Estrella polar imperecedera
Mientras levitas por el tranquilo mar estelar, rodeado de polvo de estrellas, el propio tejido del tiempo se resquebraja a tu paso. La única constante es una inquebrantable soledad. De esa misma soledad, distorsionada, diluida y reconfigurada, nace el plumaje que recubre tus alas. El universo te pone a prueba con su silencio. Prosigues tu viaje, resplandeciendo imperturbable.



