidado!

Derrota a los enemigos.

Errante: Estas disonancias tácitas aparecieron como consecuencia de las emociones de los estudiantes.

Sigrika: Ten cuidado. Parecen más fuertes que antes.

Chisa: Terminemos con ellas rápido.

Sigrika: ¡Ya están todas!

Sigrika: Pero podrían regenerarse pronto. No podemos quedarnos aquí.

Errante: Mornye, necesitamos una zona segura. Ahora.

Mornye: Ya he localizado una.

Errante: Chisa.

Chisa: Sí, mantendré a estos estudiantes a salvo.

Sigrika: Todos, seguid el sendero de runas trazado.

Sigrika: Mentor, vamos a buscar a Isla.

Encuentra a Isla.

Sigrika: ¡Mira! ¡Un conejo!

Alcanza al conejo.

Sigrika: ¡Hay dos!

Errante: Separémonos para seguirlos.

Dividíos y alcanzad al conejo.

Alcanza al conejo.

Errante: El conejo... ¿se hizo más grande?

Errante: No. Soy yo quien se ha encogido.

Errante: Parece que puedo crear ondas sonoras al golpear el suelo.

Errante: Este micrófono podría resultar útil.

Sigrika: ¡Estás aquí!

Sigrika: ¡Menos mal que estás bien!

Sigrika: De repente se veía todo tan grande... Bueno, supongo que simplemente me encogí.

Errante: Ahora podemos ver el mundo desde una perspectiva mejor.

Sigrika: Isla vino a verme antes, pero estaba muy ocupada resolviendo acertijos. Luego me enteré de que ya no necesitaba mi ayuda... ¿Qué debió pasar estos días?

Encuentra a Isla.

Isla: ¿Quieres que vuelva? Es mejor que te marches.

Sigrika: ¿Qué sucede, Isla? Por favor, déjame ayudarte.

Isla: ¿Ayudarme? No. Estoy bien aquí. Mejor que bien.

Isla: No tengo que pensar. No tengo que ver nada.

Isla: Tú también lo viviste, ¿no? Los proyectos, las tareas... una cadena sin fin. Una tras otra, sin cesar.

Isla: Estoy tan cansada de todo...

Isla: Aún me pregunto por qué todo recae en mí.

Isla: «Eres tan capaz», «eres tan importante», «tienes tanto talento», «tú puedes manejarlo». Bla, bla, bla... ¿Y cómo se supone que debo hacer todo eso a la vez?

Isla: Oye, te estoy hablando... «sucesora de los Seis Heliódicos». Tú también escuchas las voces, ¿verdad? Así que dime. ¿Cuál es tu respuesta?

Sigrika: Estaré a la altura de las expectativas de todos.

Isla: Ah, ¿sí?

Isla: ¿Cómo esperas cumplir las expectativas de todos, Sigrika?

Isla: Tenía ganas de preguntarte. Como sucesora de los Seis Heliódicos, se espera que asistas a todas las clases, investigues cada runa y calcules la trayectoria del sol. ¿No te cansas nunca?

Isla: Y entonces te vi en el Lado Oscuro.

Sigrika: ¿A mí?

Errante: ¿Te refieres a su Reflejo?

Isla: Sí. Vi lo que sientes realmente, y es como lo que yo siento.

Isla: Tristeza, decepción, dudas... esas emociones no se desvanecen sin más, incluso después de pasar la Prueba de la Marca. Y cuando las expectativas de todos se acumulan, empiezan a pesar como enormes cadenas.

Isla: Te escuché decir que desearías poder dejarlo todo.

Sigrika: ¡Eso no es verdad! No, en realidad yo...

Isla: ¿Por qué intentas llevarme de vuelta? ¡Respóndeme! Tantas cadenas... ¡¿Cómo pretendes romperlas?!

Sigrika: ¿Qué es lo correcto? Yo...

Errante: No hay una respuesta correcta a eso.

Errante: Ella está buscando una, pero no nos corresponde dársela.

Errante: Lo único que podemos hacer es dar lo mejor de nosotros.

Sé testigo de la alegría de aquellos dotados de un talento excepcional.

Habla con Isla.

Isla: ¿Cuándo comenzó a pesar tanto el trabajo del Consejo Estudiantil? Ni siquiera lo recuerdo... pero seguí haciéndolo de todos modos.

Isla: ¿Por qué? Deberías saberlo mejor que nadie, sucesora de los Seis Heliódicos.

Sigrika: Tienes... tienes miedo de imaginar qué pasaría si te detuvieras.

Isla: Exacto. ¿Qué pensarían o qué dirían si los decepcionaras?

Isla: ¿Te consolarían, diciéndote que todo está bien? ¿O te culparían y preguntarían por qué no lo hiciste mejor?

Isla: Yo ya no quiero pensar en eso.

Isla: ¡Así que respóndeme! ¿Cómo rompo las cadenas?

Errante:

Errante: Da igual lo que digamos, la elección sigue siendo tuya.

Errante: Pero si te quedas aquí, no cambiará nada nunca.

Errante: Podemos sacarte de aquí.

Isla: ¿Irme? ¿Y encarar la ira de todos? ¡¿Su lástima?! ¡¿Su decepción?!

Sigrika: ¡Oh no, cuidado!

Derrota al enemigo.

Isla: Yo hui. ¡¿Por qué sigo sufriendo?! ¡¿Qué debo hacer?!

Isla: Tú... sucesora de los Seis Heliódicos... ¡Se supone que lo entiendes! ¡Tú, mejor que nadie!

Lucilla: Sigrika, ¿por qué no respondes la pregunta? ¿Sigrika?

Sigrika: Yo... eh...

Lucilla: Siéntate, Sigrika. Estás muy distraída últimamente. Tus calificaciones están bajando. ¿Sucede algo?

Denia: La conferencia terminó hace rato, Siggy. ¿Qué haces aquí?

Sigrika: La pregunta... No supe la respuesta.

Nivora: No te preocupes, Siggy. Sea lo que sea, seguro que puedes resolverla.

Nivora: Eres la sucesora de los Seis Heliódicos, ¿recuerdas? ¡Incluso los acertijos del «Tesoro de Minerva» no son nada para ti!

Isla: ¿Y ahora qué, «sucesora de los Seis Heliódicos»? ¿Seguirás luchando por ese título?

Isla: ¿Aún tienes el valor de prometer a todos que siempre serás la mejor?

Sigrika: Todavía estoy... en el Lado Oscuro.

Sigrika: ¿Quién eres tú?

¿Isla?: ¿Quién soy yo? ¿Acaso los acertijos no te lo han mostrado ya?

¿Isla?: Nunca te has atrevido a imaginarte fallando. Temes decepcionarlos... y que te culpen.

¿Isla?: ¿Es eso porque te falta la confianza para afrontar el fracaso? ¿O porque eres tan arrogante como para creer que nunca fracasarás?

Sigrika: Tú... ¿cómo puedes...?

¿Isla?: ¿Que cómo puedo saberlo?

¿Sigrika?: Porque yo soy tú.

¿Sigrika?: ¿No te has preguntado por qué Isla te vio en el Lado Oscuro? ¿Por qué todos esos acertijos reflejaban tu vida?

¿Sigrika?: Cada cambio en el Lado Oscuro, cada susurro extraño que escuchaste, cada Disonancia Tácita que combatiste...

¿Sigrika?: Todo proviene de ti, Sigrika.

¿Sigrika?: Y tú... siempre acabarás volviendo.

Explora el Lado Oscuro de la Academia.

Errante: ¿Sigrika?

Sigrika: ¿Mentor?

Errante:

Sigrika: Fallé... No pude hacerlo. Lo siento, lo siento mucho...

Errante: No es culpa tuya, Sigrika. ¿Qué viste en el Lado Oscuro?

Sigrika: No lo sé. Todo está mal... Pero por qué... ¿Por qué está pasando esto?

Sigrika: Parecía una pesadilla, pero... no lo era. Todo era real.

Sigrika: Todo es por mi culpa. Las Disonancias Tácitas, los acertijos... todas las perturbaciones del Lado Oscuro surgen de mí.

Sigrika: No soy lo suficientemente valiente para enfrentarme al fracaso, así que me autoengaño diciéndome que puedo con todo. Tengo pavor a decepcionarlos a todos, de no estar a la altura de las expectativas...

Sigrika: Tengo tanto miedo... ¿Qué hago ahora?

Errante:

Errante: Solo ha sido una pesadilla. Debemos salir con esos alumnos, ¿recuerdas? Has hecho todo lo que has podido, y lo has hecho bien.

Sigrika: ¿Ha sido... solo una pesadilla, de verdad?

Sigrika: Esa voz, la que nos dice que nos quedemos... Sé quién es.

Sigrika: Soy yo...

Sigrika: Fui yo quien la creó. Por eso pude resolver los acertijos y ver a esas Disonancias Tácitas. Me dijo... que siempre terminaría volviendo.

Sigrika: ¿Qué puedo hacer para evitar que empeore?

Errante: No hay una respuesta «correcta».

Errante: Pero hagas lo que hagas, yo te ayudaré.

Sigrika: ¿Pero eso no es depender de los demás?

Errante: No. Es tu lucha, y tú la concluirás. Pero no tienes por qué pelear sola.

Errante: Una vez me dijiste que escuchas muchas voces al cerrar los ojos.

Errante: Las cosas que escuchaste en el Lado Oscuro no son tan diferentes de lo que te estoy diciendo ahora. Solo son... voces.

Errante: Lo importante no es cómo te hacen sentir, sino lo que decides hacer al escucharlas.

Sigrika: ¿Aunque lo que elija termine empeorando las cosas?

Errante: Aun así, estará bien. Al menos lo habremos intentado hasta el final y sin arrepentimientos.

Errante: Conozco a alguien, muy querida para mí, que vio su propio final y caminó directa hacia él, hacia su propio sacrificio.

Errante: Ella quería salvar el mundo y cumplió su promesa.

Errante: No está en mi mano juzgar su decisión, y su obstinación y valentía quedan fuera de toda duda. Eso no puede ser un error.

Errante: Y yo mismo estoy lejos de ser perfecto. Hay cosas que tampoco puedo hacer.

Errante: Pero pase lo que pase, no me arrepentiré de las decisiones que he tomado.

Sigrika: ...

Sigrika: Entonces... ¿debería intentarlo? ¿Aunque pueda fallar?

Sigrika: Mentor, necesito algo de tiempo para pensar en esto...

Sal un momento, deja que Sigrika descanse.

La chica baja la mirada junto a la cama, llorando en silencio. Quizás necesite algo de tiempo a solas con sus pensamientos.

Responde al mensaje de Lucilla.

La invitación llega en un momento extraño, pero decides ir al lugar de encuentro de todos modos.

Acepta la invitación de Lucilla, dirígete a la sala de proyección de la Academia.

Lucilla: Justo a tiempo. La película está a punto de empezar.

Lucilla: Venga, Errante. Vamos adentro.

Entra en la sala de proyección.

Busca a Lucilla.

Ve la película con Lucilla.

Lucilla: *Mmm*... el protagonista parece un poco perdido.

Errante:

Lucilla: Sí. Hablé con ella tras el incidente.

Lucilla: Me preguntó qué haría yo si estuviera en su lugar.

Lucilla: Le dije que haría todo lo posible para no arrepentirme de nada.

Lucilla: Pero claro, es una respuesta desde la comodidad de mi experiencia.

Lucilla: ¿Se ha puesto en contacto contigo desde entonces, Errante?

Errante:

Lucilla: Debe estar bastante perdida.

Lucilla: Ha pasado tanto tiempo intentando cumplir las expectativas de los demás, que se ha olvidado de sí misma.

Lucilla: Y para eso se necesita un coraje diferente.

Lucilla: Sobre todo si «ella» es el mismísimo «ojo» del vórtice del Lado Oscuro.

Errante:

Lucilla: Sí. Mornye confirmó que la frecuencia anómala coincide con la Disonancia Tácita que encontraste. Ella es la fuente.

Errante: Ahora por fin podemos arrojar luz sobre esa sombra.

Lucilla: Exacto. Le dijo a Sigrika que siempre volvería. Para eso necesitará un nuevo acertijo.

Lucilla: Lo que pase después depende de Sigrika.

Lucilla: Mira. Hasta la protagonista de esta película elige volver donde empezó todo.

Lucilla: Después de todo lo pasado, elige enfrentarse a aquello de lo que una vez huyó.

Lucilla: ¿No te parece un final de lo más apropiado?

Abandona la sala de proyección.

Lee el mensaje de Lucilla.

Errante: Salió un nuevo acertijo... Debería decírselo a Sigrika.

Invita a Sigrika.

Errante: (No me responde... supongo que iré a ver a la Adivina primero).

Avanza al lugar de la ceremonia.

Busca a la Adivina.

Avanza hacia la «Adivina».

Sigrika: Mentor.

Errante:

Sigrika: Ajá.

Sigrika: He estado hablando con mucha gente últimamente.

Sigrika: Lynae me habló sobre su pasado y de lo perdida que se sentía antes de llegar a Fuegostelar.

Sigrika: Pero ahora ella es feliz aquí, con su vida.

Sigrika: La profesora Lucilla me dijo que deseaba que encontrara el coraje para afrontar todo lo que venga, y que recuerde que no estoy sola. Ella, el Dr. Luuk y tú... no permitiréis que el Lado Oscuro arruine la Academia.

Sigrika: En cuanto a Denia... Solo me dijo que lo dejara todo y así mi vida sería más fácil. Es su forma de demostrar que le importo.

Sigrika: Y tú, mentor... recuerdo cada palabra que me dijiste.

Sigrika: Todas vuestras palabras son oro... Las guardo cerca, pensando.

Sigrika: Si soy yo quien hizo que el Lado Oscuro fuera así, entonces regresar y resolver acertijos es exactamente lo que los Fractsidus quieren, ¿no?

Sigrika: Pero si lo dejo ahora, ¿acaso el «ojo» del vórtice no alcanzará a otras personas, atrapándolas como me atrapó a mí en el Lado Oscuro?

Sigrika: Cada acertijo... es un reflejo de mis propios miedos y dudas. ¿Huir de todo, o enfrentarme a «mí misma» en el Lado Oscuro?

Sigrika: Todavía no sé la respuesta, pero... aquí estoy. Desconcertante, ¿no?

Errante:

Sigrika: Quiero encontrar la respuesta por mí misma.

Errante:

Sigrika: Didi, por favor, muéstrame el nuevo acertijo.

Adivina: Dididi... para resolver el acertijo, primero...

Sigrika: No, Didi. Solo dámelo.

Sigrika: Solo hay una línea escrita...

Sigrika: «Ve ahora. Al lugar donde comenzó el festejo. Enfrenta tu verdadero corazón».

Sigrika: El festejo...

Errante:

Sigrika: Entonces está comenzando... ¿debe ser la entrada al lugar de la celebración?

Errante: Vamos a verlo.

Avanza hacia el acceso indicado por el acertijo.

Sigrika: Mira, la runa de entrada está ahí.

Encuentra la runa de la entrada.

Errante:

Sigrika: Un poco.

Sigrika: Este último acertijo dice que tendré que enfrentarme a mi verdadero corazón.

Sigrika: Pero... ¿cómo será? ¿Mis fracasos? ¿El coste de huir? ¿O tal vez...?

Sigrika: No lo sé. Así que...

Errante:

Sigrika: Mírame, mentor.

Sigrika: Si llega el momento, asegúrate de despertarme, ¿de acuerdo?

Sigrika: Muy bien, es hora de irse. En tres... dos...

Errante:

Sigrika: ¡Di «chiiiis»!

Errante: (¿Este es el dormitorio de Sigrika?)

Sigrika: Busquemos mi «verdadero corazón» aquí, mentor.

Investiga la habitación de Sigrika.

Investiga el diario.

Sigrika: Todos dicen: «Es la sucesora de los Seis Heliódicos. Tiene que ser la mejor».

Sigrika: Así que me aseguré de que cada cálculo de runas y desciframiento fuera perfecto, y que mis calificaciones siempre fueran las mejores en todas las materias.

Sigrika: No me perdí ni una sola clase.

Sigrika: Presté atención en cada conferencia, estudié para cada examen.

Sigrika: Trabajé tan duro para seguir el ritmo, pero... hay tanto que aprender, que parece interminable...

Sigrika: A veces no puedo evitar preguntarme, ¿cómo se supone que voy a saberlo todo?

Sigrika: Uf. Esa no es la respuesta, ¿verdad? Busquemos en otro lugar.

Investiga la fotografía.

Sigrika: No mires eso.

Sigrika: Yo... no necesito fotos así.

Sigrika: Nivora siempre me decía que podía hacer cualquier cosa porque soy sucesora de los Seis Heliódicos.

Sigrika: Y Denia siempre me decía que me relajara un poco.

Sigrika: Sin importar lo que haga, ellas siempre me apoyan y consuelan.

Sigrika: Su confianza significa tanto para mí. Pero mientras más me la dan...

Sigrika: Más aterrada estoy de arruinarlo todo y decepcionarlas.

Sigrika: Fue ese miedo lo que me hizo avanzar...

Sigrika: Si... simplemente hubiera estado sola, no tendría que preocuparme tanto. ¿No sería más fácil?

Habla con Sigrika.

Sigrika: Sigue sin haber nada aquí...

Sigrika: Tal vez deberíamos descansar y esperar a que los profesores nos encuentren.

Errante: ¿Crees que este acertijo tiene respuesta, Sigrika?

Sigrika: No lo sé. Piénsalo, ¿realmente debería ser tan importante encontrar una respuesta?

Errante: La Sigrika que yo conozco la buscaría.

Errante: Puede que se pierda o se ponga nerviosa, pero no se rendiría ante un acertijo.

Errante: Así que…

Errante:

¿Sigrika?: Qué curioso.

¿Sigrika?: Solo digo lo que ella piensa.

Errante: Esos son sus miedos, pero encontrará la forma de superarlos para hallar una respuesta.

Errante: Ella no desearía que todo esto desapareciera.

Errante: La Sigrika que conozco siempre elige seguir adelante.

Errante: Y le prometí que, si la pesadilla volvía a por ella alguna vez...

Errante:

Alcanza al conejo.

Errante: Estas palabras están torturando a Sigrika.

Errante: Ahora está perdida en una pesadilla. Tengo que despertarla.

¿Sigrika?: ¿Ves? Esta vez has fallado de verdad.

¿Sigrika?: Decepcionando a todos. Una y otra vez, confiaron en ti. Creyeron que estabas destinada a la grandeza.

¿Sigrika?: Toda una lástima. Siempre acabarías decepcionándolos, y tus dones no harían más que traerte hasta aquí.

¿Sigrika?: Así que, ¿por qué no te rindes sin más?

Errante:

Errante: ¡No la escuches, Sigrika! ¡Es solo una pesadilla!

¿Sigrika?: Acéptalo... ¿no suena mejor?

¿Sigrika?: Sin asfixiantes expectativas de familia o amigos.

Errante: Sé firme en tu decisión.

¿Sigrika?: Sin más preguntas interminables de profesores. Sin más presión para ser mejor.

Errante: ¡Avanza a tu ritmo!

¿Sigrika?: Ah, y tu querido mentor... tampoco necesitas preocuparte con sus expectativas.

Errante:

Errante:

Dirígete a las profundidades del vórtice.

Sigrika: ¿Eh? ¿Estoy... de vuelta en la realidad? Pero ¿por qué...?

Sigrika: ¿Se acabó la celebración? ¿Qué...?

Voces que se lamentan por tu culpa.

Lynae: ¿Cómo ha pasado esto?

Lágrimas de dolor derramadas por tu culpa.

Isla: ¡Todo es por tu culpa, Sigrika!

Lynae: ¿Cómo ha pasado esto?

Sigrika: ¿Qué ha pasado, Lynae?

Lynae: ¡¿Que qué ha pasado?! ¡Que has destruido la Academia!

Lynae: ¿Por qué insististe en volver al Lado Oscuro? ¡¿Por qué tenías que resolver los acertijos?!

Lynae: Ha desaparecido todo... ¡todo!

Sigrika: No... por favor, no...

Ira que nació por tu culpa.

Denia: No sabía que las runas podían explotar...

Isla: ¡Todo es por tu culpa, Sigrika!

Isla: ¡No pudiste resolver todos esos acertijos! ¡Dejaste que el Lado Oscuro destrozara la Academia! Todos... ¡todos están así por tu culpa!

Isla: ¡¿Pero cómo?! ¡Eres sucesora de los Seis Heliódicos! ¡¿Por qué no lo detuviste?!

Habla con Denia.

Denia: Todo este tiempo, Sigrika, y nunca me dijiste que las runas podían explotar.

Denia: Qué estúpida fui al pensar que seríamos grandes amigas toda la vida. ¡Te dije que dejaras los acertijos!

Sigrika: ¡No, Denia! Por favor, escúchame...

Denia: ¿Alguna vez me escuchaste tú a mí? Me has decepcionado tanto, Sigrika.

Comprueba las anomalías de los estudiantes enfrente.

Sigrika: Mentor, ¿q-qué ha pasado? ¿Acaso yo...?

¿Sigrika?: ¡Pues claro que es por tu culpa!

Sigrika: Tú otra vez... así que todavía estoy en el Lado Oscuro. Nada de esto es real.

¿Sigrika?: Incorrecto. Todo es real.

¿Sigrika?: Fallaste. El Lado Oscuro se tragó la Academia entera. Y ahora... ¡mira a tu alrededor! ¡Estoy en todas partes!

¿Sigrika?: ¿No lo ves, Sigrika? Fallaste otra vez. Pero esta vez, de verdad.

¿Sigrika?: Los decepcionaste a todos. Una y otra vez, confiaron en ti. Creyeron que estabas destinada a la grandeza.

¿Sigrika?: Toda una lástima. Siempre acabarías decepcionándolos, y tus dones no harían más que traerte hasta aquí.

¿Sigrika?: Siempre lo supiste.

¿Sigrika?: ¿Por qué no te rindes sin más?¡No la escuches, Sigrika! ¡Es una pesadilla!

Sigrika: Rendirme...

Sigrika: Esas voces...

¿Sigrika?: ¿Ves esas fotos? ¿Te resultan familiares?

¿Sigrika?: La tú de esas imágenes trabajó tan duro...

¿Sigrika?: ¿Y para qué?

¿Sigrika?: ¿Por qué insistir si estás tan agotada? ¿Por qué no rendirse desde el principio?

¿Sigrika?: Compruébalo tú misma.

¿Sigrika?: Ya no te sentirías tan ahogada por sus esperanzas.

¿Sigrika?: Los deberes y expectativas que pusieron sobre ti no se habrían convertido en tus cadenas.

¿Sigrika?: Y todas esas lágrimas que derramaste estudiando noche tras noche... habrían desaparecido.

¿Sigrika?: Acéptalo... ¿no suena mejor?

¿Sigrika?: No más expectativas asfixiantesMantente firme en tu decisión de familia o amigos.

Denia: ¿O acaso siempre se trató de probarte a ti misma?

Lynae: Espero que tengáis un descanso «terrible».

¿Sigrika?: No más preguntas interminables¡Avanza a tu ritmo! de los profesores. No más presión para ser la mejor.

Lucilla: Pase lo que pase, tú, yo, Errante, el Dr. Luuk... no dejaremos que el Lado Oscuro acabe con la Academia.

¿Sigrika?: Ah, y tu querido mentor...¡Despierta! ¡Sigrika! tampoco necesitas preocuparte por sus expectativas.

Errante: La Sigrika que conozco siempre elegiría seguir adelante.

Sigrika: ... Basta.

Sigrika: Tal vez tengas razón en algunas cosas. Me he preguntado...

Sigrika: ¿Por qué tengo que estar a la altura de las expectativas de los demás?

Sigrika: La gente dice que tengo talento, pero no es como si pudiera resolverlo todo sin esfuerzo.

Sigrika: Sus expectativas son como oro. Cálidas y resplandecientes... pero también pesadas.

Sigrika: Nunca me he atrevido a imaginarme fallando, por miedo a decepcionarlos a todos. Pero ahora lo entiendo...

Sigrika: Mientras avance, mantendré ese oroesas expectativas.

Sigrika: Un amigo me dijo una vez: «Lo habremos intentado hasta el final y sin arrepentimientos».

Sigrika: «Incluso aunque haya cosas que no pueda hacer»... ¡Bueno, las haré igual!

Sigrika: ¡Porque solo así podré ver a mis amigos sonriendo y celebrándolo!

Sigrika: Así que deja de intentar distorsionar lo que siento.

Sigrika: ¡No tienes derecho a decirme lo que pienso, ni a desacreditar mi trabajo!

Sigrika: Mis amigos nunca me culparían por no cumplir con las expectativas.

Sigrika: Todo este tiempo... ¡era yo quien me limitaba!

Sigrika: ¡Así que, de ahora en adelante, haré lo que me dé la gana!

¿Sigrika?: ¿Por qué? ¿Qué puedes hacer?

Sigrika: Puedo borrarte.

Errante: Además, no está sola en esto.

Denia: ¿En serio?

Denia: Su vida habría sido mucho más fácil si simplemente hubiera huido.

Denia: Pero... supongo que encontrar su propia respuesta también sirve.

Denia: ¡Oye! ¡Prometieron que no usarían eso!

Denia: Bah, no importa. Ya deberían estar bien.

Derrota al Ojo del Vórtice.

Explora el Lado Oscuro de la Academia.

Errante:

Sigrika: Gracias, mentor.

Sigrika: Ahora, cuando cierro los ojos, escucho las esperanzas de todos puestas en mí, sus risas y ánimos.

Sigrika: Es como oro salpicado de luz estelar. Me dice...

Sigrika: Que a todos les encantó la celebración.

Sigrika: Creo que esa es la respuesta al acertijo final.

Luuk Herssen: Yo diría que esto se merece un dulce especial.

Sigrika: ¿Eso son... Grageas Arcoíris?

Luuk Herssen: Con una fórmula mejorada que aún no está en el mercado.

Sigrika: Entonces, ¿el que las hace eres...?

Luuk Herssen: *Shhh*... Será nuestro secretillo.

Lucilla: ¿Otra vez con caramelos, Dr. Luuk? Voy a tener que confiscarlos.

Lucilla: Bien hecho, ambos. El vórtice del Lado Oscuro casi ha desaparecido, y ya hemos recuperado el control de acceso de esa Disonancia Tácita.

Errante: (¿Casi?)

Lucilla: Por ahora, disfruta de la celebración.

Lynae: ¡Sigrika! ¡Ven! ¡Chisa está batiendo su propio récord!

Sigrika: ¡Ya voy! Tienes que probar esto, Lynae: ¡son las nuevas Grageas Arcoíris!

Lucilla: Errante.

Errante: El juego del Gran Arquitecto aún no ha terminado.

Lucilla: Sí. Todavía quedan sombras con las que lidiar.

Sigrika: ¡Mentor, estamos aquí!

Lucilla: Ve.

Sigrika: ¡Aquí hay un pájaro blanco! Lo he visto varias veces, pero no hay registro de él. ¡Debe ser una nueva especie!

Sigrika: Oye, mentor... mira aquí.

Sigrika: En tres... dos... uno...

Sigrika: ¡Di «chiiiis»!

Reúnete con tus amigas.

Por fin se están calmando las cosas. Es hora de disfrutar de la celebración mientras puedas.

Sigrika: ¡Ya casi he terminado! Menos mal que vinisteis a ayudar.

Lynae: ¡Pan comido! Si surge algo, avísame.

Chisa: Lo mismo digo.

Errante:

Lynae: ¡Errante! ¡Qué momento! Toma esto.

Errante:

Chisa: Es una entrada de recuerdo de la Celebración del Nuevo Sol.

Sigrika: Significa que la celebración ha terminado oficialmente. No tuvimos la ceremonia de deseos «Tesoro de Minerva» este año, así que el Consejo Estudiantil hizo esto en su lugar. Isla quería que todos tuvieran algo como recuerdo del acontecimiento.

Sigrika: Se suponía que Denia los repartiría, pero se ha tomado unos días libres. Es raro que Nivora también esté de permiso. Me pregunto si lo planearon juntas...

Sigrika: Hay tanto que hacer, incluso con estas tareas sencillas. Me alegra contar con tu ayuda.

Chisa: No es nada. De hecho, vine en busca de un lugar donde reconstruir aquel dispositivo polimórfico compuesto... el tostador termocíclico.

Chisa: Lástima que no haya ninguno. Si alguna vez hay otro evento como este, pediré como deseo probar algunos dispositivos nuevos en la Academia.

Sigrika: Un deseo, ¿eh? ¡Yo también tengo uno!

Errante:

Sigrika: Mi deseo es...

Sigrika: ¡Je, je! ¡Lo mantendré en secreto por ahora! Ya descubrirás cuál es cuando se haga realidad.

Lynae: ¿Desde cuándo te gusta jugar así con la gente, Sigrika?

Sigrika: ¡Considéralo un acertijo! Algunos deseos es mejor guardárselos para una misma, ¿no crees?

Lynae: Pues yo quiero saber lo que es ya mismo. ¡Chisa, atrápala!

Chisa: ¡Estoy en ello!

Sigrika: ¡Oye! ¡Sin trampas!