Una familia en noche lluviosa
La amarga noche persiste para los inquietos. Una invitación de la familia Montelli te arrastra a su pasado, donde lo nuevo y lo antiguo, el equilibrio y el cambio, chocan. En el lugar más libre de Raguna, el anfitrión de la invitación espera tu llegada.
Ve a Piazza Libertad a medianoche (22:00-02:00).
Errante: «Ya han cesado de tañer las campanas, pero la noche continúa. Los corazones inquietos esperan un acuerdo que nos es esquivo».
Errante: «En el lugar más libre de Raguna, espero tu llegada»... Supongo que será este el lugar que Capollo mencionó en su invitación.
Carta de invitación: «El pretexto de esta invitación es agradecerte personalmente todo lo que has hecho por la familia Montelli, y enmendar así el pequeño malentendido de tu recibimiento. Espero que este gesto solucione cualquier desatino y fortalezca nuestra alianza».
Carta de invitación: «...En nombre de los Montelli, honraré a mis aliados como si fueran mis propios parientes, sangre de mi sangre».
Carta de invitación: «En el lugar más libre de Raguna, te espero. Atentamente, Capollo Montelli».
Abby: ¡Lo sabía! Otra invitación... y es el sello de la familia. Pero no era de Carlotta. ¿Quién es este tal Capollo?
Errante:
Abby: Ah, sí... ¿el gran jefe de la bóveda y todo ese rollo? Supongo que visitar a la familia de Carlotta no hará daño a nadie. ¡Nos deben una bien gorda!
Abby: Ahora que lo dices, ¿no lo tenía la Orden bien cogido por los...?
Abby: Porque si es así, tiene mucho que agradecerte. Cuando ese sacerdote tan embaucador quiso usarlo como peón, las cosas se habrían puesto fatal sin tu ayuda y la de Carlotta
Abby: Seguro que tiene pensado algo turbio. ¿Dinero a espuertas? ¿O quizás una bacanal?
Abby: Ugh... ¡hip! Últimamente me siento bastante rara, es como si me mareara... ¡No sé si podré ayudarte cuando me necesites!
Errante:
Abby: Bueno, vale... si pasa algo, ¡simplemente resuelve todo a golpes!
Abby: ¡Vale, vale! ¡No me lo restriegues!
Abby: Entonces, tú te encargas. Pero oye, si me necesitas, avísame con toda confianza ¿de acuerdo?
Errante: Mmh... al localizarme con tanta precisión para entregarme la invitación directamente a mi... ese Capollo Montelli sabe lo que se hace.
¿?: Perdona por no haberme presentado correctamente hasta ahora...
¿?: Invitado de Costa Negra, Laureado del Carnevale, salvador y amigo de los Montelli... Errante, tu presencia es un honor.
Capollo: Permíteme que me presente oficialmente. Soy Capollo Montelli, tío de Carlotta, hijo del Padrino y próximo líder de la familia.
Errante: (Dada la relevancia de Capollo, una reunión privada a estas horas... ¿será solo gratitud?)
Errante:
Capollo: Sin ti, los traidores no habrían sido capturados y yo seguiría preso en sus manos.
Capollo: Sé que Carlotta se ha mostrado agradecida, pero me siento obligado a hacerlo en persona.
Capollo: Por otro lado, los traidores capturados tenían poco que ofrecer, y su líder sigue oculto en las sombras. ¿No es desconcertante?
Errante:
Capollo: Bien, esperaré entonces sus avances.
Capollo: Mmh... eso reduce bastante las posibilidades.
Capollo: Puedes entrometerte tanto como quieras, Errante. Nadie te obliga a nada.
Capollo: Los asuntos de los Montelli no relucen tanto como pueda parecer. La Orden, los Fisalia y los Fractsidus... Cualquier intento de romper el status quo nos pone a prueba.
Capollo: Los traidores que capturamos son un aviso y nos recuerdan que, para sobrevivir, debo buscar alianzas más allá de la familia.
Capollo: En especial contigo, igual que hizo Carlotta.
Errante:
Capollo: Ya que lo comentas, quiero ser claro.
Capollo: Carlotta es muy querida para mí y nada cambiará eso.
Capollo: Pero ella pertenece a una rama menor de la familia. Según la tradición, debería ser yo, el heredero legítimo, quien se encargue de los tratos con Costa Negra, no ella.
Capollo: Lo que quise decir en la carta era precisamente que tengo la intención de restablecer el orden y resolver ese pequeño equívoco.
Capollo: La persona que lidera Costa Negra te habrá enviado aquí con un objetivo. Si me dices cuál es, podré ayudarte en mayor medida que Carlotta.
Errante:
Capollo: Tú eliges, por supuesto... Pero debes tener en cuenta que, como heredero de la familia, no permitiré que mi orgullo y autoridad sean socavados, ni siquiera por aquellos a quienes considero aliados.
Capollo: Así que, si no vas a trabajar a mi lado, preferiría que te mantuvieras al margen de los asuntos de los Montelli.
Capollo: En caso contrario... créeme, no querrás enfrentarte a nosotros. No importa lo fuerte que seas.
Capollo: Puedes permanecer como observador, si te mantienes al margen. Pero una vez que te unes a la mesa, debes jugar según las reglas: MIS reglas.
¿?: Así se habla. Pero no son reglas escritas en piedra, ¿verdad?
Carlotta: ¿Qué pasa, tío? ¿Y tú, Errante? Una mesa... ¿Se trata de un juego de cartas, entonces?
Capollo: Tu intervención es poco oportuna. Doy por concluida nuestra pequeña charla.
Carlotta: Toda una lástima. No me imaginaba que me dejarías de lado para hablar en privado, especialmente después de todo lo que hemos pasado juntos.
Carlotta: Pero bueno, como ya ha terminado la charla, ¿te importaría si nos vamos ya?
Capollo: Sí, Carlotta, quédate. Tengo más asuntos que discutir contigo.
Carlotta: Nos vemos en el lugar de encuentro. Cuidado con los «ojos».
Capollo: Un arma solo es una herramienta poderosa cuando está en manos de quien la merece.
Carlotta: Entiendo, tío. En ningún momento he olvidado la procedencia de mis privilegios, ni codiciaré lo que no es mío.
Carlotta: Costa Negra, el Carnevale... mi único objetivo es favorecer a los Montelli.
Carlotta: Seguiré cualquier orden que fortalezca a la familia y aplastaré cualquier amenaza a nuestra posición.
Capollo: ... Bien está oírlo. No olvides tus palabras.
Carlotta: Tío, ¿te has enterado lo de Benett?
Capollo: ¿Ese ladrón de la familia que robaba de la bóveda? ¿No estarás sugiriendo que no he cumplido con mis obligaciones?
Carlotta: Para nada, simplemente lo escuché de casualidad...
Dirígete al lugar de encuentro.
Errante: (Estoy más implicado en los planes de la familia Montelli de lo que imaginaba. ¿Cuándo empezó el juego? Cuando fui tras los traidores... No, cuando decidí ayudar con el Carnevale).
Errante: Carlotta me advirtió sobre los «ojos», así que debería pasar desapercibido.
Errante: No sé muy bien por qué, pero permanecer fuera del radar nunca es una mala idea.
Errante: (No veo a Carlotta aún. Supongo que toca esperar.)
Errante:
Errante:
Señor elegante: Joven, ¿tiene fuego?, si no es mucha molestia
Errante:
Señor elegante: Bueno, será un cigarro sin humo... Ya me comentó mi nieta que la lluvia de Raguna es un mal presagio. Ahora mismo no cabe duda de ello, ¿verdad?
Errante:
Errante: Lleva un rato mirando esta pintura. ¿Qué tiene de especial?
Señor elegante: ¿Oh, le interesa también? ¿O es un simple pasatiempo hasta que deje de llover?
Errante:
Señor elegante: ¡Jaja! Es solo la mirada crítica del inversor. Me atraen irresistiblemente artículos únicos por su valor.
Errante:
Señor elegante: Entonces parece ser que tendrá que acompañarme durante un rato.
Errante:
Señor elegante: La familia Montelli se enorgullece de su ecléctico gusto por el arte. Cualquier estilo de cualquier artista tiene cabida en nuestras paredes.
Señor elegante: El arte no entiende de fronteras, tiempos, lugares o mentes. Sin ir más lejos, aquí estamos, unidos por el manto de la lluvia, atraídos por la misma obra.
Señor elegante: Se dice que en el arte podemos vislumbrar pedazos de nuestras propias almas.
Señor elegante: ¿Le apetece compartir sus pensamientos mientras esperamos? ¿Qué opina de esta pieza?
Te inclinas más cerca para estudiar el collage.
Formas pequeñas e irregulares encajan dentro de círculos más grandes, fusionando sus bordes para conformar una delicada armonía.
Aunque este equilibrio parece frágil, como si dos fuerzas opuestas estuvieran al borde de la colisión.
Errante:
Señor elegante: Sus ojos son... más perspicaces de lo que esperaba. Sabe ver la esencia debajo de la superficie, sí...
Señor elegante: ¡Jaja! Es típico simbolismo que oculta ideas en un juego de colores y formas... Pero a veces, la simplicidad tiene más poder.
Señor elegante: Desde luego. El auténtico arte no reside solo en lo que se pinta, sino en lo se plasma.
Señor elegante: Comparto su opinión, excepto que de alguna manera me apena esa pequeña pieza que renuncia a su carácter para lograr el equilibrio.
Señor elegante: Quizás el artista la escogió sobre otras formas por su singularidad.
Señor elegante: Este no es momento de aferrarse al equilibrio existente, sino de abrazar lo desconocido, buscar el cambio y forjar el propio camino... tal como ella lo hizo.
Errante:
Cuando la lluvia finalmente cesa, el anciano que había estado admirando la pintura se marcha silenciosamente, dejándote solo para contemplar el significado más profundo de la pintura.
Carlotta: «Gloria en plena decadencia», la última pieza del impresionista Pasoli... No sabía que tenías un gusto tan exquisito.
Errante:
Errante:
Carlotta: Estaba esquivando esos molestos «ojos» durante todo el camino hasta aquí, preocupada por hacerte esperar demasiado... Pero parece que te has entretenido sin problemas.
Carlotta: Así que ese caballero solo se guarecía de la lluvia, ¿no? Ya veo... La galería del distrito de Montelli atrae a muchos amantes del arte. En fin, me alegro de haber evitado miradas indiscretas.
Carlotta: Cuando llueve en Raguna, las sorpresas son tan frecuentes como los charcos. Un retraso es tan solo un pequeño chapoteo.
Carlotta: Sé que te he traído hasta aquí prácticamente sin explicaciones y con una gran advertencia... Me imagino tu confusión.
Errante:
Carlotta: El traidor que hay entre nosotros ha actuado por fin.
Carlotta: Casualmente, en los últimos tiempos, varios de nuestros socios alegaron haber encontrado un vendedor prioritario y finalizaron sus relaciones con nosotros.
Carlotta: A todo esto, se nos informó que Benett, nuestro guardián de la bóveda, había malversado y vendido activos robados a la familia. Se dice que, al intentar huir, fue asesinado por unas Disonancias Tácitas en las afueras de la ciudad.
Errante:
Carlotta: No estoy tan segura... He trabajado con Benett antes. Era una persona de principios, valiente pero no temeraria, difícil de corromper. Y...
Carlotta: Precisamente la noche en que murió, me envió una foto: una página salpicada de sangre de una antología, marcada con tres frases. «Tus ojos guían mi curso en la tempestad», «Cuando cuarenta inviernos asedian tu belleza» y «El planeta gira hacia la derecha dos veces y media».
Errante:
Carlotta: Yo creo que más bien el significado aún no nos ha sido revelado, pero se aprecia una clara intención de transmitirnos un mensaje.
Carlotta: Claramente, las evidencias apuntan a que Benett es la clave para descubrir al traidor que nos acecha entre las sombras.
Carlotta: La familia Montelli simboliza la liberación para Raguna. Defendemos la libertad y la igualdad para todos. Nuestra bóveda es el corazón de la familia, y su corrupción no solo nos pone en peligro a nosotros, sino que amenaza el progreso y el aperturismo de la ciudad.
Carlotta: Por mucho que me duela sospechar de los miembros de la familia, no se puede descartar a nadie.
Carlotta: Contigo, sin embargo, es diferente. Como forastero, y habiéndonos ayudado a pillar a otros traidores anteriormente... Siento que puedo confiar en ti.
Errante:
Carlotta: Las palabras de mi tío eran claras. Solo pueden jugar quienes se sientan a la mesa. Para relacionarse con mi familia, se debe tener una posición y un objetivo.
Carlotta: Así que te propongo una nueva identidad para nuestra próxima investigación: Ojo de gato, miembro provisional del grupo, recomendado por mí.
Errante:
Carlotta: Si quieres unirte a nosotros, puedes realizar la evaluación final y jurar lealtad a los Montelli.
Carlotta: Oh, no te preocupes, con esto no estamos haciendo daño a nadie. Solo jugamos un poco con las reglas.
Errante:
Carlotta: En asuntos familiares, nos gusta usar nombres en clave, cada uno vinculado con un símbolo único. El mío, por ejemplo, es Ópalo.
Carlotta: Ópalo recomienda a Ojo de gato. Suena bien, ¿no crees?
Carlotta: Además, ¿te has fijado bien en tus ojos? Tienen un brillo muy parecido al de la gema de ojo de gato.
Carlotta: ¡En fin! Ojo de gato, ¿me ayudarás a atrapar al traidor de nuestra familia y, así, evitar esta amenaza inminente?
Errante:
Errante: Entiendo que el protocolo es importante para los Montelli, pero entre amigos, ¿no podemos ser un poco más... informales?
Carlotta: ¿Por qué lo dices?
Errante:
Carlotta: ¡Ah! Así que te apetece saber más de mí, más allá de mi papel. ¿Es eso?
Carlotta: Mmm, tal vez en alguna ocasión me lo plantee.
Carlotta: Mis agentes me acaban de enviar la dirección del domicilio de Benett. Aunque ya hallamos su cuerpo, todo lo demás aún está allí.
Errante:
Ve a la residencia de Benett en el distrito de Montelli.
Carlotta: Parece que alguien se nos ha adelantado. Esos dos... Son Salvia y Bellota, agentes de mi tío.
Errante:
Carlotta: Sí, entre nosotros nos identificamos mediante nombres en clave.
Carlotta: Según vayamos encontrándonos con miembros de la familia, te iré contando más sobre los nombres en clave, junto con cualquier otro detalle que te pueda venir bien.
Carlotta: Parece que también buscan algo.
Carlotta: Es normal que mi tío quiera recuperar los objetos perdidos... pero mi presencia podría parecer sospechosa.
Errante:
Carlotta: ¿Buscando información? Si no me falla la memoria, se trata de miembros de alto rango que sirvieron a las órdenes de mi tío durante años. Clientes habituales del Margherita.
Carlotta: Habla de negocios con los comerciantes y de vino con los bebedores... Cuando crean que tenéis los mismos intereses, sus palabras fluirán como un río. En cuanto al resto...
Errante:
Habla con Salvia y Bellota.
Errante:
Bellota: Oye, te está llamando.
Salvia: Nos llama a los dos. Pero no tengo ni idea de quién es esta persona.
Bellota: Yo tampoco. Espera, volvamos a escuchar.
Errante:
Salvia: Sabes nuestros nombres, debes ser de la familia. ¿Quién eres?
Errante:
Salvia: ¿Ojo de gato? No me suena en absoluto... Debe ser uno de los nuevos reclutas llegados después del Carnevale.
Salvia: Jeje, aquí todos somos Montelli. Recuerda, cuando alguien te pregunte, utiliza solo tu nombre en clave.
Errante:
Bellota: Un novatillo, ¿eh? ¿Aprendiendo las reglas, eh? Los contactos y todo eso. Normal que no me suenes.
Bellota: Bueno, ¿qué necesitas? Estamos a punto de ir a tomarnos algo en el Margherita. Todavía nos queda mucho que hacer hoy.
Errante:
Errante: Me han contado cosas de vosotros. Si estáis aquí, seguro que se trata de una misión importante, ¿no?
Errante: Desde que he llegado, aún no me he enfrentado a un verdadero desafío. ¿Os podría ayudar? Seguro que aprendo alguna cosilla.
Salvia: Seguro, ¡ja, ja! Justo acabamos de terminar, así que no tenemos nada para ti.
Salvia: Pero te voy a contar un cotilleo. Hace poco, alguien ha intentado robar en la bóveda.
Errante: ¡Oh, el Margherita! Es la bomba, ¿eh? Y vaya pizzas... A todos nos encantan.
Bellota: ¡Ah, sí! Es una opción estupenda cuando estás por ahí. El lugar perfecto para recuperar fuerzas.
Errante: ¿Sabes? La última vez que estuve allí oí hablar de un ladrón que había robado en la bóveda. ¿Es eso cierto?
Bellota: El conejo ha salido de la madriguera. ¿Ves esa casa de ahí? Pues allí vivía el ladrón. Hemos venido a buscar pistas.
Errante:
Salvia: No, qué va. Y mira que hemos buscado por todas partes, pero no encontramos nada.
Bellota: Siendo sincero, dudo de que alguna vez demos con ellos. Lo más probable es que el ladrón ya los haya vendido. Además, nos falta gente. Es como buscar una aguja en un pajar.
Errante:
Bellota: Bueno, nuestro jefe es el hijo del Padrino. Él tiene sus métodos y hay cosas de las que no nos enteramos.
Bellota: Nuestro trabajo es seguir órdenes, no preguntar. Tan fácil como hacer lo que te dicen y hacerlo bien.
Salvia: Eso es. Si ves algo raro, no lo pierdas de vista. Allí podría estar tu oportunidad. Con el tiempo, seguro que lo haces bien.
Errante:
Vas al encuentro de Carlotta tras tus pesquisas y compartes con ella la información que has reunido.
Carlotta: Entonces no hallaron nada... ¿y dan por hecho que mi tío no está preocupado?
Carlotta: No tiene el más mínimo sentido. Todo lo que ha ocurrido recientemente tiene relación con la bóveda. Si mi tío quisiera asegurar su posición, se apresuraría a recuperar los objetos y poner así fin a este asunto.
Errante:
Carlotta: Qué curioso. La última vez que se vio a Benett fue en las inmediaciones de la Piazza Libertad, donde te encontraste con mi tío.
Carlotta: Anoche estuve rondando la zona antes de tropezarme con vuestra reunión privada.
Errante:
Carlotta: Pero cuando hablamos del tema, no parecía estar al tanto de los detalles.
Carlotta: En cuanto al registro de la residencia de Benett, no apareció nada destacable, tal y como te contaron los dos agentes.
Carlotta: No fui capaz de encontrar ningún indicio, ni siquiera el más leve rastro de algo que se hubiera escondido o trasladado... Todos los detalles de su vivienda se ajustan al perfil del típico empleado de la bóveda.
Carlotta: También he investigado su perfil tras nuestra colaboración anterior. Era ambicioso, pero no codicioso. De hecho, lo vi rechazar sobornos ofrecidos por uno de nuestros socios durante la operación.
Carlotta: Los Montelli siempre somos generosos en cuanto a retribución y oportunidades, y acogiendo a cualquier Montelli que aspire a dejar su huella en Raguna. Un simple soborno nunca lo volvería contra la familia.
Errante:
Carlotta: Por ahora, necesitamos más pruebas. Quizás nos venga bien abordar el asunto desde un ángulo diferente...
Carlotta: Shh, no te muevas... ¿Ves a ese hombre de allí, el que parece una paloma gris?
Sin moverte, sigues la línea de visión de Carlotta. No muy lejos, un hombre, parcialmente oculto, mira frecuentemente en tu dirección. Parece observaros a ti y a Carlotta.
Al sentirse observado, rompe a correr.
Carlotta: Vayamos tras él, rápido.
Sigue al anciano.
Carlotta: No hay escapatoria. Ha llegado el momento de hablar.
¿?: Ay... Estos viejos y frágiles huesos míos.
¿?: Espero no haberos ofendido. ¿O simplemente perseguís todo lo que se mueve? Nunca pensé que los Montelli se volverían tan beligerantes.
Errante:
Carlotta: No tuvo más remedio que huir, escapar de su pasado y cortar cualquier vínculo con los Montelli.
Carlotta: Nadie conoce mejor las costumbres de la familia que sus miembros, aunque... ya no sea uno de los nuestros.
Carlotta: ¿Tengo razón, viejo Duncan?
Duncan: Ja, ¡ja, ja! Debo admitir que tienes una memoria realmente buena.
Duncan: Me impresiona que alguien de tu rango recuerde a un tipo como yo.
Carlotta: Nunca olvidaré aquella noche tormentosa, ni a ninguno de los miembros que quedaron atrapados en ella.
Duncan: Tristemente, no deseo ser recordado. Para mí, los Montelli solo son algo del pasado.
Duncan: Tuvo sus momentos de alegría, pero no compensan mi pérdida... ahora solo me siento agotado.
Errante:
Errante: ¿Por qué volver si forma parte de tu pasado? Excepto si hay algo que no puedes ignorar.
Carlotta: Estabas parado frente a la puerta de Benett, y tu ropa está completamente empapada por la lluvia... No estabas de paso, te habías detenido a mirar. ¿Qué buscabas? ¿O quizás debería preguntar qué esperabas encontrar?
Duncan: No sé.
Duncan: ¿Quizás lamentaba la pérdida de mi último amigo de la familia? ¿O quizás le culpo por ser tan imprudente y ambicioso?
Duncan: ¿O quería averiguar cómo ese idiota se metió en ese lío, encontrar los objetos perdidos y saldar sus deudas para que pudiera descansar en paz?
Duncan: Intenté persuadirle para que se viniera conmigo, pero no lo logré. En el juego de Raguna, la familia Montelli solo te da dos opciones.
Duncan: O juegas para ganar, o te vas sin nada.
Duncan: Cada Montelli tiene una oportunidad para hacer realidad sus deseos, pero ¿a qué precio? Se juegan todo lo que quieren: familia, amor, fe, principios e incluso sus propias vidas.
Duncan: Ahora... su ambición y codicia le ha costado absolutamente todo.
Errante:
Carlotta: Para la mayoría, aceptarlo es más fácil que cambiar, ya que el cambio exige la valentía de afrontar la incertidumbre. Todo gran esfuerzo conlleva ciertos peligros.
Carlotta: Así que sí, si los Montelli quieren alentar al cambio y superar las barreras actuales, no será un camino fácil.
Carlotta: El papel de la familia es soportar lo que un individuo no puede y lograr lo que de otra manera sería inalcanzable.
Carlotta: Pero dentro de la familia, cada Montelli tiene la libertad de elección. Tu marcha es quizás la prueba más contundente de ello, ¿no te parece?
Carlotta: Si quieres, aún podemos hacer algo por Benett. Su Terminal, los supuestos objetos robados... todo menos su cuerpo sigue desaparecido.
Carlotta: Dada vuestra familiaridad, podrías ayudarnos a localizar estos elementos...
Errante:
Duncan: ... En ese caso, quizás te apetezca hablar con Scarlet Velvet.
Errante:
Duncan: La líder de una red de gente común que busca la libertad para la Ciudad de Raguna. Tenía estrechos vínculos con Benett. Si realmente estaba robando, apostaría a que eran sus cómplices.
Duncan: Sin embargo, a causa de su reciente enfrentamiento con la familia, no te puedo garantizar que los encuentres, y mucho menos que puedas hablar con ellos.
Carlotta: Eso no importa. Tampoco nos queda mucha más opción.
Carlotta: Ahora... vamos, Errante. Nos dirigiremos a la fuente de información más fiable de Raguna.
Dirígete a la fuente de información más fiable.
Carlotta: Este es el lugar.
Errante:
Carlotta: En el mercado de Raguna dicen que la fortuna rara vez favorece a los que carecen del gusto por las bebidas finas.
Carlotta: Entre los comerciantes, existe un «código» secreto en el modo de mezclar las bebidas.
Carlotta: Por ejemplo, una base de almendra amarga y menta suele señalar peligro y muerte. Pero hay quien ha ideado sus propios códigos, más privados.
Errante:
Carlotta: Sí. Esta zona es básicamente neutral. Sin afiliaciones ni restricciones.
Carlotta: Con los actuales problemas entre Scarlet Velvet y los Montelli, encontrarla no será tarea fácil. Pero se dice que sus ojos y oídos están aquí mismo.
Carlotta: Todo lo que podemos hacer es pedir la bebida adecuada, observar a la multitud y dejar que sus reacciones nos lleven hasta Scarlet Velvet.
Camarero: Saludos, ¿algo para beber?
Carlotta: Un Aperol Scarlet, por favor.
Camarero: Aperol Scarlet... Oh, es una petición que no se oye todos los días. Es posible que a quien busca también le espere a usted. Ojalá encuentren lo que han venido a buscar.
Hombre alegre: Los deseos salvajes me devoran como el oleaje. ¡Oh, tu tierno amor me enloquece! Lo dejaría todo para perderme eternamente entre tus brazos...
Errante:
Hombre alegre: Esta bebida ámbar… ¿será un veneno mortal o un tónico curativo?
Errante:
Hombre alegre: ¡Déjame en paz! ¡No me molestes!
Hombre alegre: El vacío... el vacío sin fin me consume. No quiero formar parte de nada... ¿Quién eres tú y quién soy yo?
Hombre alegre: Montelli, Fisalia, la Orden, los comunes… sin etiquetas, ¿qué nos distingue? ¡Pero la realidad es cruel y no tenemos dónde ocultarnos!
Errante:
Por un momento, sientes que un par de ojos te vigila a tu espalda... Pero, al girarte, esa sensación desaparece de repente.
Carlotta: Vamos. Está claro que no es él a quien estamos buscando.
Mujer habladora: Oh, estás ahí. Me fijé en ti desde que entraste.
Errante:
Mujer habladora: No me malinterpretes. Llevo aquí el tiempo suficiente para reconocer esa bebida, pero no significa que te pueda garantizar nada.
Mujer habladora: Mmh, esa confianza y estilo... Perteneces a la familia Montelli, ¿verdad?
Mujer habladora: No soy a quien buscas, pero espera un poco. Aún no sabes lo que guardo para ti.
Mujer habladora: ¿Me dejas demostrar lo útil que puedo ser para la familia? Vamos, ponme a prueba.
Errante:
Mujer habladora: Mmh... si te refieres a Benett Montelli, está justo en el epicentro del último escándalo. Se dice por ahí que rompió el juramento familiar.
Mujer habladora: Pero uno de sus mejores momentos fue recuperar un envío perdido junto a la muchachita de la familia. ¿No crees que la vida está llena de paradojas?
Mujer habladora: Ella no es una Montelli, pero posee ese mismo espíritu revolucionario. Ahora lidera un equipo de Resonadores, y se encargan de la búsqueda de Disonancias Tácitas.
Mujer habladora: Es una auténtica lástima que hace poco haya decidido cortar lazos con los Montelli. Y yo pensando que eran almas gemelas.
Mujer habladora: ¿Oh, ella? Se trata de la segunda hija de los Montelli, pero normalmente usa otro nombre en clave cuando está de servicio: Ópalo.
Mujer habladora: Aunque sería mejor que le preguntases tú mismo. En nuestro entorno laboral, hablar de alguien que puede escucharte es de mala educación.
Mujer habladora: Se oyen rumores de que los Montelli y la Orden podrían tener algo en común, más de lo que parece a simple vista... Pero no estoy del todo segura.
Mujer habladora: Cuando se avecinan cambios, parecen sentirse en el ambiente. Al principio es difícil darse cuenta, pero cuando se ven claramente, ya es demasiado tarde.
Por un momento, sientes que un par de ojos te vigila a tu espalda, pero al girarte, esa sensación desaparece de repente.
Carlotta: Impresionante. Has demostrado ser bastante capaz.
Carlotta: Dentro de tres días, a esta misma hora, vuelve aquí, pide un «Mambo de orejas doradas» y busca a alguien que lleve una turmalina verde.
Hombre obsesionado: Kirsch, whisky... ¿y tomates cherry? ¿Significa venganza?
Hombre obsesionado: Mmh... naranja sanguina, ginebra... resulta una bebida bastante curiosa. ¿Me dirías qué significa?
Errante:
Hombre obsesionado: ¡Oh, un enigma envuelto en un acertijo! Tu silencio dice mucho... no quieres compartirlo, ¿eh? Ah, vale, lo siento... Es solo que me fascinan los símbolos y los códigos.
Hombre obsesionado: ¡Espera, espera! Igual no estoy preparado para esto. Bueno, déjalo. ¡Prefiero no saberlo!
Hombre obsesionado: ¡Por el amor de Imperator! ¡Tan solo soy un hombre sencillo obsesionado con los códigos secretos de las bebidas! No arriesgaré mi cuello por esto...
Errante:
Hombre obsesionado: Bueno... He estado analizando cómo las bebidas podrían codificar valores numéricos, bien a través del grado alcohólico o el tiempo en barrica, por ejemplo. Pero últimamente me ha surgido la pregunta de si la bebida en sí misma es la esencia del todo.
Carlotta: La clave de cualquier idioma radica en las reglas y acuerdos compartidos entre ambas partes.
Carlotta: Con eso en mente, a la misma bebida, o incluso a un objeto, se le pueden dar innumerables significados... de forma muy similar a cómo mi gente y yo a veces improvisamos códigos con lo que tenemos a mano.
Por un momento, sientes que un par de ojos te vigila a tu espalda, pero al girarte, esa sensación desaparece de repente.
Carlotta: Parece que llevas tiempo estudiando «códigos». ¿Te importa si te pregunto algo?
Carlotta: ¿Sabes a qué hora entró a trabajar hoy el camarero?
Errante:
Hombre obsesionado: Espera que pienso... Hoy llegué bastante temprano y él llegó casi a la vez. ¿Podría ser sobre las ocho de la mañana?
Carlotta: Gracias. Es todo lo que quería saber.
Camarero: ¿Quieres algo más? ¿Algún problema con las bebidas?
Errante:
Carlotta: Como se podría esperar de un informante de Scarlet Velvet, eres inteligente. En un local como este, un camarero es la tapadera perfecta, el menos visible pero con las mejores vistas.
Carlotta: Preparas todas las bebidas y pasas todos los «códigos». Puede que no los entiendas todos, pero no se te escapa nada importante.
Carlotta: Entonces, este Aperol Scarlet... está preparado para ti. ¿Me equivoco?
Camarero: Bueno, bueno... por fin me encontraste. Espero que no sea un mal trago.
Camarero: Se ha establecido contacto y, siguiendo las reglas, la conversación debería continuar. Pero Scarlet Velvet ha decidido que no quiere más tratos con los Montelli.
Camarero: La relación está completamente rota y cualquier vínculo que hubiera entre ambas partes es historia. Si te hubieras encontrado con ella, señorita Carlotta, ¿las cosas no podrían haberse puesto feas?
Errante:
Carlotta: Se rumorea que la decisión de Scarlet Velvet de terminar nuestra colaboración tiene algo que ver con un guardián de la bóveda llamado Benett.
Camarero: ¿Y tú te crees esa tontería?
Carlotta: Entonces ¿cuál es la verdad? Benett fue encontrado recientemente muerto... Los muertos guardan silencio, pero ya veo que tú no. Por tanto, hablemos.
Camarero: Espera, ¿cómo? ¿Que Benett está muerto?
Errante:
Camarero: Parece que la situación se ha complicado.
Camarero: No estoy seguro de que confiar en los Montelli sea la decisión más inteligente, pero todo sea por Benett... Si realmente eres tan noble como él creía...
Camarero: Ve a Borgo Cantabrisa al caer la noche. Informaré a Scarlet Velvet.
Ve al Borgo Cantabrisa.
Acólito frío: Las Terminales son artefactos divinos del Centinela, traídos a Rinascita por el primer Primus.
Acólito frío: Lo que poseías no eran más que réplicas hechas por particulares, que existían únicamente por la gracia del Primus. ¡Cómo os atrevéis a desafiar nuestra limpieza con tal blasfemia!
Scarlet Velvet: ... En ningún momento hemos dejado de solicitar permiso a la Orden para llevar las Terminales, pero todas nuestras solicitudes son denegadas sistemáticamente. ¡Ni siquiera nos decís por qué!
Scarlet Velvet: Habéis controlado el suministro de Terminales y la familia dejó de comerciar con nosotros... Estos son todos lo que nos quedan. ¿Por qué deberíamos entregarlos?
Acólito frío: Puedo notar tu ferviente deseo por poseer los artefactos y las bendiciones del Centinela... Pero que seáis o no sois dignos de poseer Terminales es algo que decide la Orden.
Acólito frío: Si os desprendéis voluntariamente de vuestra riqueza en pro de la causa divina de la Orden, la puerta al perdón podría estar abierta para vosotros.
Acólito frío: Pero si persistís en vuestro desafío... no nos dejáis más remedio que escoltaros hasta la Penitenciaría para ser juzgados.
Errante:
Carlotta: La Orden y los plebeyos... debe ser la mismísima Scarlet Velvet la que está en mitad del ajo.
Carlotta: La arrogancia de la Orden es conocida por todos, pero esto es demasiado descarado... ¿Será porque estamos a las afueras de la ciudad?
Carlotta: Ayudémosles para empezar, y luego ya tendremos la conversación pertinente.
Ayuda a Scarlet Velvet a resolver sus problemas.
Acólito frío: Ah, la segunda hija de los Montelli y el Laureado de este año. Sugiero que os andéis con cuidado y evitéis problemas con la Orden.
Acólito frío: ¿Os lo tengo que recordar otra vez? Operar con Terminales reservadas constituye una violación disciplinaria.
Errante:
Scarlet Velvet: Pero pagamos un buen dinero por ellos. Si os los lleváis, nos debéis un reembolso.
Acólito frío: Sin embargo, hasta los mismos comerciantes que trataron con vosotros apreciaron el error de sus métodos y denunciaron vuestras operaciones. Han jurado arrepentirse de su producción ilícita y cesar todo comercio con vosotros.
Errante:
Acólito frío: Qué lástima, señorita Carlotta. Tanta lealtad hacia tu familia, solo para que esta te deje a dos velas. Nadie se ha molestado en informarte, ¿no?
Carlotta: Mis vínculos con la familia no son tan frágiles como para que unas pocas palabras puedan hacerme dudar.
Carlotta: El simple hecho de que estemos teniendo esta conversación significa que no puedes ignorar mi estatus, ¿cierto?
Carlotta: El Centinela y el Primus han declarado que el libre comercio es un derecho innegable. Scarlet Velvet puede comerciar como quiera, independientemente de sus asociaciones anteriores.
Carlotta: Predicas la doctrina, pero no con el ejemplo. Si yo fuera tú, ya estaría de camino a la penitenciaría. Una transgresión voluntaria como esta... es la peor blasfemia imaginable.
Acólito frío: ¡Recuerda mis palabras! El día en que los Montelli se pongan de rodillas ante la Orden y los Fisalia, rogarás por la misericordia del Centinela.
Acólito frío: Cuando llegue ese día, todo estará sometido a la Orden. Y ese momento está cerca.
El acólito se va con su séquito. Scarlet Velvet señala a los demás para que se vayan y evalúen los daños.
Scarlet Velvet: Ernesto, el camarero, me ha dicho que querías verme.
Scarlet Velvet: Es cierto que acabas de defendernos, pero ya lo has oído: tu familia nos ha dejado en un buen lío. Sinceramente, no veo el sentido de seguir con esta conversación.
Scarlet Velvet: Pero como Ernesto dijo que era sobre Benett, te daré un minuto, en su memoria. Así que habla rápido.
Errante:
Scarlet Velvet: Tu bando rompió con el trato. El resto no importa. Nos informaron prácticamente sin antelación de que debíamos suspender toda actividad comercial.
Scarlet Velvet: Y no se trata solo de las Terminales. Se acabaron los «juegos de joyas», los «perfumes» y demás tonterías. Ya has visto lo que ha pasado hoy.
Scarlet Velvet: Por no mencionar que hace casi dos semanas que no he visto a ningún Montelli.
Scarlet Velvet: ¿Dónde estabais cuando luchábamos contra la Orden y los Fisalia?
Errante:
Carlotta: Estábamos liados con un traidor en la bóveda, por lo que teníamos las manos atadas.
Errante:
Carlotta: A veces, un enfoque directo funciona mejor. Si te soy sincera, nunca había oído nada parecido a lo que afirmaba ese acólito. Entregar el control y cesar el comercio... no entra en el vocabulario de los Montelli.
Carlotta: Los Montelli siempre dicen: primero la familia, segundo la innovación.
Scarlet Velvet: Con tu abuelo, quizá, pero no vivirá para siempre. Cuando Capollo tome el control... no tendrás ni voz ni voto.
Scarlet Velvet: La pregunta en sí es si podremos volver a poner en marcha nuestro negocio. ¿Podemos seguir confiando en tu familia? Lo que necesito ahora mismo es la promesa sólida de alguien responsable. ¿Estás en posición de hacerla?
Scarlet Velvet: Una cosa sí tengo clara. No quiero que la familia que rompió el monopolio para comerciar con los comunes acabe defendiéndolo.
Carlotta: Hablaré con mi tío y mi abuelo para ver qué pasó con nuestra asociación.
Scarlet Velvet: ¿Sabes qué? Se supone que esto es un asunto familiar. Lo que quiero decirte es que disculpes mis anteriores palabras.
Scarlet Velvet: Así que... Ernesto me dijo que Benett ha muerto. ¿Qué sucedió? Parecía estar bien la última vez que nos vimos.
Errante:
Errante:
Errante:
Scarlet Velvet: ¡Buen criterio! Los rumores son un sinsentido… ¿Vender bienes robados? Por favor... Benett solía encargarse de nuestros envíos a la bóveda, pero todo estaba en regla.
Scarlet Velvet: Nada turbio, ¿vale? Él sabía lo que se hacía. Ni se aprovechó de nosotros, ni cedió nunca con los precios.
Scarlet Velvet: Para él, lo primero eran los negocios y lo segundo la amistad. Cuando llegaba tarde, a veces se quedaba en esa colina... de hecho montamos hasta un refugio, después de las primeras veces. Eso es todo.
Scarlet Velvet: Ahora que lo pienso, la última vez que lo vimos se quedó allí un rato. Recuerdo que nos pidió que le guardáramos algo. ¿Qué fue lo que dijo? «Espero que no necesitemos usarlo».
Errante:
Carlotta: Parece que Benett intuía los problemas que se avecinaban.
Carlotta: ¿Podrías indicarnos cómo llegar al refugio? Te lo agradeceríamos mucho.
Scarlet Velvet: Hay un acceso a lo largo de la costa. Sigue recto por el camino y lo verás. ¿Pero qué vas a hacer?
Errante:
Ve a la entrada a lo largo de la costa.
Carlotta: Aquí.
Derrota a las Disonancias Tácitas.
Carlotta: Vigila.
Continúa hacia adelante en la cueva.
Derrota a las Disonancias Tácitas.
Ve al refugio donde solía quedarse Benett.
Carlotta: Mmh... mira qué desorden. Alguien ya ha estado aquí. O quizás lo hizo el propio Benett, como tapadera.
Carlotta: Busquemos con nuestros sensores por separado. Luego nos reunimos y analizamos las pistas encontradas.
Usa el Sensor para buscar pistas.
Habla sobre las pistas con Carlotta.
Compartes las pistas y objetos que encontraste con Carlotta.
Carlotta: ... Aquí hay algo inusual.
Errante: Estos artículos no son precisamente raros, pero tampoco ordinarios. Es como si estuvieran fuera de lugar. Parece que Benett los dejó así a propósito.
Carlotta: Desde luego. Pero lo que me parece raro es... ¿no te suenan familiares estos objetos?
Carlotta: ¿Recuerdas esas tres líneas de la antología? ¿Las que me envió Benett en la foto?
Errante:
Carlotta: «Tus ojos guían mi curso en la tempestad»: la mujer del cuadro parece estar bajo una lluvia sombría, pero sus ojos permanecen iluminados.
Errante:
Carlotta: Es como el código secreto de las bebidas: lo que importa no son los objetos en sí, sino las reglas con que se interpretan.
Carlotta: Veamos el libro. Parece un álbum de invierno, así que probablemente esté relacionado con la segunda línea, cuarenta inviernos...
Errante:
Pasas el libro a la página cuarenta y allí, escritos en grandes números, están el 1, 9 y 0.
Carlotta: Lo último es un dispositivo rotor, el planeta...
Errante:
Carlotta y tú giráis el dispositivo dos veces y media hacia la derecha. Con un clic, surge una hoja de papel que muestra los números 4, 6 y 8.
Carlotta: ¿MLCL190468? Ese patrón parece un código de almacenamiento de la bóveda.
Carlotta: Lo es, sin duda. Benett era guardián de la bóveda. ¿Pero qué nos querrá transmitir tan discretamente?
Carlotta: Cuatro letras... el nivel de autorización más alto de la bóveda. Podría ser...
Carlotta: Espera.
Duncan: ¿Carlotta? ¿Recuerdas... que me pediste que buscara la Terminal de Benett? La he encontrado.
Errante:
Duncan: Eso es cosa mía.
Duncan: Pero... después de todo lo pasado, no está en muy buenas condiciones. Si logras usarla, probablemente haya que recuperar los datos y registros que contiene.
Carlotta: Entendido. Haré que alguien la recoja para proceder a su restauración.
Duncan: Espera, ¿ya? ¿Ni siquiera... vas a echarle un vistazo?
Errante:
Duncan: No, no pasa nada. Es solo que igual cuesta mucho repararla.
Carlotta: Por ahora es todo lo que tenemos. Te informaremos si averiguamos alguna cosa.
Errante:
Carlotta: Primero regresemos al distrito de Montelli. Arreglarán la Terminal allí. En cuanto al código, lo resolveremos al llegar...
Carlotta: Errante, puede que no lo sepas, pero Benett nunca tuvo la máxima autorización de la bóveda.
Errante: ¿No es eso una buena señal? Significa que Benett podría no ser culpable después de todo, tal y como sospechabas.
Carlotta: Pero me hace replantearme otra sospecha. Una que me resisto a aceptar, pero que me veo... obligada a considerar.
Carlotta: Solo mi abuelo, mi tío y yo tenemos esa máxima autorización.
Carlotta: Piazza Libertad, nuestra proximidad, la autorización de seguridad de la bóveda, un traidor entre los altos mandos... la indiferencia hacia los bienes robados y la autoridad para poner fin a los acuerdos con Scarlet Velvet...
Carlotta: Todas las evidencias señalan en una dirección, aunque nunca lo había meditado. De hecho, cuanto más pienso en ello... más sentido parece tener. Mi tío...
Carlotta: Pero que sea él, el heredero de nuestra familia, quien nos traicione... ¿no es completamente absurdo?
Carlotta: Ahora solo nos queda ver qué destapa el código. Quizás aclare nuestras dudas...o las confirme.
Errante:
Errante: Pase lo que pase, yo estaré contigo, así que veamos adónde conduce esto.
Regresa al distrito de Montelli.
Carlotta: Mi gente me acaba de informar de los primeros avances en la reparación de la Terminal.
Carlotta: Vamos. Nuestro punto de encuentro está justo ahí delante.
Dirígete al lugar de encuentro.
Agente de Carlotta: Señorita Carlotta, hemos recibido una Terminal dirigida a usted, con la firma «DC».
Errante:
Agente de Carlotta: La restauración inicial está prácticamente completada, pero algunos datos están sobrescritos o aislados a causa de su gran deterioro... Solo hemos podido recuperar algunas secciones.
Agente de Carlotta: Nuestra evaluación apunta a que una restauración completa podría no merecer la pena. Pero si usted insiste, el señor Pierre en el cuartel general es todo un experto en la materia.
Carlotta: Perfecto, pues contacta con él. Pero primero muéstranos las secciones restauradas, por favor.
Agente de Carlotta: Por supuesto, un momento.
La agente de Carlotta extrae la Terminal dañada y proyecta los datos restaurados antes de irse.
Mientras Carlotta y tu revisáis los datos proyectados, apreciáis un patrón de movimientos entre la casa de Margherita, la casa de Benett y la bóveda con solo dos desviaciones: Piazza Libertad y un muelle.
Errante:
Carlotta: Claro, yo estaba ahí investigando esa noche. Parece que la información era correcta, Bennett fue allí.
Carlotta: Y la otra ubicación... Creo que es el muelle privado de mi tío, utilizado principalmente para almacenamiento, pero no para envíos.
Errante:
Carlotta: Mmh... con solo revisar los registros difícilmente se pueden ver las conexiones entre estas ubicaciones.
Carlotta: Si el tiempo lo permite, deberíamos llevarle la Terminal al Sr. Pierre. Es un viejo amigo de abuelo y cuenta con un gran conocimiento en este campo.
Carlotta: Solo la ubicación no nos proporciona muchos detalles. Es posible que aún haya algo de información útil en la Terminal.
Carlotta: Vamos a probar el código. Podría ayudarnos a reducir el abanico de posibilidades y tener mejores pistas.
Carlotta: Sígueme. Por eso sugerí que viniéramos aquí antes. Nuestra bóveda contiene de todo: propiedades familiares, artículos valiosos para el comercio, posesiones muy preciadas de nuestros clientes...
Carlotta: ... El inventario completo y sus registros de acceso solo se pueden encontrar aquí, y están disponibles bajo la autorización adecuada.
Carlotta: Por favor, sígueme.
Sigue a Carlotta.
Accede a los registros para obtener el código.
Lo que parecía un adorno sin importancia que se mezclaba con el barrio resulta desempeñar un papel crucial. Después de navegar por múltiples códigos y autenticaciones biométricas, una pantalla holográfica finalmente aparece ante ti.
Carlotta: Alguien extrajo el módulo de datos central... Ahora, está vacío.
Carlotta: Esto debe ser lo que Benett quería contarnos antes de morir. Alguien con acceso a la bóveda ha roto su juramento y ha filtrado el módulo de datos. Actualmente, solo mi tío, mi abuelo y yo tenemos autorización para recuperarlo.
Errante:
Carlotta: En Rinascita, la Orden mantiene el control sobre las Terminales, a diferencia de otros países donde se comercializan libremente. Mi abuelo aprendió a modificarlas durante sus primeras andanzas en la Nueva Federación.
Carlotta: Nuestra Terminal tipo luminaria es un modelo modificado. Puede parecer únicamente decorativa, pero alberga los módulos tecnológicos que hemos desarrollado. Como antes comentó Scarlet Velvet, hemos suministrado estas Terminales a los resonadores a precios justos como parte de nuestro negocio encubierto.
Carlotta: Al hacerlo, hemos roto el monopolio de la Orden. Hemos dado a más personas los medios para protegerse en sus proyectos, ofreciéndoles opciones que antes no tenían.
Carlotta: La Orden sabe de estos negocios encubiertos, pero hace la vista gorda mientras no desafiemos abiertamente su autoridad. Los altos impuestos que pagamos mantienen esta... delicada interpretación.
Carlotta: Como consecuencia, ningún miembro de la familia divulgaría jamás nuestros secretos de la Terminal, y mucho menos permitiría que los módulos cayeran en las manos equivocadas. ¿Qué planeas exactamente, tío?
Carlotta: No, debemos encontrar el módulo central...
Capollo: Carlotta, ¿dónde estás?
Carlotta: ...
Carlotta: Tío, ¿puedo preguntarte algo primero? Antes del Carnevale, un sacerdote me enseñó tu colgante. ¿Cómo pudo conseguirlo? ¿Y cómo te capturó a ti?
Capollo: ¿Qué importancia tiene? Lo único que tú debes saber es que ya está solucionado y que yo estoy a salvo.
Carlotta: ¿Te intimidaron? ¿Te obligaron a hacer algo en contra de tu voluntad?
Capollo: Escucha mis palabras con atención. Sea lo que sea lo que hayas descubierto, olvídalo y todo volverá a ser como antes. Sin rencores, ni consecuencias: solo la familia.
Capollo: En fin. Hemos tenido algunos problemas con un envío a Septimont. Como legítimo heredero, te doy una nueva orden. Hazte cargo y haré como si nada de esto hubiera sucedido.
Carlotta: No, me niego.
Capollo: ¿Perdona?
Carlotta: Dije que no. No puedo hacer como si no hubiera pasado nada. No puedo permitir que un miembro de mi familia muera injustamente ni que nuestros módulos caigan en manos equivocadas.
Capollo: No te preocupes por el módulo. Sí, la ambición de nuestra familia nos ha llevado lejos, y nos ha costado sangre y lágrimas. ¿Qué daño hay en elegir el camino más fácil o el más seguro?
Carlotta: No me puedo creer lo que acabas de decir. ¿Entonces, te estás negando a decir la verdad y revelar la ubicación del módulo?
Capollo: ¿Por qué insistes en echarlo todo a perder? ¿Alguna vez has pensado en lo que diría Padrino? ¿Qué pensarán los demás de nosotros? Te he dado una salida, todo lo que tienes que hacer es aceptarla.
Carlotta: Entonces está todo dicho.
Carlotta: Parece que ninguno de los dos puede convencer al otro, pero recuerda mis palabras... Te detendré, señor Capollo.
Carlotta: Siento que hayas tenido que escuchar eso. Si yo estuviera en tu lugar, quizá reconsideraría lo de unirme a esta familia.
Errante:
Carlotta: ¿Tú crees? Solo desearía poder ser más... No importa, te prometí que dejaría de fingir contigo.
Carlotta: Quizás necesite algo más de tiempo para afrontar las consecuencias. La verdad es que no me arrepiento de haber descubierto la verdad, destapado al traidor y evitado la crisis... pero me entristece que fuera Capollo quien estaba detrás de todo.
Carlotta: Nuestro destino era ser los guardianes de los ideales de nuestra familia y seguir su camino. Y sin embargo, ahora…
Carlotta: Bueno, dejarse llevar por el sentimentalismo no vale de nada. Nuestra prioridad ahora es recuperar el módulo de datos. Cada momento que está fuera de nuestro poder pone a nuestra familia en mayor riesgo.
Carlotta: Pero el módulo principal es algo difícil de almacenar y de transportar. Han debido de esconderlo... El muelle que visitó Benett, el que se usaba para almacenamiento... ¿A lo mejor está allí?
Carlotta: Necesitamos ajustar nuestro enfoque. Seguramente mi conversación con Capollo lo haya puesto en alerta. Lo más probable es que mueva el módulo antes de lo esperado. Debo inspeccionar el muelle para encontrar alguna pista.
Errante:
Carlotta: Seguramente, pero el tiempo no está de nuestra parte. Si Capollo actúa, podría perder mi oportunidad de asegurar el módulo. Nuestra única ventaja ahora es que trabajemos juntos.
Carlotta: Necesito que le lleves esta Terminal a Pierre en el banco para obtener más información. En caso de que el muelle sea un callejón sin salida, necesitaremos más pistas.
Errante:
Carlotta: Sé que proteger el módulo por sí solo no será suficiente. Debo descubrir los verdaderos motivos de Capollo y valorar cómo este evento podría afectar a nuestra familia... Trazaré un buen plan, lo prometo.
Según el plan, tú y Carlotta se separan. Ella se dirige sola al muelle que mencionó.
Dirígete al muelle privado de Capollo.
Carlotta: Lo llaman el muelle, pero nunca llegan barcos. Es un lugar apartado que está completamente bajo el control de mi tío. Seguro que oculta aquí lo que tomó de la bóveda.
Carlotta: Pero la falta de seguridad es algo llamativo. Para guardar aquí un tesoro secreto de tal valor, la falta de seguridad resulta raro. En mi camino hasta aquí prácticamente no he encontrado resistencia. Esto no puede estar bien.
Carlotta: Espera, siento una fluctuación de energía cerca... Es hora de investigar. Este lugar no es excesivamente grande. Debería poder rastrear la fuente rápidamente.
Investiga cerca para encontrar pistas sobre el módulo de datos.
Sigues la fluctuación de energía que hay delante, explorando los huecos entre los productos apilados en busca de su origen.
Una caja de almacenaje llama tu atención. En su interior se encuentra una impresionante pieza artesanal adornada con joyas. Es exquisita, pero no es lo que buscas.
Sigues rastreando la fluctuación de energía hasta la siguiente ubicación y comienzas a buscar nuevamente.
A la izquierda, un delicado aroma a vino impregna el aire mientras observas botellas de vino dorado de osmanto. A la derecha, prendas hechas a medida y cuidadosamente dobladas destacan por sus lujosos tejidos.
Pero ninguna de estas cosas es el módulo de datos que buscas, ni parecen tener conexión con la misteriosa fluctuación de energía.
Carlotta: (Nada hasta ahora... ¿Estaba equivocada? ¿Quizás no esté aquí lo que buscábamos? Entonces, ¿por qué vendría Benett?)
Carlotta: (O quizás haya llegado demasiado tarde... ¿Capollo ya ha estado aquí?)
Carlotta: (Y la fluctuación de energía... iba y venía... No, no me lo he imaginado.)
Carlotta: (Qué espejo tan grande... ¿Qué hace aquí?)
Carlotta: (No parece estar hecho de vidrio común, sino de algún tipo de energía cristalizada... Espera, ¿energía?)
Carlotta: (¿Estará el módulo de datos en el otro lado?)
Carlotta: (... ¿O será otra trampa?)
Por otro lado, como mencionó Carlotta, llegas al banco y te encuentras con Pierre, un experto en investigación de Terminales.
Encuentra al Sr. Pierre cerca del banco.
Señor elegante: Hola de nuevo, jovencito.
Errante:
Francesco: No pareces muy sorprendido de saber quién soy.
Errante: Carlotta me dijo que el señor Pierre sigue a su abuelo a todas partes. Mi instinto no se equivocó cuando os vi juntos.
Errante: Eso explica por qué me resultaste tan familiar cuando nos conocimos.
Errante:
Francesco: Cómo decís hoy en día los jóvenes... ¿Un encuentro predestinado? El universo nos ha unido, y ahora me toca a mí tomar la iniciativa. Suena casi poético, ¿verdad?
Francesco: En fin, dudo que quieras más cháchara. Sé que estás aquí por esa Terminal.
Francesco: Deja que Pierre la inspeccione por ti. Podemos reanudar nuestra conversación después.
Errante:
Errante:
Francesco: ¿Recuerdas aquella pintura sobre la que hablamos?
Francesco: En un equilibrio delicado, la pieza más pequeña se ve obligada a reprimir su verdadera naturaleza. Está confinada en una estructura aparentemente impecable, despojada de su autonomía. No quiero que ella corra la misma suerte.
Francesco: Pero no puedo imponerle mi camino y esperar que obedezca ciegamente. Ella deberá encontrar seguir su instinto, y mejor si tiene alguien en quien pueda confiar plenamente.
Francesco: No habrá indulgencia para aquellos que traicionan a su propia sangre. Nadie está exento de esto, ni siquiera mi propio hijo.
Francesco: Sin embargo, antes de intervenir, quiero ver cómo se perfila su plan. Mi mano solo debe implicarse como medida final.
Francesco: Lo viejo da paso a lo nuevo. Así es la vida. Pero para nosotros, los Montelli, el valor de romper con el pasado es más importante que aferrarse a él.
Francesco: Así que te quiero pedir un favor. Cuando sea el momento indicado, ¿le darás esto? Le hará falta.
Pierre: Ha sido un poco complicado... ¡pero tienes suerte de poder contar con mi experiencia!
Pierre: Esta Terminal está inactiva, pero he recuperado todos sus datos, incluso los bits sobrescritos y aislados.
Errante:
Pierre: La Terminal ha sido manipulada, pero no se ha borrado nada intencionalmente. Da la sensación de que querían sobrescribir los datos para evitar ser detectados.
Pierre: Te lo puedo enseñar. ¿Tienes una Terminal? Te enviaré los datos para que los veas por ti mismo.
Errante:
Capollo: ¿Deduzco que ya te has ocupado del cuerpo de Benett?
Agente de Capollo: Lo... abandonamos en la zona de Disonancias Tácitas durante la noche. Mañana por la mañana, alegaremos que lo mataron esos monstruos.
Agente de Capollo: Señor... ¿está seguro? ¿Realmente vamos a trabajar con la Orden... después de que le obligaran a matar a uno de los nuestros?
Capollo: Es demasiado tarde para echarnos atrás. Entregar el módulo de datos a la Orden afianzará nuestra posición como aliados de las autoridades. ¡Reemplazaremos a los Fisalia! Los demás Resonadores de la ciudad son irrelevantes.
Capollo: Y Benett... Me habría encargado de él de todas formas.
Capollo: Sabía demasiado. Se lo había buscado por ir tras el asunto de Scarlet Velvet. Cualquiera que se interponga en mi camino correrá la misma suerte.
Agente de Capollo: S-sí, señor…
Capollo: Todos estuvimos juntos esa aciaga noche, y todos perdimos a un ser querido. Todos compartimos el deseo de que nuestra familia encuentre una forma de seguir adelante.
Capollo: La mejor manera de evitar sacrificios no es luchar, sino alinearnos con poderes superiores y saber cuándo ceder.
Capollo: Puede que hayas abandonado a la familia y, a lo mejor, no debería esperar más favores por tu parte... Pero te pido esto una última vez. Por favor, dale a Carlotta esta Terminal.
Duncan: ¿Qué contiene? Carlotta.. ¿Qué le pasará?
Capollo: Nada, solo tiene el sistema de seguimiento estándar de cualquier Terminal
Capollo: En tres días negociaré con la Orden en nombre de la familia. Solo quiero asegurarme de que Carlotta no interfiera mientras tanto. Tendrá la oportunidad de unirse a nosotros, lo prometo.
Capollo: Piensa en Benett. Si te ocupas de esto, pasaré por alto lo que robó y será cosa del pasado. Sé que te preocupa tu difunto amigo más de lo que quieres admitir.
Agente de Capollo: No me lo puedo creer. ¿En qué piensa Capollo? Matar a uno de los nuestros... ¡Es una traición a nuestra familia! Debo dejar testimonio de toda esta locura con algo...
Agente de Capollo: Eh... ¿mi Terminal? No, es demasiado arriesgado. Espera... Tengo el cuerpo de Benett... Nadie prestará atención a la Terminal de un hombre muerto.
Agente de Capollo: Lo grabaré y lo sobrescribiré... Tengo que guardar bien esta grabación... Y si también...
Errante:
Errante:
Pierre: ¿Una trampa? Espere, señor... ¿La señorita Carlotta está en peligro? No creo que eso sea parte de su plan. ¿De verdad va a dejar que se enfrente a esto sola?
Francesco: Ella ya está allí, así que ya no podemos hacer nada al respecto. Confío en Carlotta y en nuestro apreciado invitado. Es una trampa y, también, una oportunidad para que ella madure.
Abre los ojos en un mundo nuevo.
Niño asustado: ¿Q-qué es eso?
«Voz digna»: La familia te protegerá.
Buscar una forma de salir del espejo.
Carlotta: Estos flashbacks... ¿Suceden al tocar ese espejo? Cristales de energía transformados en espejos, con una Sonora prefabricada en su interior... ¡Ja! Qué trampa tan ingeniosa.
Carlotta: Esta Sonora, los muelles, la Terminal de Benett, Duncan... ¿Cuándo empezó todo?
Carlotta: Y la mano que me atrajo... Necesito llegar al fondo de todo esto, y rápido.
Derrota a las Disonancias Tácitas.
Carlotta: Estos Ecos descontrolados se han vuelto hostiles... Las fluctuaciones de frecuencia en esta Sonora parecen algo inestables.
Carlotta: Tendré que ocuparme de eso para poder buscar por aquí.
Carlotta: Ya no hay nada más en mi camino.
Carlotta: Tanto obstáculo debe significar que la respuesta está ahí... Debo mirar en esa mansión. Las pistas que necesito podrían estar entre sus muros, y también la salida.
Entra en la mansión.
Encuentra pistas para la salida.
Carlotta: Esta decoración y la disposición de las cosas me recuerda mucho a nuestra mansión, con ligeras diferencias.
Carlotta: Esta zona... Esta decoración debería haber quedado destruida durante la invasión de hace cinco años. En especial el candelabro.
Carlotta: ¿Estoy realmente en el pasado o atrapada en una simulación?
«Lluvia Azul»: Si me estás insinuando que va a adoptar a esa huérfana del otro lado de la familia, ahórratelo. Ya lo había oído.
«Lluvia Azul»: De hecho, imagino que la mayoría de la familia ya se habrá enterado. ¿Esta reunión es en su honor?
«Perdiguero»: Dime, ¿cómo haces para enterarte de todo, con lo que pasa por aquí? Debes estar flipando. Capollo ya es el heredero... ¿por qué adoptarla a ella?
En un rincón de la mansión, la mirada de Carlotta se dirige a dos miembros que están conversando.
Carlotta: (Una huérfana del otro lado de la familia, adoptada por el Padrino... Esta reunión... ¿Van a celebrarla por mí?)
Carlotta: Un pequeño contacto con el espejo ha sido suficiente para sacar al instante mis recuerdos, experiencias e incluso pensamientos pasajeros, creando esta Sonora.
Carlotta se para, tratando de darle sentido a la situación, pero uno de los miembros de repente la ve y comienza a hacerle preguntas, para su sorpresa.
«Perdiguero»: ¿Eh? Me suenas de algo. Oh. ¡Eres tú otra vez! ¿Qué te trae de vuelta por aquí?
Carlotta: Eh... no deberías conocerme todavía. No en este momento.
«Perdiguero»: No lo entiendo... ¿Qué momento? ¿De qué estás hablando?
Carlotta: Perdona, no me hagas mucho caso. No estoy segura de saber dónde estoy, por qué estoy aquí o qué debo hacer.
«Lluvia Azul»: En realidad, creo que ha querido decir que acabamos de vernos. Eh, hace justo como un minuto. Pasaste junto a nosotros y fuiste hacia allí.
«Perdiguero»: Lo que me sorprende es que hayas vuelto tan pronto. Además, también se te ve algo diferente, ¿no?
«Perdiguero»: Tu ropa... No, más bien los accesorios... Los tuyos son rojos, antes los llevabas azules en las muñecas... Mmmh... Quizás me imagino cosas.
Carlotta: (Accesorios azules... Vi accesorios azules en esa mano que me atrajo hasta aquí).
Carlotta: Supongo que ella es la amiga que me «invitó» a venir. ¿Podrías indicarme por dónde ha ido? Me ha dejado sola desde que llegué y creo que debería estar con ella.
«Lluvia Azul»: ¿Quizás salió a dar una vuelta? Los preparativos se están retrasando debido a cierto percance y todos están esperando que empiece la reunión.
Carlotta: (Anda, ahora recuerdo... la reunión no empezó a la hora por problemas con la iluminación...)
Carlotta: (Por otro lado, una vez se enciendan las luces... Algo podría cambiar y revelar nuevas pistas).
Carlotta: Gracias. Creo que ya sé dónde tengo que ir ahora.
«Perdiguero»: ¿De... de nada? Tampoco es que hayamos hecho mucho por ti.
Carlotta: Dudo que esto signifique gran cosa... ya que solo existís en este lugar y, a diferencia de mí, probablemente no necesitéis una respuesta.... Pero creo que el Padrino la adoptó porque vio en ella a una auténtica Montelli.
Enciende las luces.
Revisa la lista.
Revienta los globos alrededor del lugar.
Revisa las notas ocultas dentro de los globos.
Introduce el código de acceso para activar las luces. (6289)
Vuelve a la posición adecuada y espera a que comience la reunión.
Carlotta: Está bien. Es hora de revisar el vestíbulo.
«Francesco»: Ven aquí, hija mía.
Carlotta: ¿Está hablando conmigo, señor?
«Francesco»: Sí. No te preocupes, Carlotta. Ven delante para que todos te vean.
Errante:
«Francesco»: Hoy es un día especial, el comienzo de tu viaje como una de nosotros.
«Francesco»: Como mi nieta, llevarás el apellido Montelli, el mío, el de la familia, y todos sus privilegios y responsabilidades.
«La Llorona»: ¡Lo sabía! ¡Ella comparte nuestro linaje!
«Backwindow»: ¡Ella es una auténtica Montelli, igual que el Padrino!
Errante:
«Engranaje»: Pobrecita, tan flaquita... y tiene una mirada tan nerviosa.
«La Llorona»: ¿No pertenece al lado más bajo de la familia? Y encima una chica... ¿Por qué ella? ¿Qué le hace digna del apellido Montelli?
«Backwindow»: Es exactamente lo que pienso. No me entra en la cabeza por qué ella pertenece a nuestra alcurnia, y encima llevando el apellido de la familia.
Carlotta: ... ¡Fuiste tú!
«Reflejo de Carlotta»: Reconocimiento, elogios, fama... ¿es eso lo que quieres?
«Reflejo de Carlotta»: Si te quedas aquí, lo tendrás todo y más.
Carlotta: ¿Será esa... la salida?
Alcanza a «Carlotta».
Carlotta: Oh, por la Divinidad… ¿Estoy en la corte? ¿Ya salí de la Sonora?
Carlotta: Ahora, la pregunta es... ¿Qué momento de mi pasado representa esto?
Carlotta: No, este decorado... no es real, aunque lo parezca. Es solo otra simulación de mis recuerdos.
Carlotta: ¿Cómo salgo de aquí?
«Reflejo de Carlotta»: ¿Salir? ¿Pero no fuiste tú quien me siguió hasta aquí?
Carlotta: ... Déjate ya de tonterías. Tú me trajiste a esta Sonora.
«Reflejo de Carlotta»: Vale, vale. Pero, ¿por qué debería decírtelo?
«Reflejo de Carlotta»: Es cierto que yo te traje aquí, pero recuerda: soy un producto creado por ti a partir de tus recuerdos, tus deseos, tus fantasías...
«Reflejo de Carlotta»: Desde ahora mismo yo también soy Carlotta Montelli. Compartimos el mismo pasado, presente y quizás incluso el futuro.
Carlotta: No pretendas que somos iguales. Y no te atrevas a mencionar el apellido Montelli de esa manera.
«Reflejo de Carlotta»: ¡Ah, sí! ¿Cómo pude olvidarlo? Trabajaste muy duro para ganarte el ilustre apellido de los Montelli desde entonces... Y esta era tu humilde morada, ¿cierto?
«Reflejo de Carlotta»: Una pobre niña en el lado olvidado de la familia, que intenta con desesperación adaptarse a la grandeza de su nuevo hogar, temiendo el abandono y ejerciendo el papel de una dama como se espera.
«Reflejo de Carlotta»: Eres la estrella del baile, la guinda del pastel. ¿Pero cuál es tu verdadero talento? Ser el arma predilecta de la familia y cumplir órdenes sin cuestionarlas. ¿No es esa la razón de tu existencia?
«Reflejo de Carlotta»: Aceptación, validación, ser indispensable... ¡Pensé que estarías encantada con lo que te ofrezco! ¿Has visto cómo te adoraban todos? ¿No es esto un sueño hecho realidad?
«Reflejo de Carlotta»: Oh, ¿quieres dispararme otra vez?
«Reflejo de Carlotta»: Ni te molestes. Esta Sonora nace de tu consciencia y también es mi dominio.
«Reflejo de Carlotta»: Tal como las frecuencias se pueden romper aquí, también se pueden volver a unir... ¿Por qué no intentas dispararte a ti misma? Quizás eso sí que funcione.
«Reflejo de Carlotta»: No tengas prisa en negarlo. Si realmente nunca hubieras anhelado aceptación y reconocimiento, ¿existiría yo siquiera?
«Reflejo de Carlotta»: Viendo que los elogios y las reafirmaciones no son suficientes para ti... Te daré la oportunidad de demostrar tu valía. ¡Demuéstrame cuánto valen tu sudor y tus lágrimas!
Derrota a las Disonancias Tácitas.
«Reflejo de Carlotta»: Buen trabajo, pero esto acaba de empezar.
«Reflejo de Carlotta»: Debes estar rabiando por saber qué parte de tu pasado es éste. ¿Quieres una pequeña pista?
De repente, el viento cesa bruscamente, dejando a Carlotta envuelta en un silencio opresivo y húmedo, acompañado de un olor metálico.
Mientras mira el cielo nublado, emerge un recuerdo inquietante de aquella fatídica tarde empapada de lluvia, que había intentado desesperadamente dejar atrás.
Carlotta: Las deudas de sangre siempre encuentran a aquellos que deben pagar. La tormenta se acerca...
«Reflejo de Carlotta»: Ah, ahora lo recuerdas. Sabía que nunca lo olvidarías. Desde esa noche, la lluvia nunca cesó en tu corazón.
«¿?»: Socorro... Socorro...
«¿?»: ¡Arg! ¡Es una trampa! ¡Nos han robado lo que es nuestro! En nombre de los Montelli, esto no quedará... así...
«Reflejo de Carlotta»: ¿Has oído eso? ¡Oh, cuánto pánico en su voz! ¡Cómo debían de rogar para que viniera un líder capaz a salvar la situación!
Resuelve la crisis de la familia.
Reúnete con los miembros de la familia y discute el plan.
«Capollo»: Tres zonas clave han sido atacadas, una detrás de otra: el Segundo Bloque Sur, el muelle del Ala Oeste y nuestro cuartel general.
«Capollo»: Inteligencia dice que los Fisalia se están preparando para otro ataque a nuestro cuartel general. Como viene siendo normal, la Orden hará la vista gorda.
«Capollo»: Primero emboscaron a padre, antes de que les hubiéramos hecho nada... ¡Han cruzado la línea de lo imperdonable!
«Engranaje»: Nos quedamos sin tiempo. Capollo, necesitamos un plan antes de que el Padrino despierte. Pide refuerzos desde el Ala Este. Es una decisión arriesgada, pero si no descubren nuestra escasez de personal… quizás podamos salir adelante.
Carlotta: (No, no deberíamos hacer eso... Los Fisalia vigilan el resto de nuestros territorios).
«Capollo»: No, no vamos a hacer eso. Podrían tomar el Ala Oeste. Nuestros hombres se retirarán al cuartel general.
«Engranaje»: ¿Por qué? ¡Son duros, pero nosotros tampoco somos unos cobardes! Nos hemos ganado nuestro territorio de forma justa. ¿Por qué deberíamos dar marcha atrás ahora?
«Engranaje»: Cuando el Padrino despierte, ¿cómo le vamos a explicar que hemos echado por tierra sus esfuerzos y los de toda la familia?
Carlotta: (Y aún corremos el riesgo de exponer la ubicación de nuestro cuartel general. Tenemos que predecir sus movimientos... y mantener los nuestros ocultos).
«Capollo»: ...¿Y tú, Carlotta? ¿Qué te parece?
Carlotta: (Esto se desvía de mi anterior experiencia... Bueno, esta vez les indicaré el camino correcto).
Carlotta: Atacaremos su base.
Carlotta: Nuestra gente en el Ala Este, el Segundo Bloque Sur y el muelle se quedará allí para dar la impresión de que no sabemos nada.
Carlotta: A continuación enviaremos nuestras fuerzas principales a donde los Fisalia guardan sus Ecos. Las rutas comerciales no son nada comparadas con eso.
Carlotta: Ahora que saben lo que más valoramos, debemos exigirles algo de igual valor como moneda de intercambio.
«Capollo»: ¿Crees que puede funcionar?
Carlotta: No tenemos nada que perder. La mansión es simplemente un activo. Primero tenemos que sacar a nuestra gente.
Carlotta: Cubriré la retaguardia.
Derrota a los enemigos y cubre la retirada de los miembros de la familia.
«Reflejo de Carlotta»: Vaya, mira qué plan tan brillante. Qué inteligente eres. Podría habernos salvado de nuestra humillante derrota.
«Reflejo de Carlotta»: Pero no es que se te ocurriera porque sabías lo que iba a pasar... No, esa idea surgió en tu mente ese mismo día.
«Reflejo de Carlotta»: ¿Qué se siente ahora que alguien ha llevado a cabo tu plan, en lugar de ignorarlo?
«Reflejo de Carlotta»: Por aquel entonces... Nadie se molestó en pedir tu opinión, ¿verdad? A los peces gordos como Capollo y a esos viejos no les importabas lo más mínimo.
«Reflejo de Carlotta»: La familia tomó la peor decisión posible. Al pedir refuerzos, agotaron los recursos tanto en el cuartel general como en el Ala Este.
«Duncan»: ¡No, Cynthia! Despierta, por favor... ¿Por qué tiene que pasar esto? El Ala Oeste... Todo es por mi culpa... Debería haber tenido más cuidado...
«Duncan»: Eres la única familia que me queda... Los Montelli quieren que la familia sea como una empresa... pero su ambición no tiene fin, ni la búsqueda de riqueza tampoco...
«Duncan»: ¿Cuánto más tenemos que perder?
«Reflejo de Carlotta»: Al final, tu querido abuelito ha tenido que intervenir y arreglar el desastre que entre todos habéis causado. El plan siguió adelante, pero los muertos se quedaron atrás. Se trata, sin duda, de la mayor tragedia en la historia de nuestra familia.
«Reflejo de Carlotta»: Con esa deuda de sangre acechándote, te transformaste en la espada más afilada, trabajando más duro que nunca para proteger los intereses de la familia.
«Reflejo de Carlotta»: Y Capollo... ¿Confió en buscar la protección de la Orden después de eso? Cuando, dolorosamente, se dio cuenta de que por sí solo no podría lograr sus ambiciones...
«Reflejo de Carlotta»: A fin de cuentas, ¿qué hay de malo en eso? Ciertos sacrificios son inevitables y alguien debe soportar esa carga.
«Reflejo de Carlotta»: Y así se podrán preservar los intereses de la familia. ¿No es este el equilibrio que quieres mantener?
«Reflejo de Carlotta»: De hecho, en ningún momento se esperaba que tú tomaras las decisiones de la familia. ¿Crees que tienes lo que hace falta para cambiar el orden de las cosas?
Carlotta: No me importa lo que digas, debo... Detenerlo.
«Reflejo de Carlotta»: ¿Por qué? ¿Acaso no acabo de mostrarte un futuro mejor que tus actuales opciones?
Carlotta: ¡Es tan solo una ilusión! Mis elecciones podrían haber alterado el resultado, pero ahora mismo es imposible saberlo.
Carlotta: El pasado está escrito en piedra. Solo tenemos el camino ante nosotras.
Carlotta: La fría lluvia de aquella noche todavía nos persigue. Pero, ¿para qué seguir pensando en algo que ya pasó?
Carlotta: Puede que no sea la líder aún, pero tengo claros mis principios. Cada acción que realizo es pensando en el beneficio familiar.
Carlotta: Debo salir de aquí y detener a Capollo. Asumiré toda responsabilidad que sea consecuencia de mis acciones.
«Reflejo de Carlotta»: Mmmh... Eres inquebrantable, ¿verdad? ¿Ya estás decidida?
«Reflejo de Carlotta»: Nuestras negociaciones han llegado a un punto muerto. En fin, no me queda más remedio que probar una última cosa para que te quedes...
Busca el fin del laberinto.
Elige un camino para salir del laberinto.
«Capollo»: ¡Izquierda! ¡Deberías haber ido a la izquierda! Espera... ¿O quizás no?
«Capollo»: ¡Piénsalo! Ya te lo dije antes. ¡No te compliques, elige el camino fácil!
«Reflejo de Carlotta»: No, no, mal otra vez... ¿Realmente conoces el camino correcto?
«Reflejo de Carlotta»: Quédate, anda, perdámonos juntas en este laberinto... Me quedaré contigo y te haré compañía.
«La Llorona»: ¿Cómo vas a ser digna de llamarte Montelli?
«Backwindow»: Es fácil, ríndete... ¡Qué espectáculo tan bochornoso! Da pena verte.
«Backwindow»: Quizás tengas otra oportunidad más adelante. No nos decepciones otra vez, ¿vale?
Prueba el camino nunca imaginado.
«Juniper»: Sí, así es... Oh, sigue adelante, te estás acercando.
«Juniper»: Tienes que seguir adelante. No dudes de ti misma.
«Engranaje»: ¿No lo ves? ¡Ja, esto es lo que pasa cuando eliges el camino equivocado!
«Engranaje»: El precio... será mucho mayor de lo que pensabas. ¿Por qué siempre acabas en el bando perdedor?
«Francesco»: No, por ahí no, hija mía. Prueba otra cosa...
«Francesco»: Elige con conocimiento. Aún puedes arreglar las cosas.
Las opciones parecen infinitas, sin embargo, de repente notas un camino que nunca se ha tomado: ni a la izquierda, ni a la derecha, sino algo completamente diferente—
Retrocede, regresa a donde comenzaste, como redescubriendo tu ego original.
Dirígete al fin del laberinto.
Carlotta: ¿Por qué estás...?
Errante: Me preocupaba que pudieras estar en peligro.
Errante: Además, debía entregarte esto.
Errante: El arma siempre estuvo allí. Te ganaste el derecho a usarla en el momento en que decidiste actuar por tu propia cuenta.
Errante: Parece que ya has tomado una decisión.
Dirígete al centro del escenario.
«Reflejo de Carlotta»: Yo soy solo el hacha del verdugo. ¿Crees que puedes cambiar el status quo?
«Capollo»: ¿Por qué no me obedeces?
«Francesco»: Me estoy haciendo viejo. Deberíamos adoptar un enfoque más sencillo.
«Duncan»: Si podemos hacer que otras personas paguen el precio...
«Reflejo de Carlotta»: Así que...
«Reflejo de Carlotta»: ¿Por qué no te entregas a mí y te quedas aquí para siempre?
Derrota a la «Carlotta».
«Reflejo de Carlotta»: ¿Cómo lograste liberarte de la confusión y la duda tan fácilmente? Esos eran tus verdaderos sentimientos...
«Reflejo de Carlotta»: Tú y yo... ¿Qué nos hace tan diferentes?
Carlotta: Errante, ¿te cuento una historia?
Carlotta: Una historia sobre por qué cierta niña fue adoptada.
Deja la Esfera Sonora del espejo.
Le cuentas a Carlotta lo que descubriste de los datos recuperados de la Terminal.
Carlotta: Ya veo... entonces Duncan no sabía la verdadera causa de la muerte de Benett, realmente. Él solo quería proteger la reputación de su amigo, y Capollo aprovechó la situación.
Carlotta: Nos dio una Terminal manipulada para cubrir la «deuda» de Benett y limpiar su nombre.
Carlotta: Capollo no manipuló él mismo los datos de la Terminal, o podría haber encontrado la información oculta bajo las sobrescrituras. Simplemente colocó una trampa en el muelle que visitó Benett.
Carlotta: Creo... Creo que puedo entender a Capollo, e incluso a Duncan. Los alienta el deseo de seguridad y estabilidad, un futuro tentador incluso para mí.
Carlotta: Pero si nos entregamos a la Orden, no lo lograremos, nunca.
Carlotta: Desde el mismo principio nuestros caminos se separaron. Ceder ante ellos ahora significa renunciar a más y, una vez perdamos el control, ya no estaremos en posición de negarnos.
Carlotta: Abuelo y los demás han abierto camino a través de este muro. Debo seguir su ejemplo y trazar una senda para nuestra familia y para todo Raguna hacia un futuro más brillante.
Carlotta: La riqueza y el poder deben salvaguardar nuestra libertad, mientras la libertad, a su vez, ha de alimentar la riqueza y el poder.
Carlotta: El objetivo de la familia Montelli es quebrar el control asfixiante de la Orden y conducir a Raguna hacia un horizonte más amplio que abarque Septimont, Huanglong y otros países. Y a pesar de todo, nunca perderemos nuestra esencia.
Carlotta: La familia existe para soportar lo que uno solo no soportaría, y lograr lo que uno solo no lograría... Así me imagino el futuro para los Montelli.
Errante:
Carlotta: Como ya dije, vamos a tomar el control.
Carlotta: Una guerra abierta contra la Orden no es la decisión más inteligente. En lugar de ir detrás de Capollo en busca de un módulo de datos perdido, tomemos el control y hagamos que él venga a nosotros.
Carlotta: Scarlet Velvet dijo que todos necesitan una contestación formal, y ya estamos en disposición de hacerlo.
Carlotta: Errante, ¿podrías ayudarme a darles una respuesta memorable en dos días?
Errante:
Espera hasta la hora programada para la acción. (2 días después, 19:00)
Dirígete al salón de comercio según lo planeado.
Carlotta: Ejem. ¿Puedes oírme?
Carlotta: Solo para comprobar. ¿Has llegado al lugar, mi astuto cómplice?
Errante:
Carlotta: Perfecto. Recuerda que debes ser escurridizo. Scarlet Velvet y mis agentes están posicionados en todas las calles e inmediaciones del lugar. Si algo sale mal, pondré en marcha el Plan B.
Carlotta: El local tiene una sola entrada. He dispuesto a un contacto para que te lleve adentro. Te infiltrarás primero y luego me ayudarás a entrar sin que me vean.
Habla con los miembros de la familia en la entrada e intenta entrar en el salón de comercio.
Bourbon: El salón de arriba tiene el acceso prohibido y reservado para un evento privado.
Errante:
Bourbon: Mmmh... Ahora que lo mencionas, sí que me comentaron algo. ¿Pero no se suponía que debías llegar media hora más tarde?
Errante:
Bourbon: ¿Qué acabas de decir?
Errante:
Bourbon: Tienes razón, pero siendo hoy un día especial, debo confirmar la identidad de todo el mundo. ¿Cuál es tu nombre en clave? Enséñame tu ficha.
Errante:
¿?: ¡Hola, Tulipán! ¿Qué haces ahí parado? ¡Ven aquí! Precisamente el jefe acaba de preguntar por ti.
El visitante coloca discretamente en tu mano una moneda de Tulipán, ocultando el gesto tras de sí. La aceptas con discreción y la presentas como prueba de identidad.
Bourbon: Ah, la ficha de Tulipán... ¡Hala! Ya te recuerdo. Trabajas en la bóveda, ¿no? Nos tomamos una copa en el Margherita.
Errante:
Bourbon: No me extraña que llegaras temprano. La gente de la bóveda siempre está un paso por delante.
¿?: Sí, claro, después del trabajo hablamos. Ahora, deprisa, entregaremos los regalos juntos.
Entra en el salón de comercio.
Observa el salón de comercio.
Carlotta: ¿Ya estás dentro?
Carlotta: El seguimiento está activo. Deberías poder ubicar algún tipo de consola a cada lado del escenario principal.
Carlotta: Configura la consola para desactivar esos monitores y después coloca las «gemas» que hice con mi Forte en las posiciones específicas.
Busca y desactiva las cámaras de vigilancia a ambos lados del escenario.
Carlotta: ¿Cómo te fue? Sin problemas, ¿no?
Errante: Todo bien... Acabamos de llegar al lugar acordado.
Coloca las gemas de Carlotta.
Errante: Frente al salón. Hecho.
Errante: Salón principal, las cinco en punto. Hecho.
Errante: Punto ciego, completado.
Errante: Ventana de atrás, lista.
Errante: La instalación ha sido completada y el momento planeado se acerca.
Errante: ¿Cómo vas con lo tuyo?
Carlotta: Sin problemas. Me he apartado del espejo y el bloqueador está en su lugar. Hablando de eso, fue Capollo quien me inspiró este plan. De lo contrario, no podríamos infiltrarnos sin levantar sospechas.
Carlotta: Los agentes de la Orden han mordido el anzuelo y se encuentran donde tienen que estar. «Lluvia Azul» y «Perdiguero» están preparados para la acción.
Carlotta: Al escuchar el timbre de la hora, todos en acción.
Capollo: Ya casi es la hora. Los de la Orden deberían estar por llegar.
Capollo: Vuelve a comprobarlo todo.
Carlotta: Capollo, tenemos que hablar.
Capollo: ¿Tú? Pero... ¿¡qué haces aquí?!
Carlotta: Parece que tus invitados no van a venir hoy.
Capollo: Oh, Carlotta... parece que has averiguado toda la historia. Así que fue tu equipo quien nos avisó sobre el cambio de hora y lugar del acuerdo ayer.
Capollo: Déjame adivinar. Le dijiste lo mismo a la Orden, ¿no? Jugando a doble banda, chica lista... Pero algo no cuadra. No habrías podido lograr esto tú sola.
Carlotta: Las promesas de seguridad y comodidad de Capollo no son más que una pantomima. Ha estado utilizando a nuestra propia familia como peones, haciéndoles pagar un precio demasiado alto. Benett solo fue un daño colateral.
Carlotta: No fue víctima de unas Disonancias Tácitas, sino del propio Capollo. Su cuerpo fue arrojado fuera de los límites de la ciudad... La verdad es que Benett nunca nos traicionó.
Carlotta: El camino de la familia Montelli es el de la unidad. Nos mantenemos juntos, sin dejar a nadie atrás.
Carlotta: No puedo prometer que no perderemos a nadie más, pero cada decisión que tome priorizará el bienestar de cada miembro, minimizando cualquier posible sacrificio.
Carlotta: Ahora bien, ¿seguirás por este callejón sin salida? ¿O te unirás a nuestra causa por el bien de Benett y el tuyo propio?
Duncan: Una verdad construida sobre el engaño siempre vuelve para atormentarte. Vas a recibir lo que mereces.
Carlotta: Bueno, ahora que ya has perdido tanto los bienes como a tus socios... es tu última oportunidad de retirarte con dignidad.
Capollo: ¿Retirarme... con dignidad? ¿Crees que a estas alturas todavía me importan las apariencias?
Capollo: De lo único que me arrepiento es de no haber sido lo suficientemente despiadado... Debería haberme ocupado de ti antes, haciéndote pagar el mismo precio que los que se cruzaron en mi camino.
Errante:
Capollo: ¿Y qué más da? ¡Nunca lo entenderías!
Capollo: Carecemos del poder necesario para proteger a todos. ¿Qué hay de malo en buscar un aliado más poderoso? ¿Por qué no alinearnos con aquellos que comparten mi verdadero objetivo?
Capollo: … Tienes razón, he cruzado una línea. Pero aún puedo solucionarlo todo si te detengo aquí y recupero ese módulo de datos.
Lleva el módulo de datos a un lugar seguro.
Carlotta: La gente de Scarlet Velvet ha protegido a Duncan y lo lleva hasta una casa segura. Cuando todo vuelva a estar en calma, regresará.
Carlotta: Y a continuación, sobre la Orden... Encargué a «Lluvia Azul» y «Perdiguero» que se hicieran pasar por agentes de Capollo y declararan el acuerdo nulo y sin valor.
Carlotta: Sin módulo de datos, sin explicación ni seguimiento alguno... Capollo es agua pasada. La Orden se dará cuenta de esto en breve.
Carlotta: Parece que vuelve a llover. Recuerdo contarle a mi abuelo lo mucho que odiaba la temporada de lluvias.
Carlotta: En mi opinión, se considera la lluvia un mal presagio en Raguna.
Carlotta: Cuando llueve, es más fácil borrar las manchas de sangre. Es por eso que, en días como estos, es más habitual que se produzcan actos de venganza.
Carlotta: Pero la lluvia de hoy parece diferente. Es como si se llevara los problemas del ayer. Me siento tranquila, como si me hubiera reencontrado conmigo nuevamente. Mi presente y mi futuro ahora están en mis manos.
Francesco: Bien hecho, Carlotta. Y gracias, Errante.
Francesco: Mi pequeña no podría haberlo logrado sin tu ayuda.
Errante:
Francesco: La verdad es que tenía fe en ambos, pero habéis superado mis expectativas.
Francesco: Parece que subestimé el potencial que tenéis al trabajar juntos.
Carlotta: Así que... alguien también tiene secretos que yo desconozco, ¿eh?
Carlotta: Tengo curiosidad, ¿cómo te ganaste la confianza de mi abuelo tan pronto como para que te dejara entrar a esa Sonora y entregarme su arma sin ayuda? No era una tarea fácil.
Errante:
Carlotta: Pfft, qué cara... Bien, ya que hacemos buen equipo, por ahora te lo dejaré pasar.
Francesco: Capollo y sus lacayos se enfrentarán a las consecuencias de sus actos. Nuestro código es sencillo: venganza por sangre, muerte por vida. Nadie queda exento.
Francesco: Todavía queda mucho por hacer. Necesitaré gente con ganas de trabajar, y una auténtica Montelli a mi lado para llevarlo a cabo.
Carlotta: Ya veo. Yo me encargaré del resto.
Carlotta: Pero antes de eso...
Errante:
Carlotta: Sí. ¿Ya me echas de menos?
Errante:
Carlotta: «No te sientas triste por la despedida, porque con cada adiós nos acercamos más al siguiente encuentro».
Carlotta: Me encanta verlo así, como una cuenta atrás hasta nuestro próximo encuentro.
Carlotta: Con Capollo derrocado, la familia necesita un nuevo líder más que nunca. Debo ayudar a mi abuelo en esta turbulenta transición. No hay nadie más que pueda ayudarle.
Carlotta: Gracias, Errante. Tal y como ha dicho mi abuelo, las cosas sin ti no habrían ido tan bien.
Carlotta: Ahora que la tormenta ha pasado, ya no tienes por qué quedarte conmigo como Ojo de gato de la familia Montelli, pero aun así... Quiero darte esto.
Carlotta: Como dije, cada miembro recibe una ficha que representa su nombre en clave.
Carlotta: Aunque ya tienes un par de ojos de gato, por favor acepta esto como una muestra de mi aprecio. Esta gema no fue forjada con mi Forte. La elegí especialmente para ti.
Carlotta: Sé que alguien como tú no se quedaría solo por mí. Unirte a la familia Montelli aún no entra en tus planes...
Carlotta: Pero reservaré este nombre en clave para ti: Ojo de gato, la única persona recomendada por mí.