Amanecer decadente sobre el yermo

Un par de señales espaciales fluctuantes que indican un punto desconocido entran en tu campo de visión. Siguiéndolas llegas a una ciudad en ruinas.

Habla con Valentina.

Valentina: Grupo A, inicien el preprocesamiento de datos. Grupo B, desplieguen neutralizadores de interferencia terrestre... Oh, hola, Errante.

Errante:

Valentina: Hace poco que Costa Negra recuperó la Gema del Trenodiano... O lo que es lo mismo, la esencia del Leviatán. El Sistema Tetis realizó un análisis exhaustivo y expandió su biblioteca de características de frecuencia. Ahora podemos detectar frecuencias especiales que antes ignorábamos.

Valentina: Por suerte, no todas estas frecuencias son como las de Leviatán, por lo que su resurrección no parece inminente. Dicho esto, la anomalía más cercana está justo en la costa.

Valentina: Hemos enviado a investigar a los Portadores de Flor disponibles. Guardacostas también está dedicando parte de su poder de cómputo. Para Costa Negra, esta es una operación de alta prioridad. Estamos dispuestos a hacer un esfuerzo adicional para rastrear y replicar la señal.

Errante:

Valentina: Exacto. Al tratarse de una frecuencia no identificada, podría llevarnos a nuevos descubrimientos.

Valentina: Si quieres hablar con Guardacostas, está en la Celda de Error.

Toma el ascensor hasta el nivel inferior de la Celda de Error.

Habla con Guardacostas.

Guardacostas: Has venido.

Errante:

Guardacostas: Esto supone la primera expansión a gran escala de la biblioteca de características de frecuencias del Sistema Tetis. Tuvimos que realizarla mientras está aún por validar. El flujo de datos es inmenso y necesito más tiempo. Sin embargo...

Guardacostas: En medio del caos, encontré un mensaje fragmentado.

Errante:

Guardacostas: Sí. Todavía no comprendemos su origen, pero hemos obtenido una serie de coordenadas espaciales altamente inestables.

Guardacostas: Una señala una ubicación desconocida. La otra... apunta aquí, a Costa Negra.

Errante: Quien dejó ese mensaje sabía exactamente dónde encontrar Costa Negra. Lo que quiere decir...

Errante: Yo me encargo.

Guardacostas: De acuerdo. Enviaré las coordenadas a tu terminal. Yo seguiré aislando y rastreando frecuencias en busca de mensajes. Confío en ti, mi estrella.

Dirígete a donde ocurre la disputa para ver qué pasa.

Buling: ¡Esto está mal, muy mal, requetefatal! ¡Mi Urna Predicedestinos lleva todo el día sonando sin parar! ¡Todo el día! ¡Hace años que no estaba así!

Ria: Señorita Buling, entendemos su preocupación, pero el Sistema Tetis aún no ha completado su análisis, y sus métodos de adivinación con talismanes no siempre son... *Ejem*, lo que quiero decir es que antes de actuar necesitamos una autorización de alto nivel...

Buling: ¿Cómo podéis fiaros más de esos cachivaches que de mí? Anoche soñé con tres casas vueltas del revés. ¡Es un presagio terrible! Y sentí energía Yin, como si un ser vivo fuera el responsable. ¡No es una frecuencia ordinaria, ¿vale?!

Ria: No es que no confiemos en usted, señorita Buling. Pero, ¿recuerda la última vez? Cuando soñó con un gato negro ejecutando una extraña danza ritual..., ¡al final resulta que era porque se metió agua en su urna!

Ria: Por seguridad, comenzaremos la vigilancia en cuanto el Sistema Tetis acabe sus diagnósticos de espectro completo.

Buling: ¡Aiya! Me temo que para cuando eso suceda ya sea demasiado tarde... ¡Oh, jefe! ¡No te había visto!

Errante:

Buling: Yo que solo vine por un par de asuntillos, ya sabes, rectificar el feng shui, pillar un par de pócimas para corazones solitarios... Lo que no esperaba es toparme con semejante problema.

Buling: Las voces no cesan... Es como si las frecuencias anómalas se concentrasen todas aquí. ¡Y mira! ¡Mi Colgante del Yao Cambiante está tan caliente que podría freír un huevo en él!

Errante:

Buling: Hilos delicados, redes retorcidas... es como un punto muerto, atrapado en una formación... Algo que no debería existir en este mundo.

Buling: ¿Tienes alguna pista, jefe? Igual puedo ayudarte a descifrarla.

Errante: Pues... de momento tengo un par de coordenadas espaciales inestables.

Buling: ¿En serio? ¡Déjame echarles un vistazo! Puedo intentar rastrearlas.

Ria: ¡¿Qué es eso?!

Adrián: Una ciudad... ¿sumergida?

Adrián: Pero... parece completamente destruida...

Buling: Un mundo invertido... El agua fluyendo río arriba. El sol y la luna pierden sus ciclos. El Buda de jade con la mirada baja... Jefe, no es una buena señal.

Errante: Eso es...

Viaja a la Celda de Error a través de la Baliza de resonancia.

Recoge más información dentro de la Celda de Error.

Ria: ¡Errante, qué bien que viniste!

Errante:

Ria: Bien. Deja que te resuma lo que sabemos hasta ahora. Esta fisura espacial lleva a una Esfera Sonora desconocida.

Ria: Algunos Portadores de Flor intentaron acceder para investigarla, pero parece resistirse a toda forma de entrada e interferencia.

Ria: El espejismo que estamos viendo es una proyección que se filtra desde la Sonora hacia la realidad.

Errante: (La investigadora de antes dijo que podría haber sido una ciudad real...).

Errante: (Pero si eso es cierto, ¿cómo se proyecta a través de la fisura? ¿Y por qué se enviaron sus coordenadas a Costa Negra?)

Errante: (¿Y si pruebo a usar el poder de separación... para separar la proyección de la fisura?)

Buling: ¡jefe, te veo ensimismado! Esa fisura te tiene sorbido el seso, ¿eh?

Errante: Hay algo en todo esto que no me cuadra.

Errante: Las frecuencias enviadas a Costa Negra, las coordenadas que apuntan a esta fisura, esta Sonora de una ciudad en ruinas... Faltan datos. Si tan solo pudiéramos meternos ahí dentro...

Buling: Sería la bomba, ¿eh? Pero esta cosa tiene un repelente antiforasteros. ¿Y si pruebas tú, Errante? Eres una caja de sorpresas.

Buling: Em... ¿Seguro que quieres entrar? En mis «visiones», aparece como un Portal de Muerte...

Abby: ¿Eh? Huelo algo especial...

Escapa de la ciudad caótica.

Errante: *Argh*...

Errante: ¿Abby? ¿Abby?

Errante: (Las comunicaciones están cortadas... y Abby no responde).

Errante: (Esa chica... tampoco está aquí. Y la mano que me arrastró no era la suya. Esa tenía un reloj de pulsera).

Errante: (Esta gente... ¿Por qué tienen esos colores tan extraños?)

Errante: (A juzgar por la posición de la torre, no aterricé donde entré. ¿Fue obra de esa chica? ¿O simplemente la naturaleza de esta Sonora?)

Errante: (Tanto caos hace unos instantes... y ahora, todo ha vuelto a la normalidad. ¿Cómo puede ser?)

Errante: (Algo no marcha como debería).

Errante: (Definitivamente, aquí está pasando algo extraño).

Errante: (Debería echar un vistazo primero).

Pregúntale al oficinista qué sucedió.

Oficinista: Sí, ¿hola? ¿Va todo bien? ¿Te has equivocado de parada?

Errante:

Oficinista: ¿Que qué lugar es este? Pues el centro de Honami.

Oficinista: Ah, ya veo. ¡Debes ser un turista! Es buena época para hacer turismo. Lástima que no pueda tomarme días libres. ¡Hoy es el cumpleaños de mi hija!

Errante:

Oficinista: Hoy... pues lo que te he dicho, es el cumpleaños de mi hija. Tengo que salir temprano y comprar el pastel... ¿Eh?

Oficinista: ¿No es...? ¿No es hoy su cumpleaños? Entonces, ¿por qué no estoy en casa...?

Pregúntale a la chica qué sucedió.

Colegiala: ¡Oh, hola! ¿Necesita algo?

Errante:

Colegiala: ¿Ra-raro? No estoy segura de a qué se refiere... todo me parece normal.

Errante:

Colegiala: ¿Eh? Tal vez estaba... ¿soñando? Todo está bien aquí. Voy camino de la escuela... ¡Ande, deje de decir cosas raras!

Colegiala: Ah, ya veo. Usted no es de por aquí, ¿verdad? ¡Esto es Honami! ¡Es realmente bonito!

Colegiala: Justo al otro lado de la calle está el Paso Elevado Sakura. A la gente le gusta pasear a sus perros ahí, o tomar fotos. Y si sigue a la derecha más adelante, llegará a la entrada del Pasaje Subterráneo Hanakage, un lugar genial para comprar recuerdos.

Colegiala: Ah, y dicen que hay una nueva exposición hoy. Pensaba comprar algunas flores para mi mamá después de la escuela. Nos... peleamos hace unos días y todavía no he encontrado el momento adecuado para disculparme...

Colegiala: Si le regalo flores, ¿cree que lo entenderá?

Errante:

Colegiala: ¿De verdad lo crees? ¡Gracias! Cuando llegue a casa, voy a...

Colegiala: ¿Qué pasa? ¿Me estoy... desvaneciendo? ¿Pero por qué? Solo quiero volver...

Chica alegre: ¡Hola, buenos días! ¿Puedo ayudarle en algo?

Errante:

Chica alegre: ¿Eh? ¿Qué acaba de pasar?

Chica alegre: ¿Qué quiere decir? No le había visto nunca.

Chica alegre: ¿Qué pasó aquí? Ah, ¿se refiere a Honami?

Chica alegre: ¡Pues ya ve, todo va de maravilla! ¡Honami es una ciudad mucho más grande y animada que mi pueblo!

Pregúntale al trabajador qué sucedió.

Trabajador: ¿Cuántas veces tengo que repetirlo? ¡No es culpa mía! ¡Ya terminé mi parte! ¿Por qué diablos me echan toda la culpa a mí? ¿Hola? ¡Oiga!

Trabajador: ¡Kuso!

Errante:

Trabajador: ¿Para qué esforzarse? Que se vayan a hacer puñetas. Me pagan media jornada y estoy aquí todo el día. Me tratan como basura y aun así tengo que hacerles la pelota a jefes y clientes. ¿Para qué? ¿Esto es vida?

Trabajador: Diez años hace que vine a Honami. Era joven, ambicioso y tenía sueños de grandeza. Quería hacerme una vida aquí. ¡Y para qué! ¡Soy más viejo e igual de pobre!

Trabajador: Mi vida, mi tiempo... ¿de qué me vale todo esto?

Continúa explorando.

¿?: Bienvenido, pasajero. Por favor, avance recto.

Errante:

¿?: Cruce el Paso Elevado y encontrará algunas delicias locales. Busque la máquina expendedora roja. Ah, y preste atención si ve una baldosa con una taza de café pintada.

¿?: Cuando vea una estatua adorable y un letrero de madera con granos de café, habrá llegado a su destino.

¿?: La cafetería abre cuando abre el metro. El equipo de Namipón estará ahí para tomar su pedido. Solo tiene que buscar los uniformes bonitos.

Errante:

Errante: (¿Qué es ese sonido?)

Errante: (Iré a comprobarlo).

Dirígete a la zona de la que procede el sonido.

Errante: (Por aquí no hay nadie que esté en sus cabales. No tiene sentido exigirles respuestas, porque solo obtendré fragmentos. Es mejor que lo vea por mí mismo, a ver si puedo unir los puntos).

Errante: (¿Eso es... una caja? Deben ser las delicias locales que me dijeron).

Inspecciona la mochila de almacenaje.

¿?: ¡Aquí! ¡Aquí!

¿?: ¡Ya voy! ¡Espérame!

Errante: (¿Se dirigen ambos a ese lugar?)

Errante: (Aquí pasa algo raro).

Errante: (La gente actúa como si todo fuera normal, pero la ciudad lleva mucho tiempo abandonada).

Errante: (¿Por qué no pueden ver lo extraño que es todo esto?)

Síguelo para ver más allá.

Errante: (Una ciudad abandonada... ¿cómo puede haber tanta gente viviendo aquí?)

Acércate a la gente.

Derrota a las DT.

Errante: ¿Qué es eso?

Errante: Estas Disonancias Tácitas... ¡también tienen algo raro!

¿?: ¡Cuidado!

Errante: Tú... tú eres la de antes.

¿?: Esta área no es segura. Cuando las Disonancias Tácitas se cristalizan, son más difíciles de manejar... ¡Agáchate!

¿?: El Lamento está en bucle. Tenemos que salir de aquí cuanto antes.

Huye del Lamento siguiendo las indicaciones.

Errante: Dijiste que el Lamento está «en bucle». Entonces, ¿esto ya ha pasado antes?

¿?: Sí. Es como si unas tijeras funestas hubieran hecho jirones la ciudad de Honami.

Dirígete a la siguiente zona.

¿?: Justo como lo que estás viendo ahora.

Errante: ¿Qué son esas cosas...?

¿?: La distorsión ha provocado que se superpongan. Sígueme.

Avanza a la siguiente área.

Capibara misterioso: ¡Chisa! ¡Aquí! ¡Aquí!

Chisa: ¡Suelta esas cosas y síguelo!

Chisa: El siguiente «Corte» está al caer. Sé que tienes muchas preguntas... por ahora te pido paciencia. ¡Vamos!

Platya: Un espejismo de la nada, la sombra de una hecatombe... Me pone los pelos de punta.

Platya: Errante, tengo que decirte una cosa. Quizá solo sean imaginaciones mías, pero...

Errante:

Platya: Ese sitio... se parece mucho a mi ciudad natal, que fue tragada por el Lamento. Detecté una frecuencia familiar de ella...

Platya: He estado fuera mucho tiempo y no la recuerdo bien, pero cuando te enfrentas a lo desconocido, hasta el hilo más pequeño puede llevarte a algún lugar.

Platya: Llegué a dudar de que hubiera existido.

Adrián: Nunca había visto algo así. Pero esa ciudad... ahora no es más que ruinas.

Adrián: Errante, ¿crees que es una proyección del pasado o del futuro?

Regresa a la ciudad destruida hace mucho tiempo y atraviesa los obstáculos de nuevo.

Escapa de la ciudad caótica.

Explora la ciudad.

Chisa: (Respiración constante... Sin signos de cristalización por Iribrillo. Puedo descartar la posibilidad de que sea uno de los Abandonados).

Errante: (Ella fue quien me atacó cuando caí por primera vez en esta Sonora).

Errante: (Entonces, ¿por qué me salvó esta vez? E incluso...).

Errante: Estás herida.

Chisa: ¿Esto? No es nada, son solo rasguños. No me van a frenar.

Chisa: Mis disculpas. Tenía que asegurarme de que no te hubieras convertido en uno de ellos.

Chisa: Ahí tengo un lugar seguro. Ven conmigo.

Capibara misterioso: Hemos llegado. La pelea ha terminado. Una suave brisa se filtra por las persianas. El café derramado se enfría poco a poco...

Capibara misterioso: ¡Oh, un nuevo pasajero! ¡Bienvenido a bordo!

Errante:

Chisa: De nada. Como dije, estoy segura de que tienes muchas preguntas. Pero primero, permite que nos presentemos.

Capibara misterioso: Mírate, Chisa, tan formal como siempre. Él no parece mala gente.

Chisa: Entonces, te dejo las presentaciones a ti.

Namipón: Saludos, pasajero. Yo soy Namipón, el guardián de Honami. Soy quien te mostró el camino... *Mmmh*, puedo ver que eres un alma bondadosa.

Errante:

Namipón: ¡Jeje!, hacer amigos nuevos se siente como una brisa de primavera. Ah, por cierto, tú también me pareces un encanto.

Namipón: Y esta es Chisa. Es fuerte, es misteriosa, es...

Chisa: Una estudiante ordinaria.

Chisa: Perdón de nuevo. Las cosas estaban patas arriba cuando nos encontramos por primera vez, y no sabía si eras uno de los Abandonados... No había tiempo para explicaciones.

Chisa: Pero ahora, No me cabe duda de que eres otro más que arrastraron aquí.

Errante:

Chisa: ¿Puedo preguntarte cómo acabaste aquí?

Errante:

Errante: Estaba inspeccionando una fisura. Una mano salió de ella y me arrastró.

Chisa: ¿Una mano salida de una grieta? ¿No estaría acaso tratando de escapar? De ser así... ¿Por qué te arrastró con ella?

Errante: ¿Dónde nos encontramos exactamente?

Errante: Antes de continuar, necesito saber dónde nos encontramos.

Chisa: Esto es Honami, una ciudad que fue destruida hace décadas. Aún verás su nombre en las paradas de autobús, en anuncios callejeros e incluso en los libros de texto.

Chisa: ¿Recuerdas ese edificio tan alto del centro de la ciudad? Esa era la Torre Neón, la mayor instalación de comunicaciones de Honami. Recuerdo un anuncio de su programa de radio: «Voces en la mañana, las noticias de la ciudad desde la Torre Neón».

Chisa: Pero su última transmisión no fue un programa matutino, sino el Lamento. Los registros indican que, el día del desastre, salió a borbotones de la Torre Neón, borrando a Honami de Solaris... y confinándola dentro de esta Sonora.

Chisa: Pero no te preocupes. Aquí estás a salvo.

Chisa: Esta cafetería es un lugar seguro que creé usando mi Forte de «recorte». Su ubicación es inmejorable y el espacio de las inmediaciones estable, así que la convertí en nuestra base de operaciones.

Errante: ¿Tu Forte de «recorte»?

Chisa: Todo tiene una estructura. Y mis ojos me permiten ver cómo encajan las cosas.

Chisa: El tiempo y el espacio son frágiles dentro de esta Sonora, por lo que no me resulta difícil rastrear sus «hilos» y, con suficiente energía de resonancia, cortarlos.

Chisa: Eso fue lo que hice antes. Corté las brechas que había en el espacio para acercarte a la base.

Errante: ¿Te refieres a cuando estaba en el centro de la ciudad, justo antes de que llegara el Lamento?

Chisa: Durante los últimos dos meses, he vivido innumerables repeticiones del Lamento. El tiempo y el espacio se rasgan y reorganizan sin parar. Este caos que ves ahora es su resultado.

Chisa: Es como si toda la ciudad estuviera preservada en ámbar. Estas personas están atrapadas en un instante del tiempo, y reviven el mismo día una y otra vez.

Chisa: Sospecho que ya no están realmente vivos. Son solo reverberaciones residuales. Los llamo «los Abandonados».

Errante: ¿Cuánto tiempo lleva sucediendo esto?

Chisa: Ojalá lo supiera. Yo tampoco soy de aquí. El Lamento me arrastró al interior de esta ciudad desconocida.

Chisa: Según mis cálculos, llevo sesenta días atrapada en Honami. Pero este bucle infinito ya estaba en marcha antes de que yo llegara.

Errante: Así que solo has pasado aquí dos meses. Para comprender mejor qué es este sitio, tendré que hablar con alguien que lleve aquí más tiempo...

Namipón: Te equivocaste de capibara, pasajero. Es cierto que soy el guardián de Honami, pero la ciudad ya estaba así cuando desperté.

Chisa: Así es. Ya se lo había preguntado. No sabe mucho más de lo que nosotros sabemos.

Chisa: Pero lo que sí sabemos es que Namipón cobró vida después del Lamento. Y como mascota de Honami, conoce la ciudad perfectamente, lo que lo convierte en un compañero muy valioso.

Chisa: Y aparentemente... se siente como en casa.

Errante: ¿Te importa si echo un vistazo por aquí?

Chisa: Adelante.

Habla con Chisa.

Chisa: ¿Qué pasa? ¿Tienes alguna pregunta para mí?

Errante:

Chisa: Por su ubicación. Está bien situada y tiene salidas a ambos lados. Ideal para vigilar movimientos.

Chisa: Cuando llegué por primera vez, el interior era un desastre. He pasado este tiempo limpiándola, y aunque aún le falta, está lo bastante decente para descansar y refugiarse.

Errante:

Chisa: No, para nada. Casi todas estas cosas las he ido trayendo yo.

Chisa: Nada de objetos decorativos, solo cosas resistentes y que gastaran poca luz, como esa cafetera de allí. Estaba medio rota, pero la maquinaria interna aún funcionaba. La modifiqué y ahora, por lo menos, hace café.

Chisa: También reorganicé la red eléctrica. Puse estabilizadores de voltaje, un regulador... Parecen parches temporales, pero funciona. Ahora debería poder prevenir las sobretensiones.

Chisa: ... Oh, perdón, me he venido arriba. Puede que no te interesen esas cosas.

Chisa: ¿Tienes alguna otra pregunta?

Errante:

Chisa: ¿Por qué no das una vuelta por la cafetería? Todavía tenemos tiempo antes de que llegue el siguiente Lamento.

Habla con Namipón.

Namipón: ¡Saludos, pasajero! ¡Llegas justo a tiempo! ¡Tachán! ¡Aquí tienes tu propia Insignia de Namipón!

Errante:

Namipón: Es un regalo especial. Como eres nuevo por aquí, es justo que te eche una mano. Tanto si tienes problemas como si tan solo quieres descansar, ven a buscarme.

Namipón: ¿Qué te parece? ¿Quieres saber más sobre esta insignia?

Errante:

Encuentra los objetos clave dispersos por el café.

Errante: El reloj es viejo, pero sus manecillas siguen moviéndose.

Chisa: Una conocida lo dejó aquí. Ella intuía que el tiempo fluía de manera extraña en esta Sonora y usaba dispositivos de medición para registrar inconsistencias. Al final me lo traje a la base.

Errante: ¿Una conocida? ¿Era del exterior y también la arrastraron a esta Sonora?

Chisa: ... Se podría decir que sí. Nunca llegué a conocer su verdadera identidad, pero entendía este lugar mucho mejor que yo.

Chisa: Sospechaba que la Sonora no solo es cíclica, además contiene un flujo temporal interno diferente al del mundo exterior. Para probar su teoría, usó un montón de relojes y lo registró todo. Su reloj de pulsera...

Errante: ¿Su reloj de pulsera?

Chisa: ¿Eh? ¿Qué?

Errante: ¿Estaba cubierto de musgo?

Errante: Quien me arrastró a esta Sonora llevaba un reloj como ese.

Chisa: ¿Podría haber sido ella? Pero, ¿por qué? Eso querría decir que encontró una forma de comunicarse con el exterior, entonces... ¿por qué no se marchó? Siempre era tan meticulosa... Nunca daba un paso en falso.

Chisa: A menos que... supiera que eso era lo más lejos que podía llegar.

Errante: Tal vez me trajo aquí porque sabía que allí estabas tú.

Errante: Dijiste que nunca daba un paso en falso... en esta ocasión también debe haber hecho cábalas. Si estoy aquí, es porque deseaba que te prestase mi ayuda.

Errante: Tal vez no podía avanzar por sí misma y se quedó atascada en algún lugar, pero no se rindió. Siguió buscando una forma de escapar, y probablemente yo sea parte de su plan.

Errante: No tienes que cargar con esto sola. Puede que ella ya haya previsto esto, y ahora esté esperando a que te reúnas con ella. No eres la única que trata de resolver este rompecabezas.

Chisa: ...

Errante: Dijiste que entendía este lugar muy bien. ¿Dónde está ahora?

Chisa: Está...

Chisa: En la Torre.

Chisa: Un día me dijo que sospechaba que la única forma de romper este bucle y reconectar con el mundo real era a través de la fuente del Lamento, la Torre Neón. Cuanto más te acercas, más fracturas espaciales aparecen...

Chisa: Y más peligroso se vuelve, pero se marchó sola. Me dejó un mensaje que decía que usaría la Torre para encontrar ayuda, y que yo debía esperar aquí.

Errante: ¿Y luego?

Chisa: Nunca regresó.

Chisa: Después de eso, dejé nuestra base anterior y vine aquí, esperando encontrarla. Intenté llegar a la Torre, pero no consigo avanzar. En la frontera del Lamento, el espacio se fragmenta. Pareciera que te estás acercando, pero en realidad no es así.

Chisa: El «recorte» de mi Forte me permite encajar los peñascos, refugiarme entre la lluvia de escombros provocada por el temblor; pero eso es todo.

Chisa: No es nada contra el Lamento.

Namipón: Yo... antes podía abrir el camino hacia la Torre Neón, pero...

Namipón: Durante el Lamento, se desgarró mi «existencia», así que perdí esa habilidad. ¿Sabes lo que es el kirigami? La Honami que ves ahora parece completa, pero en el fondo es como una obra de kirigami... está recortada en un montón de retazos, los cuales han juntado y vuelto a pegar de cualquier forma.

Chisa: Yo lo habría hecho mejor.

Namipón: Para encontrar el caminito a la Torre, tenemos que reconectarnos con ella. Y eso significa...

Errante: Encontrar una frecuencia cuyo origen sea el mismo que el de la Torre.

Namipón: ¡Como esto! Los Anhelos de los Abandonadosreverberaciones humanas de Honami. Son lo que me despertó, y pueden guiarnos hacia la Torre.

Chisa: Namipón y yo llevamos un tiempo recolectándolos. No es fácil. Mi habilidad... aún no alcanza su máximo potencial. Pero hemos logrado descartar algunos caminos erróneos. Estamos descartando posibilidades.

Namipón: ¡No te falta habilidad! Simplemente, aún no dominas cómo filtrar las emociones negativas mientras usas tu poder.

Errante: Entonces, los recolectas... ¿con esta botella?

Chisa: Por alguna razón, estos Anhelos resuenan con la Torre, la fuente del Lamento. Namipón cree que pueden ayudarnos a encontrar el camino correcto.

Errante: Cuenta conmigo. Cuantos más seamos, más rápido lo haremos.

Chisa: La mayoría de las personas carece de la capacidad para resistir esa interferencia emocional. Más que ayudar, podría resultar...

Namipón: ¡No es eso! Chisa tiene miedo de que escuches las voces y te absorban.

Chisa: No tengo miedo. Solo pienso que es innecesario.

Errante: Yo seré quien decida eso. Ella decidió traerme aquí, lo que significa que cree que puedo ayudar. Tal vez sea hora de que tú también te abras a nuevas posibilidades, Chisa.

Chisa: Entonces, pongámonos en marcha.

Namipón: *Uhm*... Hola, saludos, pasajero.

Errante:

Namipón: *Mmm*... te-terminado. ¡Qué considerado por tu parte!

Namipón: ¿Puedo ayudarte en algo, pasajero?

Errante:

Namipón: Ah, la ciudad de Honami. Es un buen lugar.

Namipón: Me gusta estar aquí. Las flores flotan junto al río. Un túnel brilla con la luz del arcoíris. Aunque algunas cosas han cambiado, yo...

Namipón: Aún le tengo cariño. Es como si, cada vez que abro los ojos, ya supiera lo que voy a ver.

Namipón: *Mmmh*... No recuerdo cómo desperté. Un día, simplemente conocía esta ciudad como la palma de mi pata.

Namipón: Tal vez alguien me dejó aquí. Y estaban todas esas personas viviendo en la ciudad, construyendo, comprando, trabajando... y todas esas pequeñas piezas se unieron, y salí yo.

Namipón: Si lo piensas así, tal vez solo soy un sueño con el que soñó todo el mundo a la vez. O tal vez sea... ¡un fantasma! Jeje.

Namipón: Ah, pero no te preocupes. Si soy un fantasma, soy de los buenos. Después de todo, las personas que vivían en Honami adoraban esta ciudad. Lo que dejaron tras de sí... ¡Es igualmente adorable!

Namipón: ¿Yo? ¡Soy Namipón! Una pequeña criatura que vaga por la ciudad, arreglando cosas aquí y allá. También puedo ayudarte a orientarte.

Namipón: Conozco cada callejón y rincón de Honami como la palma de mi pata. Seré un buen compañero de viaje. Todo lo que pido a cambio es una taza de café o un dango de arroz. Si no tienes nada de eso... bueno, tampoco pasa nada.

Namipón: Aun así, te ayudaré, porque ayudarte a ti es como ayudar a todos en Honami.

Namipón: Dime, pasajero... ¿nos traerás una nueva historia? Chisa ha estado atrapada en este bucle durante dos meses enteros. No hemos visto a nadie más.

Namipón: Por eso... siento que podrías abrir un nuevo camino.

Namipón: Estoy deseando acompañarte en este viaje.

Mayordomo con Pajarita: Saludos, Goshujin-samaMaestro. ¿Hay algo que pueda hacer para alegrar tu día?

Errante:

Mayordomo con Pajarita: ¡Sí! ¡Yo soy el encargado del Café ShashouMaquinista de tren! ¿Te gustaría una taza caliente de nuestra especialidad de la casa, recién preparada?

Mayordomo con Pajarita: ¡Aquí tienes! Cuidado, que quema. Si no está perfectamente dulce, solo dímelo, ¿oki?

Errante: Este sofá tiene bastantes años, pero está bien cuidado, desde luego.

Errante: Esa pequeña depresión en el lado izquierdo... me recuerda al trasero de un capibara.

Errante: Supongo que a Namipón le gusta sentarse aquí.

Inicia el desafío.

Abandona la Ascensión de fase.

Errante: La carcasa de plástico se ha amarilleado un poco. Tiene algunos arañazos aquí y allá, pero la bandeja de goteo está impecable.

Errante: El botón de «Espresso» está demasiado desgastado, pero la perilla del espumador de leche parece nueva. No cabe duda de que alguien tiene una clara preferencia de gustos.

Radio: *Melodía ligera y alegre*

Radio: Buenas tardes a todos. Están escuchando la radio de la ciudad, viajando hasta sus hogares bajo los primeros calores del verano. Ahora, su dosis diaria de felicidad—

Radio: ¡Cien cestas de picnic se han repartido por los exuberantes jardines del Parque Central junto al Ayuntamiento! Cada una contiene una sorpresa, como un kit de café artesanal, un libro de poesía o una botella de vino para dos enamorados.

Radio: ¡Testigos presenciales nos han contado que se han encontrado entradas para un concierto al aire libre escondidos en un arbusto florido!

Radio: Mientras tanto, la Exposición de Verano de la Galería Geiei está en pleno apogeo en el Pasaje Subterráneo Hanakage. Allí se exponen rarísimas cintas de video vintage que le invitan a pasear por el largo río de la historia.

Radio: Y no olviden que los anuncios de las paradas de autobús de hoy esconden fragmentos de la canción «Melodía en el Arcoíris». ¡El pasajero que más encuentre se llevará un pase de tranvía gratis para este mes!

Radio: Mantengan su corazón sintonizado con la alegría, y que tengan un día maravilloso en Honami.

Radio: *Suena una suave melodía de despedida*

Mahe: Todo aquí es fresco y cuidadosamente seleccionado. Nos enorgullece nuestra producción y proteínas, seleccionadas y preparadas a mano cada mañana.

Mahe: ¡Saben increíble incluso sin ningún condimento!

Mahe: ¡Solo asegúrate de cocinar todo a fondo para evitar un malestar estomacal!

Mahe: Oh, también. Por favor, no intentes cocinar carne extraña. Como... Burbujines.

Mahe: Una niña visitó mi tienda con sus muñecas de ovejas, buscando ingredientes para un plato que estaba preparando. Pidió Burbujines, alegando haberlos comido antes sin ningún problema.

Mahe: Quiero decir, nadie en su sano juicio pensaría que es una buena idea darle a un niño Burbujines para comer... Si alguna vez encuentro a sus padres, van a recibir una gran lección sobre seguridad alimentaria.

Dirígete a la zona de preparación y prepárate para la exploración.

Sigue a Namipón al Distrito Comercial de Honami para recoger Anhelos.

Campeón de Ventas: ¡Anda! ¡No esperaba veros de vuelta tan pronto!

Namipón: ¿Eh? Si que habéis vuelto rápido...

Campeón de Ventas: ¡Hola, hola, hola! ¡Soy el Campeón de Ventas, vuestro nuevo amigo! ¡Seré vuestro guía del centro comercial! ¡Gracias por despertarme!

Errante:

Chisa: Eso fue mi... Forte.

Campeón de Ventas: Oh, ¿este señor está herido? Espera, ¡tengo medicinas!

El Campeón de Ventas rebusca en su bolsa y saca algunas medicinas. Acuestas al joven en el sofá y atiendes sus heridas.

Campeón de Ventas: Esta es la mejor medicina de acción rápida que tengo. Debería empezar a hacerle efecto pronto.

Errante:

Campeón de Ventas: ¡Es pan comido!

Errante:

Chisa: Lo estoy.

Chisa: Solo... necesito descansar un poco. Estoy bien.

Errante:

Errante:

Chisa: Quise enviarte directamente a esta casa segura, pero mi Forte era inestable. Terminaste en la parada de autobús que hay cerca.

Chisa: Así que le pedí a Namipón que te encontrara.

Namipón: ¡Ah! Ese Namipón parece un buen tipo, ¿eh?

Errante:

Namipón: ¡Jeje! No hace falta dar las gracias. Me alegro de conocerte, pasajero.

Joven herido: *Arg*...

Campeón de Ventas: ¡Oh! ¡Despertó! ¡Despertó!

Chisa: ¿Cómo te sientes?

Joven herido: Oh... ¡Sois vosotros! Me habéis salvado la vida. Gracias...

Chisa: De nada. Afuera no es seguro, así que puedes dormir aquí esta noche. Tenemos suficiente comida para uno más.

Joven herido: Gracias, pero tengo que llegar a casa. Mi abuela está ahí sola. Debe estar muy preocupada.

Chisa: Primero, concéntrate en recuperarte. Podrás irte cuando te hayas repuesto.

Joven herido: No, ayer le prometí... que veríamos la televisión juntos cuando regresara. No puedo dejarla esperando ahí sola...

Joven herido: No. No fue ayer. ¿Fue anteayer...? Yo... no lo sé.

Joven herido: Recuerdo que el cielo estaba gris cuando salí del supermercado. Estaba lloviendo. No he... no he visto la luz del día desde entonces.

Joven herido: La televisión no emitía ningún sonido. El teléfono no daba señal. La calle que se veía por la ventana... Todos los días trato de llegar a casa, ¿pero por qué...?

Joven herido: No. No, no. ¡Tengo que llegar a casa! ¡Me están esperando! Yo...

Joven herido: No... Espera. ¿Acaso ya...?

Joven herido: No... Yo... aún no he...

Chisa: ...

Comprueba el estado de Chisa.

Errante:

Chisa: Oh, hola.

Chisa: ¿Quieres probar esto?

Errante:

Chisa: Lo encontré antes. Tiene sabor a frutas, no sé si te gustará.

Chisa: Desde que Honami cayó bajo el Lamento, la comida es parte de la energía remanente. Los seres vivos de esta Sonora ya no sienten hambre... pero yo creo que eso es peligroso.

Chisa: No quisiera insensibilizarme.

Chisa: No quiero acostumbrarme a que la gente se desvanezca. No quiero dejarme llevar por este bucle. Tengo cosas que hacer, alguien a quien encontrar... y un lugar al que regresar.

Chisa: ¿Tú no sientes lo mismo?

Errante:

Chisa: Tenemos el mismo objetivo. No me importa lo impenetrable que sea la Torre. Me abriré paso a tijeretazos.

Chisa: No importa lo fuerte que sea esta jaula. La destrozaré.

Chisa: Cuantos más Anhelos recolectemos, más pistas tendremos. Confío en que ese día llegará.

Errante: Hablando de pistas... ¿sabes cuándo llegaron los Fractsidus a Honami?

Chisa: ¿Los Fractsidus? ¿Te refieres a esos de rojo con los que nos topamos hace un rato?

Chisa: Así que se llaman así... Perdona, no lo sabía. Era la primera vez que pasaba por esa zona. He explorado principalmente el área del puerto. Seguimos sin ruta para llegar a la Torre, pero al menos descartamos varios callejones sin salida.

Chisa: Al verlos, pensé que había otras personas normales en la ciudad... Me recuerdan a unas cigarras rojas de mi pueblo natal, a las que les gusta moverse en enjambres.

Chisa: ... Compararlos con Cigarras Rojas podría ser ofensivo, y una analogía bastante pobre. Perdón.

Errante:

Errante:

Chisa: Y han estado realizando experimentos.

Chisa: Solo con el registro de experimentos, no alcanzo a comprender lo que traman... pero probablemente nada bueno.

Chisa: El espacio en Honami es como un vidrio resquebrajado. Si lo fuerzas demasiado, la ciudad podría hacerse añicos. Yo no haría experimentos en estas condiciones.

Chisa: Creo que... deben haber descubierto algo.

Chisa: Tal vez una pista sobre la Torre, o algún secreto del Lamento, oculto en esta Sonora. Algo tan importante que están dispuestos a arriesgar que todo se venga abajo.

Chisa: Ellos también están buscando una salida. Puede que nos lleven ventaja.

Chisa: Nuestra prioridad actual es...

Errante:

Chisa: Podríamos empezar por el Distrito Comercial. Ahí es donde llegué cuando fui arrastrada a esta Sonora. Si tenemos suerte, algo quedará.

Errante:

Chisa: Pero descansemos, por lo menos esta noche.

Chisa: Sin Iribrillo. Sin Lamento. Solo Honami, una ciudad silenciosa en la noche.

Chisa: Gracias por compartir este aperitivo nocturno conmigo... aunque solo sea fruta enlatada.

Chisa: Pero aun así, gracias. Nos vemos mañana.

Mayordomo con Pajarita: ¡Buenos días, Goshujin-sama! ¿Has descansado bien?

Errante:

Mayordomo con Pajarita: Tu desayuno. ¡Que lo disfrutes!

Errante:

Errante:

Campeón de Ventas: ¡Sí, sí! Hoy hace un día fabuloso y Chisa salió a buscar provisiones. Nosotros también queríamos colaborar... ¡así que empezamos a ordenar!

Mayordomo con Pajarita: Cuando terminemos, habrá mucho sitio para... ¿decoraciones nuevas? *Hmm*... ¡Podría darle una buena sorpresa a Chisa! Pasajero, ¿se te ocurre alguna cosa?

Errante:

Errante:

Mayordomo con Pajarita: ¡Maravilloso! ¡Por aquí, por favor!

Termina de decorar el café.

Chisa: Buenos días, ya estoy de vuelta. ¿Quieres algo de comer? He traído aperitivos de la tienda. Pensé que estaría bien tener variedad.

Errante:

Chisa: No esperaba que el café estuviera tan limpio. Por un momento, pensé que me había equivocado de lugar.

Chisa: Pero se ve bien. Realmente levanta el ánimo. Gracias a todos.

Chisa: Bueno, ¿nos vamos ya?

Errante:

Dirígete a la zona de preparación y prepárate para la exploración.

Busca pistas en la ciudad de Honami junto con Chisa.

Chisa: En realidad... después de leer las notas de Sumika, creo que hay algo que pasamos por alto.

Errante: ¿El qué?

Chisa: El Lamento que estamos experimentando aquí en Honami... Es como si no fuera auténtico. Es como si su poder se estuviera desvaneciendo...

Namipón: ¡Bienvenidos de nuevo, queridos pasajeros!

Chisa: Si queremos respuestas, debemos llegar a la fuente del Lamento... la Torre Neón.

Namipón: ¿Os apetece una taza de café con queso de coco? Yo lo llamo «Mar de coco nublado».

Errante: Al menos, ahora podemos confirmar que esto está vinculado al «Proyecto Dominar Sonora» de los Fractsidus.

Namipón: ¿Hola? ¿Hooolaaaa?

Chisa: Ah, perdón. Nos distrajimos un poco.

Namipón: No pasa nada. Estoy acostumbrado.

Namipón: Por cierto, pasajero... hay algo que debo decirte.

Namipón: Percibí una frecuencia que parece muy conectada contigo. No es de este lugar, y... te está llamando.

Errante:

Chisa: ¿Proviene del exterior? ¿La conexión entre esta Sonora y el mundo exterior se está fortaleciendo?

Namipón: Correcto. Es de más allá de la ciudad de Honami. Es como si procediera de tu interior, pero... no es tu frecuencia. ¿Qué podría ser?

Errante:

Errante:

Chisa: ¿Quién es Abby?

Errante:

Chisa: Ah, ¿sí? Nunca la he visto.

Errante:

Chisa: Quizás te esté buscando, tal como dijo Namipón.

Chisa: Pero este espacio debería ser completamente impenetrable... a menos que las fuerzas que constriñen esta Sonora se estén debilitando. ¿Podría ser... por los Anhelos que reunimos?

Namipón: Pues... si tienes prisa por reunirte con ella, puedo intentar recalibrar las coordenadas de la Torre Neón, pero podría tardar un poco. Por favor, ten paciencia.

Namipón: Pareces preocupado por esa tal Abby, pasajero.

Errante:

Namipón: No te preocupes, pasajero. Lo haré lo mejor que pueda.

Namipón: Así que por favor, descansa... por aquellos que se preocupan por ti.

Chisa: ¿Quieres... tomar el aire en la terraza?

Errante:

Chisa: Vale. Cuando tengas tiempo.

Dirígete a la terraza del café y encuentra a Chisa.

Chisa: Hoy hace bueno. Es raro ver un atardecer así. Si Sumika estuviera aquí, probablemente capturaría este momento con su ámbar.

Errante:

Chisa: No. Para investigar qué podría causar un atardecer tan inusual...

Chisa: ¿Ves a ese niño junto al letrero?

Chisa: Es la séptima vez que lo veo caerse ahí.

Errante:

Chisa: La cajera sigue limpiando una mancha que no existe. Las paredes apenas se mantienen en pie, pero su uniforme está impecable... como siempre.

Chisa: Hay que reabastecer la máquina expendedora. Tiene refrescos caducados hace décadas.

Chisa: Ese gato lleva ahí tirado dos meses... tal vez más. Lleva así desde que llegué aquí.

Chisa: Los estudiantes de secundaria, después de clase, siguen tomando fotos del cielo, desgarrado por cuerdas de resonancia. Pero sus ojos solo ven nubes, pájaros, arcoíris... el magnífico cielo de ese día.

Chisa: En la tienda ponen canciones pop del siglo pasado. La ventana que nunca cerró del todo sigue atascada en la misma muesca donde quedó hace años.

Chisa: Todos permanecen en el pasado.

Chisa: En cuanto a mí... empiezo a tener dificultades para recordar en qué día vivimos.

Chisa: Este tipo de vida me recuerda a...

Errante:

Chisa: Je. Qué analogía tan interesante. De pequeña, cada verano pasaba las vacaciones entre ventiladores, sandías y una televisión vieja. Me encantaba ver animes y siempre sentía curiosidad por esos... mundos especiales.

Chisa: Diría que... a una llamada sin respuesta.

Chisa: Mis padres siempre estaban ocupados. Cuando los extrañaba, intentaba llamarlos... pero la mayoría de las veces, no contestaban. Y cuando lo hacían, nunca teníamos mucho que decirnos.

Chisa: Después de convertirme en Resonadora, y la supervisión que ello conllevó, aquellas llamadas se volvieron aún menos frecuentes. Creo que las cosas que la gente decía sobre mí terminaron afectándoles a ellos también.

Chisa: En mi ciudad natal, los Resonadores no están bien vistos. Además, alguien que no puede controlar sus habilidades es como una bomba... temido y odiado.

Chisa: No quería que mis padres sufrieran por mi culpa, así que pensé que, si me mantenía lejos, no tendrían que lidiar con esas miradas. O esos susurros.

Errante:

Chisa: No se puede decir que fuéramos una familia muy unida.

Chisa: No es que los odie. Las cosas simplemente eran... normales. Ellos tenían sus trabajos, yo tenía la escuela. Apenas pasábamos tiempo juntos.

Chisa: Pero... a veces, sí que los extraño. Solo un poco.

Errante:

Errante:

Chisa: Yo... deseo detener este terrible ciclo.

Chisa: Lo he intentado muchas veces, aunque el resultado siempre es el mismo...

Errante:

Errante: Cada vez que el Lamento llegaba, tú te dirigías hacia la Torre Neón, contra la corriente de ciudadanos que huían, sabiendo perfectamente que era el lugar más peligroso.

Errante: Sabías que no podías salvar a quienes ya se habían «ido», y aun así, extendiste tu mano. A la madre y su hija. Al joven herido. A mí, cuando caí por primera vez en esta ciudad.

Errante: Sabías que, en este bucle infinito, salvar a alguien no cambiaba nada. Pero aun así, ni una sola vez ignoraste un grito de auxilio.

Chisa: Y apareciste tú...

Chisa: Cuando menos lo esperaba. En el lugar más peligroso. Bajo la sombra del Lamento. No creo que fuera por suerte, ni por casualidad.

Chisa: La Sonora ya no está completamente cerrada. Sumika la abrió, y desde el momento en que nos conocimos, el ciclo comenzó a debilitarse.

Errante: Significa que es posible acabar con esto. Tengo fe en ti. Aprovechemos esa oportunidad juntos.

Chisa: ¿Por qué harías...?

Errante: Siendo compañeros, ¿no es natural que confíe en ti?

Namipón: ¡Chisa! ¡Pasajero!

Namipón: ¡A-acabo de confirmar las coordenadas de la Torre Neón!

Busca a Namipón y comprende la situación.

Namipón: ¡Uf! E-el camino a la Torre Neón es como un galimatías, ¡pero estamos de suerte! ¡Aquí está!

Namipón: ¡Solo tenemos que pulsar esto!

Namipón: Ahora tenemos una ruta a la base de la Torre. ¡Podemos partir en cuanto estéis listos!

Habla con Namipón y dirígete a Torre Neón.

Namipón: ¡Siguiente parada, la Torre! ¿Estás listo, pasajero?

Errante:

Namipón: Ah, la calle Ginga. Un buen lugar.

Namipón: ¡Hola, viejo amigo!

Chisa: Conoces bien este lugar.

Namipón: Sip. Hace años, esos carteles publicitarios mostraban mi imagen. Y allá había máquinas de gancho, y de cápsulas... y todos los premios eran yo.

Errante:

Namipón: ¡Jeje! Por eso quiero que vuelvan. Quiero traerlos a todos a casa.

Namipón: Yo me encargo de recolectar Anhelos. Pero, eh... una vez que empecemos, los picos de frecuencia podrían atraer... cosas. De eso os encargáis vosotros, ¿oki?

Errante:

Chisa: Solo algunos viejos amigos.

Namipón: *Hmm*. Parece que aún no tenemos bastantes. ¿Tal vez si encontramos algún lugar con más gente?

Namipón: ¿Qué tal un poco más adelante?

Namipón: Este camino... Oki, esta solía ser la calle principal comercial de Honami. ¡Siempre tan llena de vida!

Namipón: Durante las fiestas, se llenaba de puestos y había gente comprando por todas partes. Podías encontrar todo tipo de tesoros, como... ¡yo! En todas las formas y colores.

Avanza con Namipón.

Sigue a Namipón.

Miembro de Fractsidus: ¿Eh? ¡¿Quién está ahí?!

Chisa: ¡Cuidado!

Errante: ¿Los Fractsidus? ¿Cómo han llegado hasta aquí?

Derrota a los miembros de Fractsidus.

Errante: ¿Qué es este dispositivo que llevaban?

Chisa: Parecen detectores de frecuencia, pero en una forma muy primitiva, como quien prepara una demostración de laboratorio la noche antes del examen. Faltan incluso los estabilizadores más básicos.

Chisa: No digo que sean completamente inservibles. Solo que, en términos de rendimiento, es más que mejorable.

Namipón: ¡Chisa! ¡Pasajero! ¡Rápido! ¡Hay muchos... Anhelos fuertes aquí!

Chisa: Primero, reunámonos con Namipón.

Ve al lugar indicado por Namipón.

Namipón: ¡Por aquí! ¡Aquí!

Namipón: Ya podemos empezar a recolectar. Ah, y esto... podrían aparecer más problemillas...

Namipón: ¡Toma! ¡Recolectar en un lugar tan concurrido es mucho mejor! Tenemos una buena cosecha. Deja que les eche un vistazo...

Chisa: Como te dije, solo es una teoría, pero tengo la impresión de que una fuerza poderosa se oculta detrás de estas Disonancias Tácitas, dirigiéndolas para ahuyentar a los forasteros.

Errante: (¿Bajo qué circunstancias querría alguien alejar a los forasteros?).

Errante: (Si viera este lugar como su propio territorio... su «hogar»).

Errante: ¿Qué sucede?

Chisa: ¿No has oído...?

¿?: Socorro...

Inspecciona el Pasadizo Meishin.

Joven herido: Duele...

Joven herido: Ayuda... Por favor, ayúdame...

Chisa: Está gravemente herido. Ya está inconsciente. No aguantará mucho.

Chisa: Tenemos que sacarlo de aquí ya.

Errante: ¡¿Es... el Lamento?!

Chisa: ...El recorte ha comenzado.

Chisa: El espacio se fractura y se reorganiza. Todo lo que queda atrapado dentro, incluyendo las personas, se retuerce en formas absurdas y corrompidas... hasta que el Lamento toca a su fin.

Chisa:

Errante:

Chisa: Gracias.

Chisa: El «recorte» se aproxima. El espacio quedará hecho jirones en cualquier momento.

Chisa: Tenemos que salir de aquí inmediatamente.

Errante: ¿Chisa?

Chisa: Agárrate a él. Y agárrate a mí.

Chisa: Una ruta directa... Bueno, la eficiencia primero.

Errante: Estoy de acuerdo.

Chisa: Aquí estamos.

Chisa: Llegué a este lugar hace dos meses. El Lamento todavía no había comenzado, así que tuve algo de tiempo para explorar.

Errante:

Chisa: Vagamente. Pero sí recuerdo que el primer episodio tuvo lugar tres días después de mi llegada.

Chisa: De entre grietas abiertas en el cielo gris se filtraba Iribrillo, como si unas tijeras invisibles rasgasen el mundo. La gente, los edificios, el mismísimo espacio... todo se tornó caótico.

Errante: Si queremos saber como era la ciudad antes del Lamento, deberemos recrearla. Así descubriremos qué ocurrió realmente...

Chisa: ¡¿Quién está ahí?!

Polmes: *Ejem*. No se les escapa una.

Chisa: ...

Polmes: Permítanme informarles de que el juego ha comenzado. ¡Presten atención! ¡Este distrito está lleno de secretos!

Chisa: ...

Polmes: En todo el tiempo que he estado vigilando esta zona, exactamente tres días y cinco horas... bueno, ¡mucho tiempo! Les gustará saber que he visto algo muy sospechoso.

Polmes: Hay unos individuos de chaquetas rojas merodeando por aquí cada día... ¡y no están tramando nada bueno, se lo aseguro!

Errante: Chaquetas rojas... ¿los Fractsidus?

Polmes: ¡Les invito a unirse al mundialmente famoso Superequipo de Detectives y encontrar la verdad!

Chisa: ¿Superequipo de detectives? ¿Encontrar la verdad?

Polmes: ¡Exacto! Solo tienen que seguirme. ¡Estamos a dos pistas de resolver el caso!

Polmes: Vaya, vaya, parece que está bastante familiarizada con este lugar, jovencita.

Chisa: Tú también.

Polmes: Naturalmente. Es el trabajo básico de un detective... ¡Miren! ¡Por ahí! ¡Eso es!

Chisa: Los Fractsidus deben haber dejado este dispositivo aquí.

Chisa: Pero está inactivo. Algo lo está cubriendo.

Errante: Cristales Iribrillantes. Tenemos que eliminarlos primero.

Dirígete a la siguiente zona con Namipón.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Polmes: ¡Por Júpiter! ¡Mi instinto no se equivocaba! ¡Están tramando algo turbio!

Chisa: Estos deberían ser los dispositivos experimentales de los Fractsidus.

Chisa: Mmm... ¿Un informe de investigación?

Errante:

Polmes: Caramba, es la primera vez que veo un informe así. «Residuo del Lamento»... ¿podrían ser esas cosas iridiscentes que acabamos de ver?

Polmes: ¿Eh? ¿Puedo saber a qué se debe su silencio?

Chisa: «Expandir la Esfera Sonora existente»... ¿Podría ser realmente ese su objetivo?

Errante:

Chisa: Esto es absurdo.

Chisa: Si la Sonora pudiera controlarse, ¿por qué... por qué no se ha roto este bucle? Los Abandonados siguen atrapados en este recuerdo ilusorio.

Chisa: Controlarla no es su objetivo. La están usando, comprobando la duración de cada episodio del Lamento, cómo se producen las muertes... Es como arrojar gente al fuego solo para comprobar la temperatura.

Errante: Podría haber más pistas en las otras estaciones experimentales.

Polmes: ¡Elemental, querido Errante! ¡Hay otro cerca! ¡Por aquí!

Polmes: Por cierto, no esperaba que descubrierais mi disfraz. ¡Vuestra perspicacia os convierte en candidatos perfectos para mi Superequipo de Detectives!

Chisa: ¿Y qué hace exactamente ese equipo?

Polmes: ¡Pues investigar a esos metomentodos de las chaquetas rojas, por supuesto! Pero ahora que lo pienso, no los he visto por aquí últimamente. Sospechoso...

Chisa: ¿Y cuántos miembros tiene este equipo hasta ahora?

Polmes: Pues... solo un capibara.

Polmes: *Ejem* ¡En fin, hemos llegado!

Dirígete a la siguiente zona.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Chisa: Otro informe. Tal como esperábamos.

Errante:

Polmes: La trama se complica. Este informe es casi idéntico al último.

Chisa: Tiene el mismo número de secuencia... pero datos diferentes.

Errante: Así que han estado repitiendo el mismo experimento una y otra vez, con resultados diferentes cada vez.

Errante: Pero... ¿por qué ambos aparecen etiquetados como «N.º 20»?

Errante:

Chisa: No. Solo pensaba en una amiga.

Errante:

Chisa: Sí. Perdona, me olvidé de decirte su nombre. Se llama Sumika.

Chisa: Aquí es donde la conocí, donde estaba nuestra antigua base. Me fui después de que el Lamento hiciera jirones este lugar... y nunca regresé.

Chisa: En aquel entonces, Sumika solía burlarse de mí. Decía que siempre estaba haciendo mapas: rutas, accidentes geográficos, miradores, salidas y entradas. Ella siempre seguía su instinto... aunque su sentido de la orientación distaba de ser perfecto.

Chisa: Y a pesar de ello, eligió entrar sola a esa torre.

Chisa: Deberíamos volver a echar un vistazo. Quizá hay algo que pasamos por alto.

Errante:

Chisa: Gracias por acompañarme.

Polmes: ¡Aaah!

Errante:

Polmes: ¡Es-estoy en plena deducción! Aún necesito más pistas para descubrir qué buscan realmente esos bribones de chaquetas rojas.

Polmes: Me retiro por ahora. Ha sido un placer trabajar con dos detectives tan agudos como vosotros. ¡Hasta la próxima!

Chisa: En ese caso...

Errante:

Examina las revistas viejas.

Errante: Un montón de revistas científicas viejas... con notas garabateadas en algunas páginas.

Chisa: Yo también encontré algunas. Debían ser de Sumika. Solía leer aquí durante su tiempo libre.

Errante: ¿Qué hay de ti?

Chisa: Leía con ella... u hojeaba otras revistas por mi cuenta.

Chisa: Aunque la mayor parte del tiempo, yo estaba ocupada manteniendo mi arma.

Examina el reloj.

Errante: Esa pila de la esquina... está todo lleno de relojes.

Chisa: Antes había más. Sumika los coleccionaba, colocándolos por toda la ciudad antes de que llegara el Lamento. Luego volvía para recuperarlos uno por uno. Era una locura... pero demostró su teoría.

Chisa: Cuanto más te acercas a la Torre Neón, más lento se mueve el tiempo. De hecho, toda Honami podría sufrir un retraso con respecto del mundo exterior.

Chisa: ¿Recuerdas ese reloj cubierto de musgo? Fue lo que primero hizo que Sumika se percatara de que algo andaba mal en esta ciudad.

Comprueba lo que hay sobre la caja.

Errante: ¿Esto es... un trozo de ámbar?

Chisa: Sumika lo dejó aquí.

Chisa: Su Forte generaba un tipo de ámbar que almacena recuerdos o momentos.

Errante: Recuerdos o momentos...

Chisa: Sí. Solo agárralo así...

Chisa: ... y podrás contemplar lo que alberga en su interior.

Errante: Sumika mencionó el extraño flujo del tiempo de este lugar.

Chisa: Me dijo que el tiempo dentro de esta Sonora discurre más lento que afuera.

Chisa: Las plantas crecen como si todo fuera normal, pero quienes murieron siguen atrapados en este bucle. Es como si algo muy poderoso los estuviera reteniendo.

Errante: Lo que los retiene... podrían ser simplemente sus Anhelos no cumplidos.

Chisa: Despertaron a Namipón en una ciudad que aún lo necesita.

Errante: Mira, más ámbar. Parece que esta pieza es más reciente.

Chisa: Adelante. Sostenla como lo hiciste antes.

Errante: A juzgar por sus notas, realmente logró llegar a la Torre Neón.

Chisa: Tenemos que encontrar una forma de entrar allí. Cuanto antes, mejor.

Errante: Regresemos primero al café. Tendremos que hablar con Namipón, a ver si los Anhelos que hemos reunido son suficientes para llegar a la Torre.

Namipón: ¡Aquí, aquí! ¡Hey, justo ahí!

Namipón: Esa enorme torre que se alza sobre la ciudad en ruinas... ¡Está abierta para nosotros! ¡Vamoooos!

Chisa: (*Tos*)

Namipón: (*Tos*) ¡Cuánto... polvo!

Chisa: Hay tantos escombros por aquí. Desechos y chatarra... vigilad bien dónde pisáis.

Chisa: Tenemos que sortear todo eso y encontrar una forma de llegar a la cima...

Chisa: Si Sumika ha pasado por aquí, debe haber dejado señales para mí.

Examina la estatua cubierta de Cristales Iribrillantes.

Namipón: Vaya, esto es...

Chisa: Los Fractsidus los definían en sus informes como Cristales Iribrillantes ligeros. Podrían ser residuos del Lamento.

Chisa: Igual que antes, deberíamos poder eliminarlos para restaurar el área.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Namipón: ¡Mira! ¡Una piedra que brilla!

Chisa: Es un ámbar de Sumika.

Chisa: Sumika... debe haber seguido ese camino.

Errante: Vamos a ver qué nos depara este viaje.

Inspecciona el siguiente lugar.

Namipón: ¡Más Cristales Iribrillantes aquí!

Errante: Eliminémoslos. Podría haber más notas de Sumika debajo.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Namipón: Eso es... el ámbar de Sumika.

Errante:

Chisa: Ella dijo que el camino de delante es el incorrecto...

Errante: ¡Hay que volver atrás!

Namipón: Oye, esperad... ¡es-esperadme!... Se me está congelando el... ¡*Brrr*!

Dirígete a la siguiente zona.

Acércate al árbol de cerezo en el interior de la torre.

Namipón: ¡Guau! ¡Mira qué grande! ¡Y ese árbol!

Chisa: Mira ese banco.

Errante: También están cubiertas de Cristales Iribrillantes. Debe haber más notas de Sumika ocultas debajo.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Dirígete a la siguiente zona.

Deshaz el Cristal Iribrillante ligero.

Chisa: ...

Namipón: Sumika... nos mostró el camino correcto. Es una hazaña increíble.

Sumika: ¿Qué son... esos sonidos? ¿Son... reales?

Sumika: ¿Esas personas... son de Costa Negra?

Sumika: ¡Oye! ¡Tú! ¿Puedes ver esta «entrada»?

Sumika: Por favor... ayúdalos... Están todos atrapados aquí...

Sumika: Mi amiga... mi amiga también lo está...

Sumika: Por favor...

Sumika: Aunque sea una vez...

Sumika: Déjame ganar.

Namipón: Ah... qué chica tan maravillosa.

Namipón: Casi logró encontrar el origen del Lamento en la ciudad. Pero si alguien puede continuar donde ella lo dejó, no habrá sido en vano. Su hazaña no habrá sido en vano.

Errante: ¿Has oído eso?

Namipón: *Mmmh*. Es como si algo estuviera haciendo jirones el interior de la torre.

Chisa: ¿Cómo puede ser? ¿Será que el Lamento de aquí es diferente al de afuera?

Chisa: Quizá el Lamento ya haya consumido la Torre... De ser así, estaríamos en su interior.

Chisa: Errante, Namipón, ¡Agarraos fuerte!

Namipón: ¡A-aachís! ¡O-oki, Chisa!

Namipón: ¿Eh?

Namipón: ¡Aaaaahhhhh!

Errante: El espacio... se acaba de fragmentar otra vez.

Errante: La temperatura está bajando, pero no hay escarcha ni hielo por ningún lado. ¿Podría significar que esta Torre absorbe el calor de los cuerpos humanos, tal como sugería Sumika?

Verifica el informe de investigación.

Errante: Allí... veo algo.

Errante:

Errante: (La prueba n.º 20, otra vez...).

Miembro de Fractsidus: ¡¿Quién está ahí?!

Investiga lo que hay más adelante.

Errante: ¡¿Qué es eso?!

Errante: ¿Está corriendo hacia...?

Errante: ... ¿el mismísimo corazón del Lamento?

Sigue la fuente del Lamento.

Continúa hacia la fuente del Lamento.

Elimina a las Disonancias Tácitas que impiden el paso.

Adéntrate en la ciudad.

Errante: Chisa...

Errante: ¿Está aquí dentro, en este espacio?

Errante:

Errante:

Dirígete a la torre y enfréntate a ¿?

¿?: Tú...

¿?: ¡FUERA… DE AQUÍ!

¿?: ¡Toma tu maldito... apestoso... lujo del tieeempo!

¿?: No toques... nuestra crisálida... que tejimos durante ██ años...

¿?: Aquí enterrado… está nuestro… hogar…

¿?: ¡FUERA!

¿?: ¡¡¡FUERAAAA!!!

Errante: Este lugar... es donde llegué cuando aparecí en Honami.

Chisa: En aquel entonces, la Torre Neón estaba cubierta por el Lamento. Pero ahora que la distorsión espacial se ha disipado... incluso el viento se ha transformado en apacible brisa.

Chisa: Por fin... Se acabó.

Chisa: O tal vez... sea un nuevo comienzo.

Errante: ¿Abby?

Abby: ¡Ay! ¡¿Po-por qué no me respondías?! ¡Te esperé por una eternidad! ¡Tuve que hacer palanca y todo para meterme aquí dentro! En serio, pensé que estabas...

Errante: Esta Sonora estaba sellada del mundo exterior, pero parece que ya está abierta.

Abby: ¡Sip, y todo gracias a nuestros amigos de Costa Negra! Han estado trabajando sin descanso, con esos cacharros de luces y chispas y ruiditos y de todo, y cuando la conexión se hizo más fuerte, la fisura volvió a aparecer y yo me... Uy, espera...

Chisa: Hola.

Abby: ¡Una nueva amiga! ¡Hola! ¿Se viene con nosotros?

Errante: Por supuesto. Estábamos a punto de marcharnos.

Errante: Pero aún nos espera alguien.

Vuelve a ir a la Torre Neón por la entrada.

Explora Torre Neón.

Errante:

Chisa: *Mmh*...

Chisa: Es que... aún no me lo creo.

Chisa: Sé que murieron hace mucho tiempo, que solo eran reverberaciones humanas creadas por la Sonora. Pero es que ahora... ya no están.

Errante:

Chisa: Y Namipón... aunque solo estuvimos juntos durante dos meses, cada vez que regresaba al café, él siempre estaba allí, esperándome.

Errante:

Chisa: Supongo que no hay vuelta atrás. Vamos.

Namipón: La luz del sol tras el cristal, los terrones de azúcar flotando están, el aroma del té... ¡Oye! ¡Las patas, quietas!

Namipón: ¡Ah, pasajeros! ¡Habéis vuelto!

Errante:

Chisa: ¡¿Cómo?! ¿Qué...?

Namipón: ¿Preparar el té? ¡Pues como siempre!

Chisa: Pero dijiste... ¿«hasta aquí hemos llegado»?

Namipón: Eh... claro. Es que no podía llegar más lejos porque tenía que volver al Café...

Chisa: ...

Namipón: Si ni siquiera me dio tiempo a terminar la frase...

Chisa: ...

Errante:

Namipón: ¿Q-qué sucede?

Chisa: Nada... da igual.

Chisa: Solo... me alegro de que estés de vuelta.

Errante:

Chisa: Hay algo de lo que debo ocuparme. Pero...

Errante:

Errante:

Chisa: ...

Namipón: ¡Hay que ver lo que te cuesta, Chisa! ¿Se lo cuento yo?

Chisa: Mis síntomas de overclock...

Chisa: Mis síntomas de overclock... no están completamente controlados. Dentro de la Sonora, parece que estoy estable. Pero una vez que salga... no sé si perderé el control.

Chisa: Sumika me dijo que conocía a unas personas, unos investigadores, que podían tratarme. Pero ella ya...

Errante:

Chisa: ... ¿Eh?

Errante: Ven conmigo a Costa Negra.

Errante: Es el lugar donde Sumika vivía y trabajaba. Donde te aguarda un nuevo comienzo.

Namipón: Parece que antes no fui lo suficientemente preciso. Este es el verdadero final.

Namipón: Ah. ¡Qué entrañable!

Namipón: Ahora... es hora de dar ese paso hacia un nuevo comienzo.

Namipón: Espera... ¿Qué es eso...?