Espinazo de luz cenital
Esas no son simples crestas montañosas, sino más bien la espina dorsal de la tierra, esa misma que carga la noche a cuestas. Rasgado el vientre de la oscuridad, de la herida emana luz de nueva vida.
Tu sombra, ensartada a la noche moribunda. Al amanecer, el envoltorio carnal se alza.
Solo tienes que permitir que despeje todo atisbo de duda por ti.



