Ayer lloré, y hoy canto

El tan esperado Carnevale finalmente está por comenzar. Todos están listos para frustrar los planes de los Fractsidus durante la celebración...

Encuentra una salida de la niebla.

¿?: ¿Perri, Perri?

¿?: Las presentaciones formales no se me dan bien, Perri.

Perri: ¡Perri! ¡Perri!

¿?: Ya sé que no es la primera vez que los vemos...

Errante:

Roccia: Uh... Hola, soy Roccia... Nos conocimos en el barco de Brant. Yo estaba... en esta caja.

Roccia: Esta es Perri, la caja es suya, Perri me cuida muy bien y me deja pasar el rato allí.

Roccia: Perri nunca se había hecho amiga de nadie tan rápido. Hay algo en tu frecuencia que le gusta.

Roccia: Bueno, ¿y qué haces en esta playa? No es un buen lugar para pasear.

Le explicas lo sucedido a Roccia...

Roccia: Entonces ese dragón te atacó y te caíste del puente...

Roccia: Y Abby fue quien te salvó. Creo que está agotada y ahora estará descansando.

Roccia: Todavía puedo sentir la frecuencia de Abby, aunque es débil.

Errante: (¿Qué sería lo que impulsó a Abby a salir? ¿Algo que pudiera absorber? Pero entonces ¿por qué no funcionó...?)

Roccia: Ese dragón se comporta de forma extraña. Nunca abandona su territorio.

Errante:

Roccia: Hace mucho tiempo, este lugar era sagrado para los peregrinos de la Orden. Luego llegó la Marea Oscura, y todas las reverberaciones que quedaron lo distorsionaron todo.

Roccia: Las nubes remanentes del mar de nubes atrajeron hordas de Disonancias. Ahora, sus susurros llenan el aire, convirtiendo este sitio de peregrinación, antes sagrado, en «El Fin del Penitente».

Roccia: El «Dragón de Elegía» es una Disonancia Tácita del lugar. Crece alimentándose de los otros.

Roccia: La señorita Carlotta había planeado que te recogiéramos, pero... las cosas salieron mal.

Roccia: La verdad que la señorita Carlotta quiere que veas está en la isla.

Roccia: Pero este no es el mejor lugar para hablar. La niebla se espesa... y se acerca la lluvia.

Roccia: Aquí, la niebla es peligrosa. Atrapa reverberaciones y cuando tiene bastantes, las transforma en Disonancias.

Roccia: El capitán... quiero decir, Brant... Entró en la niebla para rescatar gente, pero no ha regresado. Creemos que podría estar en peligro.

Roccia: Voy a ir a buscarlo. Cuando me meta en la niebla, mi frecuencia afectará a los bichos, así que estarás más seguro aquí.

Roccia: Por si acaso, toma esto para enmascarar tu frecuencia y defenderte.

Roccia: ¡Ta-chan! ¡Una pistola de fuegos artificiales! Con un disparo, adiós Disonancias.

Errante:

Roccia: Es fácil de usar. ¿Quieres ver la versión mejorada? ¡Ta-chan! ¡La pistola de fuegos artificiales Magnum!

Roccia: Puedes usarlo para protegerte. Nuestra troupe te llevará pronto a nuestra base y te contará lo que hemos descubierto. Cuando encuentre a Brant, iré yo también.

Errante:

Roccia: Pero la niebla es peligrosa...

Roccia: ... Está bien, está bien. Mejor si lo ves personalmente. Siempre que puedas valerte por ti mismo solo.

Roccia: ¿Ves ese faro? Es el único lugar seguro en la niebla. Nos dirigiremos allí. Brant también podría haber pensado en ir.

Roccia: Cuando lo encontremos, descubriremos la verdad que buscas.

Roccia: Esa zona de adelante es donde la niebla marina es más espesa.

Roccia: Intenta evitar a los Fantasmas Oscuros en la niebla... Podrían convertirse en Disonancias Tácitas en cualquier momento.

Roccia: ¡Disonancias Tácitas! ¡Cuidado!

Errante: ... ¿Qué? No puedo controlar mi Forte.

Roccia: Los altos niveles de Energía Remanente corrupta en la niebla alteran la estabilidad de nuestra frecuencia.

Roccia: Yo te ayudo con eso. Mira, pelear aquí es una mala idea. Mejor evitar las amenazas por ahora.

Inspecciona el Fantasma dorado.

¿?: Ven... Juega conmigo... Búscame... Estoy aquí...

Fantasma dorado: Peligro... adelante... Ten cuidado...

Fantasma dorado: No... No dejes que te encanten...

Fantasma dorado: Por aquí... Ven a mí...

¿?: Ven... Juega conmigo... Búscame... Estoy aquí...

Roccia: No te preocupes. Son solo reverberaciones, posibles Disonancias Tácitas.

Roccia: En realidad, algunas de ellas son nuestros amigos... Podemos seguirlas para encontrar la salida.

Sigue al Fantasma dorado.

Errante: ¿Nos condujo hasta aquí porque percibió al dragón?

Roccia: Probablemente. Los fantasmas son sensibles a las frecuencias, por lo que navegar por la niebla es algo natural para ellos.

¿?: El juego aún no ha terminado. Aquí... Ven pronto...

Roccia: Creo... que ya sé lo que están haciendo.

Roccia: Pronto saldremos de la niebla.

Fantasma dorado: Ah... Roccia... Me has encontrado.

Roccia: Siempre te encontraré, pero mejor que no lo repitas.

Fantasma dorado: ¿Por? ¿No es este tu juego favorito? Yo... Yo quería jugar contigo.

Roccia: Lo sé, pero soy tu amiga y me preocupo por ti.

Fantasma dorado: Mi... amiga...

Fantasma dorado: Perdona. ¿Eres amigo de Roccia?

Errante:

Fantasma dorado: Ah... Es maravilloso.

Fantasma dorado: Ya no estás sola, Roccia.

Roccia: Sí, ahora tengo amigos.

Fantasma dorado: Me... alegro tanto... por ti...

Fantasma dorado: Todo está bien...

Roccia: Vuela, vuela hacia los cielos. Nacemos libres y libres son nuestras almas en la muerte.

Errante:

Roccia: Los fantasmas dorados son... Reverberaciones mezcladas con las frecuencias dejadas por personas fallecidas.

Roccia: Cuando alguien muere, sus reverberaciones perduran. Por lo general, se fusionan en la misma cacofonía de frecuencias que generan las Disonancias Tácitas.

Roccia: Pero a veces queda un rastro de su última voluntad, y la niebla la transforma en fantasmas.

Roccia: Esta voluntad persistente ayuda a los fantasmas a no convertirse en Disonancias Tácitas. En cambio, guían a los perdidos a través de la niebla.

Roccia: ... Si la niebla desaparece, desaparecerán con ella. Si la niebla persiste, su destino está sellado. Solo es cuestión de tiempo que se fusionen con otras reverberaciones y se conviertan en Disonancias Tácitas.

Roccia: Sus últimas frecuencias tienden a adherirse a ciertos objetos... como esta Luceanita de aquí. Yo los colecciono, porque son pruebas de que alguna vez vivieron.

Roccia: De lo contrario... el dragón devorará hasta el último rastro de su frecuencia.

Roccia: La niebla se está disipando. Ese barco varado ahí adelante parece...

Investiga la Travesía del Peregrino.

Errante: ¿Travesía del Peregrino? ¿Por qué está aquí?

Roccia: En Raguna, el Tribunal de la Orden juzga a los que violan la ley. Se les tilda de Torpes y se les envía a navegar la Travesía del Peregrino.

Roccia: Se dice que, cuando la primera Marea Oscura devastó Rinascita, el primer Primus siguió las corrientes en barco y conoció al Centinela. De ahí viene la tradición de la Travesía del Peregrino.

Roccia: Ahora, los «Torpes» repiten el viaje del Primus, para pensar sobre sus errores.

Roccia: Alrededor de esta isla hay una fuerte corriente subterránea, probablemente causada por la primera Marea Oscura. Arrastra aquí todas las Travesías del Peregrino, a no ser que se altere el rumbo del barco.

Errante:

Roccia: No hay reverberaciones en el barco, ni en la niebla...

Roccia: Debieron huir, pero con esta niebla tan espesa, mejor estar en guardia.

Perri: ¡Perri! ¡Perri!

Roccia: Por aquí. Directos al faro.

Roccia: Oigo sonidos de combate. Vigila. Hay Disonancias cerca.

Derrota a las Disonancias Tácitas.

¿?: Parece que nuestro breve interludio ha terminado. Es hora de dejar que los «fantasmas» acaparen los focos del escenario.

¿?: ¡Vamos, pues! ¡Que las llamas de la batalla prendan nuestras almas!

Errante: Espera... ¿ese es Brant?

Roccia: Solo Brant llamaría a los fantasmas con ese estilazo... Pero con esa niebla, no te puedo decir dónde está exactamente.

Roccia: Bueno, primero salgamos de aquí y luego vamos a buscarlo.

Localiza la fuente del sonido.

Brant: ¡El espectáculo ha terminado, fantasmas! ¡Es hora de saludar al público!

Roccia: Ten cuidado atrás.

Brant: ¡Una puntería maravillosa! Te mereces todos y cada uno de tus galones, Primera Oficial.

Roccia: De nada. Si hubieras inclinado la cabeza diez centímetros a la izquierda, ahora tendrías un agujero nuevo.

Brant: No si quien apunta eres tú. Además, la fortuna siempre me sonríe. Excepto en las apuestas, claro.

Brant: ¡Y nuestros caminos vuelven a cruzarse, Errante! ¡Eso sí que es suerte, y lo demás, tonterías!

Roccia: No deberíamos haber dejado que Errante se viera envuelto en este lío.

Roccia: Estaba preocupado por nosotros e insistió en venir.

Brant: Ah, ¿en serio? En ese caso, nuestro agradecimiento debe ser aún mayor por tu oportuna ayuda, Errante.

Errante:

Brant: Para encontrar la verdad más radiante, hay que ahondar en las sombras más oscuras. ¡Tal valentía merece ser aclamada, amigo mío!

Roccia: ¿Dónde están los pasajeros de la Travesía del Peregrino?

Brant: Estaba patrullando la costa antes cuando vi su barco a la deriva en la niebla. El tiempo estaba en nuestra contra, así que partí solo, sin alertar a la tripulación.

Andreas: Gra-gracias...

Brant: No tengas miedo. Estás a salvo con nosotros. Tienes talento, la verdad, para haber superado la prueba contra las Disonancias Tácitas.

Andreas: ¿Prueba? Yo no me trago la palabrería de la Orden.

Andreas: He trabajado duro toda mi vida, y jamás abandoné el favor divino por los placeres terrenales, como predicaban los acólitos. ¿Y qué obtengo a cambio? Más impuestos.

Andreas: Cuando los piratas saquearon mi flota mercante dejándome sin nada, recurrí a la Orden en busca de ayuda. Dijeron que era una prueba divina y me cerraron la puerta en las narices.

Andreas: Me paré frente a la estatua del Centinela, preguntándole si mi sufrimiento era realmente Su voluntad. Pero solo me otorgó Su... silencio.

Andreas: ¿Por qué debería buscar el favor divino en el más allá en vez de vivir el presente? ¿Por qué tal cosa es un crimen?

Andreas: En cuanto a la salvación... ya no creo en ello, y desde luego, no la necesito.

Brant: Entonces... ¿qué tal si te unes a nuestra troupe?

Brant: Somos vagabundos navegando a la deriva. Tal vez conozcas nuestro nombre... ¡somos la Troupe Torpe!

Andreas: ¿La Troupe Torpe? Podría ser...

Roccia: Sí. Nosotros, como vosotros, estamos marcados, por decreto de la Orden... como Torpes.

Brant: Los Torpes de la Travesía del Peregrino encuentran su final en una tormenta, o son engullidos por las olas... Y aquellos que sobreviven deben enfrentarse al hambre, la sed y la ira implacable de la naturaleza.

Brant: Quizás fue la suerte la que te trajo hasta nosotros.

Brant: Mira esto. Es todo lo que queda de la Travesía del Peregrino... Así acaban todas. Aquí es donde los Torpes encuentran su final.

Errante:

Roccia: Sí. La peregrinación no es nada más que un destierro encubierto. El camino de salvación del que tanto hablan no existe.

Brant: De lo contrario... ¿cómo podría este lugar, otrora sagrado, ser el yermo infernal que es ahora?

Andreas: Espera, ¿un lugar sagrado? Por eso los demás hablaban de ello en el barco. Creyeron en la promesa de la Orden de que las oraciones en la Arena de los Sacrificios les concederían el perdón... Ahora deben estar subiendo la montaña.

Brant: No esperaba que su fe los llevara tan lejos.

Roccia: Ojalá supieran que esta es solo una más de las mentiras de la Orden.

¿?: ¡Capitán! ¡Primera Oficial! ¡Estamos aquí para ayudar!

Roccia: Más manos hacen el trabajo más liviano. Pedí ayuda para escoltarle de vuelta a la base una vez que la niebla se despejó.

Brant: ¡Ah, la previsión de mi Primera Oficial no conoce límites! Entonces, nosotros tres podemos subir a la montaña.

Brant: Ten cuidado, amigo mío, puesto que estás a punto de presenciar el engaño más cruel de la Orden. Los peligros que se avecinan no harán más que crecer...

Errante:

Andreas: Por favor, salvadlos... Espero que no sea demasiado tarde.

Roccia: No te preocupes. Nuestra troupe guarda alguna que otra sorpresa.

Roccia: Este Alagrís puede llevarnos volando a la montaña.

Roccia: Vosotros primero. Verás que llevarme contigo tiene sus ventajas.

Brant: Bien, pues... ¡Tripulación, preparaos para zarpar!

Roccia: Disonancias Tácitas de camino. Todos alerta.

Roccia: Esto son huellas humanas. Parece que se dirigen a la Arena.

Brant: Esta es la única forma de subir. Vamos a acelerar el ritmo.

Brant: ¡Fuera de aquí, miserables! La Arena del Sacrificio está justo allí. Vamos a acabar con ellas, ¡pronto!

Dirígete al Santuario de la Proa.

Creyente devota: Divinidad de los cielos, tenga piedad de mí, yo le ruego...

Creyente devota: ¿Es esta... la prueba que debo afrontar? Ya... veo... No importa cuán duro sea el castigo, lo aceptaré. Incluso aunque... aunque...

Brant: ¿Aunque... signifique la muerte?

Roccia: Nunca hemos hecho nada que merezca pagar con nuestras vidas.

Brant: Me temo que no podremos contar con su misericordia... Sin embargo...

Brant: ¡Ante el peligro y la adversidad, el escenario está preparado para nuestro acto más grandioso!

Roccia: Brant, las Disonancias para ti. El dragón es mío.

Brant: Por supuesto, pero con el debido respeto... ¿no era el Capitán quien impartía las órdenes?

Roccia: Seguro que ibas a proponer lo mismo. Si salimos de esta, te pago una ronda.

Brant: ¡Así se habla, Primera Oficial!

Roccia: Es hora de pagar por lo que has hecho, Dragón de Elegía.

Derrota al Dragón de Elegía.

Abby: ¡Hip!

Errante:

Abby: ¡Por supuesto! ¿Pensabas que esta lagartija podría derrotarme? Solo fue una siestecita después de tragarme su frecuencia. ¡Hip!

Abby: Pero en serio, ¡eso estuvo cerca! ¡El fuego que escupió casi te quema las pestañas! ¡Menos mal que estaba yo aquí para cubrirte!

Abby: En cuanto me di cuenta de que era una Disonancia Tácita, fui de cabeza y me tragué toda su frecuencia. ¡Pan comido! Aunque debo decir... que me costó un poquito…

Abby: Y mira que lo mastiqué, pero era un bocado difícil de tragar... No por el sabor, ¿sabes? Últimamente todo me repite demasiado. Estoy un poco indigesta... ¡Hip!

Errante:

Abby: ¡Pero qué dices! Lo cierto es que había algo loco en su frecuencia...

Abby: Cuando estabas en Jinzhou, dijiste que experimentaste una especie de empatía con una Disonancia Tácita, ¿no? ¿Qué tal si lo intentamos de nuevo con este pequeñín?

Abby: ¡Confía en mí! ¡Esta podría ser nuestra gran oportunidad!

¿?: Gehinnom, alma miserable por la que nadie llora...

¿?: Renaces para cumplir nuestro rito sagrado... Ilumina el camino de la salvación...

¿?: Conviértete en la mano ardiente del juicio, la que limpia todas las transgresiones...

¿?: Limpia todas las almas atrapadas por su propia autocomplacencia...

¿?: Aquellos que no puedan resistir la prueba de fuego... serán desterrados para siempre de nuestra tierra pura...

Abby: ¿Lo ves? ¡No te mentía!

Errante:

Roccia: Las frecuencias de las Disonancias Tácitas se desvanecen como ondas en el lago, hasta que desaparecen por completo.

Roccia: Su única forma de mantener su existencia es consumiendo otras frecuencias.

Roccia: La Marea Oscura y la niebla que envuelven esta isla han atraído a innumerables Disonancias Tácitas. Con sus frecuencias, el dragón se habrá dado un auténtico festín.

Roccia: Si lo que vio Errante es cierto, entonces...

Roccia: La Orden debe saber cómo controlar al dragón, haciendo que su frecuencia se desvaneciera más rápido de lo que debería.

Roccia: Eso implicaría que podrían ser responsables de que el dragón atacara a todos los seres vivos, incluyendo a los humanos...

Brant: Con el tiempo, acabó convirtiéndose en un presagio de muerte.

Roccia: ...

Brant: Encontré esto durante la batalla anterior.

Brant: Parece que los Fractsidus también tuvieron algo que ver en este caso.

Errante:

Brant: ¿Eh? Así que tú también los conoces. Parece que tenemos mucho de lo que hablar.

Brant: Nuestra troupe generalmente se gana la vida actuando en las islas cercanas. A veces también asumimos misiones de escolta para barcos mercantes. Así fue como supimos de la existencia de los Fractsidus.

Brant: Al principio, simplemente merodeaban y asaltaban barcos. Pero a medida que se acercaba el Carnevale, sus acciones se volvieron más turbias cada vez... Los vimos rondando alrededor de cierto mar.

Brant: ¿Recuerdas a Cetus el Rompemareas, la bestia que te atacó cuando nos conocimos?

Brant: Después de separarnos, fuimos a buscarlo para descubrir qué le había pasado.

Brant: Esto es lo que encontramos en su cola: otro Lycoris.

Brant: Por desgracia, el Rompemareas huyó hacia las profundidades, más allá de nuestro alcance. Aun así, esta flor no deja lugar a dudas. Los Fractsidus están detrás de su extraño comportamiento.

Roccia: Vimos lo que le hicieron al dragón. El estallido de violencia de Cetus también debe ser su obra.

Errante:

Roccia: Dicen que el Carnevale es una ceremonia para resonar con el Centinela. Aquellos que reivindican el Laurel pueden ser agraciados con un milagro: comunicarse directamente con su Divinidad.

Brant: Al principio pensamos que eras simplemente un viajero curioso, intrigado por el Carnevale y nuestro Centinela. Pero ahora, viendo lo lejos que has llegado, parece que tu búsqueda esconde mucho más, ¿no es así?

Brant: Nuestra troupe siempre ha anhelado el Laurel, y no nos quedaremos de brazos cruzados mientras otros amenazan el Carnevale. Si también son tus enemigos, ¡tenemos el mismo objetivo!

Brant: ¿Recuerdas que mencioné que uno de los nuestros había reclamado el Laurel?

Brant: Cuando nos conocimos, él no estaba a bordo, pero podréis hablar sobre el Centinela en cuanto lleguemos a nuestra base.

Brant: Ya no falta mucho. Tras tanta aventura, nos espera un merecido descanso.

Reúnete con la troupe.

Brant: Aquí estamos, damas y caballeros. Permítanme presentarles nuestro santuario, cobijo para todos los Torpes que sobreviven al fin del mundo.

Errante:

Brant: Lo es, amigo mío. Construimos esta base desde cero y me atrevo a decir que perdurará durante generaciones.

Roccia: Si bien es cierto que la niebla nos protege de la Orden, también trae consigo sus propios problemas.

Brant: Precisamente por eso debemos abordar sus consecuencias sin demora.

Brant: Por cierto, si deseas hablar con el señor Bardolino, nuestro Laureado, encontrarás su tienda en el interior de la base.

Brant: También puedes charlar con los demás a tu antojo mientras nos ocupamos de nuestras cosas. Nos pondremos al día cuando hayamos acabado.

Morrias: ¡Bienvenido de vuelta, Brant! Hemos... oído muchas voces que provenían de la niebla. Daba miedo...

Brant: No temas, Morrias. Todos son amigos de la troupe, gente con la que hemos navegado.

Brant: Además, ¿tú no querías ser capitán?

Brant: Pues navegar implica sus propias pruebas: monstruos marinos, tormentas, remolinos, corrientes subterráneas... de todo. Ante tales desafíos, debes confiar en tu timonel y el resto de la tripulación.

Brant: Te acompañarán en las buenas y en las malas, y tu trabajo es guiarlos de forma segura hasta el final del viaje.

Morrias: Entiendo... Habéis sido muy buenos conmigo, siempre cuidando de mí. ¡Cuando crezca, seré un gran capitán y cuidaré de los demás!

Brant: ¡Éste es el espíritu, chaval! Ya tienes el corazón de un capitán, y no es poca cosa. ¡Ya eres el capitán de tu propio barco!

Brant: Una valentía como tal bien merece una recompensa. Toma, aquí tienes.

Morrias: ¡Toma! ¡Las leyendas del Capitán Sparrow! ¡Gracias, Brant!

Morrias: Oye... ¿y me das un sorbito de eso que bebes a veces? ¿El Aliento de Troupe?

Brant: Ah, ya... ¡Ejem! Es una bebida especial para los capitanes que se han enfrentado a las más fieras tormentas. Cuando estés listo, tu propio vaso de Aliento de Tropa te estará esperando.

Morrias: ¿En serio? ¡Pues me esforzaré a tope!

Errante:

Brant: Es una bebida elaborada con campanelas fermentadas, destilado y añejado hasta la perfección. No es para los más jóvenes, por supuesto.

Brant: Lo elaboramos nosotros mismos, más fuerte o más suave según quien lo destila. ¿Has probado el Grog? Pues sabe por el estilo.

Brant: Quienes sí lograron salvarse persiguen sus propios sueños.

Brant: Algunos acabarán por marcharse, siguiendo el camino que marque su corazón, y sus siluetas quedarán grabadas para siempre en la niebla.

Brant: Esperamos que lleguen siempre a buen puerto. La troupe es un buen amarre, pero no tiene por qué ser el destino final de sus viajes.

Brant: Honramos sus nombres e historias en nuestras obras, transmitiendo su legado a través de la tripulación.

Brant: Beriarti el Tragafuegos, Toscanini el Vigilante, Fernando el Matapeces... Sus historias permanecen vívidas en mi memoria. Algún día las recopilaré todas en un libro. Recuerda lo que te digo.

Brant: A lo largo de los años, hemos acogido a muchos, y también nos hemos despedido de muchos. Parece que este es nuestro sino.

Errante:

Brant: Cuando era niño, vi la estatua del Centinela en la Catedral de Mercurio. Era pequeño y curioso y dije: «¡Cómo va a ser ese el Centinela, si nadie lo ha visto nunca!», señalando la estatua, sin saber las consecuencias que me acarrearía.

Brant: Y esa chiquillada me valió una peregrinación. En ese momento pensé que sería una gran aventura...

Brant: Durante la Travesía del Peregrino, otros Torpes me cuidaron, compartieron lo poco que tenían, y me protegieron de la dura realidad con amabilidad y sonrisas.

Brant: Pero no pude hacer más que... presenciar cómo perecían, uno a uno. Desde ese día, juré enjugar las lágrimas del inocente.

Brant: Todo aventurero necesita un descanso y todo barco busca un puerto. Para nosotros, eso significó encontrar un santuario.

Brant: Cuando al fin llegamos a esta isla abandonada, el destino de nuestra peregrinación, luchamos contra las Disonancias para reclamar nuestro territorio y rescatamos lo que pudimos de los restos del barco. Y con fuerza y tesón, esto fue lo que levantamos.

Errante:

Brant: Aunque la noche sea larga, ¡siempre llega el amanecer! En eso, amigo mío, es en lo que deberíamos pensar.

Miembro nerviosa: ¡Primera Oficial! ¿Qué debemos hacer con estos accesorios del escenario?

Roccia: Cargad las cajas ligeras sobre las bolsas grandes. Colocad las luces en la parte superior y aseguradlas con cadenas. Mantened los fuegos artificiales lejos de las cortinas.

Roccia: Y no olvidéis revisar las reservas de agua dulce y las puertas de todas las cabinas.

Miembro nerviosa: ¡A la orden!

Errante:

Roccia: Por regla general, los tripulantes se encargan de la faena ellos mismos.

Roccia: Pero como nos preparamos para el Carnevale y trabajamos en la decoración, me piden consejo.

Roccia: Nada, nada. No tengas miedo…

Roccia: Las frecuencias de la niebla inquietan a Lario. Trato de calmarlo para que la tripulación pueda abordar.

Roccia: ¿Quieres probar? Coloca tu mano sobre su frente y canaliza tu Energía de resonancia, así…

Errante:

Lario: *Ruidos suaves y tranquilizadores*

Roccia: Eres realmente especial... Los Ecos de aquí se sienten atraídos hacia ti.

Roccia: Los Ecos pueden detectar y responder a las frecuencias humanas. Imitan cómo los tratamos, para bien o para mal.

Roccia: Son como un reflejo de quiénes somos cada uno.

Roccia: El nombre científico de Lario es Pliosaurus Somnii, una criatura increíble vista por primera vez en el sueño de su descubridor.

Roccia: Escoltaba nuestros barcos por los mares, y luego quiso convertirse en nuestro escenario. Ha afrontado innumerables tormentas con nosotros.

Roccia: Nunca hemos visto otro Eco igual en nuestros viajes.

Roccia: Debió sentirse muy solo, tantos años a la deriva... Por eso eligió navegar con nosotros.

Errante:

Roccia: Cuando era pequeña, muy pequeña, actué en una obra prohibida por la Orden.

Roccia: Y... fin. Me enviaron aquí con los demás artistas.

Roccia: La obra trataba sobre la libertad, el amor y la esperanza. ¿Por qué algo tan bello se considera tabú? Yo... no lo entiendo.

Encontra al miembro de la troupe, Bardolino.

¿?: Tranquilízate, jovencito. La vida apenas ha comenzado a desplegar sus velas para ti. ¿Por qué vas a quedarte quieto, como una de esas estatuas de los salones de la Orden? Muestra algo de chispa, ¿quieres?

Andreas: Es que... estaba pensando en mi futuro. ¿Ya no podré volver a la Ciudad de Raguna nunca más?

¿?: Bueno, algunos han encontrado la forma de volver, pero quedan para siempre bajo la vigilancia de la Orden. ¿Es eso realmente lo que quieres? ¿Una vida sin libertad?

¿?: Mira, no necesitas un gran escenario para dejar tu huella. Un auténtico ragunés es capaz de transformar incluso una tienda de campaña destartalada en el mejor teatro del mundo. Esto es lo que estoy haciendo yo.

¿?: Puede que ya sea un hombre mayor, pero no te dejes engañar por mi apariencia. ¿Sabías que una vez fui todo un Laureado?

Andreas: ¿Tú? ¿Tú eres...? ¿El señor Bardolino?

Bardolino: ¡En carne y hueso! ¡Ja, ja, ja!

Errante:

Bardolino: Mientras hacía mi última reverencia en el escenario, una luz resplandeciente atravesó las nubes. Entonces, una esplendorosa corona de Laureles descendió sobre mí, y oí una voz, la voz del Centinela, dentro de mi cabeza.

Bardolino: Y formulé una pregunta que me había intrigado desde pequeño. Un enigma filosófico. «¿Qué debería cenar esta noche?»

Bardolino: Y me respondió: «El cuerpo es el templo de la mente. Para mantener tu mente alerta, debes consumir comida sana... como la Ensalada de Laurus».

Bardolino: Pero ¿qué es una Ensalada de Laurus? Me quedé desconcertado y el significado aún se me escapa a día de hoy. Sin embargo, nunca fui muy ingenioso y siempre me costó seguir las doctrinas de la Orden. En la actuación es donde radica mi verdadera pasión...

Errante:

Andreas: Pero ¿por qué un Laureado como tú fue desterrado de la Orden?

Bardolino: Cuando gané el Laurel, Raguna estaba liderada por la Sacra Doncella. Ella promovió todo tipo de celebraciones durante el Carnevale, que se convirtió en un jolgorio incesante...

Bardolino: Aparecían escenarios en cualquier rincón de la ciudad, las calles danzaban con mil melodías y las tiendas se adornaban con colores emocionantes. Incluso en las noches lluviosas se podía escuchar música en la plaza.

Bardolino: Algunos artistas incorporaron cierta dosis de crítica en sus actuaciones, pero como la Sacra Doncella era tan aguda, se percató enseguida, y tomó hasta la más pequeña queja como una forma de mejorar la ciudad.

Bardolino: Aquellos eran los días dorados, amigo mío. La Sacra Doncella dijo una vez que, cuando dejara este mundo, no quería una tumba majestuosa ni un funeral solemne, sino el más grandioso Carnevale de la historia.

Bardolino: Y, bueno... ese día llegó. El actual Primus tomó su lugar, y en nombre del «luto por la Sacra Doncella», promulgó todo tipo de prohibiciones para el Carnevale. Pero, ¿acaso era eso lo que ella quería?

Bardolino: El control de la Orden se hizo más estricto, y las representaciones del Carnevale quedaron reducidas a sombras aburridas y monótonas de lo que habían sido.

Bardolino: Un día la hice buena. Tendí un cable desde la góndola hasta lo alto de la torre del reloj en Piazza Libertad, y otro desde la torre hasta la mansión de los Fisalia.

Bardolino: Luego me disfracé de La Guardia para engañar a los acólitos y subí al tejado por el cable.

Bardolino: Cuando los de la Orden llegaron para cancelarlo, me subí a un Alagrís con un Llamanubes y bañé toda la ciudad con flores.

Brant: ¡Fue un espectáculo magnífico! El Alagrís voló tan alto que los acólitos no podían alcanzarlo. No pudieron hacer más que mirar cómo caían pétalos de color rosa dorado del cielo durante tres días seguidos.

Roccia: Se esforzaron por limpiar las calles, pero hizo falta un diluvio. Ese Llamanubes, que era una furgoneta musical adaptado, fue el prototipo del que utilizamos hoy.

Errante:

Bardolino: ¡Pero todo eso ya es pasado! Hasta el día de hoy, todavía no estoy seguro de qué delito me imputaron. ¿Tal vez caminar por la cuerda floja sin protección? ¡Ja!

Bardolino: De todos modos, ya no soy más que un vestigio del pasado. ¡Vosotros sois los protagonistas de esta era, y afrontáis cada obstáculo con una ardiente llama!

Andreas: Pero nuestro destino ya está sellado. Sin la famosa «salvación» que predica la Orden, estamos condenados al destierro. Solo somos almas perdidas que mueren en la oscuridad...

Roccia: La vida es corta y no nacimos solo para morir. La Orden puede desterrarte, pero no te quitará tu derecho a vivir.

Roccia: Puedes morirte, pero no es el peor final que existe. Creo que lo que la Orden quería es que nos olvidaran.

Brant: Quieren borrar todo rastro de nuestra existencia, convertirnos en polvo y arrastrarnos al abismo... Pero lucharemos contra la corriente y viviremos nuestras vidas con plenitud.

Brant: Los miembros de la troupe vienen y van, pero nunca nos abandonan. Sus hazañas y canciones se transmiten entre generaciones.

Brant: Algún día, nuestras voces se escucharán, nuestras palabras llegarán a todos los rincones del mundo... Para entonces, incluso las Disonancias Tácitas del Mar Tormentoso sabrán nuestros nombres.

Bardolino: ¡Bien dicho, muchacho! Mi propósito es convertirme en la leyenda más enigmática de la historia de Rinascita. Alguien para quien no existe título ni denominación, medida ni renglón. Cuando me haya ido, de mi ataúd saldrá música, o me convertiré en una alondra que cante sin cesar, de día y de noche.

Bardolino: Oye, Brant. ¿Te gusta el diseño de este escenario? ¡Podría usarse para el Carnevale de este año!

Errante:

Bardolino: Nuestra pequeña charla me recordó aquellos viejos tiempos, ¡buenos tiempos!, y me dije... ¿por qué no revivir aquella escena? Todavía recuerdo la célebre cita: «¡Incluso sin alas, podemos volar hasta los cielos!»

Bardolino: Ahora que lo mencionas ¡es una muy buena pregunta! ¡Jaaa!

Brant: Por favor, no le hagas caso. Después de todo, nos gusta dar espectáculo; cuanto mayor y más atrevido, mejor.

Errante:

Roccia: Es probable que el combate con el dragón afectara a la estabilidad de la montaña. Si Bardolino sigue flotando por ahí, podría ser peligroso. Hay que encontrar una forma de hacerle bajar, ¡y rápido!

Roccia: Quizás necesitemos tu ayuda con esto, Errante... Seguro que Perri tiene algo de utilidad en su caja.

Roccia: Tenemos un Llamanubes que puede conjurar unos Cojinubes bien esponjosos. Podríamos usarlos para alcanzar al señor Bardolino o frenar su aterrizaje...

Roccia: pero ciertos miembros de la troupe se han llevado algunos de sus componentes.

Busca a Lavito para obtener la base del Llamanubes.

Levito: A la voz de ¡barco viene!, es de ver cómo mira y se previene... A todo trapo escapad, que yo soy el rey del mar...

Errante:

Levito: ¡Oh, hola! ¡Estoy escribiendo una canción marinera!

Levito: ¿Sabías que las canciones de góndola ragunesa suelen estar en un compás de 3/4? Se adaptan perfectamente al flujo de las aguas.

Levito: Cuando reman, sus brazadas bajan lentamente pero suben rápido, ajustándose a ese ritmo.

Levito: Pero en nuestra troupe, utilizamos un compás de 4/4 con golpes fuertes y débiles. Es pegadizo y perfecto para cantar mientras nos enfrentamos juntos a las olas.

Levito: El Llamanubes... Oh, uso su base como escritorio. Nuestra Primera Oficial me lo prestó para que pudiera escribir más cómodamente.

Levito: Aquí tienes. Cuidado, que pesa.

Busca a Tina para obtener la unidad de resonancia del Llamanubes.

Tina: (Suena una canción encantadora)

Tina: Prefiero ser una flor silvestre, común, ignorada por todos, creciendo esplendorosa... antes que una preciosa rosa, apreciada por todos, pero que más tarde o más temprano será presa de la tijera...

Errante:

Tina: ¿No es obvio? ¡Estoy practicando para el Carnevale!

Tina: Soy la soprano, y también la timonel de la troupe. Dirigir la nave Eco de Rinascita no es solo cuestión de fuerza: consiste en resonar con los Ecos.

Tina: Tras años en el mar, he aprendido que algunos Ecos son sensibles a nuestras canciones y reaccionan a ellas de diferentes maneras.

Tina: La Orden nos advierte que acechan sirenas en las nieblas del Mar Tormentoso, pero eso no me asusta. ¡Les demostraré quién es realmente la mayor sirena de estas aguas!

Tina: El Llamanubes... ¡Ah, ya sé de qué me suena!

Tina: Aquí tienes, es la unidad de resonancia. Me ayuda a encontrar el tono y el ritmo adecuados. ¡Funciona de maravilla! Deberías probarla tú también.

Busca a Battier para obtener el carrete del Llamanubes.

Battier: ¡Vamos, pececito! ¡Métete en la red!

Errante:

Battier: ¿Yo? Solo preparo la cena. ¡El mejor momento para pescar es justo ahora que ya ha pasado la tormenta!

Battier: El capitán me contó un secreto: cuanto más despiadada es la tormenta, más peces trae. ¿Sabías que en alguna ocasión incluso nos han llovido del cielo?

Errante:

Battier: Es lo normal. Pero si atracamos en alguna isla, el capitán y la Primera Oficial suelen comprar comida autóctona.

Battier: ¿Legal? ¡Pero bueno! ¿A quién le importa? Nuestra troupe ni siquiera está al amparo de la ley, según la Orden.

Battier: En la Ciudad de Raguna, yo apenas era un pescador novato cuando pesqué un Orastín por accidente.

Battier: Pues resulta que era un pez sagrado, destinado únicamente a ser usado como ofrenda a la Divinidad. A los mortales no se les permite pescarlo. ¡Pero este nadó directo a mi red! ¡No tuve culpa alguna!

Battier: Sin embargo, la Orden no lo vio así. Me desterraron a este lugar como quien devuelve un pez al mar.

Battier: Por suerte, la troupe me encontró. Ahora vuelvo a pescar como antes. De lo contrario, probablemente estaría muerto o proscrito, como un pirata.

Battier: Si bien es cierto que esta vida no es muy diferente de la de un pirata, excepto que no buscamos tesoros, ¡sino las sonrisas y los vítores de nuestra audiencia!

Battier: Está justo aquí. Tomé prestado el carrete para mi caña de pescar.

Battier: Recogemos todo tipo de cosas de la playa y las arreglamos conforme se necesita. ¡No se desperdicia nada! No te dejes engañar por las apariencias: ¡estas cosas pueden ser bastante útiles!

Roccia: Estupendo, ya tenemos todas las piezas. Es hora de trabajar, Perri.

Roccia: Todo listo para el despegue.

Brant: Primero, colocaremos un Cojinube debajo del señor Bardolino. Luego, haremos estallar los globos para bajarlo sano y salvo.

Brant: Eso sí, creo que necesitaremos un cojín más grande.

Roccia: La unidad de resonancia del Llamanubes responde a la canción: cuanto más fuerte cantemos, más poderoso será el efecto.

Brant: En ese caso... ¡Muy bien, amigos, tanto los de siempre como los nuevos, vamos a unirnos a esta canción!

Ponte en posición de disparo.

Dispara a los globos para rescatar a Bardolino.

Brant: ¡Diana! ¿Puedes repetir esa puntería con el resto de globos?

Brant: Casi estoy...

Bardolino: ¡Gracias, muchacho! Me ayudaste a completar esta actuación a salvo y cumplir uno de mis mayores deseos. ¡Con mucho gusto te entregaré mi posesión más preciada!

Carlotta: Lamento haber llegado tarde a tan magnífica actuación. ¿Qué me he perdido?

Bardolino: ¡Por el amor de...! ¡Qué honor ser testigo de la belleza de nuestra generosa benefactora! Gracias, mi señora, por tener a bien rescatar a esta humilde alma en su momento de mayor necesidad...

Errante:

Carlotta: Me halagas. La protección de la familia se extiende a todos los que nos apoyan.

Brant: ¡Puedo decirle que es un placer volver a verla, señorita Carlotta! ¡Tiene mi más sincero agradecimiento!

Roccia: ¿Va todo bien con su familia, señorita Carlotta?

Carlotta: Sí, se descubrió el plan de la Orden tal y como estaba previsto. Rescatamos a tío Capollo y abueloLíder de los Montelli se encargó del resto.

Carlotta: Errante, todavía te debo un agradecimiento por tu improvisación conmigo delante de ese sacerdote.

Errante:

Carlotta: No se te escapa una, pero bueno, todo es parte del juego. Como decía abuelo, sin esfuerzo no hay recompensa. Me alegra que estemos en la misma sintonía.

Carlotta: De uno u otro modo, nos has ayudado mucho. Los Montelli no olvidarán esto. A cambio, compartiré contigo todo lo que sé.

Errante:

Carlotta: Creo que ya sabrás que la Orden ha estado socavando a la familia al amparo de sus doctrinas. Alienación, monopolización... solo son algunos de los trucos que esconden bajo la manga. Pero sus verdaderos motivos son más profundos.

Carlotta: Su alianza con los Fractsidus dice mucho. Aunque no conocemos el alcance total de su conspiración, una cosa está clara: tienen la mira puesta en el Carnevale de este año.

Carlotta: Errante, es probable que averigües cosas sobre el Centinela en el Carnevale.

Carlotta: Cuenta la leyenda que el Centinela Imperator lleva años recluido en los cielos, separado del reino mortal. El último registro del Centinela es del Carnevale de hace una década.

Carlotta: En aquellos momentos, toda la ciudad estaba envuelta en la niebla. Los fantasmas vagaban por las calles, un dragón rugía desde el cielo y un gigante marino bramaba para invocar imponentes olas... ¿Te viene algo a la mente?

Errante:

Errante: La niebla podría provenir de las nubes remanentes en el Santuario del Nimbo. Lorelei tiene el poder de purificarlas y controlarlas, pero los Fractsidus la perturbaron…

Roccia: Las nubes remanentes corrompidas por el mal afectan a las frecuencias de los Ecos. Si la niebla hubiera llegado a la ciudad, los habría vuelto locos y sería el caos.

Carlotta: Tuvimos suerte de que Zani y tú, junto con esa acólita, despertaseis a Lorelei a tiempo. Así, evitasteis que la niebla se extendiera y previnisteis la Erosionda. Los Fractsidus deben estar aún lamiéndose las heridas.

Errante: Las nubes remanentes que se extienden, los experimentos para convertir Ecos y la manipulación del dragón... Todo esto ocurrió durante el festival de hace una década.

Errante: La Orden y la Fractsidus son aliados. Para evitar que saboteen el Carnevale, debemos detenerlos. Pero... ¿cuál es su motivo?

Errante:

Carlotta: Sí. El Primus dijo que era un castigo divino y aprovechó la oportunidad para aparecer como un salvador: una forma perfecta de construir su legitimidad.

Brant: La Orden bebe de la fe que el pueblo tiene en el Centinela. Tras diez años de su ausencia, la fe en la Orden debe haber disminuido. No me cabe duda de que estarán desesperados por lograr que la gente vuelva a su devoción.

Carlotta: Tras tantos años sin Carnevale, la gente está resentida. La Orden no tuvo más remedio que volver a celebrarlo.

Carlotta: Vamos a considerar las implicaciones. Si el Carnevale se desarrolla sin obstáculos, ¿cómo afectaría a la Orden?

Errante:

Carlotta: El Primus actual afirma ser el Iluminado, el Resonador del Centinela. Sin embargo, según la profecía que hallamos en las ruinas, este papel está destinado a una joven doncella que escuchará las premoniciones divinas durante el Carnevale.

Roccia: El Carnevale es el único momento en que los humanos hablan directamente con el Centinela. Normalmente es el Primus quien transmite lo que dice.

Carlotta: Si el Carnevale tiene éxito, ofrece una oportunidad para que los ciudadanos conozcan al Centinela en persona. Pero si hubieran estado falseando las premoniciones, representaría una amenaza para los Primus y, posiblemente, para toda la Orden.

Carlotta: Pero no pueden sabotearlo sin más, o perderían la poca autoridad que les quedase... y por eso se asociaron con los Fractsidus.

Roccia: Los Fractsidus causan el caos, la Orden aparece como salvadora y recupera la creencia religiosa.

Carlotta: Hasta ahora, Errante nos ha ayudado a frustrar tres de sus planes, pero queda uno...

Errante:

Carlotta: Tenemos la certeza de que Cetus está bajo su control, y los Fractsidus se están preparando para su gran número final. Y puesto que desconocemos dónde se esconden esas ratas, tendremos que adaptar nuestra estrategia a medida que se desarrolle el Carnevale.

Carlotta: Por lo que he visto, no eres de los que deja que los demás se encarguen de todo. Prefieres atacar primero para poner las cartas a tu favor.

Carlotta: Ganar el Laurel te daría la oportunidad de hablar con el Centinela. Su Resonador también podría estar presente. Así que...

Errante:

Brant: Nuestro destino siempre ha sido devolver al Carnevale su antigua gloria con un espectáculo inolvidable.

Brant: Si la Divinidad realmente existe, ¿desearía ver a su pueblo viviendo sin libertad? ¿Contemplar cómo el festival se convierte en una herramienta para los tiranos?

Brant: Si ganamos el Laurel, demostraremos que tales castigos son absurdos. Y si no hay otro remedio... ¡romperemos esos grilletes divinos nosotros mismos!

Brant: Tanto si existe la divinidad como si no, lucharemos por la libertad de Raguna, por el derecho de la gente a vivir y perseguir sus propios sueños, su propio futuro.

Carlotta: Los Montelli comparten esta visión. Solo en una sociedad libre puede prosperar un mercado justo y abierto.

Carlotta: Sin embargo, la troupe no tiene suficiente poder, la familia está bajo estricta vigilancia y nuestros enemigos se ocultan en las sombras... Así que tú eres nuestro as en la manga.

Errante:

Carlotta: Gracias. Me alegro de que hayamos llegado a un acuerdo una vez más.

Errante: Bien, ¿qué debemos hacer ahora? ¿Alguna idea?

Carlotta: Dado que la Orden pretende sabotear el Carnevale y provocar el caos entre los invitados, enfrentarse a ellos directamente solo les beneficia.

Carlotta: Pero ya has visto el particular enfoque que tiene la troupe ante el combate, ¿no? Pues por eso precisamente somos aliados. Convertiremos cualquier alboroto en una representación teatral.

Brant: ¡Ja, ja! Veo que nuestro amigo todavía está un poco confundido. No te preocupes, muchachito. Haremos un último ensayo antes de que comience el Carnevale.

Brant: Hablando de lo cual, señorita Carlotta, ¿nos honraría participando en nuestra actuación?

Carlotta: ¿Yo? Bueno, aunque tengo cierta experiencia escénica, debo confesar que quizás estoy un poco oxidada...

Errante:

Roccia: No sabemos a qué nos enfrentaremos. Por eso necesitaremos su ayuda, señorita Carlotta. Y así conocerá nuestros métodos.

Carlotta: Bueno, si insistís...

Brant: ¡Maravilloso! Pues ya podemos comenzar el ensayo. Si ambos estáis listos, uníos a nosotros en el escenario de la troupe.

Aborda el barco y prepárate para el ensayo.

Andreas: No esperaba que el pasadizo secreto de la troupe se vería así…

Errante:

Andreas: La verdad, no… no lo sé.

Andreas: La Orden solo está exiliando a quienes define como «herejes» por ahora, pero… ¿se limitarán a eso? No puedo ni imaginar las otras posibilidades…

Andreas: Controlan todo. Luchar contra ellos con solo nuestra fuerza sería imposible.

Andreas: Tal vez debería abandonar la troupe… O me podría quedarme, unir fuerzas con quienes también creen en la causa.

Andreas: Comparto los ideales de la troupe. Le daremos un aliento de libertad a la Ciudad de Raguna, un viento que algún día tumbará las murallas de mentiras.

Brant: Nuestros ensayos son simples: sin guiones. ¡Nos dejamos llevar por la intuición y el sentido artístico! Así es como la comedia improvisada cobra vida.

Brant: Para nuestra comedia improvisada, comenzamos con un tema a partir del cual actuamos sobre la marcha, respondiendo al desarrollo del espectáculo y a las reacciones del público.

Roccia: Pero la creatividad es ilimitada, y a veces la trama vira hacia lo... poco convencional. Para evitar que las cosas se descontrolen, pactamos un «ancla» para la actuación.

Carlotta: Lamento interrumpir, pero la curiosidad me embarga. ¿A qué tipo de tramas poco convencionales te refieres?

Roccia: Bueno, algo como: «Un humilde artesano de un pequeño pueblo zarpa en una noche lluviosa, llega a unas ruinas antiguas, se reencarna con superpoderes, conquista la galaxia y se convierte en el Imperator de las Estrellas».

Roccia: Luego, hacemos un guion sencillo para asignar los papeles y guiar la trama.

Brant: Y en esta ocasión, nuestro tema gira en torno a: «Un reino es atacado, los monstruos van por todas partes en su desenfreno y el Rey Demonio ha secuestrado a la Sacra Doncella. Pero unos valientes héroes aceptan la misión del gobernador para derrotar al primero y liberar a la segunda».

Errante:

Brant: Esta trama tiene un significado especial. Queremos rendir homenaje a la obra que antaño representó la propia Sacra Doncella, y que también trataba sobre un héroe que se enfrentaba a un Rey Demonio.

Roccia: La gente buena ve cumplidos sus deseos, los héroes aparecen en tiempos de dificultades, la justicia prevalece sobre el mal y los amigos unidos son invencibles.

Roccia: Esta es la historia que nos contó la Sacra Doncella, y es lo que queremos representar.

Brant: Para mí, el mundo es un escenario, y actuar es muy parecido a combatir: una serie de movimientos coordinados, pensar con celeridad, tener unos reflejos agudos y, sobre todo, confiar en tus aliados.

Brant: A lo que quiero llegar es que ambos sois muy hábiles y capaces. ¡No os diremos lo que podéis hacer o no sobre el escenario, así que relajaos y sed vosotros mismos!

Brant: Este ensayo tiene como finalidad ayudaros a familiarizaros con los movimientos básicos, las técnicas y el estilo de la troupe sobre el escenario, y a forjar una buena relación.

Roccia: Exacto. Yo me encargo de la iluminación, Brant es el narrador y el resto hará de público.

Brant: Si estáis listos ¡comencemos! ¡Con un fuerte aplauso, demos la bienvenida a Errante y a la señorita Carlotta sobre el escenario!

Ensaya con Carlotta.

Brant: ¡Bravo! ¡Bravo!

Errante:

Brant: ¡Ja, ja! A tenor de vuestra química, decidí tomarme un poco de libertad creativa con la historia. De todos modos, no se alejó demasiado de la idea original, ¿verdad?

Brant: La emoción de la improvisación reside en su imprevisibilidad, y cada giro de guion produce siempre una oleada de emoción.

Roccia: Vuestros movimientos eran fluidos, elegantes y potentes. ¡Seguro que seréis el plato fuerte del Carnevale!

Carlotta: Te lo agradezco, pero no habría sido posible sin Errante. Has sido mi inspiración y me has animado a conseguirlo.

Errante:

Brant: ¡Seguro que lo dominaréis en un pis pas! Bueno, ya basta por hoy. Vamos a reservar el gran final para el Carnevale.

Brant: Ah, y hablando de eso, todavía hay algo que debemos preparar para ti, ¿no es así, Errante?

Roccia: ¿Se refiere a ese complemento especial para la actuación?

Carlotta: No os preocupéis, ya me he encargado de todo.

Brant: ¿Ah, sí? ¡Qué ganas tengo de verlo!

Errante:

Carlotta: Tengo un pequeño regalo para ti. Regresemos juntos a la Ciudad de Raguna, ¿de acuerdo?

Reúnete con Carlotta en la Ciudad de Raguna.

Nyarla: Dime, ¿qué papel te apetece interpretar hoy?

Errante:

Nyarla: Echa un vistazo, cielo. Ensoñación Enmascarada tiene todos los accesorios que puedas anhelar.

Nyarla: ¿O quizás todo esto no sea de tu agrado? Puede que busques algo un poco más... ¿fantástico, tal vez?

Nyarla: ¿Una granada de perfume, un anillo pistola o... una lujosa bomba de terciopelo?

Nyarla: Lo que haya fabricado para Carlotta, puedo fabricarlo también para ti.

Nyarla: Debo admitir que las solicitudes que he estado recibiendo últimamente son... ¡aburridísimas!

Nyarla: ¿Una cuchilla en los zapatos? Soso.

Nyarla: ¿Una máscara transparente? Insípido.

Nyarla: ¿Un bastón de fuegos artificiales? ¡Por favor!

Nyarla: Pero tú, «mon chou», no me decepcionarías con tu petición, ¿verdad?

Nyarla: Máscara susurrante, Eco ornamentado, Ruiseñor regio...

Nyarla: Los nombres y títulos que la gente de Raguna tiene para mí exceden con creces los papeles que jamás he desempeñado.

Nyarla: Oh, ¿cuántos ojos han bailado sobre esta cáscara invisible, tejiendo relatos sobre mi verdadero rostro?

Nyarla: Se podría decir que su imaginación me ha regalado mil semblantes distintos.

Nyarla: ¿Qué hay de ti? ¿Qué soy yo en tu mente?

Nyarla: Siento que al fin podré escuchar la verdad que he estado esperando, de tus labios.

Sigue a Carlotta a Ensoñación Enmascarada.

Carlotta: Por favor, sígueme.

Errante: ¿Adónde vamos?

Carlotta: Bueno, permite que lo mantenga en secreto por ahora. No quisiera arruinarte la sorpresa. Pero sí que te puedo dar una pista: ya has estado allí antes.

Ve a Ensoñación floreciente.

Nyarla: Oh, mi querida señorita Carlotta, gracias al Centinela, ¡por fin ha vuelto! Estaba a punto de cerrar la tienda para prepararme para el Carnevale de mañana.

Carlotta: Estupendo. ¿Tuviste algún problema para conseguirlo?

Nyarla: Por supuesto que no, señorita Carlotta. Debería tener más fe en mis habilidades. Aquí tiene.

Carlotta: Una pequeña muestra de mi agradecimiento. Abby, esto es para ti también.

Abby: ¡Anda! ¿En serio? ¿También hay regalos para mí? ¡Qué maja!

Nyarla: Ah, por eso la señorita Carlotta insistió tanto en elaborar esta pieza solo con los mejores materiales y una artesanía meticulosa.

Nyarla: Por un momento, temí que hubiera perdido la fe en mis habilidades y que tendría que cerrar el negocio...

Nyarla: Pero ahora veo por qué esta pequeña creación era tan importante para usted, señorita Carlotta. Jeje...

Carlotta: ¡Ay, Nyarla! Tienes un don para el dramatismo. ¡Ejem! De todas formas, ¿por qué no lo abres?

Abby: ¡Es-esto es...!

Carlotta: Me tomé la libertad de pedirle a Nyarla que hiciera esta máscara a medida en base a lo que pienso de ti. Espero que sea de tu agrado.

Errante:

Carlotta: Me alegro de que te guste.

Carlotta: «El Carnevale es un espléndido ensueño y la máscara es el pasaporte». Espero que os ayude a recorrer el Carnevale con facilidad y disfrutarlo a vuestro antojo.

Abby: ¡Lo haremos, seguro!

Carlotta: ¿Puedo robarte un poco más de tiempo? Camina conmigo por la Ciudad de Raguna esta noche. Tengo más información que compartir contigo.

Sigue a Carlotta.

Carlotta: Raguna. La joya de la tempestad, el zafiro que corona Solaris...

Carlotta: Las aguas de la Ciudad de Raguna son como un espejo que refleja los innumerables rostros que posee esta ciudad.

Carlotta: La gente de Raguna posee un temperamento parecido a las mareas, siempre cambiante. A menudo decimos que somos «adaptables» y «uno con la corriente».

Carlotta: Sin embargo, para nosotros, ser parte de un todo no es en absoluto negativo. Tiene que ver con la oportunidad, el potencial. Lo encuentro cautivador, muy parecido a las aventuras que tu alias, «Errante», parece prometer.

Carlotta: Nuestros antepasados también se dejaron llevar por la corriente, y así descubrieron esta isla. Siglos después, nuestra familia siguió el mismo ejemplo, adquiriendo nuevas tecnologías de tierras lejanas.

Carlotta: Hubo un tiempo en que las corrientes nos arrastraron hacia las fauces de aguas desconocidas, donde nos esperaban tormentas implacables y olas voraces... Pero tras superar tales pruebas, nos revelaron una joya escondida: Costa Negra.

Errante:

Carlotta: Precisamente. Mi familia siempre se ha sentido atraída por la emoción de las nuevas rutas marítimas. Una noche tormentosa, el destino decidió jugar una carta distinta. Todo lo que descubrimos en esa isla, la tecnología y la innovación, fue a todas luces una bendición para nosotros.

Errante:

Carlotta: Solo existe una ruta relativamente segura desde Costa Negra hasta Raguna; un camino conocido únicamente por la familia Montelli. Si lo seguías, era inevitable que te encontraras con la troupe.

Carlotta: Nuestras intenciones quizá no sean tan grandiosas ni tan siniestras como crees. Buscamos la liberación y, para lograrla, queremos hallar la verdad detrás de los orígenes de Rinascita.

Carlotta: Cuenta la leyenda que, cuando la gente llegó por primera vez a esta isla, el Nexo GénesisLa primera baliza en Rinascita ya estaba aquí, dándoles la bienvenida.

Carlotta: La creencia predominante es que el Centinela nos regaló esta tecnología y, a pesar de que nadie lo haya visto en persona, hablamos con él a través de una supuesta «telepatía». ¿No te llama la atención?

Errante:

Carlotta: Las terminales invocan Ecos, y el Nexo Génesis permite a los raguneses acceder a los Ecos comunes.

Carlotta: Si el Nexo Génesis ya estaba presente cuando llegaron los primeros colonos, ¿quién lo construyó?

Carlotta: Y si realmente nadie ha visto nunca al Centinela, ¿cómo podemos estar tan seguros de que la estatua lo representa?

Carlotta: Me parece que la Orden podría habernos contado un cuento fantástico para ocultarnos los verdaderos orígenes detrás de su mitología.

Errante:

Carlotta: No, no ambicionamos gobernar, ni queremos que se renuncie a la fe. De hecho, esta ciudad no debería ser gobernada por ninguna organización particular.

Carlotta: Se está haciendo tarde. Te he reservado un alojamiento en Palazzo Agrotta, en el sur. Caminemos juntos hasta allí y te contaré una historia.

Carlotta: Piénsalo como un cuento para irse a dormir. Lo aprendí de la troupe. Se trata de Fleurdelys, la Sacra Doncella.

Carlotta: Hace mucho, mucho tiempo, la Sacra Doncella no era más que una simple campesina. Durante el Rito de Gratitud del Centinela, la joven Fleurdelys logró escabullirse de los guardias y se bebió el vino sacramental, hasta la última gota.

Carlotta: Quizás fue el atractivo del vino de pueblo de Egla o su falta de experiencia con las bebidas espirituosas, pero pronto se encontró bastante ebria.

Carlotta: Balanceándose sobre sus pies, se subió a la gran plataforma de la ceremonia, levantó su vestido sucio y comenzó una danza bastante... desgarbada.

Carlotta: Tomando el cuerno sagrado, tocó una alegre melodía, esquivando a los guardias y abriéndose paso entre la multitud con asombrosa agilidad.

Carlotta: Sorprendentemente, la gente siguió su ejemplo, como atraída por una fuerza invisible, transformando la solemne ceremonia en un desenfadado desfile de regocijo y jolgorio.

Carlotta: Naturalmente, la Orden no estaba muy satisfecha. Aún no existía la Travesía del Peregrino, por lo que Fleurdelys afrontó tres días de confinamiento. Durante ese tiempo, utilizó las paredes de su prisión como lienzo.

Carlotta: Ese inolvidable día de fiesta desmedida dejó una marca duradera en todos aquellos que participaron.

Carlotta: ¿No te parece impresionante? Una chica rebelde, elegida por el Centinela para convertirse en la Sacra Doncella.

Carlotta: Si el Centinela efectivamente permitió que una joven como ella sirviera como su portavoz, eso sugiere que todo este alegre festejo no es algo que desagrade.

Carlotta: Tal vez también le guste la poesía, la pintura, las lágrimas, la risa, las historias de caballeros y princesas y los bailes multitudinarios, casi como a nosotros.

Errante:

Carlotta: Los habitantes de esta isla provienen de diversas civilizaciones hoy perdidas en el tiempo, cuyos recuerdos y tradiciones perviven a través de sus actuaciones.

Carlotta: Antiguamente, la libertad causó conflictos y división, pero al final, los raguneses se unieron a través de la fe, restableciendo el precario equilibrio.

Carlotta: Para permanecer unidos, necesitamos un Centinela y una enseñanza basada en su leyenda.

Carlotta: Sin embargo, nuestra historia abarca siglos e implica a innumerables actores: nobles, ciudadanos, creyentes, comerciantes... Estos papeles tan rígidos han creado un abismo que ahoga a quienes somos realmente.

Errante:

Carlotta: Anhelamos el día en el que podamos dejar de lado nuestras identidades y posiciones, expresar nuestro verdadero yo y unirnos todos en una sola celebración.

Errante:

Carlotta: Así es. El Carnevale recuerda a los raguneses nuestra visión original de la igualdad y la libertad, y también reafirma nuestros valores genuinos.

Carlotta: Aunque las verdaderas intenciones de la Orden siguen siendo un misterio, no cabe duda de que su influencia ya ha erosionado los cimientos mismos de nuestra sociedad.

Carlotta: La gente venera la figura divina que la Orden ha construido, pero también vive con miedo a su castigo.

Carlotta: Las leyendas se convierten en cómplices para fomentar la ignorancia, y la fe es el verdugo de quien se sale del camino marcado. Una jaula invisible que nos ha atrapado a todos...

Carlotta: Es absurdo hablar de libertad dentro de una jaula. El miedo y la ignorancia son nuestros principales enemigos.

Carlotta: El Carnevale de este año encenderá una llama lo suficientemente grande como para hacerla arder.

Errante:

Carlotta: Descansa bien, porque mañana subiremos juntos al escenario del Carnevale.

Carlotta: Buenas noches. Que tengas dulces sueños.

Hospedáte en Palazzo Agrotta.

Conserje: ¡Bienvenido! La señorita Carlotta ya nos avisó de su llegada. Le registraremos en cuanto esté listo.

Errante:

Conserje: Muy bien. ¡Le acompañaré a tu habitación inmediatamente!

Conserje: Entendido. ¡Estaremos esperando su regreso!

Después de todo lo que has pasado, tu cuerpo anhela descansar. Mientras te hundes en la mullida cama, pones la mente en blanco y te dejas llevar por un sueño tranquilo, preparándote para la emoción y los desafíos del próximo Carnevale...

Abby: ¡Vaya! ¿Esto es real? ¡Pellízcame! ¡No puedo creer lo diferente que se ve todo! Conque esto es el Carnevale, ¿eh? ¡Bravo!

Encuentra a Zani en el Carnevale.

Cliente ansioso: Señora Margherita, ¿ya está listo mi pedido?

Cliente impaciente: ¡Llevo ya un buen rato esperando, si me permite que se lo recuerde!

Margherita: Lo sentimos, ¡estamos desbordados por los pedidos! Bakito y yo hacemos todo lo que podemos, pero no damos abasto. Parece que Bakito también tiene algunos problemas.

Bakito: *Bip—Bip—*

Zani: No te preocupes. Deja que eche un vistazo.

Zani: Ah, ya veo. Bakito se ha sobrecargado un poco con tanto trabajo. Quizá necesite un descanso.

Zani: ¿Eh? Buenos días, amigo mío.

Errante:

Zani: Me encantaría, de verdad. Mira... ¿ves esta máscara?

Zani: Está más claro que el agua que mantenerlo todo en marcha sin problemas es una prioridad absoluta en estos momentos.

Zani: La señorita Carlotta ya me ha informado sobre tu plan. Puedes contar con todo mi apoyo y el de los demás miembros de la familia.

Margherita: ¡Bakito, descansa un poco! ¡Yo te cubro!

Margherita: Lo estoy dando todo en el Carnevale, ¡hace tanto no teníamos uno!

Encuentra a Phoebe en el Carnevale.

Espectadores: ¿Ese es Simos, de la Asociación de Pioneros? Pasa algo raro. ¿Por qué se le ve triste?

Simos: *Hummm…*

Phoebe: Ah, Simos ha estado ocupadísimo tomando fotos para todo el mundo, pero se ha dado cuenta de que nadie ha querido tomarse ninguna con él.

Simos: *¡Hum!*

Phoebe: ¿Ah? ¿Que quieres una foto conmigo? Pero...

Errante:

Phoebe: Ay, hola, Errante. Bueno, gracias. Sí... una foto sería algo fabuloso.

Toma una foto de Phoebe y los Ecos.

Fulmine: ¡Ah, la señorita Phoebe y Errante! ¡He estado capturando muchos de los más hermosos momentos del Carnevale! ¿Qué os trae por aquí?

Fulmine: ¿Ah? ¿Tú tomaste esta foto? ¡Mira esa composición, y qué iluminación! ¡Quién iba a decir que tenías talento para la fotografía!

Fulmine: Chico, ¡pero qué contento estás! Cualquiera sea el motivo, ¡gracias por hacer que este momento sea especial!

Simos: *¡Hum!*

Phoebe: Todo es gracias a Errante, que cumplió el deseo de Simos.

Phoebe: Simos quiere saborear cada momento del Carnevale y no perderse nada, igual que nosotros.

Errante:

Phoebe: El Centinela aprecia a su gente y nosotros, sus seguidores, encontramos alegría al presenciar la felicidad de los demás.

Phoebe: Pero tenemos nuestros propios deberes, como garantizar el orden durante el Carnevale. Lamento no poder participar en las festividades.

Phoebe: ¡Pero te deseo que vivas unas fiestas maravillosas!

Reúnete con Carlotta en Piazza Libertad.

Carlotta: Ah, estás aquí.

Errante:

Carlotta: Para los raguneses, el Carnevale siempre ha sido una ocasión para divertirse sin parar. Es lo que realmente desean.

Carlotta: La familia está preparada. Si surge la necesidad, apoyarán nuestro plan.

Carlotta: Debemos permanecer atentos. Seguro que los Fractsidus están al acecho, observando cada uno de nuestros movimientos.

Carlotta: Ya casi es la hora. La troupe debería llegar al puerto en breve.

Carlotta: ¿Cómo te sientes? ¿Estás listo para ser el centro de atención?

Errante:

Carlotta: Excelente. Las habilidades ya las tenemos. Ahora todo es cuestión de improvisar.

Carlotta: Es natural. Es tu primer espectáculo... Si te sirve de ayuda, yo también estoy un poco nerviosa. Consideremos esto como un ensayo, ¿vale? Aún quedan espectáculos más grandes por venir.

Carlotta: En tal caso, ¡dejemos de lado todas las inhibiciones y bailemos al ritmo de esta gran celebración!

Carlotta: Te estaré esperando aquí.

Disfruta del Carnevale con Carlotta.

Carlotta: ¿Cómo te sientes? ¿Estás listo para ser el centro de atención?

Errante:

Carlotta: Excelente. Tenemos las habilidades, ahora es cuestión de improvisar.

Carlotta: Es natural, es tu primera actuación... Si te sirve de ayuda, yo también estoy un poco nerviosa. Consideremos esto como un ensayo, ¿vale? Aún quedan espectáculos más grandes por venir.

Carlotta: En tal caso, ¡dejemos de lado todas las inhibiciones y bailemos al ritmo de esta gran celebración!

Carlotta: Te estaré esperando aquí.

Dirígete a la ubicación de Phrolova.

Errante: (Esa mujer… está con los Fractsidus.)

Errante: (Necesito seguirla y descubrir qué está planeando.)

Persigue a Phrolova.

Phrolova: ¡Jeje!, es por aquí...

Errante: (La he perdido de nuevo. ¿Adónde intenta llevarme?)

Continúa siguiendo a Phrolova.

Examina el Lycoris dejado por Phrolova.

Phrolova: Ah, ya estamos aquí. Qué pequeño es el mundo. ¿No crees, Errante?

Errante:

Phrolova: ¡Oh, qué honor es ser recordada! Pero continuemos nuestra conversación en algún lugar estimulante y grandioso, digno del Carnevale, no en un rincón lúgubre y aburrido.

Phrolova: Decadencia, autocomplacencia... ¡Jeje! Eso es justamente el Carnevale: un sueño vívido y una gran ilusión.

Errante:

Phrolova: No tienes de qué preocuparte. No pretendo perturbar tu pequeño sueño. Además, todavía tenemos asuntos que resolver aquí.

Phrolova: Ahora que conoces qué hace tan especial al Centinela, debes saber que buscamos lo mismo. A esa extraordinaria Resonadora.

Phrolova: ¿Qué tal si te revelo una pequeña historia? Un gesto de buena voluntad por nuestra cooperación.

Errante:

Phrolova: Vamos, vamos. La paciencia es una virtud. Una historia se disfruta mejor con una actuación cautivadora, y este escenario está perfectamente preparado para ello.

Phrolova: Simplemente estamos difundiendo la verdad a través de un cuento. Estoy segura de que despertará tu interés, así que considéralo como una sincera invitación para ti y tus compañeros.

Phrolova: ¡Únete a nosotros, vierte tu esencia en este juego infinito y usa tu humilde poder para enfrentarte a la embravecida corriente del destino!

Carlotta: Como se esperaba, los Fractsidus ya se han puesto en marcha.

Brant: ¿Recuerdas el ensayo de ayer? Todos nuestros preparativos nos han llevado a este preciso instante.

Roccia: Ella pretende usar las Lycoris para convertir los Ecos en Disonancias Tácitas y dominarlas. Si destruimos las Lycoris, neutralizaremos sus planes.

Zani: Todos en sus puestos. Nosotros nos encargaremos de la plaza oeste.

Zani: Phoebe se encuentra vigilando la plaza este.

Zani: El escenario principal es todo tuyo para la gran actuación.

Errante:

Roccia: Yo me encargo de las luces. Crearé el ambiente perfecto para nuestra representación.

Brant: ¡Déjamelo a mí!

Brant: ¿Listos? Aquí están los protagonistas.

Errante:

Carlotta: Se ha levantado el telón. No debemos hacer esperar a nuestro público.

Brant: En tal caso...

Brant: ¡Damas y caballeros! ¡El espectáculo más grandioso y espectacular del Carnevale está a punto de comenzar!

Brant: ¡Demos un cálido aplauso a nuestros actores mientras suben al escenario!

Derrota a los enemigos.

Derrota a los enemigos invocados por Phrolova.

Brant: Una oscuridad que no conoce límites cubre el reino mientras monstruosas bestias devastan la tierra.

Brant: La Sacra Doncella ha sido capturada por el Rey Demonio, y el caos se cierne sobre la gente...

Brant: Pero, ¡he aquí dos valientes héroes que, dando un paso adelante, aceptan la misión de las autoridades y juran vencer a las bestias y rescatar a la Sacra Doncella!

Brant: ¡Los héroes rompen la primera barrera y libran la ciudad de los monstruos!

Brant: Ahora, avanzan hacia el castillo del Rey Demonio, donde los peligros aguardan en cada esquina... ¿Qué desafíos les esperan?

Dirígete al siguiente escenario.

Brant: ¡Ningún muro puede detener a estos espíritus libres, e incluso las estrellas parecen aplaudir su valentía!

Carlotta: Tengamos cuidado. Han aparecido nuevos enemigos.

Brant: El Rey Demonio libera a sus secuaces, que tanto tiempo han esperado la llegada de estos audaces intrusos...

Derrota a los enemigos invocados por Phrolova.

Brant: Lanzan un feroz ataque con la intención de aplastar a los héroes y convertirlos en polvo...

Esquiva los ataques.

Carlotta: ¡No los ataques de frente!

Carlotta: ¡Cuidado!

Roccia: ¡Ahora!

Brant: ¡Ah! Un giro repentino ha desequilibrado a nuestros héroes y, en este momento crucial, ¡una figura misteriosa entra en el combate!

Brant: ¿Acaso es ella una emisaria enviada por la Divinidad o un espíritu oculto de las sombras?

Brant: Por lo que parece, la pasión y la rectitud guían sus pasos... por ende, ¡un nuevo aliado se une a las filas de nuestros héroes!

Rey Demonio (Phrolova): ¡Ah, qué delicia! Espero vuestro desafío con gran expectación...

Brant: Parece que el Rey Demonio había anticipado la llegada de los héroes y, con mucho gusto, les abre sus brazos...

Avanza al escenario final.

Brant: ¡Con una determinación inquebrantable, los héroes aceptan el desafío!

Brant: El Rey Demonio finalmente se revela, dejando al descubierto su horrible rostro y sus afilados colmillos. ¡El enfrentamiento final está cerca!

Derrota a los enemigos invocados por Phrolova.

Brant: El Rey Demonio convoca a su inmundo ejército, preparado para la última batalla con nuestros héroes... Pronto descubriremos quién es el vencedor.

Brant: En medio del choque de espadas y los gritos angustiosos de los secuaces, nuestros héroes se enfrentan al Rey Demonio. ¡La victoria caerá del lado de los virtuosos y los valientes!

Brant: Y ahora, esperamos el regreso de la Sacra Doncella...

Phrolova: Y así llegamos al «felices para siempre», ¿no?

Phrolova: Pero no vivimos en un cuento de hadas. No hay dramaturgo que pueda escribirnos un final feliz... pues lo que se esconde tras el telón no es más que una broma cruel, una sátira oscura.

Phrolova: Permitid que os revele la verdad detrás de ese final idílico. Hace mucho tiempo que la Sacra Doncella sucumbió a la oscuridad, obteniendo su poder de una fuerza herética y conduciendo a su pueblo a la depravación.

Phrolova: Y el gobernador, tras descubrir la verdad, se comprometió a erradicar esta corrupción personalmente.

Phrolova: Ah, venid, venid. ¡Abracemos el gran clímax de esta frenética juerga!

Entra en el espacio creado por Phrolova y presencia el final de la historia.

Carlotta: Parece que hemos recibido otra invitación. El escenario final probablemente se encuentre más allá de este punto. ¿Estás preparado, Errante?

Errante:

Roccia: No te preocupes, Brant se encargará de todo dentro de la ciudad para asegurarse de que la actuación se desarrolle sin problemas, según lo planeado.

Carlotta: Vamos a encontrarnos con esa supervisora de los Fractsidus. Le ofreceremos una actuación digna del mejor de los Carnevalees.

Phrolova: Tres veces maulló el gato atigrado, tres veces y una más se quejó el puerco espín, y grita la arpía: ¡Es hora! ¡Ya es la hora!

Phrolova: Oh, vil hechicera de los reinos olvidados, ¡yo te invoco! Concédenos el dolor de tu justicia y que el destino se moldee bajo nuestro yugo.

Derrota a Hécate.

Hécate (Phrolova): Mi Rey, ¿qué detiene tu avance? Estás tan adentro en un río de sangre que, si ahora te estancas, volver no será más fácil que cruzarlo.

Hécate (Phrolova): Lo que el mal emprende con mal se refuerza.… El alma ha de templarse en la amargura.

Hécate (Phrolova): Así pues, revelo mi segunda profecía para disipar todas las ilusiones: ningún mortal te infligirá jamás ni el más mínimo daño.

Hécate (Phrolova): Y ciertamente hallarás el favor de tu pueblo.

Hécate (Phrolova): Despreciarás la muerte, el propio sino; confiarás sin temor, piedad ni juicio...

Hécate (Phrolova): Y con estas palabras, desvelo la tercera y última profecía: el placer nacido de la violencia terminará en violencia.

Roccia: Ponte en el centro del escenario para la reverencia final, Errante.

Brant: ¿Lo escuchas? ¡Ah, el estruendoso rugido de los aplausos! ¡Había pasado demasiado tiempo! ¡Ésta es la verdadera esencia del Carnevale!

Carlotta: Por fin se ha resuelto la situación.

Errante:

¿?: Augusto Arbiter… He escuchado… tu llamada…

¿?: Te he estado esperando… por mil eternidades…

Errante:

¿?: Augusto Arbiter… Estoy atrapado…

¿?: Más allá de las nubes y entre las estrellas... una torre invertida, suspendida en el cielo, hallarás: desde allí vigilo Solaris.

¿?: La Descarriada... vaga entre los de tu especie...

¿?: Búscala... ella también se mueve entre las bambalinas de este festival...

Nyarla: ¡Vaya, si es el Laureado! ¿Qué te pareció la máscara?

Nyarla: Si te gustó, ¡no dudes en volver a visitarnos cuando lo desees! Je, je.

Nyarla: Realmente es un honor que hayas ganado el Laurel usando una de nuestras máscaras personalizadas de «Ensoñación Enmascarada». Debo ser la primera en agradecerte, es la mejor publicidad que alguien podría recibir.

Nyarla: Nuestros sueños están por brillar aún más, todo gracias a ti…

Nyarla: Carlotta realmente ha encontrado una gema esta vez, ¿eh? Je, je…

Público apreciativo: ¡Otra vez! ¡Otra vez! ¡Fue un gran espectáculo!

Público sorprendido: ¿Pero de dónde salieron esos actores? Escuché que la familia Montelli los invitó, ¡pero nunca los había visto en los Carnevales anteriores!

Público apreciativo: ¿Hace cuánto fue el último Carnevale? Deben haber tenido mucho tiempo para prepararse desde entonces, ¿no? No me extraña que veamos caras nuevas.

Público sorprendido: Mmm, tienes razón.

Buscar a la chica misteriosa en la multitud.

Público sorprendido: ¿¡Viste eso!? ¡No existe el castigo divino, es todo una mentira! ¿Y el coloso en el océano hace diez años? ¡Era solo un narval!

Público asombrado: Sí… ¿Cómo no se nos ocurrió eso antes?

Público sorprendido: Seguramente por la neblina ese año, y las cosas que decía la Orden, estábamos todos nerviosos…

Público asombrado: Pero entonces, el fantasma, el dragón, incluso la neblina… ¿Podrían ser otra cosa en realidad?

Público sorprendido: ¡Sí! ¿Qué te parece si nos aventuramos al mar a investigar más tarde? Tal vez descubramos algo increíble y, ¿quién sabe? ¡Podríamos volvernos famosos!

Público pensando: Ah… ¿Fue todo un sueño? El cielo se veía completamente diferente…

Público inmerso: ¡Creo que eran los «efectos especiales» que la troupe usa para sus espectáculos!

Público pensando: ¿Te parece…? Pero ese efecto se sintió tan… real…

Público inmerso: Bueno, sus actores claramente son todos Resonadores, y con tantos Ecos ayudándolos, no sería imposible hacer algo así.

Público inmerso: ¡Piensa en ello como un sueño! Y la verdad eso no tiene nada de malo; ¡el Carnevale debería sentirse como un sueño!

Fulmine: ¡Hola Errante! ¿Has recibido la foto?

Fulmine: ¡Yo fui quien lo capturó, el momento del saludo final! ¡Ya se los envié desde mi Terminal!

Fulmine: ¡Qué espectáculo! Podía casi sentir el calor.

Fulmine: Por cierto, tu acto… comedia improvisada, ¿no? Qué concepto tan osado y novedoso…

Fulmine: En cuanto sea posible, me encantaría hacer un documental sobre la troupe… No, espera, hay que tomar las oportunidades cuando se presentan.

Fulmine: Prepararé el plan de rodaje, y cuando llegue el momento, agradecería si me puedes poner en contacto con la troupe.

¿?: El siguiente paso es… Uy, ¿lo estoy haciendo bien? Es un poco raro...

Errante:

¿?: Eres…

¿?: No, no importa… de todos modos, ¡tu actuación fue espléndida!

¿?: También he venido por el Carnevale. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que vi algo tan grandioso como esto.

¿?: Aunque me encanta escuchar las risas y los aplausos de la gente, sin importar la ocasión.

¿?: Amable extraño, ¿podrías enseñarme esos pasos del final?

Errante:

¿?: Lo siento, pero no puedo quedarme aquí más tiempo. Tengo que regresar...

Errante:

¿?: ¿Mi nombre? Es... um...

Cartethyia: Fl… Digo, Cartethyia… Sí, eso es. Cartethyia.

Cartethyia: ¡Adiós, Laureado! Espero algún día poder subirme al escenario con tu troupe.

Carlotta: ¿Estás bien, Errante? Algunos miembros de la familia dijeron que estabas hablando con una pared... me preocupa que aún puedas estar bajo el hechizo de Phrolova.

Errante:

Carlotta: ¿Ver a quién? ¿De verdad estás bien?

Errante:

Errante:

Carlotta: Cartethyia… tomo nota de ello.

Carlotta: Si efectivamente estaba aquí, seguro que todavía está en la Ciudad de Raguna. Haré que mi familia comience a buscarla.

Errante:

Errante: Todavía quedan muchas preguntas sin resolver respecto a la Orden y al Centinela. Necesitamos tiempo para ordenar lo que hemos averiguado.

Errante: Si no actuamos con cautela, pondremos sobre aviso a los espías de la Orden y perturbaremos lo que hemos trabajado tan duro para proteger.

Carlotta: … Tienes razón.

Carlotta: Cartethyia... Haré que mi familia averigüe más sobre ella.

Carlotta: Si descubrimos algo, me pondré en contacto contigo y podremos discutir nuestros próximos pasos juntos.

Carlotta: Hasta entonces, como sugeriste…

Carlotta: Sigamos con este Carnevale.

Investiga el rastro dejado por la chica misteriosa.

Aquí es donde estaba la niña rubia. Incluso ahora, puedes sentir tenues fluctuaciones en el aire. Observas tus alrededores, pero la misteriosa dama ha desaparecido sin dejar rastros.

Por la reacción de Carlotta, parece que nadie más puede percibir su presencia.

¿Quién es? ¿Qué tipo de ser es? ¿Acaso apareció solamente para participar en el Carnevale de este año?

El camino a las respuestas sin duda será peligroso. Pero tienes la voluntad, la determinación, y la valentía para continuar tu búsqueda. Estas son las virtudes que te ayudarán a superar cualquier obstáculo.

Con la crisis superada, tú y tus compañeros disfrutáis el resto del día siendo agasajados en los festejos.

Más tarde, de vuelta en el Hotel Palazzo Agrotta, repasas los sucesos del día del Carnevale mientras te duermes.

Espera hasta el mediodía (11:00-13:00).

Dirígete al lugar seguro de la familia.

Carlotta: ¿Estabas despierto, Errante? Espero que hayas tenido un sueño reparador.

Carlotta: Hemos descubierto nueva información sobre el Centinela. Acompáñanos a uno de los lugares seguros de la familia.

Carlotta: He enviado la dirección a tu terminal. Brant y Roccia también están aquí. Esperamos tu llegada.

Brant: ¡Levantad vuestras copas! ¡Con fuerza y pasión, amigos!

Brant: ¡Por nosotros, por el Carnevale y por el mismísimo Errante!

Brant: ¿Lo escuchas? ¡Un nombre que resuena en todo el mundo, destinado a recorrer los cielos y a sacudir la tierra!

Errante:

Brant: ¡Jajaja! ¡Ahí estás! Un cumplido, si es demasiado sutil, pierde todo su encanto.

Roccia: Que no te engañe. Brant se ha bebido hasta el agua de las macetas.

Carlotta: Oh, vamos, deja que se lo pase bien. Nuestra victoria aún es reciente, y tras semejante batalla, ¡hay que celebrarlo por todo lo alto!

Carlotta: ¡Todo el mundo con su copa bien llena! ¡Esta ronda corre de mi cuenta!

Todos: ¡¡¡HURRA!!!

Roccia: Hmm, ya veo... Alguien ha estado escuchando a escondidas.

Errante:

Roccia: Un acólito devoto no entraría en un lugar así sin un buen motivo.

Carlotta: La familia Montelli es famosa por su hospitalidad, pero los gorrones... no nos encontrarán tan cordiales.

Brant: Amigos, ¡mantengamos el ánimo por las nubes!

Carlotta: Ven, hablemos sobre la información que hemos reunido hasta ahora.

Carlotta: Durante el Carnevale, escuchaste la voz del Centinela y encontraste a una niña llamada Cartethyia. Hemos descubierto algo de información sobre ella.

Carlotta: En la Orden, a cada acólito de alto rango se le da un nuevo nombre.

Carlotta: Nos pusimos en contacto con una acólita llamada Phoebe. Tras investigar un poco en los registros de la Orden, nos confirmó que, antes de adoptar su título sagrado, la Sacra Fleurdelys se llamaba Cartethyia.

Errante:

Carlotta: Pero la Sacra Doncella... hace veinte años de su martirio...

Errante:

Carlotta: La familia descubrirá la verdad. La única pista que queda es la «torre invertida» de la que hablaste al escuchar al Centinela, pero no sabemos qué...

Roccia: A juzgar por su expresión, acaba de descubrir algo, ¿no?

Carlotta: ¿Recordáis lo que aprendimos de las vidrieras de las Ruinas de la Torre? Había dos divinidades en los amaneceres de Rinascita.

Carlotta: Si una de ellas es el Centinela, entonces la otra, que estaría junto a Él, podría ser un Trenodiano.

Carlotta: Sin duda ambos están relacionados, por lo que descubrir a uno podría llevarnos al otro.

Carlotta: ¿Recuerdas a Gilberto, de la familia Fisalia? Nos costó mucho conseguir que hablara, pero al final nos contó alguna que otra cosa.

Carlotta: Decía que la deidad que veneraba la familia Fisalia desde tiempos inmemoriales no es otra que el Leviatán, el Trenodiano de las profundidades del mar.

Errante:

Carlotta: Es difícil de creer, lo sé, pero los recientes acontecimientos no han hecho más que reforzar la verdad detrás de esa leyenda.

Roccia: La familia Fisalia lleva en esta isla desde la fundación de Rinascita, por lo que su culto a los Trenodianos podría haber perdurado siglos.

Carlotta: Intentaremos establecer contacto con los Fisalia para establecer una alianza y reunir más información.

Errante:

Carlotta: Te aseguro que lo que mejor se nos da es negociar. Si es necesario, les presentaremos una oferta que no podrán rechazar.

Acólito silencioso: Disculpen la interrupción. Saludos, estimado invitado.

Acólito silencioso: El Primus desea convidarle a un encuentro en la Catedral de Mercurio. ¿Le gustaría asistir?

Brant: ¡Qué curioso! ¿Desde cuándo el Primus está tan interesado en socializar con la plebe?

Roccia: Podría ser una trampa.

Acólito silencioso: Solo soy portador de la invitación del Primus. La elección es suya.

Errante:

Carlotta: Recuerda, no estás solo. Si las cosas se tuercen, háznoslo saber.

Acólito silencioso: Muy bien. Le ruego que me acompañe a la Catedral de Mercurio.

Ve a la Catedral de Mercurio.

¿?: Nunca antes había visto un día tan lleno de sombra y de luz.

¿?: Los pájaros cantan, las plantas florecen… pero este mundo no conoce ni la verdadera alegría, ni la eternidad.

¿?: Acércate, Virtuoso, deja a un lado las dudas.

Fenrico: Soy Fenrico, el Primus de la Orden Abisal. Tus hechos han llegado a mis oídos y hace tiempo que deseo conocerte. Por desgracia, las cargas de este mundo han retrasado nuestro encuentro hasta ahora. Te pido perdón por la espera.

Fenrico: Ruego que aceptes mis respetos. Tu troupe y tú habéis demostrado un gran talento y ambición, dando nueva vida a la Ciudad de Raguna.

Fenrico: Te pido que hagas llegar este mensaje a tus compañeros: a partir de hoy, la troupe tendrá derecho permanente a actuar dentro de la ciudad.

Errante:

Fenrico: Todos los mortales tropiezan, pero a través de la peregrinación limpian sus almas y expían sus pecados. Se han ganado el derecho de regresar a esta tierra divinamente bendita.

Fenrico: Entiendo que las preguntas pesan en tu corazón. Estás en presencia de una Divinidad justa. Habla con libertad, y yo te responderé con toda la honestidad que poseo.

Fenrico: Por el gran Centinela Imperator, yo lo juro. No hallarás falacia en mis palabras.

Errante:

Fenrico: Has recorrido un camino similar al Suyo. Y en efecto, tienes derecho a conocerle.

Fenrico: Sin embargo, debido a la Marea Oscura de hace dos décadas, el cuerpo del Centinela resultó gravemente herido y permanece en estado de recuperación.

Fenrico: Si deseas conocerle, le transmitiré tu solicitud.

Fenrico: Veo la sed de verdad en tus ojos. Está claro que todavía quedan dudas en tu corazón. Por favor, expresa tus preocupaciones.

Errante:

Fenrico: Fleurdelys... Fue una emisaria del Centinela y estamos agradecidos por sus contribuciones.

Fenrico: Hace veinte años, durante la Marea Oscura, se sacrificó para sellar la calamidad. Así, cumplió con su deber en este mundo y regresó al abrazo divino.

Errante:

Fenrico: ¿Sabes cómo surgió la Marea Oscura?

Fenrico: En Rinascita se libraron guerras en nombre de la fe que nos dividían y debilitaban el poder divino del Centinela.

Fenrico: La verdadera esencia de la Marea Oscura es la sangre divina derramada de la forma herida del Centinela.

Fenrico: Las cicatrices de ese trágico pasado dejaron heridas profundas, y con Su poder divino agotado, no pudieron evitar el surgimiento de la Marea Oscura hace veinte años.

Fenrico: La Sacra Doncella eligió martirizarse... Resonó con el Centinela por última vez y, a través de su sacrificio, restauró parte de Su poder divino, poniendo fin a la Marea Oscura.

Fenrico: Sin embargo, el Centinela permanece en estado de curación y aún requiere un representante mortal. Tras la partida de la Sacra Doncella, se me concedió una nueva autoridad para limpiar las secuelas de la Marea Oscura.

Fenrico: Recibí la bendición de la Divinidad y me convertí en el nuevo Iluminado. Por su voluntad, cumplo con las tareas que quedaron pendientes en este mundo.

Fenrico: Por lo tanto, debemos unificar todas las creencias, asegurando la pureza y la unidad de nuestra voluntad para evitar otra tragedia...

Errante:

Errante: (Dijo que ella «resonó con el Centinela por última vez»... ¿acaso sería un Segundo Despertar de Resonancia? La Centinela Jué quería hacerlo con Jinhsi, pero se necesitaba mi permiso para transferirle el poder a ella...)

Errante:

Fenrico: … Juro que mis palabras no contienen engaño alguno.

Fenrico: Veo en tus ojos que has caminado más lejos en el camino de la justicia de lo que esperaba...

Fenrico: Oh, querido Centinela… ruego que perdones mis transgresiones.

Fenrico: La Marea Oscura nos trajo una lección manchada de sangre. Para evitar que nuestro pueblo flaqueara, me comprometí a guardar silencio, encerrando bajo llave lo que presencié en ese fatídico día.

Fenrico: Fleurdelys, la Injusta, nos engañó a todos. Ella no era la Sacra Doncella elegida por el Centinela... La verdadera doncella aún no ha sido revelada.

Errante:

Fenrico: Debes saber que en este mundo existe un ser capaz de rivalizar con nuestra Divinidad: el eterno adversario de la humanidad, el mal de todas las civilizaciones... el Trenodiano.

Fenrico: Así como el Centinela tiene su Resonador, también lo tiene el Trenodiano.

Fenrico: Fleurdelys fue moldeada, tanto en cuerpo como en alma, por nuestro enemigo ancestral. Sus acciones tenían como objetivo sumir a esta ciudad en el miedo y el caos.

Fenrico: Esta es la verdad que presencié: Fleurdelys era la Resonadora del Trenodiano.

Sal de la Catedral de Mercurio.

Abby: ¿Cómo puede ser? Esa Sacra Doncella... ¿de verdad que es la Resonadora del Trenodiano? ¿Y si las palabras del Primus no fueran más que un montón de patrañas?

Abby: Pero oye, vimos a Cartethyia siguiendo las instrucciones del Centinela... No podría haberse equivocado con su Resonadora, ¿verdad?

Abby: Vaya, qué dolor de cabeza... ¿Con quién estaba ella realmente? ¿Con el Centinela? ¿O con el Trenodiano?

Errante:

Abby: En fin, tampoco parece que nos vaya a dar más respuestas...

Errante: Todas las pistas que hemos reunido apuntan a que el Trenodiano es importante en toda esta historia.

Errante: Y que la familia Fisalia adorara al Trenodiano... De todos modos, tendremos que esperar a que Carlotta concierte una audiencia con ellos.

Errante: Algo me dice que este Carnevale es solo el comienzo... Aún queda mucho más por delante, estoy seguro.

¿?: Phrolova, parece que disfrutas de estos asuntos... tan triviales y tan molestos.

Phrolova: Oh, querido, que yo sepa no existe ninguna regla que prohíba a una actriz hacer buen uso del interludio.

Phrolova: Además, no he estropeado tu plan, ¿verdad?

Phrolova: «Quien viene de tierras lejanas y discierne la verdad osará alzar su espada contra lo divino. Habida cuenta de ello, los dioses dormidos se liberarán de sus grilletes y revelarán sus verdaderos rostros»...

Phrolova: La posibilidad del Segundo Despertar de Resonancia es ahora una certeza. Ya solo nos queda ver si esa Resonadora especial existe realmente.

Phrolova: ¿Era la Sacra Doncella una Resonadora para el Centinela o para el Trenodiano?

Phrolova: ¿O quizá para ambos? En tal caso... ¡Oh! Una Resonadora capaz de dominar ambos poderes... Estoy ansiosa por ver cómo termina esta historia.

Phrolova: Cristoforo, si no quieres arruinar el siguiente acto, quizá tenga que darle un pequeño empujón a tu meticulosa trama.

Phrolova: Hablando de lo cual, Errante brilla con luz propia en tu obra. ¿A ti también te parece interesante?

Cristoforo: Phrolova, me da la impresión de que caminamos por senderos diferentes. No comparto tu afición por ese tipo de... teatros de marionetas.

Cristoforo: Yo simplemente coloco a los personajes en su escenario y ellos representan sus destinos, movidos por sus propias voluntades.

Cristoforo: Mantener el valor en medio de lo absurdo, perseguir un atisbo de la gracia divina... esta es para mí la esencia más genuina de la humanidad. ¿No crees?

Cristoforo: Incluso la cadencia más prístina de la muerte palidece ante los espíritus indómitos, fervientes y tenaces de los vivos.

Cristoforo: En su camino, son capaces de superar resueltamente cualquier obstáculo: persiguen, desgarran, queman... simplemente porque lo desean.

Cristoforo: Creo que deberías abandonar las comodidades de tu solitaria mansión. Da un paseo y escucha las voces de la gente en todo el mundo.

Phrolova: … Quizá lo haga.

Phrolova: No cabe duda de que él ha añadido algunas notas inesperadamente hermosas a mi sinfonía, desde Huanglong hasta Rinascita.

Cristoforo: Estoy seguro de que, aun sin guía ni consejo, andará el camino que el destino le ha trazado.

Cristoforo: Todo asciende y converge hacia un punto singular, tras del cual nos espera... la inmortalidad.

Cristoforo: Ante las mareas del destino, no somos más que sus…

Cristoforo: … humildes siervos.