Todo lo que toca la luz solar

Para alcanzar tu objetivo, te adentras más en el plan del Exotitán, mientras tanto, las anomalías ocultas en las tierras heladas se revelan.

Regresa a la Academia Fuegostelar.

Errante: (Luuk me escribió para repasar el plan del Exotitán en la enfermería. Mejor voy ya).

Dirígete a la enfermería.

Errante: (Nivora... ¿Se ha quedado aquí para recuperarse?)

Saluda a Nivora.

Errante: ¿Qué tal te recuperas de las heridas, Nivora?

Nivora: Oh, e-eres tú, Errante... Eh, sí. Me siento mucho mejor.

Nivora: El Dr. Herssen me cuidó muy bien. Solo hice lo que me dijo y descansé aquí unos días, y ya casi no siento dolor.

Nivora: ¿Has venido a visitarlo?

Errante: Sí, tenemos algo que discutir. ¿Está aquí?

Nivora: Está en la consulta de al lado. Eh... Mi amiga Sigrika está dentro. Podría tardar un rato.

Errante: Gracias. Cuídate.

Luuk Herssen: Cómo decirlo... Deberías confiar más en tus capacidades, Sigrika.

Sigrika: Confianza...

Luuk Herssen: Verás, la gente puede ser muy perspicaz, incluyendo las personas que te importan. Así que intenta no tomarte todo tan a pecho. No seas tan dura contigo.

Luuk Herssen: Para bien o para mal, sean ciertas o no... estas cosas siempre salen a la luz. Y como dice tu amiga Denia, a veces distraerse un poco es bueno para la salud.

Sigrika: Vale... ¡Lo intentaré! Gracias, Dr. Herssen.

Luuk Herssen: No hay de qué. Y recuerda, evita ser demasiado dura contigo misma.

Luuk Herssen: Déjame adivinar, Sigrika. Eres de las que se despiertan de golpe en mitad de la noche. Preocupada por un examen, no puedes pegar ojo. Y así toda la semana...

Sigrika: ¡¿Eh?! ¡¿Tanto se me nota?!

Luuk Herssen: ¡Ja, ja, ja! Solo es una conjetura.

Luuk Herssen: ¿Quieres un caramelo? Los dulces le sacan una sonrisa a cualquiera.

Sigrika: ¡Claro! Y... ¿puedo volver otro día, Dr. Herssen?

Luuk Herssen: Por supuesto. No dudes en visitarme cuando quieras, Sigrika.

Errante: Bien, hablemos de ese plan del Exotitán que mencionaste.

Luuk Herssen: Todo a su debido tiempo. Empecemos con algo más banal primero.

Errante: ¿Algo más banal?

Luuk Herssen: Cualquier cosa. Quiero bajar un poco el ritmo.

Luuk Herssen: Estar tan ansioso nubla tus emociones y tu juicio, Errante. ¿No lo notas?

Luuk Herssen: ¿Quieres un caramelo? Ayuda a relajarse.

Errante: No, gracias.

Luuk Herssen: Entiendo que lo sucedido a Aemeath te afecte. Después de todo, estáis muy unidos. Este asunto podría estarte afectando más de lo que crees.

Luuk Herssen: Es mejor ir con cautela. El Exotitán aún no ha despertado. Así que podemos avanzar despacio, con paso lento pero seguro. ¿Verdad?

Errante: Está bien, tienes razón. Dejemos el tema del Exotitán por ahora. Hablemos de ti, Luuk.

Errante: Confío en Aemeath. Lo que vivimos juntos demostró que me decía la verdad. Existe una conexión natural entre nosotros.

Errante: Pero, ¿tú y yo? Quizá seamos «extraños de paso que se convirtieron en confidentes», como dijiste, pero tengo la sensación de que nuestras conversaciones apenas rozan la superficie.

Errante: Preferiría conocer mejor a alguien con quien me dispongo a intentar algo tan ambicioso como abrir el Portal del Titán. Después de todo, concierne directamente al destino de Lahai-Roi.

Luuk Herssen: Je, je. Tienes razón. Esto se merece que me presente como es debido.

Luuk Herssen: Pregúntame lo que quieras, que yo responderé con toda la sinceridad posible.

Errante: ¿Eres un consultor de Costa Negra?

Luuk Herssen: No es mi estilo. El tipo de trabajo que deja rastro nunca me gustó. Pero conozco a bastantes Portadores de Flor.

Errante: Aemeath dijo que no te conocía bien, pero que podía confiar en ti. También conoces nuestra relación. ¿Por qué?

Luuk Herssen: Aemeath es una chica perspicaz. Aunque nunca me la presentaste, se notaba que entendía muy bien la lógica detrás de tus actos.

Luuk Herssen: Se parece mucho a ti. Inteligente, decidida, capaz de cargar con responsabilidades… aunque ha demostrado ser aún más obstinada que tú.

Luuk Herssen: Cuando te fuiste de Lahai-Roi, vino a verme varias veces con la excusa de que necesitaba asistir a mi consulta... pero en realidad quería saber más de ti.

Errante: No le dijiste nada.

Luuk Herssen: No lo hice. Me encargaste otras tareas aquí, en Lahai-Roi. No nos dejaste conocernos porque querías protegerla de mi trabajo.

Luuk Herssen: Más tarde, al darse cuenta de eso, dejó de visitarme.

Luuk Herssen: Aun así... me hubiera gustado lograr que se abriese más. Ambos tendéis a guardaros las cosas, y eso pasa factura.

Errante: Una última pregunta.

Errante: ¿Qué quieres decir con que tenía otras tareas para ti?

Luuk Herssen: Ese tema es importante, pero sería mejor hablarlo en otra parte.

Luuk Herssen: La Unión Intergaláctica está respaldada por varias naciones y potencias. Su política interna no nos concierne, pero hay muchos ojos que vigilan entre el profesorado.

Luuk Herssen: Y a fin de cuentas, la enfermería es un espacio público. ¿Y si vamos a un lugar más tranquilo?

Errante: ¿A dónde?

Luuk Herssen: Sé de un sitio. Ven conmigo, chico de oro.

NANA: ¿Vuelve a tener asuntos personales que atender, Dr. Herssen?

Luuk Herssen: Shh, solo es un descansito, NANA. ¿Te importaría vigilar? El siguiente turno empieza enseguida.

NANA: Cuídese, doctor. Esta vez, intente volver de una sola pieza.

Luuk Herssen: No te preocupes, hoy tengo a Errante conmigo.

Errante: ¿Sundermere?

Luuk Herssen: Sí. Tengo un «pequeño taller» aquí.

Dirígete al lugar que mencionó Luuk Herssen.

Dirígete al lugar que Luuk Herssen mencionó.

Derrota a los enemigos.

Luuk Herssen: Déjamelos a mí. No perdamos más tiempo.

Luuk Herssen: La espada del Exotitán emite una frecuencia única. Protege mi «taller» de la mayoría de métodos de detección a larga distancia.

Errante: Elegiste un buen lugar.

Entra a la cámara.

Habla con Luuk Herssen.

Errante: Menudo escondite.

Luuk Herssen: Je, je. Así es como debe ser un refugio secreto.

Luuk Herssen: Bien, continuemos donde lo dejamos.

Luuk Herssen: Empecemos por el final, antes de entrar en detalles: me pediste que viniera a Lahai-Roi para vigilar cualquier actividad de los Fractsidus.

Luuk Herssen: Warren fue el primer topo de los Fractsidus que descubriste, y no será el último.

Luuk Herssen: Piensa en la Unión Intergaláctica como una red de poderes que compiten. Es tanto un refugio de independencia como un campo de juego para todo tipo de intereses.

Luuk Herssen: Una región polar aislada, rica en Exoenjambres y con potencial para avances tecnológicos... Lahai-Roi es una mina de oro.

Luuk Herssen: Incluso para los Fractsidus.

Errante: ¿Crees que la caída del Helios no era su verdadero objetivo?

Luuk Herssen: Era uno de varios. Después de tu viaje por Huanglong y Rinascita, estoy seguro de que ya sabes su verdadero objetivo.

Errante: El Trenodiano. Aleph-1.

Luuk Herssen: Correcto. Dada la naturaleza única del Trenodiano, seguramente habrá captado su atención. Además, Aleph-1 está estrechamente vinculado con el Portal del Titán, que podría ser nuestro acceso al espacio exterior.

Errante: Espiar a los Fractsidus es arriesgado. ¿Por qué te habría elegido para esta tarea en el pasado?

Luuk Herssen: Bueno, esa es una larga historia.

Luuk Herssen: Siempre has preferido ver las cosas por ti mismo. Por favor, sígueme a esa mesa.

Inspecciona el recipiente en la mesa.

Luuk Herssen: El «Suero Áureo» desarrollado por el Grupo Regenerativo Novialle. Pero prefiero su otro nombre: Ícor.

Luuk Herssen: Originalmente, mi padre lo concibió como medicación para tratar enfermedades raras. Pero conforme avanzó la investigación, llegó a ser algo mucho más ambicioso: la «droga de la evolución».

Errante: Evolución... Suena como algo que les gustaría a los Fractsidus.

Luuk Herssen: Bueno, tampoco se puede decir que fuese un fracaso total. De hecho, funcionó, y yo me convertí en su Resonador.

Luuk Herssen: Pero yo sobreviví, fui la excepción. A costa de un dolor insoportable y perder la capacidad para distinguir colores. La mayoría de candidatos no lo consiguieron.

Luuk Herssen: Cuando te conocí, me di cuenta de que había algo más en la historia.

Luuk Herssen: El resto está en mi estudio. ¿Vamos?

Dirígete al estudio.

Examina el marco de fotos.

Luuk Herssen: Mi hermano Rhein dibujó esta imagen.

Luuk Herssen: No somos hermanos de sangre. Padre nos acogió después de que sus propios hijos fallecieran por una enfermedad rara largo tiempo atrás.

Luuk Herssen: Rhein no sabía sobrellevar el dolor, pero era fácil de animar. Cuando los adultos me daban caramelos, yo los guardaba para él.

Errante: (Así que por eso siempre lleva dulces consigo)...

Luuk Herssen: Durante un tiempo, intenté ser un hijo modélico. No funcionó, así que dejé de intentarlo.

Luuk Herssen: Lo que Padre intentó hacer con Rhein fue... imperdonable. Y entonces sucedió el accidente...

Luuk Herssen: Pensaba que lo que hacía mi padre era normal. Lo típico, alguien intentando redimir su culpa pero causando más daño.

Luuk Herssen: Hasta que tus insinuaciones me hicieron sospechar que podía tratarse de un desenlace orquestado por alguien más. Así que exhumé la tumba de mi padre y encontré... nada. Estaba vacía.

Examina el informe dañado.

Luuk Herssen: Cuando recuperé esta página, el transportador de Logística Lollo ya estaba hecho pedazos.

Luuk Herssen: Conseguí echar un vistazo rápido antes de que el fuego consumiera la mayor parte de la página... Je, je, es un informe de un supervisor.

Errante: ¿Un informe de un supervisor de los Fractsidus a la Nueva Federación?

Luuk Herssen: Sí, escondido en una caja de entrega de Logística Lollo.

Luuk Herssen: El destino es «Eris», en la Nueva Federación.

Errante: Esos tres objetos que me acabas de mostrar... ¿Los Fractsidus se involucraron en el trabajo de Novialle después de conocer el potencial del Ícor para la «evolución»?

Luuk Herssen: No solo se «metieron» en nuestro trabajo. Fueron más allá. Lo reemplazaron.

Luuk Herssen: ¿Has conocido al Gran Arquitecto de los Fractsidus?

Errante: El «superviviente de mil rostros». Nos conocimos cerca del «Lago Estigia» en las profundidades de la Marea Oscura.

Errante: Espera. ¿Eso significa que tu padre era...?

Luuk Herssen: Sí. Mi padre no fue más que otro «rostro» del Gran Arquitecto. Aunque, pensándolo bien... tampoco sé cuándo se llevaron al auténtico.

Luuk Herssen: Creo que el Gran Arquitecto ve la vida y la muerte como un juego. ¡No me sorprendería que «Padre» estuviera sonriendo en su ataúd mientras lo enterrábamos bajo aquella lluvia torrencial!

Luuk Herssen: Ahí tienes tu respuesta. ¿Por qué me elegiste? Porque tengo motivos personales para perseguir a los Fractsidus: un odio irrefrenable.

Errante: Odio... ¿Incluso ahora?

Luuk Herssen: Ya es más un hábito que otra cosa.

Luuk Herssen: Continúa investigando y descubrirás por ti mismo lo que son. Pero antes de que lo hagas, hay algo que quiero compartir contigo.

Luuk Herssen: Mis amigos de Costa Negra me dijeron que ya habías tenido algunos encuentros con ciertos supervisores. ¿Es correcto?

Errante: Tres: Cristoforo, Phrolova y Scar. Más el Gran Arquitecto que mencionaste.

Luuk Herssen: Ah, esos nombres me suenan. El nombre en clave de Phrolova era Hécate. ¿Cristoforo? Arachnos... Intrigante, ¿no? Tienen bastante creatividad para esas cosas.

Luuk Herssen: Pero es un detalle revelador. Un nombre en clave puede revelar el estilo de su dueño, sus gustos personales e incluso sus ambiciones.

Luuk Herssen: Piénsalo. Un Resonador poderoso que causa caos al azar no deja rastro que seguir. Pero comprender sus hábitos, sus preferencias... permite construir un perfil.

Luuk Herssen: Llevo años recopilando informes sobre los supervisores. Permíteme contarte lo que he descubierto hasta ahora.

Luuk Herssen: He reactivado tu acceso. Encontrarás los controles de la puerta justo allí.

Abre la puerta oculta.

Dirígete a la habitación más alejada.

Luuk Herssen: Los Fractsidus son bastante anárquicos, y la mayoría de ellos no ha recibido más que modificaciones corporales básicas inducidas artificialmente. No son difíciles de neutralizar.

Luuk Herssen: Pero si te encuentras con Artífices con modificaciones más... creativas, probablemente sea obra de «Hydra».

Luuk Herssen: Hydra es su principal experto en evolución humana y modificaciones corporales. Quienquiera que sea, suele trabajar en tándem con «Sirena».

Luuk Herssen: En otras palabras: si te encuentras con uno, mantente alerta por si el otro está al acecho.

Luuk Herssen: Zashiki-Warashi no tendría por qué causarte demasiados problemas. Este supervisor opera principalmente en Ashinohara, una región que ha sido devastada por el Lamento.

Errante: Ashinohara... Ese nombre me suena.

Luuk Herssen: La chica que tuvimos en la enfermería... ¿Chisa, si no recuerdo mal? La ciudad en que quedó atrapada, Honami, fue parte de Ashinohara.

Luuk Herssen: Ahora, pasemos a dos piezas clave del rompecabezas.

Luuk Herssen: Dije que los Fractsidus eran anárquicos, pero incluso las células más dispersas necesitan financiación para funcionar.

Luuk Herssen: ¿Recuerdas este informe? Es solo cuestión de tiempo que vayas a la Nueva Federación. Y basándome en la información que he reunido...

Luuk Herssen: Allí está su sede principal, donde encontrarás a «Eris».

Errante: ¿Sede principal? ¿Allí operan abiertamente?

Luuk Herssen: No exactamente. Pero en un lugar donde el dinero es ley, deben tener miembros infiltrados en las altas esferas económica y política. Miembros clave.

Luuk Herssen: Su posición en la Nueva Federación les ha dado un poder inmenso. Con ese incesante flujo de riqueza, los Fractsidus operan con impunidad por todo el globo.

Luuk Herssen: Hablando de lo cual, la Academia Fuegostelar también es bastante dependiente económicamente de la Nueva Federación. De hecho, la Nueva Federación es el donante individual principal de la Unión Intergaláctica.

Errante: ¿Eris, eh? Tomo nota. Supongo que la otra pieza clave es el Gran Arquitecto.

Luuk Herssen: El Gran Arquitecto de los Fractsidus, un personaje de identidad desconocida. Solo aparece usando identidades prestadas: personas reales, seres legendarios e incluso fantasmas de difuntos provenientes de recuerdos ajenos.

Luuk Herssen: Una vez me crucé con él. Fue una lástima no saberlo y desperdiciar la oportunidad.

Luuk Herssen: Esta pluma fue lo único que logré salvar de aquel gran incendio.

Luuk Herssen: Aún no he logrado descifrar los grabados, pero algo está claro: el Gran Arquitecto existe desde hace mucho, mucho tiempo.

Luuk Herssen: Es una lástima que me hicieras venir a Lahai-Roi en ese momento. De otro modo, habría seguido esa pista. Pero tenías tus razones. ¿No es así?

Errante: ¿Descubriste todo esto tú solo?

Luuk Herssen: Más o menos. Tuve algo de ayuda por el camino.

Errante: Para conseguir uno de los objetos personales del Gran Arquitecto, debiste hacer algo más que seguirles el rastro. Te infiltraste entre ellos.

Luuk Herssen: Seguirles el juego no es tan difícil una vez que les coges el truco. Como ya te dije, son bastante anárquicos.

Errante: Independientemente de lo descuidados que sean, robar toda esa información sobre los Supervisores es arriesgado. Además, conociéndolos, cada infiltración debe ser más peligrosa que la anterior.

Errante: Luuk, ¿cómo puede un doctor que no valora su propia vida salvar la de otros?

Luuk Herssen: ¿Sabes? Es la segunda vez que me lo preguntas.

Luuk Herssen: Han vuelto a escapar.

Luuk Herssen: (Si no hubiera sido tan cauteloso, podría haberme ocupado del resto esta vez).

Luuk Herssen: (Debería enviar los hallazgos de hoy a Errante. Han pasado dos años. Supongo que ya toca enviar un informe).

Luuk Herssen: Bien, recibiste la información. Hubiera sido una lástima que me mataran por nada.

Luuk Herssen: ¿Quieres que vaya a Lahai-Roi? ¿Por qué?

Errante de antaño: Hay indicios de su actividad en Lahai-Roi. Necesito que los vigiles. Y sinceramente, necesitas un descanso.

Luuk Herssen: Ahora no es el mejor momento.

Errante de antaño: Ya has llamado suficiente la atención. ¿De verdad tenemos que esperar a que te maten para decidir que es «el momento adecuado»?

Errante de antaño: ¿Cómo puede un doctor salvar la vida de otros si no valora la suya propia? Sigue así y no serás diferente a ellos.

Luuk Herssen: No te andas con rodeos, ¿eh?

Errante de antaño: Créeme, lo más duro está por llegar, y Lahai-Roi es un buen sitio, Luuk. Estudiantes brillantes y apasionados, nieve blanca y pura. Perfecto para tomarse las cosas con calma.

Errante de antaño: Acepta mi consejo. Ven a Lahai-Roi.

Luuk Herssen: ...

Luuk Herssen: Muy bien. Como quieras.

Luuk Herssen: Así que, desde entonces, he llevado una vida tranquila en Lahai-Roi. No te preocupes, conozco mis límites.

Luuk Herssen: Dejemos a los Fractsidus a un lado por ahora. Deberíamos hablar del plan del Exotitán, pero primero, cuéntame qué os pasó a Aemeath y a ti en el Páramo Helado.

Errante:

Luuk Herssen: Ya veo. Aemeath... No me extraña que estés así.

Errante: Entiendo sus motivos. Luchaba por su sueño y por Lahai-Roi de la única manera que sabía. Y lo respeto. El destino que eligió para sí misma.

Errante: Pero no lo aceptaré. Hay cosas que aún no he intentado. No pienso rendirme todavía.

Luuk Herssen: Por supuesto. Nunca te has rendido fácilmente.

Luuk Herssen: Ahora, sobre el Exotitán... Todo comenzó cuando la Unión Intergaláctica encontró una gigantesca red de raíces de Solistirpes en las profundidades del Bosque Bjartr. Lo identificaron como la «tapa» que sella el Portal del Titán.

Luuk Herssen: Mantiene al Trenodiano de este lado del Portal del Titán y al de más allá divididos. Si se rompe el sello y se uniesen, sería el fin de Lahai-Roi y del mundo entero.

Luuk Herssen: Pero la Unión aún aspiraba a abrir ese portal y explorar lo desconocido, así que crearon a los Sincronistas. La idea era usar la Resonancia Aumentada para amplificar el poder del Exotitán, esperando que eso mantuviera al Trenodiano reprimido.

Luuk Herssen: Pero últimamente, los ataques del Trenodiano al sello han aumentado. Me temo que los Fractsidus también se están preparando para hacer su jugada.

Luuk Herssen: Ahora que hemos recuperado el Núcleo del Reactor, lo único que necesitas es paciencia. Espera a que el Exotitán despierte, y entonces podremos concentrarnos en cómo usarlo para encontrar a Aemeath.

Luuk Herssen: Tú fuiste Sincronista en la Academia. Hablaré con Lucilla para conseguirte acceso como piloto.

Errante: Bien, quedo a la espera, Luuk.

Luuk Herssen: Por supuesto, pero nuestra prioridad deberían ser los Fractsidus. Tengo la sensación de que planean sabotear nuestros planes con el Exotitán.

Luuk Herssen: (Errante dijo que le gustaría ver al Exotitán en el Páramo Helado antes de irse... Bueno, podría ayudarlo a distraerse).

Luuk Herssen: (Bien, entonces)...

Lucilla: Dr. Herssen. ¿Algún problema?

Luuk Herssen: ¿Siempre esperas malas noticias, Lucilla? ¿No puedo simplemente llamar para charlar?

Lucilla: Me parece muy poco probable, doctor. Saltémonos los preámbulos. ¿De qué se trata?

Luuk Herssen: De Errante.

Lucilla: Ah. Así que se trata de «Aemeath». Ha sido muy reservado conmigo sobre lo que pasó en el Páramo Helado, pero parece que se abrió contigo...

Luuk Herssen: No podemos cambiar las cosas si nos quedamos de brazos cruzados. Él quería hablar, acudió a mí con un problema y yo le ayudé. Así de simple.

Luuk Herssen: Además, lo que tengo que contarte favorece a la Academia. Podría ayudarnos a... prever algunos problemas potenciales.

Lucilla: Bueno, pues parece que tendré que escucharlo. Estaré donde siempre, en el Instituto.

Dirígete al lugar acordado con Lucilla.

Habla con los estudiantes.

Estudiante cansado: Oh... Dr. Herssen. Me alegro de verle...

Luuk Herssen: Athan, pero si estabas bien hace nada. ¿Qué ha pasado?

Estudiante cansado: Mi-mi tesis... Mi plaza en el...

Luuk Herssen: Espera, recuerdo que viniste a enfermería con buenas noticias. ¿Algo sobre un profesor del Instituto que te reclutó por tus altas calificaciones?

Luuk Herssen: ¿Ese es el precio que tienes que pagar por ello? Ten cuidado, podrían echarte atrás la contratación por motivos de salud.

Estudiante cansado: ¡No! ¡Conseguiré ese puesto en el Instituto aunque tenga que ir a rastras! ¡Y si la palmo, volveré de entre los muertos!

Luuk Herssen: *Suspiro*. Ahora estás delirando. Sé que conseguir esta oportunidad no fue fácil y que es difícil que te den más tiempo. Ven a mi consulta más tarde, te haré un justificante médico.

Luuk Herssen: No eres un Exoenjambre, que se recargan con la luz del sol. Los humanos no funcionamos así.

Estudiante cansado: ¡Oh, gracias, doctor! ¡Espero que todo te vaya bien! Oh, ¡qué recuerdos! Mis mejores siestas siempre fueron en la enfermería.

Sigue adelante.

Habla con el doctor veterano.

Doctor veterano descansando: ¡Ah, joven Luuk! ¿Qué te trae al Instituto hoy?

Luuk Herssen: Solo vine a charlar con alguien. ¿Qué tal tus turnos estos últimos meses?

Doctor veterano descansando: No van mal. Ya conoces a estos investigadores. Conseguir que vengan a revisión es como sacarles las muelas. Tengo que ir a cazarlos yo mismo.

Doctor veterano descansando: ¿Te apetece tomar algo después de mi turno? Las comidas de aquí son demasiado «nutricionalmente eficientes». ¡Todo sabe a cartón masticado!

Luuk Herssen: Por supuesto. ¿Te puedo enseñar el dron explorador que acabo de terminar mientras comemos?

Doctor veterano descansando: ¡Qué rápido trabajas! No cabe duda de que disfrutas de ese tipo de manualidades.

Luuk Herssen: Desmontar cosas y volver a montarlas es bastante relajante. Es una buena forma de desconectar después de un día de trabajo.

Doctor veterano descansando: Entonces... ¿te parece que nos escapemos a casa de Rogan cuando tengamos un minuto y tomemos prestado el precioso cañón de ese bot suyo?

Doctor veterano descansando: ¡Y ya se lo devolveremos cuando se le pase la rabieta!

Luuk Herssen: Ejem. Preferiría no ser cómplice de eso. No es ético. Y no puedo creer que aún le guardes rencor por ese arenque que guisó a tus espaldas.

Sigue adelante.

Lucilla: Siéntate, doctor.

Lucilla: Qué lástima. Creí que Errante vendría contigo.

Luuk Herssen: Ya ha estado aquí antes, pero las cosas son diferentes ahora. Prefiero no involucrarlo en asuntos triviales de la Unión.

Lucilla: De acuerdo, pero yo no soy como esos viejos testarudos con los que solías tratar. No me mueve la soberbia ni el rango, lo que más me importa es la Academia Fuegostelar.

Lucilla: Ahora, adelante. Ve al grano, Dr. Herssen.

Lucilla: Los Fractsidus... vale, entiendo. Estaré atenta.

Lucilla: En cuanto a que Errante pilote el Exotitán, si se ve capacitado, por mí no hay problema. El Instituto de Investigación se encargará de los preparativos.

Lucilla: Dicho esto, no se pueden ignorar los riesgos que conlleva abrir el Portal del Titán. Hay alguien que quizás podría ayudarnos, pero déjame hablar primero con ella.

Lucilla: El Trenodiano es asunto de todos los que habitamos Lahai-Roi. Me encargaré de la junta, como me pides. Tú concéntrate en Errante y en los asuntos del campus.

Luuk Herssen: Gracias por tu comprensión, Lucilla... rectora Lucilla.

Luuk Herssen: Nuestra conversación ha ido mejor de lo que esperaba. Pensé que sospecharías de mis intenciones.

Luuk Herssen: Como agradecimiento, ¿quieres un caramelo?

Lucilla: No gracias, estoy al tanto de tu iniciativa de llenar el campus de caramelos. Ya he tomado bastantes dulces a lo largo de estos años.

Lucilla: En cuanto a lo que dijiste... llevo aquí el tiempo suficiente para saber exactamente quién eres.

Lucilla: Gracias a tus esfuerzos desenmascarando topos, la Academia es más segura y tenemos muchos menos dolores de cabeza de los que preocuparnos.

Lucilla: Lo que realmente nos sorprendió fue tu decisión de quedarte todos estos años y convertirte en uno de los guardianes más firmes de Lahai-Roi.

Luuk Herssen: Oh, me alegra que la directora no me vea como un entrometido.

Lucilla: Je, je. Bueno, sí que eres un poco entrometido, pero del tipo que es mejor tener cerca.

Luuk Herssen: Un amigo me convenció de venir a este lugar. No paraba de hablar de la hermosa nieve y de sus estudiantes brillantes y apasionados. Así me convenció.

Luuk Herssen: Pero cuando llegué aquí... ¡Ja! No se parecía en nada a lo que me contó. ¡Quién iba a pensar que ocho de cada diez miembros de la facultad estaban infiltrados por diferentes facciones!

Luuk Herssen: Nuestros estudiantes sueñan con alcanzar las estrellas viviendo en esta jaula dorada. Y luego tenemos a los royas, traficando con piezas de Exoenjambre y conspirando con contrabandistas de la Nueva Federación...

Luuk Herssen: Sé que estos estudiantes no son tontos. Son las mejores mentes de todas las naciones. Si yo veo lo que está pasando, ¿cómo pueden ellos no darse cuenta?

Luuk Herssen: Son sus ideales, su esperanza en el futuro, lo que les permite soportar la dura realidad sin volverse unos cínicos.

Luuk Herssen: Solo vine a Lahai-Roi porque un amigo me lo recomendó. Pero ahora...

Lucilla: Te ha empezado a gustar este lugar, ¿eh?

Luuk Herssen: Ja, ja, sí. ¡Igual que a ti, directora!

Luuk Herssen: Parece una llamada urgente de NANA... Si me disculpas...

NANA: Dr. Herss... *interferencia*... en. Ha habido un allanamiento en la... enfermería.

NANA: Nivora ha sido secuestrada... por el que detuvimos anteriormente... *interferencia*... Warren.

Luuk Herssen: ¿Cuál es tu estado? ¿Te han dañado?

NANA: No *interferencia*... preocupe. Con tiempo *interferencia*... puedo reparar.

Luuk Herssen: Entendido. Una vez terminada la llamada, prioriza ocuparte de los daños y notificar al departamento de seguridad de la Academia.

Luuk Herssen: Les llevará tiempo responder. Yo iré tras Warren. ¿En qué dirección se la llevó?

NANA: Recibido... *interferencia*... mensaje de la Academia. Se dirigen a la Estación Espacial Arca Celeste, en el Páramo Helado Roya.

Luuk Herssen: (Es la estación espacial de la Corte Jiting que Errante y yo descubrimos)...

Luuk Herssen: Voy de camino.

Luuk Herssen: Warren ha escapado. Se ha llevado a una estudiante y se dirige a una de las zonas de escombros en el Páramo Helado.

Lucilla: ¿Qué vas a hacer?

Luuk Herssen: Ir tras él. Apreciaría que establecieras un perímetro para restringir sus movimientos y prevenir cualquier riesgo adicional para la Academia.

Lucilla: ¿Quieres que asegure el perímetro mientras tú te enfrentas a Warren en solitario?

Luuk Herssen: Tengo una... hipótesis. Una corazonada que debo ir a comprobar personalmente.

Lucilla: Muy bien. Tu historial lo justifica. Adelante, Dr. Herssen. Quedo a la espera de buenas noticias.

Dirígete a la Estación Espacial Arca Celeste.

Entra en la Estación Espacial Arca Celeste.

Luuk Herssen: (Nivora... ¿Por qué ahora?)

Sigue avanzando entre la ventisca.

Luuk Herssen: ¿En qué estás pensando?

Errante: En muchas cosas.

Luuk Herssen: ¿Te apetece contarme alguna?

Errante: Sí.

Errante: Me pregunto si actué correctamente en el pasado.

Errante: Aún no entiendo por qué decidí borrar mis recuerdos. He perdido el control sobre muchas cosas y he olvidado a tanta gente...

Errante: A ti, a Aemeath, los de Costa Negra y muchos más a quienes no conozco ni recuerdo ahora.

Errante: Involucré a todos en mi gran plan para «salvar el mundo» y, cuando más importaba, ni siquiera estuve allí.

Errante: Si no podemos salvar a Aemeath, caerá en el olvido y vagará a la deriva en el vacío por siempre...

Luuk Herssen: Aunque no lo hubieras hecho, seguirías estando separado de la mayoría de nosotros.

Luuk Herssen: Ya sabes que eres excepcionalmente longevo. Lo más probable es que la mayoría de nosotros muramos por muerte natural mucho antes que tú lo hagas.

Luuk Herssen: La muerte y la pérdida son una cuestión de la que nadie puede evadirse. Pero para ti, se trata de un asunto que se extiende mucho más.

Errante: Tienes razón.

Luuk Herssen: Como ya sabes, otros han respondido de forma natural a esta cuestión con sus acciones.

Luuk Herssen: Sigues siendo la misma persona. Igual de resistente. Inundando con tu esperanza al resto. De lo contrario, no volveríamos a tu lado después de tanto tiempo separados.

Luuk Herssen: No es que seas nuestro «salvador». Supiste mantenerte firme. Siempre has sido tú.

Luuk Herssen: Y no hacemos esto solo por ti, sino por Solaris, por un sueño compartido.

Luuk Herssen: Elegimos este camino nosotros mismos. No tienes nada de lo que sentirte culpable.

Luuk Herssen: Solo se puede avanzar asumiendo lo perdido. Es algo que tú me enseñaste en el pasado.

Luuk Herssen de antaño: Al final... no encontré al asesino de mi padre, ni salvé a Rhein... ni a mi propia familia.

Errante de antaño: Tanto tu hermano como tú seguís con vida. No todo está perdido, y has hecho todo lo posible.

Luuk Herssen de antaño: Quién sabe cuándo volveré a despertar...

Errante de antaño: Luuk, hagamos una promesa.

Errante de antaño: El próximo invierno, nos volveremos a ver. Abrirás los ojos y aquí estaré, como ahora.

Luuk Herssen: Venga, no pongas esa cara, Errante. ¿Un caramelo?

Errante: Siempre llevas caramelos... ¿Seguro que funcionan?

Luuk Herssen: ¿En qué sentido?

Errante: «Pueden ayudarte a levantar el ánimo y sentirte mejor». Eso dijiste.

Luuk Herssen: Bueno... para ser honesto, no son tan efectivos. Es más un hábito mío.

Luuk Herssen: De niño, recurría a los caramelos cuando la situación me superaba, y eso ocurría con frecuencia. Era un pequeño capricho, algo que me mantuviera esperanzado.

Luuk Herssen: Más tarde, tras heredar Novialle, fui consciente de que había muchas cosas que no podía controlar. Así que volvía a lidiar con ellas con caramelos. Sobre todo lo relativo a asuntos legales con socios de negocios.

Luuk Herssen: Incluso tras dejar la compañía y emprender un viaje solitario en busca de los Fractsidus, seguía usándolos. Los caramelos me consolaban algo mientras veía cómo caían mis aliados y amigos. No era fácil sobrellevar la impotencia.

Luuk Herssen: Así fui consciente de que, sin importar cuán fuerte te vuelvas, no se puede con todo. En la vida, hay muchas cosas fuera de nuestro control.

Errante: ...

Luuk Herssen: Pero aún disfruto de los caramelos. Son un recordatorio de la felicidad que trae conocer gente nueva, aun sabiendo que puedo perderlos.

Luuk Herssen: Si permitimos que nos consuman la ira y la tristeza, sucede que nos obsesionamos con los resultados y el éxito, olvidándonos de sentir alegría.

Luuk Herssen: El dulce evita que me insensibilice a esas cosas.

Errante: Entonces, dame uno.

Luuk Herssen: ¿Qué tal?

Errante: Luuk, mis posibilidades de salvar a Aemeath... Son bastante escasas, ¿verdad?

Luuk Herssen: Lo son. Para hacerlo, necesitarás un milagro. Pero siempre se te han dado bien los milagros.

Errante: Gracias por el caramelo.

Luuk Herssen: No hay de qué.