La Doncella, la Desafiadora y el Llorón
Verdades, respuestas y elecciones yacen en el corazón de la Torre Invertida.
Pregunta cómo está Abby.
Errante: (No sé cómo voy a encontrar a Imperator. Veamos qué tal está Abby...).
Errante: ¿Abby?
...
Errante: ¿Estás ahí, Abita?
Abby: *Bostezo*... ¿Qué pasa...?
Errante: (A Abby le está tomando más tiempo reaccionar...).
Abby: Oye, no te preocupes... estoy un poco cansada, eso es todo... ¡Oh! Antes, medio dormida, se me ocurrió una gran idea para encontrar al Centinela.
Errante: Cuéntame.
Abby: ¿El Centinela no te dijo que estaba encerrado en una especie de torre en el cielo?
Abby: Pues solo tengo que volar hasta allí y buscarlo. ¡Coser y cantar!
Errante: La torre está demasiado lejos, o igual está oculta entre las nubes.
Errante: De lo contrario, ya la habríamos visto desde el suelo.
Errante: En tu estado de forma... ¿seguro que podrías volar tan lejos?
Abby: Va, no cuesta nada intentarlo. El acantilado del pueblo de Egla sería una plataforma de lanzamiento perfecta.
Ve al lugar alto.
¿?: La música en sí misma carece de emoción. Es el corazón el que le da un significado. Cuéntame, mi querido oyente. ¿Qué sentimientos evocó mi pieza en ti?
Errante:
¿?: Vaya... ¡Una opinión muy valiosa! Gracias, eso me ayuda a completar mi obra.
Ciaccona: Te saludo, Errante. Mi nombre es Ciaccona, juglaresa trotamundos. Un placer conocerte.
Errante:
Ciaccona: La señorita Carlotta me envió para encontrarte. Al pasar por esa casa abandonada, sentí de repente una... bueno, ya sabes, ¡una ola de inspiración que no se puede ignorar! Así que me detuve a componer una pieza...
Ciaccona: Y, ¡oh, sorpresa! la melodía me llevó hacia ti.
Ciaccona: Bueno... no le contarás a nadie que me había distraído, ¿verdad?
Errante: Carlotta te pidió que me buscaras. ¿Pasó algo?
Ciaccona: La señorita Carlotta me dijo que te encontraste con Cartethyia, la doncella mártir.
Ciaccona: Envió brigadas de búsqueda, pero no ha habido señales de ella desde entonces.
Ciaccona: Así que me pidió que recreara la frecuencia que experimentaste con mi Forte, a ver si veías algún detalle que pudieras haber pasado por alto.
Errante: ¿Recrear la frecuencia?
Ciaccona: Bueno, es complicado explicarlo con palabras... Es como si estuvieras dentro de una foto. ¿Puedes contarme algo de tu encuentro con Cartethyia?
Ciaccona: Cuantos más detalles, por pequeños que sean, mejor.
Ciaccona: Vamos a ver... Cambio algunas notas por aquí... algunas emociones por allá... las texturas... esto debería bastar.
Ciaccona: Muy bien, Errante. Es hora de que te «sintonices» con tus recuerdos.
Errante: («Sintonizar» mis recuerdos... ¿significa que debo ver el pasado desde otra perspectiva?).
Cartethyia: ¿Laureado?
Cartethyia: Nuestras marcas tácitas vuelven a brillar. Parece que hay una conexión especial entre nosotros.
Cartethyia: ¿Qué significa esto?
Errante: Alguien usó su Forte para ayudarme a revivir este momento, pero... no esperaba esto.
Cartethyia: ¿Cómo pudo ser que te fijaras en mí?
Errante: El Centinela. La voz de Imperator me guio hasta ti.
Cartethyia: ¿Escuchaste la voz del Centinela? Entonces dime ¿soy su Resonadora?
Errante:
Errante: Imperator te llamó «la Descarriada» y el Primus Fenrico afirma que eres la Resonadora de Leviatán, el Trenodiano.
Errante: Pero... ¿acaso tú no lo sabes?
Cartethyia: Yo... yo también he estado buscando la respuesta a esta pregunta.
Cartethyia: Trato de recomponer mis recuerdos. Me acuerdo del momento en que me convertí en Resonadora y cuando me bautizaron como Fleurdelys.
Cartethyia: También recuerdo haberme enfrentado... a algo. Pero el discurso y el resultado de esa batalla me son desconocidos.
Cartethyia: Pareces estar profundamente preocupado por el Centinela. Dime, ¿a qué se debe?
Errante:
Abby: ¿Mmm? ¿Me llamas?
Abby: ¡Ahí va! ¡Pero qué pasada! Nuestras frecuencias se dividieron.
Errante:
Abby: Básicamente, es como si estuviéramos en dos realidades a la vez. Para mí no es algo nuevo.
Cartethyia: Esta debe ser la frecuencia que está enredada dentro de ti. ¿Es algún tipo de Eco?
Errante:
Cartethyia: Sí. Yo también experimento una división de frecuencia similar. Aunque queda poco de mis poderes de resonancia.
Cartethyia: Siento que su frecuencia se debilita... Entiendo que eso te apremie por encontrar al Centinela.
Cartethyia: Dijiste haber escuchado la voz del Centinela. ¿Te contó algo más?
Errante: Que estaba atrapado en una torre invertida, suspendida en el cielo.
Cartethyia: ¿Atrapado? ¿Entonces lo que hay tras los sellos es...?
Errante:
Cartethyia: Al igual que tú, yo también estoy aquí solo como frecuencia.
Cartethyia: Mi verdadera forma se halla actualmente dentro de una Esfera Sonora invertida, suspendida en lo alto del cielo. En su centro se encuentra una torre, cuya puerta está custodiada por tres sellos.
Cartethyia: Tras de esa puerta, sentí una voz que me llamaba... ¿Sería el Centinela?
Abby: Oye, es tan ligero que casi no lo noté al principio. ¿Eso que huelo es «Eau de Trenodiano»?
Cartethyia: ¿Huelo a Trenodiano? ¿Puedes percibir al Trenodiano?
Errante:
Abby: No es exactamente igual a ese gran «Ovalbóndiga» que me comí, pero nunca olvido un sabor que ya he probado.
Errante: Abby tiene un sexto sentido para este tipo de cosas. Ya nos hemos enfrentado a poderes de Trenodianos antes, en Jinzhou.
Errante: Así que puedes confiar en Abby.
Cartethyia: ¿Crees que soy la Resonadora del Trenodiano?
Errante: Si vamos a hacer suposiciones, comencemos por el lado optimista.
Errante: Dada tu situación actual, es posible que los poderes del Trenodiano te afectaran, durante tu batalla junto a Imperator.
Errante: Esa también podría ser la razón que te hizo perder todo tu poder.
Cartethyia: Mmm... Supongo que esta teoría también te beneficiaría...
Cartethyia: Después de todo, este Eco tuyo necesita los poderes del Centinela para curarse, ¿no es así?
Cartethyia: En algunos cuentos de hadas, la Sacra Doncella trata de recuperar sus poderes tras perder la memoria.
Cartethyia: Si ese es el caso, parece que compartimos el mismo objetivo de encontrar al Centinela.
Errante:
Cartethyia: Pasar tanto tiempo sola en la Esfera Sonora me permitió considerar innumerables posibilidades.
Cartethyia: Me he preparado para lo que pueda venir hasta encontrar las respuestas que busco.
Errante: Quiero saber qué está pasando con Imperator en esa torre. Y quiero hablar contigo en persona.
Errante: ¿Cómo puedo llegar a tu Esfera Sonora?
Cartethyia: Una parte de la misma está en tierra, aunque su perímetro exterior está rodeado por una barrera.
Cartethyia: Yo no puedo salir y nadie puede entrar.
Errante:
Cartethyia: No creo que sea buena idea...
Cartethyia: La barrera también actúa como fuente de energía que mantiene la integridad de la Esfera Sonora. Si se destruye, toda la Esfera colapsará.
Cartethyia: Sus ruinas, junto con las Disonancias Tácitas que contiene, caerían sobre Raguna. Sería una catástrofe.
Errante: Dijiste que nadie puede entrar. ¿Alguien lo ha intentado?
Cartethyia: Eso creo. En ocasiones siento a alguien al otro lado de la barrera, como si buscara una manera de acceder.
Cartethyia: Quizá sepa algo.
Errante: ¿Alguna característica distintiva?
Cartethyia: Pues... me recuerda a una medusa.
Cartethyia: La barrena no me permitía ver con claridad... solo puedo describir lo que ella me transmitía como Resonadora.
Cartethyia: Parece que esta resonancia no durará mucho más.
Errante: Te prometo que encontraré a esa persona que mencionaste.
Cartethyia: Algo me dice que cumplirás tu promesa.
Cartethyia: De lo que estoy segura es que al fin hallaré las respuestas que anhelo.
Ciaccona: Errante... Errante...
Ciaccona: Oh, gracias al Centinela... ¡por fin despiertas!
Ciaccona: ¿Cómo te sientes? ¿Dolor de cabeza? ¿Náuseas? ¿Cosquillas en los pies?
Ciaccona: Uf... Ya no se me ocurría nada más para despertarte. Pensaba que estabas...
Ciaccona: Espera un segundo. ¿Realmente te dormiste escuchando mi música? Oh... ¡Me parte el corazón! ¡Ni siquiera era una canción de cuna!
Errante: Al contrario, fue realmente útil.
Ciaccona: Ya. Útil para tus problemas de sueño, ¿no?
Errante:
Ciaccona: Oh...
Ciaccona: Entonces mi Forte creó una conexión especial que permitió un encuentro de lo más inesperado...
Ciaccona: Esa chica, ¿es amiga o enemiga? ¿Qué verdades se esconden tras los sellos? ¿Y quién es esa misteriosa figura?
Ciaccona: ¡Tengo la sensación de que esta va a ser una canción de lo más emocionante!
Ciaccona: *Ejem*... Transmitiré esta información a la señorita Carlotta. Entonces, ¿qué planeas hacer ahora?
¿?: Perdone que interrumpa. ¿Es usted el señor Errante?
Sebastián: Me llamo Sebastián. Siguiendo instrucciones de Milady, se me ha confiado el honor de invitarle a la finca Fisalia para un encuentro.
Errante: (La familia Fisalia... ¿la que probablemente adore al Trenodiano?).
Errante: ¿Por qué quiere hablar conmigo?
Sebastián: Milady ha expresado su deseo de aclarar algunos desafortunados malentendidos que ocurrieron anteriormente.
Errante: Dile que acepto la invitación, pero iré en otro momento.
Sebastián: Le transmitiré su mensaje a Milady.
Ciaccona: No esperaba que la matriarca Fisalia viniera a buscarte, especialmente mientras sigas bailando con la señorita Carlotta.
Ciaccona: Es tan impredecible como dicen los rumores.
Errante:
Ciaccona: Quieres saber más sobre ella antes de aceptar su invitación, ¿eh?
Ciaccona: Vive recluida en su palacio y rara vez aparece en público. Nadie fuera de la familia conoce siquiera su verdadero nombre, simplemente dicen que es la matriarca, o la cabeza de los Fisalia.
Ciaccona: He oído bastantes rumores. ¿Cuál te gustaría escuchar primero?
Ciaccona: Tengo «Sombra de los ancestros», «Dama Veleno» e incluso «Maraña de corazones»
Errante:
Ciaccona: Por eso se llaman rumores. Comprende que debo ceñirme a lo que me contaron.
Ciaccona: ¿Sobre qué quieres saber?
Errante:
Ciaccona: Como quieras. En resumidas cuentas, los Fisalia fueron de los primeros en pisar estas islas y establecerse en Rinascita.
Ciaccona: Su linaje es incluso anterior a la Orden, y su arte de extraer toxinas de plantas acuáticas se transmite de generación en generación.
Ciaccona: Se dice que, para elegir al nuevo cabeza de familia, cada candidato ingiere los venenos de los demás y esperan a ver quién queda en pie.
Ciaccona: Las historias sobre la actual matriarca de los Fisalia son aún más disparatadas. Se cuenta que, en vez de pasar por el proceso de selección tradicional, envenenó a su predecesor y se hizo con el mando.
Ciaccona: Dicen que es una maestra en el arte de la manipulación, que provoca alucinaciones en sus víctimas hasta que aceptan sus términos.
Errante:
Ciaccona: Lo que está claro es que, familia aparte, es alguien a quien debes tratar con cautela.
Ciaccona: Si estás decidido a conocerla, ten el mayor de los cuidados.
Errante: (La forma en que describe a la matriarca de los Fisalia... me recuerda a cómo Cartethyia habló de la figura junto a la barrera).
Errante: (No se puede descartar que sean la misma persona. Parece que tendré que hacerle una visita).
Ve al Castillo de Bottiveleno como acordado.
Carlotta: Hola, Errante. He recibido la nota de Ciaccona.
Carlotta: Así que la matriarca de los Fisalia se puso en contacto contigo mientras yo negociaba con sus emisarios... Me huele a maniobra de distracción.
Carlotta: Te invitó a ti y solo a ti. Como Montelli, no estoy en posición de interferir.
Carlotta: Sin embargo, si esa Fisalia intenta algo contra ti, te sacaré de ahí aunque tenga que derribar su puerta.
Carlotta: Mientras tanto, seguiré buscando más información y a la persona que Cartethyia mencionó.
Carlotta: Te llamaré en cuanto encuentre algo.
Errante: Vale.
Entra en el Castillo de Bottiveleno.
Sebastián: Un momento, por favor. Informaré a Milady de su llegada.
¿?: Eso no será necesario.
¿?: Hacer esperar a nuestro invitado de honor sería… de lo más inapropiado.
¿?: Especialmente habiendo sido yo quien le pidió venir.
Cantarella: Cantarella Fisalia, la trigésima sexta matriarca de la familia. Es un verdadero placer conocerte.
Cantarella: Honorable Laureado. La nueva Corona del Carnevale.
Errante:
Cantarella: Muy bien. Si insistes, no veo motivo para negarme.
Cantarella: Puedes llamarme Cantarella.
Cantarella: Dicho esto, ¿pasamos a mi estudio?
Sigue a Cantarella al estudio.
Entra en el estudio.
Cantarella: ¿Te apetece tomar asiento?
Cantarella: Espero que aceptes este té como mi forma de disculparme por el incidente con Gilberto.
Cantarella: Puede que algunos de mis parientes te hayan importunado, pero no hay mancha que no se pueda lavar. Cada dolor tiene su forma de sanar, ¿no crees?
Cantarella: Parece que todavía dudas... ¿Aceptarás mis disculpas?
Errante:
Errante: Este té... ¿es de Jinzhou?
Cantarella: Te invité para pedirte que hicieras de mediador.
Errante: Antes de entrar en eso, hay algo que quiero saber.
Cantarella: Imagino que se trata de... ¿la verdadera fe de la familia Fisalia?
Cantarella: Parece que Gilberto ha perdido el juicio.
Cantarella: Pero vayamos al grano... ¿Cuál es tu opinión sobre el estado actual de Raguna, Errante?
Errante:
Cantarella: Entonces tú también te has percatado. Es lo que cabría esperar de alguien que afrontó una invasión del Trenodiano en primera persona.
Cantarella: ¿Y qué es exactamente lo que te resulta más inquietante?
Errante: ¿Por qué el Trenodiano y el Centinela nunca se han mostrado?
Cantarella: Lo cierto es que la invasión del Trenodiano en Raguna... concluyó largo tiempo atrás.
Cantarella: El Trenodiano, el llamado Leviatán, posee el poder de fusionarse y asimilarse, y distorsiona el credo de la gente para propagar una plaga espiritual que devora lentamente la civilización desde dentro.
Cantarella: Aunque los dos intentos anteriores fueron frustrados, el alto mástil del galeón que es Raguna ya se partió por la mitad.
Cantarella: El pueblo, inmerso en una plácida ignorancia se dirige, con los ojos vendados, hacia el abismo.
Cantarella: Como recién llegado a esta tierra, ¿puedes distinguir realmente quién está de tu parte?
Errante:
Errante:
Cantarella: Sí y no. Por un lado, está la verdad de las creencias de la Orden...
Cantarella: Por el otro, nuestra familia. El Trenodiano no tiene simpatía por quien conoce la verdad. Siempre hemos estado en su punto de mira.
Cantarella: Cuando un alma se fractura, la mente se difumina hasta que solo queda una marioneta.
Cantarella: En este punto, ya no tengo nada que ocultarte.
Cantarella: Tan solo espero que, tras escucharlo todo, consideres detenidamente mi solicitud.
Cantarella: Ven. La verdad que buscas se encuentra en las entrañas del palacio.
Sal del estudio y dirígete a la parte más profunda de la mansión.
Cantarella: Es aquí.
Espera a que se abra la cámara secreta.
Entra a la cámara.
Cantarella: ¿Estás preparado?
Errante: Sí.
Cantarella: A partir de este punto, me temo que no podrás marcharte así como así.
Entra en la parte más profunda de la cámara secreta.
Cantarella: Tal como esperaba... El Trenodiano se ha «dado cuenta» de que acabas de comprender la verdad.
Cantarella: Errante, lo que ves en este santuario es el Centinela en su forma primigenia.
Cantarella: Un corcel majestuoso que corta el viento con su galope, no un ser de las profundidades del océano.
Cantarella: La Orden adora a una Divinidad mitad caballo, mitad criatura marina, una forma que el Centinela adoptó tras ser corrompido por el Trenodiano.
Cantarella: La voluntad del Centinela aún no se ha desvanecido, mas ¿quién sabe cuánto tiempo podrá resistir?
Cantarella: Errante, deseo pedirte que convenzas a Jué, la Centinela de Jinzhou, para que venga a Rinascita a salvar a Imperator.
Errante:
Cantarella: A cambio, aceptaré cualquier condición o petición que hagas.
Errante:
Cantarella: Entiendo en qué situación te encuentras. Sé que actualmente te alojas en un hotel y que tienes problemas con la Orden.
Cantarella: Creo que sería conveniente que te quedaras en mi palacio durante el resto de tu estancia en Rinascita.
Cantarella: Puedo ayudarte a comprender el pasado de la región y evitar que la Orden te tenga vigilado.
Errante: Después de todo, quizá haya una manera. Tenemos que considerar otras opciones.
Errante: Carlotta me ayudó a interpretar las imágenes de ciertas vidrieras que contaban una historia muy similar a lo que tú has descrito.
Errante: Solo que con el sesgo de la Orden. Hablaban de la aparición de una Resonadora del Centinela que salvaría Rinascita.
Errante: ¿Crees que eso también es mentira?
Cantarella: Por favor, cuéntame más.
Errante:
Cantarella: La parte relativa a la doncella no es del todo ficticia.
Cantarella: Efectivamente, el Centinela designa a una doncella como su Resonadora, aunque no de la forma que el Carnevale quiere hacernos creer, sino mediante un artefacto muy particular.
Errante:
Cantarella: Esto se debe a que Imperator tiene el poder de dividir y manipular el espacio.
Cantarella: El Centinela extrajo una parte de su poder para imbuirlo en un objeto que resonaría con su misma frecuencia.
Cantarella: Así fue como nació la Espada de la Divinidad, Tyrvine, un arma que alberga los poderes del Centinela y está destinada a seleccionar a su Resonador.
Cantarella: Resonar con la espada es resonar con el Centinela. Solo el elegido podrá blandirla.
Errante: Entonces... ¿qué pasa con Cartethyia?
Cantarella: ¿La «Doncella mártir»...? No tengo clara la naturaleza de su resonancia.
Cantarella: Quizás resonó con el Trenodiano, o quizás con la forma corrupta del Centinela.
Cantarella: De uno u otro modo, elegirla no pudo haber sido la voluntad del Centinela, porque...
Cantarella: La Doncella ya estaba muerta.
Errante:
Cantarella: La familia Fisalia celebraba cada año las Pruebas Divinas para escoger a aquellas con la voluntad más fuerte, para que intentaran resonar con Tyrvine... mientras estaban overclockeadas, por supuesto.
Cantarella: Ninguna tuvo éxito, pero algunas vieron fragmentos de la verdad, ocultos en la resonancia.
Cantarella: Yo fui una de ellas... Hubo un momento en el que vislumbré la imagen corrupta del Centinela y unas ruinas invertidas suspendidas en el cielo.
Cantarella: También descubrí que solo Tyrvine puede romper la barrera de esa Esfera Sonora.
Cantarella: Cuando desperté de esa visión, descubrí unas palabras escritas en mi mano.
Cantarella: Nunca confundiría mi propia letra. Precisamente por eso estoy explorando otras posibilidades.
Cantarella: Las palabras eran: «La Doncella ha muerto».
Errante: (Unas ruinas invertidas suspendidas en el cielo... su descripción y la de Cartethyia son muy similares).
Errante: (Si Tyrvine es la clave para entrar a la Esfera Sonora, lo lógico sería que Imperator también haya creado la Esfera).
Errante: (Si puedo confirmar que Tyrvine es obra de Imperator, demostraría que ambas dicen la verdad).
Errante: (Cantarella dijo que estaba en estado de Overclock cuando intentó resonar con Tyrvine).
Errante: (Eso es exactamente lo que pasó con Jinhsi. ¿Podría Imperator estar tratando de restaurar su poder mediante un Segundo Despertar?).
Errante: (En tal caso... podría reaccionar a mi permiso. Eso confirmaría lo que dice).
Errante:
Cantarella: Es toda tuya.
Cantarella: Errante... ¿Quién eres tú en realidad?
Errante:
Cantarella: ¿Arbiter... del Centinela?
Errante: Bueno, tengo mis propias teorías, y algo de información. ¿Te interesa?
Cantarella: Por favor. Ilumíname.
Le cuentas a Cantarella la conversación que tuviste con Cartethyia.
Cantarella: Nunca me hubiera imaginado que la mártir pudiera seguir viva.
Cantarella: Pero lo que me sorprende aún más es la conexión que tienes con el Centinela.
Cantarella: Los Fisalia veneramos a Imperator como nuestra única Divinidad verdadera, y sin embargo aquí estás tú, el Arbiter del Centinela.
Cantarella: ¿Sería más apropiado dirigirme a ti como «mi Señor»?
Errante:
Cantarella: Errante, entonces. Te lo pido humildemente de nuevo...
Cantarella: ¿Nos ayudarías a rescatar a nuestro Centinela y salvar Rinascita del peligro que se cierne sobre ella?
Errante:
Sacaste a Tyrvine con la intención de devolvérsela a Cantarella. Ella observó la espada durante un largo rato, pero finalmente negó con la cabeza.
Cantarella: Tyrvine solo puede cumplir su propósito mientras esté en tus manos. Deberías quedártela.
Errante: La única pregunta ahora es cómo llegamos a la Esfera Sonora de Cartethyia e Imperator.
Cantarella: Podemos hablar de ello de camino.
Errante: ¿Así que eras tú a quien Cartethyia sintió junto a la Esfera Sonora?
Cantarella: Si ya lo sabes... ¿Es una pregunta retórica?
Cantarella: Pero eso de que le recuerde a una «medusa»... (*Risita*).
Dirígete a la estación subterránea.
Cantarella: En los niveles inferiores de la finca, hay un funicular que conduce directamente a la Esfera Sonora. El mecanismo junto a esa pared puede activar los ascensores.
Errante: ¿Todos estos mecanismos son realmente necesarios?
Cantarella: Como ya imaginarás, no se diseñaron solo por la comodidad. También evitan ciertas... visitas no deseadas.
Abandona la cámara secreta.
Llega a la estación subterránea.
Cantarella: Hemos llegado a la cripta del antiguo seminario. La puerta de entrada a la Esfera Sonora se encuentra en su centro.
Cantarella: Desde aquí continuaremos a pie.
Entra en las ruinas de Avinoleum.
Aventúrate en las ruinas.
Cantarella: Qué raro...
Cantarella: En mi última visita, esta zona estaba libre de disonancias, y no hay ningún campo tácito cerca.
Cantarella: ¿Provendrán de la propia Esfera Sonora?
Derrota a las DT.
Errante: Nunca pensé que podría haber Burbujines aquí.
Cantarella: Interesante. Nunca antes había visto a estas criaturitas. ¿Te importaría conseguirme alguna?
Errante: (Será mejor no preguntar qué planea hacer con ellas...).
Derrota a los Burbujines.
Cantarella: El camino que tenemos por delante no será fácil.
Errante: ¿Qué pasó exactamente aquí?
Cantarella: La segunda Marea Oscura... sucedió aquí mismo, en el Avinoleum, el seminario más grande jamás construido por la Orden.
Cantarella: Ocurrió el mismo día en que la Sacra Doncella pasó sus pruebas y fue coronada por la Orden. Un día en que la fe resplandecía como nunca.
Cantarella: Pero cuando llegó la oscuridad, nadie escapó.
Cantarella: Hoy en día, la mayoría recuerda cómo desapareció el seminario en el cielo, pero pocos saben que también se desvaneció la Marea, que podría haberse extendido por toda Rinascita.
Cantarella: Debido a la falta de registros, la segunda Marea Oscura se borró lentamente de la memoria.
Cantarella: Mas yo estuve allí cuando todo ocurrió. Todavía no era nadie en la familia y lo vi todo desde una barca, a las afueras del seminario.
Cantarella: Cuando más tarde intenté resonar con Tyrvine, pude ver parte del interior de la Esfera Sonora.
Errante: Parece que alguien del seminario hizo algo para detener la propagación.
Cantarella: Precisamente. Bien podría haber sido obra de Cartethyia, pero también pudo tratarse del Centinela, como la primera vez.
Cantarella: Puedo sentir en tu interior el conflicto, la tentación de confiar en tu Doncella. Te aconsejo que no lo demuestres abiertamente.
Cantarella: El Trenodiano busca las debilidades de tu corazón y es allí donde ataca más fuerte.
Errante: ...
Cantarella: No estoy diciendo que no debas confiar en ella si tienes evidencias claras.
Cantarella: Pero... ahora no es así, ¿cierto?
Continúa.
Abandona las ruinas subterráneas.
Cantarella: La puerta de entrada a la Esfera Sonora está justo al otro lado de este puente. Esto es lo más lejos que he logrado llegar jamás.
Cantarella: A juzgar por la información que me dio el Centinela, Tyrvine es la clave para acceder a la Esfera Sonora.
Cantarella: ¿Y quién, sino una Sacra Doncella, puede empuñar la Espada de la Divinidad?
Errante: Pero en el mensaje que te dejaste decía que la Doncella estaba muerta.
Cantarella: Por eso busqué la ayuda de los demás Centinelas. Es una lástima que todos se negaran.
Cantarella: Afortunadamente, tú me has traído esperanza.
Continúa.
Cartethyia: Laureado. Has venido.
Cartethyia: Saludos. Soy Cartethyia. ¿Y tú eres?
Cantarella: Cantarella Fisalia.
Cartethyia: ¡Ah, una Fisalia! Parece que vuestros vínculos con la Orden son más intrincados de lo que parece.
Cantarella: Hace tiempo, tuve el privilegio de presenciar la actuación de la Sacra Doncella en el Carnevale.
Cantarella: Estoy bastante sorprendida. Tras todo este tiempo, tienes exactamente el mismo aspecto.
Cantarella: Pero ambas deberíamos ser más o menos de la misma edad.
Cartethyia: Tampoco yo estoy segura de lo que me pasó... He estado buscando respuestas.
Cartethyia: Esta debe ser Tyrvine, la Espada de la Divinidad, la que contiene el poder del Centinela.
Cantarella: Es imposible que conocieras esta espada.
Cartethyia: Los recuerdos fluyeron en mi mente cuando entrasteis en la Esfera Sonora, y ahora me acuerdo de su origen.
Errante: (Cantarella dijo que solo aquellos que resuenan con Tyrvine reciben destellos de su conocimiento...).
Cartethyia: ¿Te importaría que la tocara?
Cartethyia: Me preguntaba de quién soy Resonadora, pero... creo que está perfectamente claro.
Cartethyia: Si no soy la Resonadora del Centinela, entonces...
Errante: No saques conclusiones precipitadas todavía. Eso no prueba que seas la Resonadora del Trenodiano, ni que ayudes a su causa.
Cartethyia: ¿Eh?
Errante:
Cartethyia: Y esa es la relación entre el Centinela y el Trenodiano, la segunda Marea Oscura y la formación de esta Esfera Sonora.
Errante: Pareces ser la única superviviente de lo que sea que ocurrió ese día. ¿De verdad no recuerdas nada?
Cartethyia: Mientras hablabas, recordé algunas cosas más. Hay otras dos espadas.
Cartethyia: Hognis, la Espada de la Discordia, y Haultir, la Espada de la Virtud.
Errante:
Cartethyia: Sí, ¿tú también sabes de ellos?
Cartethyia: Colocar las tres espadas en sus pedestales debería romper el sello sobre la torre principal...
Cartethyia: Pero... ¿por qué se me revela esta información ahora…? ¿Es esto obra del Trenodiano?
Errante: Si no hacemos nada, nunca lo sabremos.
Errante: En lugar de especular, deberíamos usar las pistas que hemos reunido.
Cantarella: Sacra Doncella...
Cartethyia: Por favor. Solo Cartethyia. Después de todo, no soy más que una impostora.
Cantarella: He anhelado tanto tiempo tener la oportunidad de salvar al Centinela... y a mi familia...
Cantarella: Que no daré marcha atrás, incluso aunque sea una trampa.
Cantarella: Si temes descubrir la respuesta a tu pregunta, te sugiero que te hagas a un lado. Errante y yo nos encargaremos de todo.
Cartethyia: Si no teméis adentraros en las fauces del lobo, os demostraré que yo tampoco.
Cartethyia: No debería haber subestimado vuestra determinación. Os pido perdón.
Errante:
Cartethyia: Solo tienes que colocar a Tyrvine en el pedestal tras de mí y esta torre se elevará.
Errante: Lo que le dijiste antes a Cartethyia...
Cantarella: Bastante efectivo en alguien con su personalidad, ¿no te parece?
Errante: ...
Aclimátate a la nueva gravedad con la ayuda de Cartethyia.
Cartethyia: ¿Estáis bien? En este espacio, la gravedad funciona en dirección opuesta a lo habitual. A mí me costó un poco adaptarme.
Errante:
Cartethyia: Creo que es para evitar que se caigan al suelo.
Errante:
Cartethyia: Las Disonancias Tácitas, la Marea Oscura... las propias ruinas.
Cantarella: Imagino que también simboliza el cambio radical que nuestras creencias han sufrido.
Cantarella: Esta visión coincide con la que tuve en aquel entonces.
Cartethyia: Hasta que os acostumbréis a la gravedad, sugiero que viajemos sobre «Phaom».
Cartethyia: Es el nombre que le di a mi góndola.
Abandona la Torre de Tracción.
Activa la Piscina de Ascenso.
Llama a Phaom.
Cantarella: Esta góndola solo tiene dos asientos...
Cartethyia: Oh, cielos... lo olvidé por completo.
Errante:
Cantarella: Parece que yo podré disfrutar de un paseo tranquilo después de que hayáis despejado el camino.
Cantarella: ¿Conmigo?
Cantarella: No irás a olvidar tan pronto la promesa que acabas de hacerle a Cartethyia.
Cantarella: Deberías aprovechar para que te cuente más sobre este lugar. Yo os estaré observando con gran... interés.
Cantarella: (*Risita*).
Cartethyia: ¿Esa Abby... es la que vive dentro de tu marca tácita?
Cantarella: Claro, puedes irte a solas con Abby si quieres.
Cantarella: La codicia rompe el saco, ¿sabes?
Cartethyia: Me temo que Phaom rechazaría esa sugerencia...
Cantarella: Id vosotros dos primero.
Sube a Phaom.
Sube a Phaom para continuar adelante.
Pasa la crececascada.
Cartethyia: Pronto llegaremos a la primera crececascada.
Cartethyia: Por favor, no te molestes por las turbulencias.
Errante: ¿Estás nerviosa?
Cartethyia: ¡Por supuesto!
Cartethyia: La última vez que intenté pasar por aquí...
Cartethyia: Oh... ¡Aaah!
Cartethyia: Disculpa, se me fueron los modales
Cartethyia: Te prometo que no volverá a pasar.
Cartethyia: En cuanto al resto del camino...
Cartethyia: Ahora lo veo con claridad.
Errante: Pareces distraída. ¿Aún piensas en lo que dijo Cantarella sobre el temor a la respuesta?
Cartethyia: Mis poderes de Resonancia están debilitados y muchas Disonancias Tácitas deambulan por la Esfera Sonora.
Cartethyia: No podía explorar gran cosa, y he hecho poco más que sumirme en mis pensamientos, tratando de descubrir quién soy.
Errante: Pero... ¿tienes miedo de saber la respuesta, o no?
Cartethyia: Tengo miedo... pero no de qué respuesta será. Tengo miedo de no encontrar respuesta alguna.
Limpia el remanente de la Marea Oscura.
Sube a Phaom.
Continúa.
«Phaom»: *Rugido*
Cartethyia: Las enredaderas son restos de la Marea Oscura. Phaom no podrá atravesarlas...
Cartethyia: Desembarquemos aquí para buscar una forma de despejar el camino.
Despeja los restos de la Marea Oscura en las estatuas.
Sube a Phaom.
Continúa.
Pasa la crececascada.
Continúa.
Enfréntate a la obstrucción.
Errante: ¿Sentiste alguna molestia mientras estábamos limpiando los restos?
Cartethyia: Nada fuera de lo normal... me sentí bien.
Cartethyia: Supongo que esto solo no es suficiente para determinar de quién soy Resonadora.
Errante: Me has ayudado mucho. No te preocupes por eso por ahora.
Cartethyia: ...
Errante: Se aproxima otra crececascada. ¿Has pensado a qué vas a agarrarte?
Cartethyia: ¿Por qué no me lo dijiste antes?
Cartethyia: Uf...
Errante: Por cierto, dijiste que la gravedad invertida impide que la Marea Oscura descienda sobre la ciudad.
Errante: Pero todo lo que hemos visto hasta ahora son solo sus restos.
Cartethyia: ... Eso se debe a que este mismo canal por el que navegamos solía ser la propia Marea Oscura.
Cartethyia: En estas aguas, la gravedad no es lo único invertido. Su esencia misma también lo está.
Intenta despejar simultáneamente los restos de la Marea Oscura en las estatuas.
Sube a Phaom.
Sigue adelante.
Pasa la crececascada.
Acércate a la Torre de la Salvación.
Cartethyia: Prefiero la certeza de saberme impía, antes que seguir siendo agnóstica.
Cartethyia: Vivir sin recuerdos del pasado... ¿sería tan diferente a elegir acabar con todo?
Cartethyia: Debo encontrar la respuesta... solo entonces sabré cómo afrontar los recuerdos que aún guardo.
Cartethyia: En cuanto a ti, si realmente soy...
Errante: No te preocupes por mí.
Errante: Si llega ese momento, no olvidaré a la chica que se preocupó por mí.
Llega a la Torre de la Salvación.
Cartethyia: Debería volver a por Cantarella. ¿Nos esperarás aquí?
Errante: Por supuesto.
Cartethyia: Espero que no te importe llevarme de vuelta, Phaom.
«Phaom»: *Rugido*
Al poco, Cartethyia regresa y los tres se reagrupan.
Cantarella: Vi señales de combates a lo largo del camino. ¿Hay alguien herido?
Errante:
Cantarella: No me estás ocultando nada, ¿verdad?
Errante:
Cartethyia: Qué poco me gusta esa sonrisa...
Cantarella: Oh, insisto. Toma esto.
Cartethyia: Más adelante se encuentra la Torre de la Salvación. Allí es donde hallaremos el primer pedestal.
Errante: ¿La Torre de la Salvación?
Cartethyia: Sí. Su nombre salió del Códice de la Orden.
Entra en la Torre de la Salvación.
Coloca Tyrvine en su pedestal.
Anciano prestigioso: Estas espinas ya no significan nada para ti. Esta corona, de mares primordiales forjada, te dará tu nueva identidad.
Anciano prestigioso: Fleurdelys. Hija de la Divinidad. La Inmaculada. ¿Conservarás las sagradas enseñanzas de la Orden Abisal?
Chica familiar: Lo haré.
Anciano prestigioso: Salvación. Unidad. Ascensión... De estas tres doctrinas, ¿cuál escoges?
Chica familiar: Elijo la Salvación. Deseo ser la espada del maestro, la némesis del mal, la virtud imperecedera, la salvación de quienes sufren.
Anciano prestigioso: En nombre de la Divinidad, te concedo esta corona. Que la sangre de la justicia nunca deje de manar.
Anciano prestigioso: Con este rito sagrado, te conviertes en el puente entre los cielos y los vivos.
Anciano prestigioso: Desde este día, del Maestro serás heraldo, vehículo y mano.
Anciano prestigioso: Levántate, Sacra Doncella Fleurdelys.
Anciano prestigioso: Nadie sino el Maestro tendrá jamás el derecho de ordenarte que hinques la rodilla.
Abby: ¡Aaaaah! ¡Te he dicho mil veces que no metas aquí lo primero que pilles!
Abby: ¿Tienes idea de lo enormemente caótica que era esa frecuencia? ¡Me va a dar indigestión!
Errante:
Abby: ¡Eso es lo que yo debería preguntarte! ¿Se puede saber qué has hecho?
Abby: Estaba echando una siesta, y ¡bam! De repente me cayó encima una enorme bola azul.
Abby: ¡Casi me aplasta!
Errante: Supongo que eso será a causa de poner la Tyrvine en el pedestal.
Abby: ¡Pues mira por dónde! Huele tan «antinatural» como la gigantona aquella de Jinzhou.
Errante:
Cantarella: La Centinela de Jinzhou... Si lo que dice tu pequeña amiga es cierto, la frecuencia que penetró en tu marca tácita podría ser el poder de Imperator.
Abby: ¿Eh? Pero si Centinela no se encuentra aquí...
Errante: El poder de dividir y manipular el espacio...
Cantarella: A imagen y semejanza del momento en que se forjó Tyrvine, solo que esta vez su poder se ha confinado en tu marca tácita.
Abby: ¿Pero por qué haría eso?
Cartethyia: Creo que estaba destinada a la «verdadera» Doncella.
Cartethyia: En el contexto adecuado, quien empuñase esta espada y entrase en la Esfera Sonora tenía que ser la Sacra Doncella, la Resonadora del Centinela.
Cartethyia: El Centinela confió Su poder a la Resonadora para que pudiera asistirle cuando la corrupción del Trenodiano Lo alterara. Bastante lógico, ¿no?
Abby: No pareces muy entusiasmada con ello.
Errante: Si este era el propósito de Imperator, su plan original ya ha fracasado.
Errante: Eso significa que tú eres nuestra guía ahora, Cartethyia.
Cartethyia: Pero...
Errante: Yo creo en ti.
Errante: ¿Has recordado alguna cosa más?
Cartethyia: Yo... acabo de recordar el día en que la Orden me coronó, y el momento en que la Marea Oscura descendió sobre nosotros...
Errante:
Cartethyia: ¿Cómo?
Errante:
Errante: Pero yo no vi la Marea Oscura.
Cartethyia: Eso es todo lo que puedo recordar...
Cantarella: ¿Eso es lo que viste?
Cartethyia: ¿Tú también lo viste, Cantarella?
Cantarella: No. Solo vi fragmentos de imágenes borrosas...
Cantarella: Parecían pertenecer a otros lugares del interior de la Esfera Sonora.
Cantarella: Creo que deberíamos descansar aquí. Esperaremos hasta el amanecer.
Errante:
Cantarella: Tú eres quien más necesita descansar.
Cantarella: Si lo que absorbiste era realmente el poder del Centinela, deberías descansar para que no te pase factura.
Abby: Yo también me voy al sobre.
Abby: Un día de estos tengo que limpiar aquí dentro...
Primera noche
Descansa para mañana.
Errante:
Abby: ¿Quieres decir bien aplastada, detrás de esa cosa azul? Supongo que sí.
Abby: Oye, he descubierto algo sobre esa frecuencia.
Errante:
Abby: Que no es una sola frecuencia. Es como si estuviera mezclada con otra, como... si tuvieras una galleta desmenuzada en un bol de cereales.
Abby: Pero solo quisieras comerte la galleta.
Errante:
Abby: Para ver si era una amenaza... y estoy segurísima de que no lo es.
Abby: Pero es una mezcolanza enorme que no sirve para nada más que ocupar espacio.
Errante: Puede que provoquemos algo similar en los dos siguientes pedestales.
Errante: Hazme el favor de no perderla de vista, ¿quieres?
Abby: ¡Pues claro! Puedes contar conmigo al cien por cien.
La noche transcurre en silencio. Cantarella es la primera que despierta y percibe tenues murmullos provenientes del exterior.
(Opcional) Habla con Cartethyia.
Cartethyia: ¿Hay algo más que quieras saber? Te contaré todo lo que pueda recordar.
Errante:
Cartethyia: Es el «Paraíso».
Errante: ¿Supongo que no lo dices en el buen sentido?
Cartethyia: «Es un lugar que carece de enfermedad, hambre, tristeza o desesperación; donde el corazón respira y los diáconos cantan himnos eternos»...
Cartethyia: Desde un punto de vista literal, ese verso describe perfectamente la Marea Oscura.
Cartethyia: Al principio, la Marea Oscura se apoderaba de la tierra que cubría, y las vidas que asimilaba servían a su propagación.
Cartethyia: Los muertos... tenían bocas para entonar himnos, día y noche, más no necesitaban ojos ni oídos, pues solo buscaban propagar la ceguera y la locura.
Cartethyia: Incluso aquellos que no creían en el Leviatán se sintieron irresistiblemente atraídos por su credo, y los que sí le seguían estaban obnubilados.
Cartethyia: Cuando un alma está corrompida hasta la médula, canta himnos sin cesar en un incansable viaje hasta fusionarse con la Marea Oscura.
Cartethyia: Y cuando todas las almas fieles hayan regresado al «Paraíso», aquellas consumidas por la Marea Oscura comenzarán su peregrinación, atraídas por cielos oscuros, difundiendo su «evangelio» a dondequiera que vayan.
Cartethyia: El acto final de la Marea Oscura es... «el Paraíso Peregrino».
Errante: ¿Es este el futuro que viste tras entrar en contacto con la Marea Oscura?
Cartethyia: Sí...
Errante:
(Opcional) Habla con Cantarella.
Cantarella: Dime, ¿qué podrías querer de mí en un momento como este?
Errante:
Errante: Según la vidriera, la familia Fisalia tuvo algo que ver en el inicio del conflicto. ¿Es eso cierto?
Cantarella: De hecho, encabezaba una de las dos facciones, para ser exactos.
Cantarella: Eso fue hace mucho tiempo... Tras su derrota, la presión pública hizo que la facción se disolviera y los Fisalia desaparecieron gradualmente de la primera plana.
Errante: ¿Y por eso tuvisteis que cambiar públicamente vuestras creencias?
Cantarella: No. Las razones por las que la familia Fisalia renunció a su orgullo y soportó la desgracia son mucho más complejas que eso.
Errante: ¿Qué quieres decir?
Cantarella: Hace mucho tiempo, el primer Primus, Napoli el Segundo, entregó a Tyrvine a la familia Fisalia.
Cantarella: Cuando el conflicto acabó, se reunió con el cabeza de la familia para revelarle las verdades detrás de la peregrinación.
Cantarella: Él, que había atravesado la primera Marea Oscura, confesó a los Fisalia que esta no acababa en santuario alguno, sino en un mar de oscuridad y sufrimiento.
Cantarella: Las voces celestiales que oyó no eran revelaciones de la Divinidad, sino los seductores susurros del Trenodiano, un cebo para los descarriados.
Cantarella: Como te conté antes, Leviatán es un Trenodiano que infecta las almas a través de sus creencias. Como tal, necesita un lacayo para llevar su voz.
Cantarella: El Centinela descubrió los planes del Trenodiano, y este provocó la primera Marea Oscura para segar Raguna, y al Centinela con ella.
Cantarella: Para salvar a Raguna del sombrío destino de la Marea Oscura, el Centinela dividió una parte de su poder y se lo confió a Napoli el Segundo.
Cantarella: Con ese poder, imbuyó a los Ecos de la fuerza para destruir a las Disonancias Tácitas y purificar la Marea Oscura.
Errante: ¿Y liberó su poder mediante esa lámpara representada en la vidriera?
Cantarella: Sí. La otra parte se contuvo en Tyrvine.
Cantarella: Fue en ese mismo momento, cuando el Centinela estaba debilitado, que el Trenodiano lo corrompió y se fusionó con Su cuerpo, transformándolo en la forma que ves hoy.
Errante: Si lo que dices es cierto... el primer Primus seguiría a Imperator.
Errante: ¿Le afectó esa plaga espiritual de la que hablabas?
Cantarella: A diferencia de su cuerpo, el alma del Primus, atrapada en la incesante lucha entre el Trenodiano y el Centinela en el cuerpo que ahora compartían, quedó destrozada.
Cantarella: El poder del Centinela no logró proteger al Primus de la influencia del Trenodiano. Mientras las dos Divinidades competían por el dominio, Él... sucumbió, y cometió fechorías contra su propio pueblo.
Cantarella: Tras confesarle la verdad, el Primus pidió al jefe de la familia que lo liberara.
Errante: Así que por eso falleció tan abruptamente...
Cantarella: La familia Fisalia no tenía poder para enfrentarse a la Orden en aquel entonces. Nuestro único recurso fue doblar la cerviz y ocultar la verdad en nuestros corazones, esperando el momento más adecuado para actuar.
Errante:
Sal de la torre.
Cantarella: Pensaba escabullirme en silencio, sin montar un alboroto... Pero ya veo que tenéis otra idea.
Cantarella: En fin, ¿os apetece un poco de ejercicio matutino?
Derrota a los invitados no deseados.
Cantarella: Son mucho más agresivos que antes.
Errante: ¿Necesitas ayuda?
Cantarella: Bueno, aquí es donde nuestros caminos se separan.
Cartethyia: Viniste por el Centinela. ¿Por qué te irías ahora?
Cantarella: Lo que presencié ayer me llamó la atención. Podría estar vinculado con el Centinela.
Cantarella: Lo que sí sé es que no voy a pegarme el día cruzada de brazos, puesto que solo cabemos dos en tu góndola.
Errante: ¿Seguro que quieres irte sola?
Cantarella: Hay que ver cuánto te preocupas por mí. Espero ver los frutos de vuestro trabajo cuando regrese.
Cantarella: ¿Te importa si me llevo la Tyrvine?
Cartethyia: Adelante. Fuera de su pedestal, no sirve de nada... ha perdido su poder.
Cantarella: Todavía podría ser útil.
Errante: Deja que te agregue a mi terminal. Llámame si necesitas ayuda.
Cantarella: Jeje... Puede que te llame cuando todo se resuelva.
(Abres tu terminal e intercambias la información de contacto. Cantarella se va con la Tyrvine).
Sube a Phaom.
Cartethyia: Ojalá pudiera combatir...
Errante: Todos tenemos nuestro papel. No te preocupes, nadie es perfecto.
Dirígete al Jardín de Zargón.
Obtén Hognis, la Espada de Disonancia.
Sube a Phaom.
Continúa.
Dirígete a la Torre de la Unidad.
Cartethyia: Lo que dijiste antes... te lo agradezco.
Errante: Tu reacción al ver al peluche Eco fue... inesperada.
Errante: Creo que habrá que darle una vuelta a «El martirio de Fleurdelys, la Sacra Doncella».
Cartethyia: ¿Qué es eso?
Errante: Es una obra sobre ti escrita por el dramaturgo Cristoforo.
Cartethyia: Anda, ¿y cómo me describió?
Errante: *Ejem*... «Prefiero el alegre canto del pueblo a solemnes himnos de tiempos pretéritos, y sé que el Centinela comparte mi aprecio».
Cartethyia: ¡Yo nunca diría algo así!
Errante: Al final, no importa lo que digan los demás...
Errante: Mientras seas fiel a ti misma, todo irá bien.
Errante: Ni el Trenodiano ni el Centinela pueden cambiar quién eres de verdad.
Cartethyia: ...
Coloca Hognis en su pedestal.
Chica familiar: Uf... uf... uf...
Criatura parecida a un hipocampo: Fleurdelys, Resonadora mía, ¿por qué perseveras?
Criatura parecida a un hipocampo: ¿Por qué renuncias a tu juramento? ¿Por qué te opones a difundir mi evangelio?
Chica familiar: Eres una falsa Divinidad... Gehinnom revelará la verdad.
Criatura parecida a un hipocampo: ¿Gehinnom, el dragón que logró escapar?
Criatura parecida a un hipocampo: La Marea Oscura lo bendijo, y regresará a nosotros. Si persistes en tu desobediencia, te arriesgas a caer en las garras de la locura.
Criatura parecida a un hipocampo: Mira a tu alrededor. No te queda nada.
Criatura parecida a un hipocampo: Mi amadísima Resonadora, ¿por qué persistes en el error de tus caminos?
Chica familiar: Nunca olvidaré mi causa.
Chica familiar: Si la Divinidad se alza en armas contra el inocente, ¡yo me interpondré!
Chica familiar: Me enfrentaré a ti con el apoyo y la esperanza de miles de almas...
Chica familiar: ¡Ellos cayeron, y yo me alzo!
Errante:
Cartethyia: ¿Viste eso también?
Cartethyia: Antes mencionaste a Gehinnom... ¿qué le pasó?
Errante:
Cartethyia: Entiendo...
Cartethyia: Anna... Casidomo... Olmnat... todos ellos...
Cartethyia: Por fin... podré miraros a la cara...
Cartethyia: No soy vuestra rival, y vuestros sacrificios no fueron en vano...
Abby: Oye Errante, acaba de...
Errante: *Shh*... espera.
Errante: Alguien necesita un momento de tranquilidad.
Cartethyia: Lamento que me hayas visto perder la compostura.
Cartethyia: He encontrado mi verdadero yo de nuevo. Ya no me importa el hecho de ser la Resonadora del Trenodiano.
Cartethyia: Ahora sé a quién apoyar y a quién apuntar con mi filo.
Cartethyia: He recuperado algunos de mis recuerdos gracias a Cantarella y a ti.
Errante: ¿Te sientes mejor?
Cartethyia: No, aún no. No hasta que liberemos al Centinela y derrotemos al Trenodiano.
Cartethyia: Por eso necesitamos saber más sobre esa frecuencia que absorbiste.
Abby: ¡Eso es, ya ha llegado mi momento!
Abby: ¡Esa cosa azul en tu marca tácita sabe totalmente a Trenodiano!
Errante:
Abby: ¡Apesta a calcetines con huevos podridos! Solo el olor ya tira para atrás.
Abby: Como dije antes, está mezclada con otra cosa y no hay forma de masticarla.
Cartethyia: Si el Centinela divide Su propia energía para preparar a la «verdadera» Sacra Doncella...
Cartethyia: ¿Por qué dividiría la energía del Trenodiano, y luego la canalizaría a través de Hognis hacia aquel que liberara la espada?
Errante:
Cartethyia: Posiblemente, pero la energía del Trenodiano dañaría el cuerpo del Resonador del Centinela.
Cartethyia: A ti no te afecta porque Abby reside en tu interior...
Cartethyia: Pero sin duda una segunda frecuencia interferiría con la de la «verdadera» Sacra Doncella del Centinela.
Errante: La respuesta podría estar en las otras frecuencias entremezcladas.
Errante: La respuesta podría estar tras el tercer pasadizo sellado.
Errante: (Cartethyia está empezando a unir los puntos, pero necesitará tiempo para aclararse completamente).
Errante: ¿Pasamos la noche aquí y continuamos nuestro viaje mañana, como la otra vez?
Cartethyia: Por supuesto.
De pie junto a la casa abandonada que mencionó Ciaccona, sientes la brisa suave del mar.
Descansa para mañana.
Errante:
Abby: ¡Qué! No hay forma de pegar ojo.
Errante:
Abby: ¡Niente! ¡Nada de nada!
Abby: No puedo evitar la sensación de que las dos frecuencias están conectadas de alguna manera.
Errante: Imperator tiene el poder de dividir la energía, y Leviatán el de fusionar y asimilar...
Errante: Quizá la bola de antes naciera del poder de Leviatán.
Abby: Supongo, puede ser.
Abby: ¿No hay un último lugar a donde ir? ¡A saber lo que tendrás que meter en tu marca tácita la próxima vez!
Despierta.
(Un canto suave te despierta de un sueño ligero).
Errante: ¿Es Cartethyia?
(Opcional) Habla con Cartethyia.
Cartethyia: ¿Te gustaría hablar de alguna cosa?
Errante:
Cartethyia: Las Disonancias Tácitas dragón llegaron a Rinascita mucho antes que los primeros colonos. Con tiempo y paciencia, la Orden los domesticó y convirtió en Ecos.
Cartethyia: Son tremendamente inteligentes y tienen sus propias jerarquías.
Cartethyia: Gehinnom era su rey, y el único que creíamos que podía vencer el cerco de la Marea Oscura.
Cartethyia: Esperábamos que nos trajera la verdad, pero... parece que fracasó.
Errante:
(Opcional) Llama a Cantarella.
...
Cantarella: Buenas noches. ¿Qué tal va vuestra aventura?
Errante:
Cantarella: Entonces... se separó una parte de la energía del Trenodiano.
Errante: ¿Confías en Cartethyia ahora?
Cantarella: Errante, el alma es como un caldero en ebullición.
Cantarella: Quizás sepas qué ingredientes añades, pero ¿puedes predecir el resultado?
Cantarella: Podrías elaborar un elixir, o tal vez un veneno. O ninguna de las dos cosas.
Cantarella: Lo he visto suceder demasiadas veces.
Cantarella: No hay que ser complaciente.
Errante: Entonces... ¿alguna novedad por tu parte?
Cantarella: Descubrí varias cosas que podrían inclinar la balanza a nuestro favor.
Errante: ¿Como cuáles?
Cantarella: Sería demasiado largo explicarlo... y deberías descansar.
Cantarella: Te estaré esperando cuando vuestro viaje termine. Hablaremos de ello entonces.
Cartethyia: Siento haberte despertado.
Errante:
Errante: ¿Qué estabas cantando?
Cartethyia: Una canción de despedida del pueblo de Rinascita. Solíamos entonarla cuando un amigo estaba a punto de marcharse.
Cartethyia: Durante aquella batalla, no tuve la oportunidad de despedirme de ellos.
Cartethyia: Y antes de que mis recuerdos regresaran, no estaba segura de si era digna de presentarles mis respetos.
Cartethyia: Así que, aunque sé que estas solo son frecuencias remanentes y seguramente no lo entenderán...
Cartethyia: Quisiera... despedirme como es debido y darles las gracias.
Cartethyia: ¿Crees que me estoy engañando a mí misma?
Errante: No... Estoy seguro de que pueden sentir lo que hay en tu corazón.
Errante: No lo digo solo para consolarte. Creo que es posible de verdad.
Errante: Una vez vi a dos amigos, uno de ellos ya muerto, reconciliarse en el interior de una Esfera Sonora.
Errante: Cuando las frecuencias se concentran en un lugar, sus reverberaciones aún pueden llevar rastros de la voluntad humana.
Cartethyia: Lo que significa...
Errante: Que quizás todavía puedan oír y sentir.
Errante: Tu voz, tus despedidas, tus sentimientos... podrían haberles llegado.
Errante: Después de todo, estas frecuencias son lo bastante fuertes para manifestarse en el mundo real.
Cartethyia: ¿En serio?
Errante: No dan muestras de hostilidad. Parece que todavía te recuerdan, y probablemente también puedan escucharte.
Cartethyia: Me alegro...
Cartethyia: No. Si todavía pueden oír y sentir, entonces no ha llegado el momento de despedirnos.
Cartethyia: Debo homenajearles con una verdadera victoria.
Errante: No temas. Mientras su obsesión perdure y la Esfera Sonora permanezca, no desaparecerán.
Cartethyia: Mientras la obsesión perdure, el deber no estará cumplido.
Errante: ¿Cartethyia?
Cartethyia: Nada, solo un ensimismamiento.
Errante: Oye, ya que sabemos que no tienes culpa alguna, ¿prefieres que te llame Cartethyia o Fleurdelys?
Cartethyia: Cartethyia... Sí, Cartethyia servirá.
Cartethyia: Quisiera quedarme aquí un poco más. ¿Te gustaría acompañarme?
Errante:
Despiértate al amanecer.
Cartethyia: Buenos... um... días...
Errante: Buenos días, Cartethyia.
Cartethyia: Es hora de irse. Hoy es el día en que todo acabará.
Errante: Sí... Hagámoslo.
«Phaom»: *Waaaaagh*
Cartethyia: Phaom dice que debemos darnos prisa.
Vuela a Phaom.
Sube a Phaom.
Pasa por el Canal del Caballero.
Encuentra a Haultir.
Completa la última prueba.
Descubres unas muescas en el tronco del árbol, marcas antiguas que alguien usó para registrar su estatura con el paso de los años.
Sube a Phaom.
«Phaom»: *Waaaaagh*
Continúa.
Errante: ¿Conocías bien a ese Eco?
Cartethyia: Cadanto fue mi primer Eco después de unirme a la Orden.
Cartethyia: Cuando me enfrenté al Trenodiano, recibió un golpe mortal en mi lugar y cayó ante la Marea Oscura...
Cartethyia: Nunca pensé que volvería en forma de Disonancia Tácita.
Errante: Pero él todavía reconocía esta espada... y trataba de protegerla.
Cartethyia: Haultir era mi sable. Lo usaba para practicar esgrima con Cadanto.
Cartethyia: Parece que todavía está atrapado en el pasado, ¿no?
Llega a la Torre de la Ascensión.
Errante: Ha regresado.
Derrota a Cadanto.
Abby: ¡Un hueso duro de roer!
Abby: Quiero comer...
Abby: ¿Eh?
Errante: Yo me encargo de esto.
Cartethyia: Por favor, permítele luchar a tu lado.
Llega al pedestal a través de la pintura Eco «Puerta de la unidad».
Coloca Haultir en su pedestal.
Voz resonante: Fleurdelys, ¿volverás a mí?
Chica familiar: Alguien debe mostrarles tus mentiras. Mientras haya un rayo de esperanza, no me rendiré.
Voz resonante: ¿De veras? Entonces, yo les revelaré la verdad.
Voz resonante: Fleurdelys...
Voz resonante: ¿Por qué resuenas conmigo?
Chica familiar: ¿Qué...?
Voz resonante: ¿Por qué escuchas en las mentes de los fieles?
Voz resonante: ¿Por qué actúas como mi oráculo?
Voz resonante: ¿Y por qué no te haces tú misma esas preguntas?
Chica familiar: ¡Cállate!
Voz resonante: He aquí... la respuesta.
Voz resonante: Fleurdelys... ¡Tú eres mi creación!
Voz resonante: Yo te hice. Tu vida, tus esperanzas, tu voluntad, tu pasado...
Voz resonante: Yo hice todo lo que eres. Te hice «completa». Te hice... perfecta.
Voz resonante: Me alimenté de la fe, la adoración y el anhelo que las masas depositaron en ti.
Voz resonante: Tu resonancia produjo la segunda Marea Oscura.
Chica familiar: ¡¡¡Aaaah!!!
Abby: ¡¿Q-q-qué?! Esas frecuencias caóticas... ¡se apaciguaron, sin más!
Abby: Eso está mucho mejor.
Cartethyia: Creo que Abby está más tranquila. Parece que ambos lo estamos.
Errante:
Cartethyia: Empiezo a recordarlo todo, tal como predijiste.
Cartethyia: La fuerza que moduló las frecuencias del Centinela y el Trenodiano vino de mí.
Cartethyia: Aunque no era lo que pretendía originalmente, creo que lo mejor será dejarlo en tus manos a partir de ahora.
Errante:
Cartethyia: Esta corona... se convirtió en lo que es después de que llegara la Marea Oscura.
Cartethyia: Esto es lo que usa el Trenodiano para controlar a su Resonadora.
Cartethyia: Cuando el Trenodiano desató la segunda Marea Oscura, separé la parte de mí que deseaba vivir tras ver la corrupción que había provocado, y esa soy «yo»: la Cartethyia que ves.
Cartethyia: Elegí romper mi alma para escapar del inevitable control del Trenodiano.
Cartethyia: Como la Resonadora del Centinela, creí haber destruido al Trenodiano que se había apoderado de Su cuerpo, pero comenzó a corromperme a mí.
Cartethyia: Ahora, Fleurdelys es la otra parte de «mí» que quedó después de que me dividí. Conserva la mayor parte de mi poder y anhela poder destruirlo todo... incluso a sí misma.
Cartethyia: Los interminables susurros del Trenodiano habrían acabado por minar mi voluntad.
Cartethyia: Y no me quedó otra alternativa que dividir mi frecuencia, o lo que es lo mismo, mi poder, para así ganar tiempo.
Cartethyia: Pero dividir mis frecuencias tenía un coste. Necesitaba un recipiente para ellas.
Errante:
Cartethyia: No nos queda mucho tiempo.
Cartethyia: Como ves... he estado buscando instintivamente a alguien capaz de soportar ese poder.
Cartethyia: Todo lo que entregué o poseyó el Trenodiano, debo transmitírselo a quien sea capaz de resistirlo.
Cartethyia: Así es como pretendo acabar con esa falsa Divinidad.
Cartethyia: No solo vencerla, sino erradicarla para siempre.
Errante:
Cartethyia: Fleurdelys, la parte de mí que dejé atrás. La que contiene al Trenodiano.
Cartethyia: Mientras la obsesión perdure, el deber no estará cumplido.
Cartethyia: Hoy, la parte de mí que desea seguir viviendo desaparecerá. ¿Será porque mi deseo se ha cumplido al fin?
Cartethyia: ¿Me acompañarás una última vez?
Sal mediante la «Puerta de la unidad».
Sube a Phaom.
Cartethyia: Ay... parece que no tendré la oportunidad de disculparme con Cantarella.
Cartethyia: Sus preparativos fueron en vano.
Cartethyia: Por favor, dile que lo siento.
Dirígete al Camino del Otorgamiento.
Desembarca.
Cartethyia: Aquí fue donde empezó todo. El origen de la segunda Marea Oscura.
Cartethyia: Tengo una última petición. Ahora que tienes el poder de dividir y fusionar la energía, hay algo que solo tú puedes hacer.
Cartethyia: Por favor... utiliza la conexión que aún comparto con Fleurdelys para traer aquí los últimos fragmentos de su mente atormentada.
Cartethyia: Luego, con tu poder, rehaznos como una sola... y finalmente líbranos de esta existencia.
Errante:
Cartethyia: De ese modo... el Trenodiano quedará atrapado para siempre en una cáscara inerte. No podrá regresar a este mundo.
Errante:
Cartethyia: He vivido mi vida con plenitud. Me gustaría que quienes dejo atrás hicieran lo mismo.
Cartethyia: Cartethyia ha cumplido su deseo, ahora le toca a Fleurdelys.
Cartethyia: Ella busca la autodestrucción, acabar con la Divinidad y, así, con su tormento.
Cartethyia: Ha perdido toda esperanza y cree que nadie puede salvarla.
Cartethyia: Volver a unirnos es la única manera que se me ocurre de cumplir su deseo... o mejor dicho, cumplir «nuestro» deseo, ¿no?
Cartethyia: Nací en este mundo ya maldita. El Trenodiano quería que yo fuera una amenaza para los demás.
Cartethyia: Pero esa marioneta nacida de su maldad se convertirá en la prisión que selle su destino.
Cartethyia: «Yo» volveré a estar completa, fiel a mí misma por fin.
Cartethyia: ¿No te parece un final de lo más apropiado?
Cartethyia: He llegado a mi destino final. Un último canto del cisne, y las luces se apagarán.
Errante: Entiendo...
Cartethyia: Gracias...
Cartethyia: Y... perdóname.
Abby: Ahhhhhh... Ya no puedo aguantarlo más...
Cartethyia: ¡¿Por qué haces esto?! ¡Ni Cartethyia ni Fleurdelys deberían seguir existiendo!
Cartethyia: No te vayas...
Errante: Ya sé lo que me pediste...
Errante: Pero prefiero hacer esto a mi manera.
Cantarella: En mi vida conocí persona más resuelta.
Cartethyia: Cantarella...
Cantarella: Phaom me trajo hasta aquí. Hubiera intervenido antes...
Cantarella: Pero no parecía el momento adecuado para interrumpiros.
Cantarella: Parece que todavía podríamos usar esto, después de todo.
Cartethyia: Tyrvine...
Cantarella: La espada del Centinela te ayudará a resistir el ataque del Trenodiano.
Cartethyia: ¿Qué hay dentro?
Cantarella: Para pasar las Pruebas Divinas, cada potencial Doncella debe resonar con el Centinela a través de Tyrvine.
Cantarella: Las que sobreviven reciben fragmentos de verdad y poder, pero a cambio entregan parte de sus recuerdos y su energía vital.
Cantarella: Cada recuerdo perdido sigue el rastro del Centinela y cae en esta Esfera Sonora. Lo cierto es que conservan cierta energía...
Cantarella: que Tyrvine puede asimilar.
Cantarella: El poder del Centinela fluye a través de ti. Eres más que digna de empuñar esta espada.
Cantarella: Pero solo tú, Cartethyia, puedes decidir si hacerlo o no. Solo entonces se convertirá en la «Espada de la Sacra Doncella».
Cartethyia: Esta espada... ¿también contiene tu propia energía vital?
Cantarella: No... Mi energía vital ya se agotó.
Cantarella: En el momento en que resoné con el Centinela, vi... te vi a ti, a través de Su mirada perturbada.
Cantarella: O mejor dicho, vi a Fleurdelys combatiendo al Trenodiano.
Cantarella: En ese momento, hice un sacrificio que cambiaría el equilibrio de poder.
Cartethyia: ¿Fue...?
Cantarella: El poder que recibí del Segundo Despertar del Centinela.
Cantarella: Lo separé de mí y se lo ofrecí de nuevo para que pudiera recuperar el control de Su cuerpo durante un instante.
Cantarella: Así, Fleurdelys podría aprovechar el momento para matar al Centinela ya contaminado.
Cantarella: Es cierto que...
Cantarella: la Sacra Doncella original murió.
Cantarella: Pero tú pareces ser todo lo que ella fue, así que no veo ningún motivo que impida que ocupes su lugar.
Cantarella: Una espada inanimada no puede definir a una persona de verdadero carácter.
Cantarella: Tú y yo somos peones malditos por el Trenodiano, pero ni siquiera él puede dictar cómo escribiremos nuestro final.
Cartethyia: Gracias. A pesar de mi maldición, de mi vida de penurias, todavía debo proteger la verdad.
Cantarella: Si no hubieras detenido la segunda Marea Oscura... En fin, que somos nosotros quienes deberíamos darte las gracias.
Cantarella: Ja... al menos no podrán llamarme ingrata... y ahora me voy a tomar un merecido descanso.
Cantarella: Disculpen, pero están ocupados con algo bastante importante.
Cantarella: Por favor...
Cantarella: Respeten su privacidad.
Errante: ¿Abby?
Abby: Sí, ya veo por dónde vas. ¿Toca atrapar a Leviatán?
Abby: Pero casi no te queda energía. ¿Seguro que tendrás bastante?
Errante: Hay cosas que simplemente deben hacerse.
Enfréntalo.
Fleurdelys: Ven a mí, matadioses.
Lucha contra Fleurdelys.
Fleurdelys: Eres mucho más débil.
Errante: Estoy aquí... ¡para salvarte!
Fleurdelys: Acaba conmigo, o yo acabaré contigo.
Sigue adelante.
Fleurdelys: ¿El poder de Imperator? No... ¿Es tu poder?
Fleurdelys: ¡Inútil!
Cartethyia: ¿Inútil? Si puedo salvar a quien tengo delante de mí...
Cartethyia: ¡No soy inútil!
Cartethyia: ¡Sin rendición!
Cartethyia: Vamos... ¡rómpete, maldita sea!
Cartethyia: Lo he intentado todo... Cómo puede ser...
Cartethyia: He fallado... Otra vez...
Cartethyia: Lo siento...
Cartethyia: Esta cálida luz no debe apagarse...
Cartethyia: Te doy mi poder, mi gracia, mi pasado. Busca un futuro...
Cartethyia: ... en que yo sea tu espada. Lo encontraremos juntos.
Cartethyia: Errante.
Gana el combate.
Obtén la victoria.
Imperator: Arbiter, perdóname por presentarme de esta forma.
Errante: ¿Imperator? ¿No estabas...?
Imperator: Confiné mis datos primordiales a fin de protegerme de la asimilación.
Errante:
Imperator: Arbiter, ¿acaso no recuerdas el pacto que hicimos?
Errante:
Imperator: Parece que has experimentado otro renacimiento.
Imperator: Deseabas que descubriera la verdadera naturaleza del Trenodiano y aceptaste mi condición: que mis privilegios raíz fueran liberados, para poder actuar sin restricción.
Errante: Y no tener restricciones te permitió...
Imperator: Fusionarme con Leviatán. Una medida desesperada. El único recurso a mi alcance en ese momento.
Imperator: Pero, por desgracia, él prevaleció sobre mí.
Errante:
Imperator: El Trenodiano es una plaga para la civilización. Solo embebiéndome de su mácula podía tratar de comprenderlo.
Errante: ¿Y qué aprendiste?
Imperator: Que mientras la civilización persista, el Trenodiano perdurará. Ni siquiera Él conoce los medios de su propia destrucción.
Imperator: Pero sí podemos encadenarlo.
Errante: ¿Qué papel juega Cartethyia en todo esto?
Imperator: Cuando Leviatán se fusionó conmigo, corrompió mi mente.
Imperator: Compartí a propósito información sobre el Resonador, pero oculté un pequeño detalle.
Imperator: Los seres como nosotros solo pueden tener a un Resonador a la vez.
Imperator: El Trenodiano usó mi cápsula de retorno para concebir una entidad conocida como «Fleurdelys» y convertirla en su Resonadora.
Imperator: Tras siglos de fracasos, a base de pura experimentación, sus esfuerzos dieron su fruto.
Imperator: Sin embargo, éramos un solo cuerpo, y cuando Fleurdelys se convirtió en la Resonadora de Leviatán, también se hizo mía.
Imperator: Mas recuerda bien estas palabras. Para un Centinela, su Resonador es ancla; para un Trenodiano, grillete.
Errante: ¿Qué te hizo decidir entregar la Tyrvine a los Fisalia?
Imperator: Tras fusionarme con el Trenodiano, sabía que necesitaría un Resonador de voluntad firme que se uniera a mí para combatirlo.
Imperator: Cuando este concibió a Fleurdelys, Cantarella se convirtió en mi salvaguarda.
Imperator: Si un mortal pasara el Segundo Despertar para convertirse en mi propio Resonador...
Imperator: Se rompería la ley que establece que solo podemos tener un Resonador vigente.
Imperator: Las frecuencias de Leviatán, Fleurdelys y las mías propias se sumirían en una tempestad de caos, una destrucción de la que el Trenodiano no escaparía.
Imperator: Tal era mi intención... pero Cantarella eligió otro camino.
No todos los viajes llevan a un destino. Algunos sirven para allanar el camino.
Toma mi energía. Encontraré la salida por mi cuenta.
Espero que te sirva para allanar tu camino.
Imperator: Así, Cantarella me entregó todo el poder del Segundo Despertar.
Imperator: Con ese nuevo poder, recuperé el control y obligué a Fleurdelys a atacar mi forma, corrupta por el Trenodiano.
Errante: Pero ese no era tu plan original ¿verdad?
Imperator: Fue... una variable inesperada, me temo.
Imperator: Un plan que jamás habría concebido. Un plan nacido de la esperanza.
Imperator: Quizás esa sea la influencia que la humanidad ha ejercido sobre mí... Cambiar es ser libre.
Imperator: Fleurdelys venció al destino que le deparaba Leviatán, al igual que Cantarella recorrió un camino no escrito en mis registros.
Imperator: Aunque el viaje no pudo ser más accidentado, salimos victoriosos.
Errante: No sé si el fin justifica los medios, en este caso.
Imperator: Arbiter, ¿crees que me equivoqué?
Errante: No puedo hablar de aquello en que no tomé parte.
Errante: Hiciste lo que pudiste en ese momento. Nadie que siga en pie gracias a esto tiene derecho a juzgar.
Imperator: Arbiter, en estos breves instantes que nos quedan, ¿podría hablar con Fleurdelys?
Errante: Llámala Cartethyia. Es lo que ella quería.
Errante: ¿Cómo pretendes traerla de vuelta?
Imperator: Persisten vestigios de su frecuencia en tu marca tácita. Mientras exista un conducto, su frecuencia renacerá en su cuerpo.
Errante:
Imperator: A mí.
Imperator: A esta moribunda brisa le queda poco tiempo. Deja que la guíe en su viaje final.
Imperator: Arbiter... Queda una pregunta...
Imperator: ¿Cumplí el encargo que se me había encomendado?
Errante:
Imperator: Arbiter, lleva estas palabras a los Fisalia. «Desde el presente día, sois libres».
Imperator: Cartethyia. Despierta.
Cartethyia: Eres...
Imperator: Soy Imperator, y en deuda estoy contigo. Yo... deseo hacerte una pregunta.
Imperator: ¿Sientes ira por cómo te ha tratado la vida? ¿Abjuras de la fe? ¿Albergas rencor?
Imperator: Si deseas olvidar, puedo borrar de tu memoria el pasado.
Cartethyia: Esos recuerdos me causan dolor, pero... es porque son de verdad.
Cartethyia: Sin la verdad, no habría tenido fuerzas para seguir adelante.
Cartethyia: La verdad es un faro en la vorágine de mi vida.
Cartethyia: Y prefiero la carga de su sufrimiento que la buenaventura de su ignorancia.
Cartethyia: Soy fiel a mí misma. Te ruego que no me hagas olvidar quién soy.
Imperator: Tu deseo he escuchado.
Fleurdelys: Si yo desaparezco, estarás más cerca de la perfección.
Cartethyia: No... si tú desapareces, yo no sería «yo».
Cartethyia: Si me niego a mis experiencias, me niego a mí misma. Cualquier perfección que alcanzase sería hueca.
Cartethyia: Me faltaría el alma.
Imperator: Ya no necesitas Divinidad alguna.
Imperator: Aunque mi poder ha menguado, te ofrezco mi gracia.
Imperator: Deja que los vientos del pasado marchen. Los barcos de esta nueva era ya no necesitan su guía.
Imperator: La furia de la marea es incesante, mas la humanidad debe embarcarse en nuevos viajes.
Imperator: No habrá pergaminos y profecías que te aten. La nueva era se forjará bajo tu gracia.
Imperator: Cartethyia, eres digna de llevar el título de Sacra Doncella.
Habla con Cartethyia.
Cartethyia: Te sugiero que hables primero con Cantarella. Yo me reuniré con ella en cuanto pueda.
Errante:
Cartethyia: Ah, ¿esta? En realidad puedo controlar su manifestación a voluntad.
Cartethyia: Esta corona... me recuerda lo que jamás debo olvidar.
Cartethyia: Errante, te ruego que no le cuentes a nadie lo que pasó.
Errante:
Cartethyia: Sí. ¡Estoy bien!
Cartethyia: Ya sé lo que quiero hacer ahora.
Errante:
Cartethyia: Quiero ser mejor que tú.
Errante:
Cartethyia: Eres fuerte. Más fuerte que yo.
Cartethyia: Te enfrentaste a mi voluntad, ignoraste mis súplicas, me derrotaste y, después de todo, me salvaste.
Cartethyia: Pero... ¿y si un día eres tú quien se encuentra en mi situación? ¿Quién te va a salvar?
Cartethyia: Tu vínculo con el Centinela es ahora un vínculo conmigo.
Cartethyia: Tú eras Su «Arbiter», y Él era tu ayudante. Pero yo quiero ir más allá.
Cartethyia: Quiero que mi papel sea más que nimiedades, como armonizar las frecuencias entre Abby y tú.
Abby: Oye, ¿a quién llamas nimiedad? Ah, espera... es verdad, ya no me siento mal... gracias a ti...
Cartethyia: Si llega el día en que te encuentres en una situación similar a la mía...
Cartethyia: Tendría que enfrentarme a tu voluntad, ignorar tus súplicas, derrotarte y ser tu salvadora.
Errante:
Cartethyia: Mmh... Si eso llegara a suceder, ¿no necesitaría un poder mayor para enmendarte?
Cartethyia: Tal como tú hiciste conmigo. ¿Me negarías la oportunidad de devolverte el favor?
Errante:
Cartethyia: Entonces no descansaré hasta haberte superado.
Errante: Ahora mismo, más que una Sacra Doncella, pareces una guerrera inquebrantable.
Cartethyia: Bueno, mi único credo es ser fiel a mí misma. En ese sentido...
Cartethyia: Soy bastante testaruda.
Cartethyia: Una guerrera... sí, eso suena atractivo. Quizá lo sea.
Cartethyia: Pero... la verdad es que gran parte de este mundo me resulta desconocido ahora. ¿Estarás ahí para guiarme si lo necesito?
Errante:
Cartethyia: Entonces, hay trato.
Cartethyia: Que no se me olvide... deberías hablar con Cantarella. Ella salió de la Esfera Sonora, puedo sentirla.
Errante:
Cartethyia: Iré más tarde.
Cantarella: Parece que no te has olvidado de mí.
Errante:
Cantarella: Je, je... No debería hacer que mi invitado se sienta incómodo. Así pues...
Cantarella: ¿Cómo está Cartethyia?
Errante: Necesita tiempo.
Cantarella: Es comprensible. Regresar a la vida mortal supone un cambio drástico respecto de su existencia anterior.
Cantarella: Ahora, supongo que debería darte las gracias.
Errante: ¿Qué es esto?
Cantarella: Es Pacto de Sangre, un símbolo del juramento inquebrantable entre la familia Fisalia y tú.
Cantarella: Cada cabeza de familia tiene derecho a una y solo a una.
Cantarella: Derrotaste al Trenodiano y trajiste por fin la paz a los Fisalia. Debería ser tuya.
Cantarella: Considéralo una muestra de mi gratitud.
Errante: ¿Eso es todo?
Cantarella: ¿Deseas otra cosa? ¿O desearías que hiciera algo más por ti?
Errante:
Cantarella: ¿Me pides que renuncie? Solo un Fisalia de sangre puede encabezar la familia... pero sí podría convertirte en mi consorte.
Errante:
Cantarella: ¿Debo tomarlo como un sí?
Errante:
Cantarella: *Suspiro*... perdiste tu oportunidad.
Errante:
Errante: Antes de que me olvide, tengo un mensaje de Imperator.
Cantarella: Dime, estoy preparada.
Errante: «Desde el presente día, sois libres».
Cantarella: Lo recordaré.
Errante: ¿Se lo dirás a los demás?
Cantarella: He pasado mucho tiempo preparándome para este día. Un poco más no importará.
Errante: Entonces, me despido.
Cantarella: ¿Quieres otro té antes de irte?