El viejo y la ballena

Sol, playa, mar… ¡y peces! Rinascita, rodeada por completo de agua, prospera gracias a su amor por la pesca. Un joven llamado Ishmael te llevará a las Islas Riccioli, un paraíso pesquero sin igual...

Encuentra al pescador.

Ishmael: Llámame Ishmael. ¡Vaya, vaya! ¿Eres el laureado, supongo? ¿Alguna vez has pescado?

Ishmael: Lo mejor es tener una línea flexible y un señuelo sutil.

Ishmael: ¿Te apetece probar suerte en la pesca de altura? Es una de las muchas tradiciones que perduran en Rinascita, como el Carnevale.

Errante:

Ishmael: Maravilloso, entonces tengo un lugar idóneo para ti. Las islas Riccioli, al norte de Raguna. Es justo donde se cruzan las corrientes del Mar Tormentoso, que atraen peces a raudales.

Ishmael: Y si pescas solo, lo mejor es llevar un bote. Con una red, solo te enredarás tú.

Ishmael: En cuanto llegues a las islas, ve a visitar a un viejo capitán llamado Ahab. Estará más que encantado de explicarte cómo hacerlo.

Ishmael: Yo tengo que marcharme ya. Hay un barco en el puerto que te llevará directamente a las islas. ¡Dile al barquero que vas a pescar!

Buscar al carpintero naval para ir a las Islas Riccioli.

Gondolero: ¿Es usted quien busca transporte a Riccioli?

Errante:

Gondolero: ¡Tome asiento y nos pondremos en marcha!

Busca al viejo capitán, Ahab.

Gondolero: ¿Estás buscando al viejo Ahab? Debería estar en el muelle de allí.

Gondolero: No es un hombre común, te lo aseguro. Lo distinguirás enseguida.

¿?: Zzz... Zzz...

¿?: ¿Eh? Mmmh... Vale... Ya vale... Para de una vez...

¿?: ¿Eh? ¡Cáspita! ¡Un pez! ¡Han picado!

¿?: ¡Pero, no te quedes ahí parado, muchachito! ¡Échame una mano con esa cosa!

¿?: ¡Para, para! ¡Con suavidad!

¿?: Ese pez debía ser una buena pieza...

Errante:

¿?: ¿Ese grandullón? No irá muy lejos. Solo es cuestión de tiempo, no te preocupes.

¿?: Tú debes ser ese joven que mencionó Ishmael.

Errante:

Ahab: ¡Bueno, bien! Has acudido a la persona adecuada. Mi nombre es Ahab, y llevo deambulando por este muelle mucho más tiempo que la mayoría.

Ahab: Ese octópodo mercader de allí es Planck. Tiene de todo, desde equipos de pesca hasta reparaciones de barcos.

Ahab: Aunque... veo que tú no tienes uno. ¡Vamos a solucionarlo! Puedes usar mi góndola.

Errante:

Ahab: Las que usamos aquí para pescar son diferentes a las que encontrarás en la ciudad. Son parte de nuestra familia: vivimos y morimos juntos.

Ahab: Esta se llama Rachel. Ya tiene algunos años, pero su llama no se ha apagado.

Ahab: Desde que me jubilé no hemos vuelto a bregar contra las olas. Supongo que ella extraña aquellos viejos días de pesca tanto como yo.

Ahab: En fin, ahora que hemos compartido la caña, es hora de terminar la faena, ¿no crees?

Ahab: ¿Qué te parece si perseguimos a ese grandullón que se nos escapó? ¡Vamos de cabeza al mar!

Ahab: ¡Quiero saber qué clase de pez se atreve a huir del viejo Ahab!

Habla con Planck y prepárate para zarpar.

Habla con Planck para mejorar la tecnología del barco.

Habla con Ahab con los peces recuperados.

Ahab: ¡Cáspita! ¡Nadie diría que no habías navegado nunca!

Ahab: Se te da de maravilla. ¡Bien, bien!

Ahab: Ah, no te olvides de pasar por el mercado cuando tengas un rato.

Ahab: Manejar el timón es solo la mitad del trabajo. ¡También tienes que saber comerciar!

Visita el mercado en el Puerto de Riccioli.

Vendedor de mariscos: ... Epa, que la Orden aquí no pinta nada. Date el piro, anda

Pescador Joven: ¡Venga, señor Coffin! ¡Pero si acaba de ayudarle con su Eco!

Vendedor de mariscos: ¡Diablos, ya me conozco ese juego!

Anciana: Oh, cállate, Coffin. Esa muchacha solo te estaba pidiendo indicaciones, por el amor de Imperator.

Errante:

Phoebe: Lo siento...

Phoebe: Solo estoy buscando a Cetus el Rompemareas. Resultó herido en Raguna...

Anciana: ¿Cetus el Rompemareas, dices? Vaya...

Coffin: ¡La Orden no es bienvenida por estos lares! ¿Me oyes o qué?

Pescador Joven: ¡Anda, mira! ¿No es ese el Resonador que llegó a Raguna hace unos días? El Laureado...

Ahab: ¡Ya basta!

Ahab: Hace años que la Orden no se mete en nuestros asuntos. ¿Crees que si quisieran volver a hacerlo solo nos enviarían a esta muchachita?

Ahab: Debemos lo que tenemos a la bendición de Cetus el Rompemareas y a estas aguas. El mar es lo bastante grande para todos. ¿No podemos acoger a una chica solo porque lleva un sombrero de acólito?

Ahab: Además, ¿crees que solo te ayuda porque tiene alguna razón perversa? ¡Así que ahora somos unos desagradecidos, eh!

Coffin: Pero Ahab...

Ahab: En fin, ya basta. La pesca no ha sido fácil últimamente. Dejémoslo, muchachos.

Ahab: Quien tenga otra queja, que me la diga. ¿Ya estamos contentos? Pues aire.

Phoebe: Gracias.

Phoebe: Vine porque quería hablar con los aldeanos sobre el Rompemareas. Nadie lo ha visto desde el Carnevale...

Ahab: ¿Es amiga tuya, jovencito?

Errante:

Ahab: De acuerdo entonces. Pero recuerda: la Orden dejó estas islas a su suerte, así que a estas gentes no les hace mucha gracia ver esos sombreritos deambulando por ahí.

Phoebe: ¿Mi sombrero? Esto...

Ahab: De todos modos, di que estás aquí por placer y no pasará nada. En fin, has dicho que buscabas a Cetus el Rompemareas. Pues tienes suerte, porque yo también.

Phoebe: ¡Sí! El Rompemareas mostró un comportamiento antinatural durante el Carnevale. Creo que sentí su dolor y su ira...

Ahab: Bueno, quien navega por estas aguas se acaba topando con él. Pero hay una forma más fácil... ¿Ves aquel faro de allá abajo?

Ahab: Hay cuatro de ellos repartidos por las islas Riccioli. Cuando iluminan el mar, el Rompemareas responde a nuestra llamada tan gentilmente como siempre.

Ahab: Tres de ellos estaban apagados cuando el Rompemareas desapareció. Encenderlos nuevamente debería solventar el problema.

Ahab: Oye Errante, ¿por qué no te llevas a la señorita Sombreroblanco a dar un paseíto en bote?

Phoebe: ¿Un paseo en bote?

Errante:

Phoebe: ¿Q-qué? Todo lo que sé sobre la pesca lo he leído en la biblioteca de la Orden...

Ahab: ¿Cómo esperas que el mar responda a tus plegarias si no sabes ni lo que es?

Ahab: Ah, y no pierdas ese sombrerito durante el viaje. Si me necesitáis, no andaré lejos.

Phoebe: ¿Qué quiso decir con eso, Errante? ¿Pasa... algo con mi sombrero?

Errante:

Phoebe: Ya veo...

Phoebe: ¡Pues te ayudaré a pescar como pueda mientras localizamos al Rompemareas!

Ve al muelle y prepárate para viajar.

Completa los encargos para alcanzar el nivel 3 o superior de fama de pesca.

Completa encargos o actualiza el registro para alcanzar el nivel 3 o superior de fama de pesca.

Busca a Ahab cerca del muelle en el Puerto de Riccioli.

Ahab: Mi pierna... ¿Dónde está mi pierna? Tráeme el arpón...

Ahab: ... Primer oficial... Aceite... ¿Dónde está el aceite...?

Ahab: ¡Cáspita! ¿Qué tal os fue? ¿Habéis pescado algo grande?

Ahab: Cada vez estoy más cerca de encontrar al Rompemareas. Hay que ir a Punta Timón y buscar... ¿Cómo canastos se llamaba?

Ahab: ¡Ah, sí! ¡Starbuck!

Ahab: El pobre ha perdido un par de tornillos estas últimas semanas. Aunque hay quien dice que empezó a actuar de forma extraña tras ver al Rompemareas. Dile que yo te envío.

Ahab: Además, ¿te fijaste en ese barco?

Ahab: Si quieres conseguir un premio de verdad, hazte con él. Necesita algunas reparaciones, pero los carpinteros navales pueden ayudarte con eso.

Encuentra un carpintero naval para aprender más sobre el gran barco

Queequeg: Ah, ¿Errante? Ahab habló de ti.

Queequeg: Trae madera.

Errante:

Queequeg: Madera. Para arreglar barco.

Entrega troncos y materiales a Queequeg.

Queequeg: Ahora no es suficiente.

Queequeg: Traes material. Queequeg arregla el barco.

Ve al muelle, prepárate para viajar a la Punta Timón.

Dirígete a la Punta Timón.

Busca a Starbuck.

Starbuck: Je, je... Ah, mi tesoro...

Starbuck: Nadie más lo sabe... Solo tú y yo...

Starbuck: Espera mi regreso... mi querida... mi prometida...

Phoebe: Eh, ¿perdone, señor? ¿Fue usted quien vio a Cetus el Rompemareas?

Starbuck: ¿Em? ¡Si, yo soy! ¿Estás aquí para ser testigo? ¡Maravilloso! Según la tradición, necesitamos un testigo para la boda.

Phoebe: ¿Un testigo para la boda? Bueno, el Códice permite que los acólitos sirvan como testigos de boda.

Errante:

Starbuck: Je, je... Je, je, je...

Phoebe: ¿Está... bajo algún tipo de encantamiento? He leído acerca de síntomas como este en los archivos de la Orden.

Phoebe: Oh Imperator, bendíceme con tu fuerza...

Errante: ¡Es-espera!

Phoebe: ¿Qué tal? Funciona la mayoría de las veces...

Starbuck: ¿¡Ay!? Tú... Yo...

Starbuck: La medusa... blanca y dorada... Un pez... grande y oscuro... ¿Eh? Eres humana... Y yo un pez... No, espera... Mi pez...

Starbuck: Ay, cómo me duele la cabeza... ¿Quiénes sois?

Errante:

Starbuck: ¿Dónde diablos está mi barco? ¿Y cómo llegué aquí...? ¿Qué?

Starbuck: El pez... Por el amor de... Desde Bahía Serena... El pez... Je, je, je, je...

Phoebe: ¡Ha caído de nuevo! ¡Voy, otra vez!

Peluche del pescador: ¡...! ...

Phoebe: ¿Eh? Eres tú.

Phoebe: ¿Ya está bien tu patita?

Errante:

Phoebe: Sí, le curé la patita, que se le rompió en un accidente de góndola en el mercado.

Peluche del pescador: ¡...!

Phoebe: ¿El... señor Coffin te pidió que vinieras aquí?

Phoebe: Trata de decir que la góndola del señor Starbuck está varada en un arrecife cercano y podría saber algo.

Phoebe: Y que el señor Starbuck lleva así dos semanas...

Peluche del pescador: ¡...!

Phoebe: ¿Quieres que usemos esto para liberar la góndola?

Phoebe: ¿Sabes, Errante? Me temo que el señor Starbuck no soportaría otro ritual de desencanto de la Orden.

Errante:

Phoebe: En ese breve momento en que el señor Starbuck pareció recuperarse, mencionó su góndola y un lugar llamado Bahía Serena.

Phoebe: Encontrar ese barco y descubrir la causa detrás de su encantamiento podría ser un buen punto de partida.

Errante:

Starbuck: Je, je, je... Sí, tendremos fuegos artificiales en nuestra boda... «Fuegos artificiales de caramelo»...

Zarpa desde el muelle y encuentra la góndola abandonada.

Ve al lugar donde está atrapada la góndola.

Despeja los escombros y libera la góndola.

Phoebe: ¡Allí!

Phoebe: ¿Eh? ¿De dónde viene ese olor tan dulce en el aire...?

Phoebe: ¡La góndola va a la deriva!

Góndola abandonada: ¡...! ¡...!

La góndola rescatada parece estar gritando algo.

Phoebe: Te encontraste con... ¿una criatura con cuerpo humano y cola de pez? ¿¡Una «sirena»?!

Errante:

Errante:

Phoebe: ¿Podría existir otro ser como Lorelei?

Góndola abandonada: ¿...?

Phoebe: Sospecho que el pez que vimos antes está relacionado con esta «sirena».

Phoebe: Tiene que haber alguna razón para que siguiera fresco después de tantas semanas.

Phoebe: Lo que significa que tenemos que pensar en una forma de quitárselo al Sr. Starbuck.

Errante:

Errante:

Phoebe: ¿Seguro que esto va a funcionar?

Errante:

Errante:

Phoebe: Si tú lo dices, Errante. Solo hay una manera de averiguarlo.

Completa encargos o actualiza el registro para alcanzar el nivel 6 o superior de fama de pesca.

Zarpa y completa los encargos prioritarios.

Completa los encargos prioritarios.

Zarpa y pesca grandes peces para comerciar.

Espera hasta la noche (o ajusta la hora a las 19:00-05:00)

Pesca peces grandes en los puntos de pesca designados.

Un gran pez gris oscuro vuela hacia tu barco...

Se parece al pez de Starbuck. Quizás puedas intercambiar el pescado en las manos de Starbuck por este.

Busca a Starbuck en la Punta Timón.

Starbuck: Je, je, je...

Starbuck: ¿Eh? Mi querida testigo, ¿has visto a mi prometida por aquí?

Starbuck: Je, je, je... Qué... ¿qué estás haciendo?

Starbuck: ¡Ayuda! ¡¡Que alguien me ayude!!

Errante: ¡Phoebe! ¡Agárrale de la cola!

Phoebe: ¡Res-resbala tanto! ¡Desencanto!

Starbuck: ¡Ladrones! ¡Sucios ladrones!

Starbuck: Arg... Tú... Mi cabeza...

Starbuck: ¿Quiénes sois? ¿Qué estoy haciendo con este pez?

Phoebe: ¿Señor Starbuck? El capitán Ahab nos pidió que fuéramos a buscarle.

Starbuck: ¿El viejo Ahab? Espera, ¿qué está pasando aquí?

Errante:

Starbuck: Lo único que recuerdo es estar pescando en el mar hace poco.

Starbuck: Y entonces escuché una canción que me atraía. No había nada más. Tiraba de mi cuerpo como un anzuelo...

Starbuck: Cuando espabilé, iba a la deriva cerca de Bahía Serena, donde dicen que duerme el Rompemareas.

Starbuck: La canción seguía allí, como si surgiera de las profundidades. Juro que vi brevemente la sombra del Cetus... y luego otra sombra de un pez enorme.

Starbuck: Oh, qué curvas tenía esa sombra. Una auténtica belleza...

Starbuck: Tiré al mar todo lo que tenía, cualquier cosa que pudiera servir como cebo, pero no picó.

Starbuck: Entonces, algo tiró del anzuelo, el canto se hacía más fuerte... y todo quedó en blanco después de eso.

Errante:

Starbuck: ¡Sí! ¡Ese es!

Starbuck: Espera, ¡espera! ¿Dónde está...?

Starbuck: ¡La llave! La llave... Maldita sea, ¿dónde estaba esa llave?

Starbuck: La llave... La usé como cebo...

Errante:

Starbuck mete la mano dentro del pez azul y saca una llave…

Starbuck: ¡Ajá! ¡Lo sabía! ¡Muy bien! ¡Se la tragó el pez!

Starbuck: El viejo Ahab me dijo que la guardara. La vais a necesitar, ¿no?

Una llave oxidada que parece haber existido por mucho tiempo…

Starbuck: No recuerdo mucho después de eso, pero seguro que el Rompemareas apareció en Bahía Serena.

Starbuck: Si lo buscas, ve a echar un vistazo a la bahía. Ah, y gracias por la ayuda...

Phoebe: ¿Está...

Starbuck: Este año cumplo cuarenta y siete años. Después de tanto tiempo en el mar, he pescado más peces de los que puedas imaginar.

Starbuck: Pero el pez adecuado y la persona adecuada aún no se han cruzado en mi camino.

Starbuck: Oh, pero esta hermosa señorita...

Errante:

Phoebe: Adiós, señor Starbuck.

Phoebe: ¡Le deseo lo mejor! Que Imper... ¡Que el mar le bendiga!

Starbuck: Ah, claro... Bueno, pues nada...

Usa la llave para encender el faro en la Punta Timón.

Phoebe: Encendamos los faros de la isla, como sugirió el capitán Ahab.

Phoebe: Después, visitaremos esa Bahía Serena de la que habló el Sr. Starbuck.

Obtén el plano del barco. Ve a preguntar a Queequeg sobre las reparaciones del barco.

Lo que antes era un naufragio ahora empieza a parecer más un barco.

Queequeg: El barco casi está arreglado. Gracias. Solo falta la mitad.

Queequeg: Las órdenes del capitán entrarán en vigor.

Queequeg: Mientras el barco esté reparado, todo estará bien.

Queequeg: Por cierto, ese pez grande está en la Bahía Serena.

Queequeg: Fracasamos antes. Ten cuidado.

El Rompeolas vuelca tu barco y las fuertes olas te arrastran a la orilla...

Prepárate para partir en el muelle y dirígete a la Bahía Serena.

Ve a la Bahía Serena.

Derrota a Disonancias Tácitas.

Errante: ¡Phoebe!

Errante: ¡Apártate!

Phoebe: ¡Errante! ¿Estás bien?

Errante:

Phoebe: ¡El Rompemareas nos atacó! Gracias a Imperator, ninguno de nosotros resultó herido.

Phoebe: ¡Rápido, veamos si perdimos algo!

Revisas tus pertenencias...

Encuentras un pez extraño, de un color rarísimo, cuyos ojos brillan de forma inquietante.

Errante: No hemos perdido nada, pero ahora tenemos esto...

Phoebe: ¡Qué pez más extraño...!

Errante: ¿Qué tal si se lo llevamos a Planck? Quizás sepa qué es lo que es.

Ubica el muelle en Bahía Serena y pregunta a Planck por los detalles.

Planck: ¡...! ...

El pulpo Eco agita sus tentáculos mientras te entrega una nota de Ahab.

Ahab: «Cuando sea seguro, Planck podrá nadar hasta Bahía Serena».

Ahab: «Como el faro de la isla de Starbuck está en marcha, podemos zarpar de nuevo. Contamos contigo y con la señorita Sombreroblanco».

Ahab: «Habrá monstruos pululando por esas aguas, ya que el Cetus no está».

Ahab: «Se dice que la llave del faro de Bahía Serena se perdió hace tiempo. Todo lo que sabemos es que está en el fondo del mar».

Ahab: «Supongo que os toparéis con algunos peces extraños en el camino».

Ahab: «Seguiré investigando y veré qué más puedo descubrir. Le diré a Planck que os envíe un mensaje cuando tenga noticias».

Completa el encargo de Planck.

Completa los encargos para alcanzar el nivel 9 o superior de fama de pesca.

Completa encargos o actualiza el registro para alcanzar el nivel 9 o superior de fama de pesca.

Zarpa y captura Titanaballa en la ubicación indicada.

Enciende el faro en la Bahía Serena.

Phoebe: ¡Errante! ¡Mira, es el Rompemareas!

Phoebe: ¡Se dirige hacia esa isla al oeste!

Phoebe: Parece que sus heridas se curan, pero todavía siento su intensa furia en su bramido.

Obtuviste el nuevo plano del barco. Llévaselo a Queequeg en el astillero.

Las reparaciones del barco parecen casi completas.

Queequeg: El barco ya está reparado. Gracias. Es el momento.

Queequeg: Pequod, necesita un capitán.

Queequeg: Si Ahab ya no es capitán, entonces... todavía necesitamos un capitán.

Busca a Ahab y aprende sobre la última isla.

Ahab: Me hago viejo... Starbuck... viejo...

Ahab: Que se lleve el Albatros... Esta vez...

Ahab: Ah, estáis aquí.

Ahab: La isla a la que se dirigió Rompemareas se conoce llama Ruinas de Reyes, y se dice que está repleta de antiguos misterios.

Ahab: Sin embargo, hay un frente tormentoso que impide llegar allí, como si de su protección contra ladrones se tratase.

Ahab: Pero tranquilos, ya tengo una forma de superarla.

Ahab: Si Starbuck no nos está tomando el pelo, esa tormenta y la sirena están conectadas. Lo que significa que...

Ahab: ¡Venga, vamos! La señorita Sombreroblanco y tú iréis juntos, y yo me quedo con Starbuck.

Ahab: Hay una pequeña isla justo al este de las ruinas. Nos encontraremos allí.

Zarpa desde el muelle hacia la pequeña isla designada por Ahab.

Starbuck: ¿Lo ves, Capitán? ¿Qué te dije?

Phoebe: Se lee: «Riccioli, ilumina Neptunia con tu luz. El usurpador duerme en las profundidades de Reyes. Ofrece tu amor a los descendientes de Reyes y la vida eterna del mar».

Ahab: ¿Pero qué chaladura es esta?

Phoebe: Riccioli corresponde a Neptunia en la astrología rinascitana. Nos está diciendo que la isla está rodeada por las aguas más profundas de toda Rinascita.

Ahab: ¡Jo, jo! Conoces bien la astrología, señorita Sombreroblanco.

Phoebe: Bueno, creo que todos en Rinascita la conocemos. También se menciona en las leyendas del Centinela Imperator.

Errante:

Phoebe: Yo... No estoy segura.

Ahab: «Ofrece tu amor»...

Ahab: ¿Nos está pidiendo que nos enamoremos de algo? ¡No tiene ni pies ni cabeza!

Ahab: A no ser...

Ahab: ¡Oh, grandes y nobles descendientes de Reyes, escuchad mis palabras! ¡Os ofrezco mi amor!

Ahab: Esto... ¡Que os ofrezco mi amor, digo! ¡Que las olas incesantes contemplen mi lealtad hacia vosotros por toda la eternidad!

Ahab: ¡Canastos, soy demasiado viejo para esto! ¡Vaya idea tan estúpida, de todas formas!

Ahab: Adelante, muchachito. ¡Todo tuyo!

Errante:

Ahab: Sí, tú. ¡Solo unas palabras, por amor al mar! ¿Qué necesitas, un bolígrafo y papel?

Errante:

Errante:

Starbuck: ¡No, no, no! ¡Lo estáis haciendo mal!

Starbuck: ¿No conocéis el amor? ¿Os lo tomáis a broma?

Starbuck: ¡Haceos a un lado!

Starbuck: Oh, amor mío. Eres la luz de mi vida.

Starbuck: ¡Escúchame! ¡No habrá montaña tan alta, ni valle tan largo, ni mar tan profundo que me impida llegar hasta ti, nena!

Starbuck: Mi alma clama libertad porque te quiere encontrar, pero me atormenta no poderte alcanzar...

Ahab: ¡Funcionado! ¡Ha funcionado!

Starbuck: Mi cielo y estrellas—

Ahab: ¡Basta! ¡Vamos! ¡No tenemos tiempo que perder!

Habla sobre la isla con Phoebe e inicia la investigación.

Phoebe: Errante, ¿te has percatado de que algo no va bien con el capitán Ahab?

Phoebe: Tampoco lo sé a ciencia cierta... pero tengo la sensación de que nos oculta algo.

Phoebe: ¿Por qué no dividimos la búsqueda?

Phoebe: Si hay relación entre esta isla y el Rompemareas, seguro que encontraremos algo, con tanta ruina como hay.

Phoebe: Puedo descifrar estos antiguos textos de Rinascita. Pronto sabremos la verdad.

Ahab: ¡Espléndido! Ahora que nos hemos librado de esa tormenta, ¡Planck puede nadar hasta aquí!

Ahab: Aunque no se puede decir lo mismo de Queequeg. El Pequod reparado espera a su nuevo capitán para zarpar.

Ahab: Echemos un vistazo por ahí. No sé mucho sobre el faro de Reyes, pero te prometo que esa sirena estará atada en la punta de mi mástil cuando caiga el alba.

Ahab: Lo hiciste bien, Errante.

Ahab: No todos pueden soportar las exigencias de la mar. Es una amante magnánima, pero puede resultar despiadada.

Ahab: En mis sueños, me veo lanzando afilados arpones al agua, que se hunden profundo, pero no lo bastante, por más que lo intente...

Ahab: Aunque el mar esté de nuestro lado, nuestros arpones están preparados para apuntar hacia él... y hacia ese grandullón.

Ahab: Lucha, caos... un conflicto interminable. Tal el destino de quienes viven con las mareas.

Ahab: Es impresionante. ¿Sabes? Algunos hombres mueren con la marea saliente, otros en bajamar...

Ahab: Algunos en pleamar; y ahora solo soy una ola que besa la tormenta.

Ahab: Adelante, haz lo que te plazca. Un capitán debe seguir su corazón.

Starbuck: Ugh. Hola...

Starbuck: Parece que debo darte las gracias.

Starbuck: Sin ti, no habría llegado tan lejos.

Starbuck: Bueno... El capitán Ahab tiene sus propias ambiciones. Y yo también.

Starbuck: *Suspira* Mi amada. ¿Me esperarás?

Starbuck: Pero recuerda, no es demasiado tarde, incluso ahora, el tercer día, para desistir... ¡Mirad!

Starbuck: ¡Ahab, viejo idiota! ¡No te busca! ¡Eres tú, eres tú el que locamente lo buscas!

Encuentra pistas alrededor del faro.

Phoebe: «Presentad los dones trinitarios del mar, y la luz eternamente arderá».

Phoebe: ¿Significa... que necesitamos encontrar tres «regalos» del mar para romper este sello?

Zarpa en busca del «Regalo» escondido en el océano.

Dirígete al primer lugar para entregar los peces.

Resuelve el acertijo del primer fantasma.

Dirígete al segundo lugar para entregar los peces.

Resuelve el acertijo del segundo fantasma.

Dirígete al tercer lugar para entregar los peces.

Resuelve el acertijo del tercer fantasma.

El misterioso espíritu parece haber disfrutado del pescado y se marcha sintiéndose muy satisfecho...

El misterioso espíritu parece haber escuchado los llamados del mar y se desvaneció...

El misterioso espíritu mira hacia el último faro, como si esperara que vuelva a brillar alguna vez...

Enciende el faro en la isla de Reyes.

Encuentra a Phoebe e intercambia las pistas reunidas.

Phoebe: ¡Logramos encender de nuevo los cuatro faros, Errante!

Phoebe: ¿Oyes el canto del Rompemareas? Ya no suena tan triste, dolido y enfadado como antes.

Errante:

Phoebe: He logrado descifrar las inscripciones de unas cuantas tablas de piedra que encontré dentro de las ruinas.

Phoebe: Cetus el Rompemareas... está profundamente conectado con el Centinela Imperator.

Phoebe: Algunas de estas antiguas tablillas de piedra cuentan historias que sucedieron mucho antes de que existiera la Orden.

Phoebe: Además de Cetus el Rompemareas, también hablaban sobre la «sirena» que podría haber encantado al Sr. Starbuck.

Phoebe: Es una criatura remanente que habita en las profundidades de Riccioli. Incluso podría ser de la misma era que Lorelei, a quien conocimos en el Santuario del Nimbo.

Phoebe: Con el Rompemareas ausente, las angustiadas reverberaciones de los difuntos debieron acumularse en su interior. Aquellas almas perdidas la persuadían para que encantara a los pescadores.

Phoebe: Ella y el Rompemareas comparten una relación simbiótica, pero todavía es frágil y no está tan completamente formada como Lorelei.

Phoebe: Creo que fue ella la que curó las heridas del Rompemareas...

Errante:

Phoebe: Es hora de poner en práctica nuestra experiencia en el Santuario del Nimbo. Estoy segura de que podemos resolverlo.

Phoebe: Es solo que...

Phoebe: Errante, ¿no hablarás el idioma de las ballenas por un casual?

Errante:

Phoebe: Me gustaría tener una agradable charla con el Rompemareas cuando todo esto termine.

Phoebe: Pero por ahora, encontremos al capitán Ahab.

Busca a Ahab.

Examina la nota dejada por Ahab.

Nota de Ahab: ¡Maldito seas, bestia de sangre fría que he luchado tanto por conquistar...

Nota de Ahab: He envejecido, y la maldición que me echaste termina hoy... Pero hasta el final, lucho contigo.

Nota de Ahab: Desde el corazón del infierno, te apuñalo.

Nota de Ahab: ¡Olas, desatad vuestra furia sobre mí! ¡Aumentad vuestra fuerza con la tormenta que me lleva hacia la condena que me aguarda!

Nota de Ahab: ¡Hombres del Pequod! ¡Nuestro descanso prometido está cerca!

Nota de Ahab: Los remolinos que una vez reclamaron mi vida, y la tempestad que alguna vez llenó mis velas, los llamo ahora a mi lado. ¡Y esa bestia también!

Nota de Ahab: ¡Vamos! ¡Cortemos estos lazos que nos atan mientras nos sumergimos en el abismo para abrazar nuestro destino!

Ishmael: ¡Errante! ¡Has regresado!

Errante:

Ishmael: Escuché que el Pequod estaba listo para zarpar, así que me acerqué a echar un vistazo.

Ishmael: Pero cuando llegué, la playa estaba vacía; solo estaba Planck.

¿?: Vaya, vaya, ¿no es este el bueno de Errante?

Errante:

Brant: ¡Menudo barco que tienes! Aunque parece haber visto días mejores.

Errante:

Brant: Parece que tienes un fuerte vínculo con este navío.

Brant: Hace unos días, Ahab me llamó para tomar el timón de esta bella embarcación...

Errante:

Brant: Para ser honesto, no tengo la menor idea. Por cierto, ¿dónde estás ahora?

Brant: ¿Eso que se aleja navegando entre las olas es tu góndola?

Brant: ¡Hola! ¡Yujuuu!

¿?: ¡Vengo a por ti, amor mío!

Ishmael: ¡Es Starbuck!

Ishmael: ¡El sinvergüenza se está yendo con el bote!

Brant: ¡Tú! ¡Para!

Starbuck: ¡El poder de mi amor está «in crescendo» y puede resistir cualquier tempestad!

Brant: Eso es... ¡Se dirige directo hacia la tormenta! ¡Tras él! ¡Está chiflado!

Planck: Bloop...

Planck parece asustado por algo. Supongo que la tienda está cerrada por ahora...

Encuentra a Brant a bordo del Pequod y prepárate para el viaje.

Brant: Parece que este barco no necesita una tripulación completa para navegar, con un capitán sería suficiente.

Brant: ¿Todos a bordo y preparados para zarpar?

Errante:

Brant: Parece que Pequod no pudo escapar de su destino después de todo...

Brant: ¡En fin! Mi deber como capitán de apoyo toca a su fin. ¡Adiós, colegas!

Espera a que Phoebe descanse y ajusta la hora entre las 4:00 y las 9:00.

Investiga Cetus el Rompemareas cerca de la isla de Reyes.

Phoebe: El Rompemareas...

Cetus el Rompemareas: ¡...!

Abby: ¡Oh, hola, grandullón! ¡Qué bueno verte de nuevo!

Abby: Aún me acuerdo de cuando volcaste nuestro barco, ¿sabes? Pero como nos acabas de salvar, ¡estamos en paz! Mmm... Como dicen en Jinzhou: «Las grandes mentes dejan pasar las cosas pequeñas».

Errante:

Cetus el Rompemareas: ¡...! ...

Abby: El grandullón dice que la «sirena» sanó sus heridas, pero luego se volvió loca tras absorber tantas reverberaciones.

Abby: Por eso no quería pelear con ella. Después de esta lección, se lo pensará dos veces.

Phoebe: Rompemareas. ¡Tengo... tengo algo que preguntarte!

Phoebe: ¿Te has recuperado completamente?

Cetus el Rompemareas: ...

Abby: ¡Claro que sí! ¿No ves el aspecto que tiene? ¡Nunca ha estado mejor!

Phoebe: Te engañaron y traicionaron durante el Carnevale... Sé que una acólita como yo no representa a la Orden...

Phoebe: Pero aun así deseo ofrecerte una disculpa, Cetus el Rompemareas. Aunque solo sea la mía.

Cetus el Rompemareas: ¿...? ...

Cetus el Rompemareas: ...

Abby: Dice que no te castigues por eso.

Abby: Mientras seguías su rastro, ayudabas a los pescadores y el mar te correspondía. Ese es también su deber.

Abby: ¿Eh? ¡También quiere decirte que hiciste un gran trabajo al atrapar ese pez enorme de antes!

Cetus el Rompemareas: ...

Abby: «Solo sé tú misma, ya sea al dar o al recibir, en la creencia o en la esperanza», dice.

Phoebe: Ya veo. ¡Gracias por decirme eso!

Cetus el Rompemareas: ¡¿...?!

Abby: ¡Por supuesto! ¡Si trabajamos en equipo, nada se interpone en nuestro camino!

Errante:

Errante:

Cetus el Rompemareas: ...

Abby: Eh... ¿qué pasa, chico? ¿Se te comió la lengua el gato?

Cetus el Rompemareas: ¡...!

Phoebe: ¿Se está... riendo?

Abby: ¡¡¡Ostras!!!

Abby: ¿Pe-pe-pero adónde te crees que vas? Puñetas, ¡algún día atraparé a esa ballena! ¡Ya verás!

Bouton de Rose: ¡...!

Esa góndola cargada hasta los topes parece decir: «¡Dame dinero y te daré cositas!».

Completa encargos o actualiza el registro para alcanzar el nivel 10 o superior de fama de pesca.

Encuentra a Ishmael en el Puerto de Riccioli.

Ishmael: Mmm...

Ishmael: ¿Te has dado cuenta, Errante?

Ishmael: Tras solucionar los problemas de Rompemareas y el mar, el capitán Ahab, el Sr. Starbuck y el Sr. Queequeg desaparecieron...

Ishmael: Estaba leyendo el antiguo diario del capitán Ahab, y parece que estaban buscando este «puerto final».

Ishmael: El capitán Ahab pasó toda su vida entre las olas. Fue el mejor capitán y pescador que este lugar haya visto jamás.

Ishmael: Si seguimos su ejemplo, podremos descubrir las cosas que dejó atrás... incluso tesoros...

Errante:

Ishmael: Puede ser. El capitán Ahab siempre estuvo obsesionado con el Cetus, pero el porqué sigue siendo un misterio.

Ishmael: ¡Muy bien, sigamos adelante, hacia nuestro objetivo!

Completa encargos o actualiza el registro para alcanzar el nivel 12 o superior de fama de pesca.

Encuentra a Ishmael en el Puerto de Riccioli.

Ishmael: Los remolinos han desparecido y el mar parece en calma al fin.

Ishmael: Todo vuelve a ser como antes... la verdad, Errante, hace décadas que el capitán Ahab y su tripulación encontraron su final.

Ishmael: Pero su amor por el mar y su promesa a Cetus el Rompemareas retuvo aquí sus espíritus.

Ishmael: Y ahora, las tranquilas aguas de Riccioli son su lugar de descanso. Este es su «puerto final».

Ishmael: Pero el Rachel sigue navegando y parece que le has cogido cariño.

Ishmael: Creo que el capitán Ahab también esperaba que continuaras con su legado...

Errante:

Ishmael: ¿Yo? Solo soy un simple marinero. Nací aquí y probablemente me casaré, tendré hijos y encontraré la paz en estas mismas aguas.

Ishmael: Pero ahora debes zarpar, capitán Errante, pues tu viaje te lleva al mismo fin del mundo.