Xuanling canta, la tormenta amaina

Tras la crisis de los Títeres, parece que la tierra de Xuanfang vuelve a la normalidad...

Discute el próximo paso a seguir con Liangyu.

Liangyu: El rastro de la frecuencia se corta al noroeste de los Picos Orientales Xuan. O se dirige a algún lugar que el Aro de Vigilancia no puede ver, o...

Errante: Espera. Hay algo en el reverso de esta carta.

Errante: Estas marcas... ¿Las dejaron las Corrientes?

Errante: ¿«Factoría... Celeste»?

Liangyu: ¿Factoría Celeste? ¿Yangyang mencionó ese lugar?

Errante:

Liangyu: Una fábrica en los Picos Occidentales Fang. Es donde la Fortaleza Xuanfang produce sus Títeres y «desecha» las Disonancias Tácitas.

Liangyu: El Ministerio de Guerra acaba de avisarnos de que la Factoría Celeste se ha convertido en un nido de Títeres rebeldes. Ni los Custodios de Xuanfang ni el Ministerio de Fomento pueden acercarse ya.

Liangyu: ¿Crees que... Yangyang fue allí?

Errante: Se tomó tantas molestias dejándonos este mensaje que no puedo ignorarlo.

Errante: ¿Y tú? ¿Qué harás?

Liangyu: La Fortaleza está completamente sitiada. La orden de mi Comandante era llegar a Jinzhou a través de la puerta montañosa del Patio del Pilar para pedir refuerzos.

Liangyu: Pero la puerta está sellada y no hay otra salida. Si no hago nada, solo estaré esperando la muerte.

Liangyu: Te acompaño. Si Yangyang fue a la Factoría Celeste, será por algo importante.

Liangyu: Además, le debo un gran favor.

Liangyu: Pero debes saber que la Factoría Celeste es una guarida de los horrores. No sé si nosotros dos seremos suficientes.

Errante: Tendremos que ir paso a paso.

Liangyu: Vale.

Abandona el Patio del Pilar.

Errante: ¿No dijiste antes que la Centinela de Mengzhou había desaparecido?

Liangyu: Exacto. Tiene una residencia en la Fortaleza Xuanfang, pero las puertas llevan cerradas bastante tiempo.

Liangyu: El Comandante de los Custodios trató de contactar con ella muchas veces, pero no recibió respuesta.

Errante: Todavía nos faltan muchas piezas.

Liangyu: Pues a ver si encontramos más pistas en la Factoría Celeste.

Liangyu: Por cierto, ¿viniste aquí solo?

Errante: No, tenía una compañera. Nos separamos antes de encontrarte.

Liangyu: ¿Fue por la Niebla de Desorientación? ¿No te preocupa su seguridad?

Errante: Sí... pero acordamos que nos mantendríamos centrados en nuestros objetivos, a no ser que las cosas se pusieran realmente mal.

Errante: Ella sabe lo que hace. Esa niebla no la detendrá.

Liangyu: Ya veo. Entonces será mejor que aceleremos el paso.

Avanza hacia la Factoría Celeste.

Inspecciona los despojos de títere.

Errante: Los núcleos de estos Títeres...

Errante: Abby.

Abby: Sip, ¿qué pasa?

Errante:

Abby: ¡No, no, no y no! ¡De ninguna manera! ¡Qué asco!

Abby: ¡Chico, que mi estómago no es un basurero!

Errante:

Abby: Uf, está bien, si lo pones así... Lo haré.

Abby: ¡Pero lo hago por Yangyang, ¿vale?! Aunque me duela la barriga, ¡lo haré!

Abby: Puaj... qué sabor más horrible...

Errante: ¿A qué te ha sabido?

Abby: A ver, cómo te lo explico... La frecuencia era rarísima, como mil millones de fórmulas matemáticas enredadas. Solo verla me da dolor de cabeza...

Errante:

Errante:

Abby: Es extraño. Además de esa cadena de números, hay un montón de... emociones...

Abby: Rabia, arrepentimiento, desesperación...

Errante: Se supone que una máquina no debería tener emociones...

Errante: ¿Será por eso que están actuando por su cuenta?

Abby: *Puaj*. Demasiadas emociones negativas. Se me ha revuelto el estómago...

Abby: Me voy. Necesito descansar un rato... Despiértame si pasa algo...

Liangyu: Estos son... Alguien luchó contra todo un escuadrón de Títeres aquí.

Errante: Los rastros en los restos... Fue Yangyang.

Liangyu: ¿En serio? Entonces deberíamos poder rastrear la frecuencia que dejó.

Errante: (Aguanta, Yangyang. Ya casi estoy)...

Errante: (¿Esas emociones fueron implantadas? ¿O...?)

Liangyu: Perdona, pero... ¿qué era ese ser?

Errante: ¿Eh? ¿Te refieres a Abby? Es mi Eco. Tiene un apetito enorme.

Liangyu: (Supongo que será mejor no preguntar)...

Continúa avanzando.

Liangyu: Nunca había oído que el núcleo de un Títere posea emociones típicas de las personas.

Liangyu: Para el Ministerio de Fomento, tanto la tecnología de los Títeres como la Fortaleza en sí se originaron a partir de la caja negra de la Centinela.

Inspecciona los rastros en las cercanías.

Derrota a los títeres restantes.

Liangyu: ...

Errante: ¿Estás bien?

Liangyu: Estoy bien, es solo que he usado demasiado mi Forte estos días y estoy algo cansada.

Liangyu: Pero tú, por otra parte... estás más fresco que una lechuga.

Errante: Digamos que gané bastante experiencia luchando contra armas humanoides en Lahai-Roi.

Liangyu: ¿Qué?

Errante: Comparado con todo lo demás, pelear es la parte fácil.

Liangyu: ¿Pero qué tipo de vida llevas?

Liangyu: Los rastros de la batalla llegan hasta aquí...

Liangyu: Todo esto lo hizo Yangyang... ¿sola?

Errante: ¡Cuidado! ¡Esas cosas aún no están muertas!

Continúa avanzando.

Derrota a los títeres por el camino.

Errante: Alguien se curó aquí. Seguro que fue Yangyang. Está herida...

Liangyu: No debió ser muy grave porque no parece haber estado mucho rato aquí.

Liangyu: ¿A cuántos Títeres se habrá enfrentado? Sé que a veces atacan sin más, pero ella no es de las que buscan problemas.

Errante: Debe haber averiguado algo. Quizás el origen de la rebelión de los Títeres...

Liangyu: Estas huellas son de una Cabalganubes. Se fue hacia la Factoría Celeste.

Errante: Sigamos adelante.

Dirígete a la Factoría Celeste.

Liangyu: El viento...

Errante: Es obra de Yangyang. Lo dejó para nosotros.

Liangyu: Esta es la Cabalganubes de Yangyang...

Liangyu: Pero ¿dónde está?

Errante: Esto es de Yangyang...

¿?: Qué sorpresa. Invitados no deseados... y en un momento como este.

¿?: A ver si lo adivino. ¿Fue el Vigamilano de esa niñata lo que os trajo hasta aquí?

Liangyu: ¿Quién eres...?

¿?: Mmmh... una Vigilante que escapó de la red. Parece que subestimé las capacidades de la Parangón.

Liangyu: Tú...

Errante: ¡¿Dónde está Yangyang?!

Muyu: ¿Yangyang? Así que ese es su nombre.

Errante:

Muyu: Es una pena. Podría haber contribuido a mi gran experimento. En cambio, eligió... el camino de la autodestrucción.

Muyu: Interesante... Cabello negro, pupilas doradas... coincides con la descripción de la mujer de rojo.

Muyu: Qué pena. Crees ser un héroe, pero llegas demasiado tarde. Demasiado tarde.

Errante: ¡¿?!

Muyu: El experimento encara su etapa final. Es cuestión de tiempo que la Fortaleza Xuanfang, esta pequeña «caja de juguetes» de la Centinela, revele al fin su verdadero potencial.

Liangyu: Tch...

Liangyu: Vamos... ¿Qué más podemos usar?

Encuentra otro camino a la Factoría Celeste.

Liangyu: ¡¿Ese hombre es el cerebro de la rebelión de los Títeres?!

Errante: ¡Rápido! ¡No podemos permitir que escape!

Dirígete al interior de la Factoría Celeste.

Liangyu: Él... te habló como si te conociera. ¿Lo habías visto antes?

Errante: Estoy seguro de que no.

Errante: (La mujer de rojo... ¿se refería a una Supervisora de los Fractsidus?)

Derrota a las Disonancias Tácitas rebeldes en la Factoría Celeste.

Errante: Y esas personas de allí...

Liangyu: ¡¿Cómo se atreven a usar Jaulas Censoras con los civiles?!

Errante: Tenemos que sacarlos de ahí.

Libera a quienes se encuentran atrapados en la Jaula Censora.

Señor Dong: Oh, gracias al cielo... ¡Qué alivio! Creí que era mi fin...

Errante: Usted es... ¿el señor Dong, de Jinzhou?

Señor Dong: ¿Eh? T-t-tú... ¿no eres Errante? ¡Oh, menos mal! ¡Escuchad, Errante ha venido a salvarnos!

Liangyu: ¿Ustedes son... a quienes buscaba Yangyang? ¿Los desaparecidos de Jinzhou?

Señor Dong: ¿La joven Yangyang? ¿También está aquí?

Errante:

Señor Dong: Eso... Verás, yo iba de camino a Mengzhou a visitar familia cuando me topé con un grupo de bandidos enmascarados al pasar por Xuanfang.

Señor Dong: Y no nos pasó solo a nosotros. Parece que han capturado gente de todas partes de estas tierras.

Liangyu: Que el demonio se lo lleve...¿Pero qué está tramando ese maldito...?

Errante:

Señor Dong: ¡Sí! ¡Daos prisa! Han estado llevando gente a la fábrica, y nadie regresa jamás de ahí...

Liangyu: Entiendo. Haremos todo lo posible.

Dirígete al interior de la factoría.

Muyu: Un fantasma que no descansa...

Muyu: Pero incluso una variable como tú entra dentro de mis planes.

Muyu: ¿Quieres enfrentarte a los molinos de viento? Perfecto. Te complaceré.

Muyu: Adelante. Atácalos. Destrúyelos. Convéncete de que estás salvando algo. Será tu único logro.

Errante: ¡Yangyang...!

Acude al lado de Yangyang.

Rompe la barrera.

Errante: Eso es...

Yangyang: ¡¿De mi hermana?!

¿?: ... Arbiter.

¿?: Esto nunca estuvo destinado a que tu mano lo empuñara...

¿?: A tal efecto, te pido un juramento.

¿?: Cuando elijas desafiar el curso de los acontecimientos...

¿?: Debes estar dispuesto a satisfacer el precio, y...

¿?: Nunca, nunca jamás, renunciar a esta ciudad.

Usa tus poderes recién adquiridos y derrota a la Trampa Miríada.

Yangyang: Al fin... lo derrotamos...

Yangyang: Errante...

Errante: Yangyang...

Errante: Estás despierta.

Yangyang: Yo...

Yangyang: ¿Has sido tú? Tú trajiste a Errante aquí...

Yangyang: Esto no es un sueño, ¿verdad?

Yangyang: Si es un sueño, es demasiado...

Errante: Tranquila. ¿Lo ves? Estoy aquí contigo.

Yangyang: Sí... Es solo que llegaste mucho antes de lo que esperaba.

Errante: Y a la vez, mucho más tarde de lo que esperaba.

Yangyang: Lo siento. No pude detenerlo...

Errante: No, nosotros no pudimos detenerlo.

Yangyang: ¡Oh! ¿Llegó Chixia a Jinzhou? ¿Sabes si está bien? Las heridas que sufrió por culpa de las Disonancias Tácitas...

Errante:

Yangyang: Gracias a la Centinela...

Errante: La próxima vez, no te expongas al peligro así.

Yangyang: Supongo que es un mal hábito que adquirí sin darme cuenta.

Yangyang: Después de todo, tengo cierto «modelo a seguir» al que le gusta llevar una vida errante y contar historias de sus temerarias aventuras.

Yangyang: Dejar esa mala costumbre ahora... sería complicado.

Errante:

Yangyang: Pero tienes razón. Les debo una disculpa a todos cuando estemos de vuelta.

Yangyang: Y... lo siento, Errante. Por preocuparte.

Errante: No lo vuelvas a perder, ¿vale?

Liangyu: Vosotros dos...

Yangyang: ¡¿Li-Liangyu?! ¿Qué haces aquí?

Liangyu: (Llevo aquí un buen rato)...

Liangyu: ¿Estás bien, Yangyang?

Yangyang: Estoy... estoy bien. Liangyu, los civiles... ¿están todos en la ciudad?

Liangyu: Sí. Gracias a ti.

Liangyu: (No veo a Yanlang ni a Mingyu. Me temo que ya)...

Yangyang: Lo siento, Liangyu. No pude...

Liangyu: No digas más, Yangyang. Discúlpate con quien quieras, pero no conmigo. Esa carga es mía. Este fracaso es mío. Debo hacerme cargo yo sola.

Liangyu: El artífice de la rebelión ha huido. Ahora debemos decidir qué hacer a continuación.

Yangyang: Por cierto, el ave que entregó el emblema hace un momento... Errante, ¿podría ser...?

Errante:

Yangyang: Mi hermana...

Liangyu: Ya veo. Parece que tu otra compañera también ha hecho algunos progresos en otro lugar.

Errante:

Errante:

Liangyu: Entonces ahí es donde debemos ir.

Liangyu: Necesito informar de la situación en la Factoría Celeste al Comandante de los Custodios. Y los civiles rescatados deben ser atendidos.

Yangyang: Estoy de acuerdo. Deberíamos reunir toda la información recopilada.

Errante:

Liangyu contacta con los Custodios de Xuanfang cercanos. Después de organizar una escolta para los civiles a un lugar seguro, se preparan para dirigirse hacia la Fortaleza Xuanfang.

Prepárate para dirigirte a la Fortaleza Xuanfang.

Dirígete a Fortaleza Xuanfang.

Yangyang: Pero, Errante, ¿no estabas en Lahai-Roi? ¿Cómo es que volviste de pronto?

Errante: Recibí tu carta. Pensé que era hora de volver.

Errante: No me esperaba encontrarme todo esto cuando volviera a Jinzhou...

Yangyang: Así que te he vuelto a meter en problemas...

Errante: Ya estoy acostumbrado. Además...

Errante: Lo más importante es que estés bien.

Yangyang: Parece que ya casi estamos en la Fortaleza Xuanfang.

Errante: Tienes razón. ¿Cómo estará la situación allí dentro?

Yangyang: Errante...

Errante: ¿Sí?

Yangyang: Nada, quería decirte algo antes... pero pasó el momento y sentí que ya era tarde para eso.

Errante: Está bien. Dímelo.

Yangyang: ... Cuánto tiempo sin verte, Errante.

Errante: Cuánto tiempo sin verte, Yangyang.

Continúa la ruta de Suisui.

Hace poco...

Busca el camino para salir de la niebla.

Suisui: Cof. Esta niebla... no es natural.

Suisui: ¿Dumpling? ¿Estás bien?

Suisui: Parece... confundir mis sentidos...

Suisui: Dumpling, ve a ver si hay una salida.

Suisui: Por fin salí...

Suisui: ¿Errante? Parece que nos hemos separado.

Suisui: La niebla está bloqueando el camino de regreso a la puerta. Parece intencionado...

Suisui: El localizador... todo parece normal. Con sus habilidades, él debería poder salir de aquí sano y salvo.

Suisui: Parece que no hay más remedio que seguir adelante.

Continúa avanzando.

Suisui: Una aldea... las Disonancias Tácitas arrasaron este lugar.

Suisui: Pero no hay ni cuerpos, ni heridos. Deben haber evacuado antes del ataque.

Inspecciona la aldea.

Suisui: Más niebla de esa aquí. Debería buscar otra ruta por si acaso...

Suisui: ¿Qué es...?

Suisui: Justo ahora...

¿?: ¡Oye, ven aquí!

¿?: Este truco no los detendrá mucho rato. ¡Si no quieres morir, métete en la niebla!

Suisui: Tch...

¿?: Toma. Esto evitará que la niebla te afecte mentalmente.

¿?: Se lo compré a una adivina en Mengzhou. Se supone que calma la mente. Al principio pensé que era una estafadora de Jianghu, pero resulta que funciona.

¿?: Mmh... Este trabajo se está volviendo un incordio. Si hubiera sabido que Xuanfang se convertiría en este circo, habría escuchado a la mujer de mi maestro y ahorrado un poco para retirarme mientras aún pudiera...

Suisui: Tú...

¿?: Oye, oye... no me digas que no reconoces al hombre que «tú misma» contrataste.

¿?: ¿Qué, no confías en mí? Vamos, mira mi calabaza. Eso lo demuestra.

Suisui: Datos de frecuencia precargados. Las terminales se avisan mutuamente al acercarse lo suficiente.

Suisui: Ejem... Entonces tú eres el... errr... ¿«Gato del Farol del Inframundo»?

«Gato del Farol del Inframundo»: ¡El único e inimitable! Entonces tú eres «Podadora Subliminosa».

«Gato del Farol del Inframundo»: Has ocultado tu identidad todo este tiempo. Supongo que no le confiarías un secreto así a cualquiera, y menos a un vagabundo. Entonces, ¿qué ha cambiado? ¿Por qué vienes a Xuanfang?

Suisui: Con todo lo que está pasando aquí, ¿no «deberías» saber algo ya?

«Gato del Farol del Inframundo»: Te refieres a la repentina rebelión de los Títeres. ¿Sospechas que el Taller Zhuojun está involucrado?

«Gato del Farol del Inframundo»: Mmm... En Mengzhou, la Gran Tallerista «Títere Veloflorido» del Taller Zhuojun no ha hecho ningún movimiento. Tampoco parece importarle mucho Xuanfang...

«Gato del Farol del Inframundo»: Durante los últimos diez años, he rastreado a todos los operativos que el Taller Zhuojun envió al Ministerio de Fomento. A todos y cada uno, excepto...

«Gato del Farol del Inframundo»: Lo siento. Como diga más, me quedo sin sustento.

«Gato del Farol del Inframundo»: Lo más importante es que he mapeado la estructura de la Pagoda Velobrumoso, tal y como me pediste en tu carta.

«Gato del Farol del Inframundo»: Si no hay nada más, me voy. Tengo trabajo de verdad que hacer.

Suisui: Espera. Una última pregunta.

Suisui: ¿No te habrás encontrado con una chica con sombrero azul y el pelo con plumas en las puntas?

«Gato del Farol del Inframundo»: Esas características son difíciles de pasar por alto. Si la hubiera visto, me acordaría. Pero lo siento, porque no me suena.

Suisui: Ya veo...

«Gato del Farol del Inframundo»: ¿Es alguien importante para ti?

Suisui: Es mi hermana. Ella... no debería haber venido aquí.

Suisui: Y yo... yo tampoco.

«Gato del Farol del Inframundo»: ¿Cómo era ese dicho...? Ah, sí: «Ni el mejor juez puede resolver los asuntos de familia». Y mucho menos un don nadie como yo.

«Gato del Farol del Inframundo»: Parece que ya he terminado aquí. Bueno, «Podadora Subliminosa», me marcho.

«Gato del Farol del Inframundo»: Si quieres entrar a la Pagoda Velobrumoso, la entrada está en el Velo de Extravío, al norte.

«Gato del Farol del Inframundo»: No sé si vas a entrar ahí para buscar a una persona o un premio, pero ya has llegado muy lejos. No tropieces justo al final.

«Gato del Farol del Inframundo»: Cuanto más vaciles, más desperdiciarás lo que tanto te costó conseguir... ¡Eh, no ha estado nada mal! Debería anotarlo...

Suisui: Como hermana mayor, soy realmente terrible...

Suisui: Iré adonde él dijo.

Accede a la Pagoda Velobrumosa a través del Velo de Extravío situado al norte.

Entra al interior de la Pagoda Velobrumoso.

Suisui: (Conseguí entrar).

Suisui: (Y el lugar donde se supone que debo encontrarla... Bueno, tendré que echar un vistazo).

Busca pistas en el salón.

Suisui: Eso no parece simple decoración. Probablemente haya algún tipo de mecanismo oculto aquí.

Suisui: La solución... bueno, parece que la clave está en los «reflejos» del agua.

Suisui: Los reflejos del agua no coinciden...

Suisui: ¿Y si los alineo?

Resuelve el rompecabezas de sombras.

Suisui: ¡Listo!

Suisui: Ese debería ser el lugar de encuentro.

Entra en la Esfera Sonora.

Suisui: Esto es el interior de una Sonora.

Avanza.

Suisui: Debería seguir adelante.

Suisui: Esto...

Intenta adoptar la pose correcta.

¿?: Por fin has aparecido, aliada mía.

Suisui: Este... no es tu verdadero yo, ¿verdad? Centinela de Mengzhou... Hsin.

¿?: Correcto. Lo que permanece aquí no es más que un hilo de mi frecuencia.

¿?: Es excelente que hayas llegado al lugar acordado. Así se satisface el primer paso de nuestro pacto.

¿?: El segundo paso es el fundamental. Escucha atentamente, aliada mía...

Suisui: Espera. Antes de continuar, tengo algo que decir.

Suisui: Nuestro acuerdo no decía nada sobre qué pasaría en caso de «fuerza mayor».

Suisui: El caos asola Xuanfang y tú eres su Centinela. ¿No tienes el deber de actuar?

Suisui: ¿A qué viene el silencio, Hsin? ¿No es el deber de todo Centinela proteger a la gente?

Suisui: Este Prisma del Destino... es una parte de ti, ¿no es cierto?

Suisui: Me hiciste venir a Xuanfang para recuperarlo y entregárselo a la «verdadera» tú, la que se esconde en algún lugar.

Suisui: ¿Significa eso que ahora no puedes moverte libremente?

¿?: Ah... Parece que he sido presa de mi propia artimaña. Debería haber elegido una aliada menos perspicaz.

Suisui: Este Prisma del Destino... ¿solo puedes usarlo tú? Si yo...

¿?: Por supuesto que no. No habrías de confundir mi paciencia con permisividad. Ese deseo en particular no tiene cabida aquí.

¿?: Tú...

Suisui: Ya me perdonarás, pero tengo una «llave en la manga».

Jinhsi: Señorita Suisui, ¿afirma que hizo un trato directamente con la Centinela Hsin, la Vulpina Lunar?

Suisui: Sí. Da la casualidad de que una vez cerré un trato con esa esquiva Centinela.

Suisui: Me pidió que me encontrara con Ella en cierto lugar en Xuanfang. Para localizarlo, me dio una frecuencia encriptada.

Suisui: Esto debería haber sido un asunto privado, pero la situación se ha descontrolado. No entraré a ciegas en la Fortaleza Xuanfang.

Suisui: Magistrada, ¿esa frecuencia es la misma que le entregó a Errante?

Jinhsi: Pues... Sí, en efecto, el patrón espectral coincide exactamente.

Suisui: Y hablando de la Centinela de Mengzhou... ¿puede contarme algo más?

Jinhsi: Me temo que tengo poco que ofrecer. En los últimos años, Jué ha compartido muy pocas noticias sobre Hsin, y no puedo confirmar que lo que sé sea siquiera cierto.

Jinhsi: Sin embargo, si le convocó a la tierra de Xuanfang, entonces ese lugar debe tener un profundo significado para Ella.

Jinhsi: Jué me dijo una vez que Hsin separó Su cola para crear múltiples Prismas del Destino. Cada fragmento contiene un extracto del poder de la Centinela. Que haya uno oculto en la Fortaleza no es casualidad...

Jinhsi: Es solo que... no puedo comprender por qué las intenciones de Hsin son tan veladas. Sospecho que lo comprenderá cuando llegue.

Jinhsi: Señorita Suisui, se pregunta si puede usar ese Prisma del Destino para encontrar a su hermana Yangyang, ¿verdad?

Suisui: ¿No cree que sea posible?

Jinhsi: Como bien sabrá, si un recipiente alberga el poder de un Centinela, no cualquiera puede hacer uso de él. Seguramente, solo Hsin o Su Resonador podrían usarlo.

Jinhsi: Aunque hay una excepción a esa regla...

¿?: Jué... y la joven que rescató...

Suisui: Nuestro acuerdo anterior queda anulado porque yo lo quebré. Pero ahora, Centinela Hsin, te propongo uno nuevo. ¿Me escucharás?

¿?: Qué taimada, aliada mía. Buscaste a Jué y su Resonadora para burlar los términos. Llevas la piel del zorro mejor que yo.

Suisui: Lo siento, es que estoy acorralada. Pero de verdad creo que esto nos beneficia a ambas. Si pudieras...

¿?: No. Aunque expulsarte esté fuera de mi alcance, tampoco cederé de buena gana.

¿?: No comprendes el peso del «deber» que guardan las propias palabras.

Suisui: Parece que me costará un poquitín convencerla...

Pide información a las personas de alrededor.

Suisui: ¿Qué está pasando aquí?

Asistente a la conferencia: Ah, bueno... Hoy es un gran día. ¡Un Gremio de Comercio organizado por la propia Centinela! Pero ¿no te has enterado? ¡Un ladrón robó Su emblema!

Asistente a la conferencia: Como la Centinela los responsabilice de la situación...

Suisui: (¿Gremio de Comercio? Ya veo)...

Suisui: (Sospecho que es la misma a la que asistí en Mengzhou)...

Suisui: (Fue entonces cuando firmé el contrato con Hsin. ¿Acaso quiere recordármelo?)

Asistente a la conferencia: No, no, no, ¿qué debo hacer? ¿Cómo pudo alguien cometer semejante sacrilegio?

Suisui: ¿De dónde robaron el emblema de la Centinela?

Asistente a la conferencia: Justo allí, ¡en la plataforma! Nadie vio cómo desapareció. El salón se quedó completamente a oscuras, y entonces...

Suisui: Gracias. Echaré un vistazo. Quizás el ladrón haya dejado rastro.

Revisa el expositor.

Suisui: Este debe ser el lugar.

Suisui: Y esto... ¿es un «objeto guía» que me dejaste?

¿?: Si no le encuentras uso, siempre puedo llevármela de vuelta.

Suisui: ¿Qué tipo de respuesta esperas de mí?

Suisui: ¿O le estoy dando demasiadas vueltas y simplemente quieres que tome la misma decisión que tomaste tú?

¿?: Una lección hablada pronto se olvida. Una lección vivida, nunca lo hace. ¿No te parece?

Usa el «objeto» que dejó Hsin, la Vulpina Lunar.

Suisui: El ladrón parece haber huido hacia la izquierda.

Sigue la pista.

Avanza.

Suisui: La grabación termina aquí...

Suisui: ...

Suisui: Parece que hay una pista junto a la jardinera...

Busca nuevas pistas.

Suisui: ¿El ladrón se habrá ido por ahí?

Suisui: No... no creo que sea tan fácil.

Suisui: Pero si hasta ha ocultado sus pasos. Casi me engaña...

Suisui: Lo que significa que el camino correcto... es el contrario, por supuesto.

Rastrea el camino correcto.

Suisui: Hay algo detrás de esta puerta...

Entra en la sala de exposiciones.

Suisui: Esta máscara es como la que llevaba el ladrón. Al final, cometió un error.

Suisui: ¿Escapó por aquí?

Suisui: (El agujero en la pared conecta de vuelta a la habitación anterior)...

Suisui: (Y esta máscara en el suelo podría resultar útil)...

Ve las pistas.

Encuentra una forma de entrar en la habitación adyacente.

Habla con el guardia.

Guardia: Señorita, deténgase, por favor. Para acceder a esta zona, se requiere invitación.

Suisui: Por «invitación», supongo que te refieres a esta máscara, ¿no?

Guardia: Mis disculpas. Por favor, pase usted.

Entra en la sala VIP.

Suisui: Tal y como pensaba, está ocultando algo...

Alcanza al culpable.

Suisui: Casi hemos terminado con este juego del gato y el ratón... no, ¿gato y zorro? Vaya. ¿Eso me convierte en el gato?

Suisui: De cualquier manera, llegó el momento de darle caza.

Entra en la habitación oculta.

Suisui: Puedo ver cada movimiento en el salón desde aquí...

Suisui: Me han estado observando todo el rato, ¿verdad?

Suisui: Esto...

Avanza.

Suisui: ¿Eso significa que aún no ha terminado?

Suisui: Qué espectáculo más terrible... ¿Esto también es parte de la prueba?

Usa el reloj de arena refluyente con los títeres.

Suisui: Ya veo. Así que estas personas fueron...

Reconstruye la escena.

Suisui: ¿He... regresado? ¿A antes de que todo esto comenzara?

Suisui: Si es así... ¿cómo se supone que voy a cambiar el final?

Suisui: Esa baliza de allí... Quizás pueda usarla.

Habla con el guardia cerca de la Baliza de resonancia.

Suisui: (Ese guardia de allí... Es hora de actuar un poco).

Suisui: (Si tan solo se lo digo directamente, puede que no se lo tome en serio).

Suisui: ¡Ayuda! ¡P-por favor! ¿Puedes usar esa baliza para pedir ayuda?

Guardia en prácticas: Quédese ahí. ¿Puedo ayudarla en algo?

Guardia en prácticas: La baliza está dañada. Solo los técnicos pueden acercarse. Cualquier otra persona podría hacerse daño.

Suisui: (No hay acceso, entonces)...

Guardia en prácticas: ¿Está mejor? Gritaba pidiendo ayuda... ¿La atacaron las Disonancias Tácitas?

Suisui: No, un grupo de Exiliados... ¡Creo que planeaban asaltar la aldea!

Guardia en prácticas: ¡¿Qué?! Todos los guardias están patrullando. ¡Tengo que avisarles!

Guardia en prácticas: Usted quédese aquí. ¡Cierre las puertas de la aldea y no deje entrar a nadie hasta que estemos de vuelta!

El guardia en prácticas se aleja corriendo en pánico.

Suisui: Ese es un poco demasiado impulsivo. Pero con eso debería bastar...

Cierra la puerta de la aldea para evitar que los Exiliados ataquen.

Suisui: Todo esto está saliendo demasiado bien...

Suisui: Debería comprobar primero cómo están los aldeanos.

Habla con el anciano.

Anciano: La baliza sigue sin funcionar. No sabemos qué pasa más allá de las murallas...

Suisui: No te preocupes, solo son unos bandidos. No son rivales para nuestros guardias.

Anciano: Oh... Eso espero.

Habla con los jóvenes.

Joven fanfarrón: ¡Si me preguntan, yo podría hacer un mejor trabajo que esos supuestos guardias!

Joven adulador: ¡Sí! ¡Enséñales, Jefe!

Suisui: (Este no es momento para aumentar sus preocupaciones).

Abre la puerta de la aldea.

¿?: ¡Abran las puertas!

Suisui: Esa voz...

Chiquita: ¡Papá!

Suisui: Parece que la patrulla ha vuelto.

Habla con los guardias que regresan de patrullar.

Soldado veterano: ¿Todos los niños están en el refugio?

Soldado joven: Sí...

Suisui: ...

Soldado veterano: Tú debes ser quien avisó. Gracias, interceptamos a esos exiliados antes de que llegaran a las puertas.

Suisui: Se suponía que iba a buscarte. ¿Cómo pasó esto?

Soldado joven: Se topó directamente con esos bandidos. El ruido de la pelea nos alertó.

Soldado joven: Si no hubiera sido por ustedes... no queremos ni pensar cómo habría terminado esto.

Suisui: (No... no puede ser).

Suisui: (¡Tiene que haber otra forma!)

Regresa al nodo del pasado y evita el ataque una vez más.

Suisui: ... Una vez más.

Suisui: Esta vez, no puedo permitir que ese hombre arriesgue su vida.

Habla con el guardia aprendiz.

Guardia en prácticas: Alto ahí. No te acerques más.

Guardia en prácticas: La baliza está dañada. Solo los técnicos pueden acercarse. Cualquier otra persona podría hacerse daño.

Suisui: (No puedo contarle la verdad)...

Suisui: ¿Eres el único guardia de servicio?

Guardia en prácticas: No, los guardas están patrullando. Yo vigilo la aldea en su lugar.

Suisui: Ya veo... En ese caso, ¿podrías dejarme salir un momento?

Suisui: Una niña de la aldea me dijo que perdió a su zorro mascota. Le prometí que la ayudaría a encontrarlo.

Guardia en prácticas: ¿Un zorro? Los niños de hoy en día tienen gustos extraños para sus mascotas.

Guardia en prácticas: Pero usted sola...

Suisui: No hay problema. Soy Resonadora. Puedo cuidarme sola.

Suisui: Solo buscaré por los alrededores. No tardaré mucho.

Guardia en prácticas: Está bien. Pero asegúrese de volver antes del anochecer.

Sal de la aldea para rastrear a los Exiliados.

Suisui: (Uf... creo que se lo tragó).

Suisui: (Ahora todo depende de mí)...

Suisui: Esta vez, debería poder mantenerlos a todos a salvo.

Derrota a los Exiliados.

¿?: La malicia fatal... busca el momento de hacerte mella cuando bajas la guardia.

¿?: Si eres incapaz de contar los puñales que la oscuridad oculta, no hallarás una sola respuesta para esta prueba.

¿?: Alguien debe ocupar esta posición, ya seas tú o ese soldado. Alguien debe... ser sacrificado. Este Prisma del Destino representa esa carga.

¿?: Si una vida pudiera resolver esto, no pediría dos. Seguro que lo entiendes.

Suisui: No, no lo entiendo.

¿?: Niña... ¿Acaso finges ignorancia?

Suisui: Pero a ver, ¿cómo voy a entenderlo si no me lo explicas bien?

Suisui: Además, aún estoy aquí, vivita y coleando.

¿?: Si no hubiera intervenido un momento atrás, ya habrías «perecido una vez».

Suisui: Sí. Te tengo a ti. Cuento contigo, y por lo tanto puedo tomar ciertos riesgos. Puedo intentar revertir un resultado que ya ha sido decidido.

¿?: ... La realidad no es como las cuestiones que planteo. No tiene rendijas por las que escurrirse.

¿?: Lo que tratas de lograr no es más que una apuesta desesperada.

¿?: Al final, quien enarbola la codicia, no da abasto para nada más.

Suisui: Ya. A menos que, por supuesto...

Suisui: Tengamos...

Suisui: Un «as bajo la manga» lo suficientemente poderoso como para poner el tablero patas arriba.

Completa la tarea asignada por Hsin.

Suisui: La Magistrada de Jinzhou me contó lo ocurrido en Monte Firmamento. Si no hubiera sido por él, las cosas habrían terminado exactamente como dijiste.

Suisui: Tienes razón, soy codiciosa. Tan codiciosa como para querer mantener a todos a salvo. Tan codiciosa como para soñar con un final donde nadie sangre.

Suisui: Y creo que esa persona, Errante, puede soportar el peso de esa codicia. Deberías saberlo mejor que nadie, Centinela Hsin.

Suisui: Entiendo que quizás bajo tus circunstancias actuales, no puedas decirme la verdad. Pero quiero que te arriesgues conmigo. Una apuesta. Una apuesta por un futuro... que nunca te has atrevido a imaginar.

¿?: Palabras melosas, promesas dulces... ¿A cuántas almas has embaucado con tales bellas ilusiones?

Suisui: Bueno, admito que es la primera que lo intento con una Centinela.

¿?: Ja, ja... tienes una lengua de oro, sin duda. Debo admitir que no me disgusta.

¿?: Ya veo... Así que el Arbiter también se encuentra aquí...

¿?: Pero en este momento, quien se halla frente a mí para tratar de embaucarme no es él... sino tú.

¿?: Adelante, si anhelas convencerme... efectuemos nuestra apuesta.

¿?: A una ronda. Quien gane se lo lleva todo.

Errante:

Errante:

Errante:

Errante:

Errante:

¿?: Que así sea...

¿?: Una apuesta es una apuesta. Te concedo la victoria.

¿?: Aliada mía... No, Suisui.

¿?: Por ahora, deposito mi «esperanza» en vuestras manos.

Accede a la Pagoda Velobrumosa a través del Velo de Extravío situado al norte.

Haz un nuevo trato con Hsin.

Suisui: Esa dirección...

Suisui: Dumpling, es tu momento. Si lo consigues, te invitaré a comer tantos dumplingsjiaozi como quieras, así que...

Suisui: Cuento contigo.

Liangyu: Yangyang, Errante, debo informar al Comandante. Antes de nada, ¿por qué no vais a por vuestra compañera?

Yangyang: Muy bien. Te veremos más tarde.

Yangyang: Mi hermana... me pregunto si estará sana y salva.

Yangyang: De hecho, Errante... cuando ella llegue, me gustaría hablar con ella en privado. ¿Te importaría...?

Errante:

Suisui: ¡YANGYANG!

Yangyang: ¡¿Her-hermana?!

Suisui: ¡Oh, mi pobre Yangyang! ¡Estás tan delgada! ¿Nadie te cuida en Jinzhou? ¿No comes bien?

Suisui: ¡Esto no puede ser de ningún modo! Tienes que comer más, cielito. Si no, ¿cómo voy a abrazarte a gusto?

Yangyang: ¡Hermana, por favor! No soy una niña. Y me he alimentado perfectamente...

Suisui: ¿Eh? ¿Desde cuándo mi pequeña Yangyang es tan tímida?

Yangyang: Sui... sui...

Suisui: Ay... Tantos años y no me abrazas ni un poquito. Se me rompe el corazón....

Yangyang: ¡No fue así! Tú eras quien me llevaba de un lado a otro. Me perdí un montón de lecciones de canto...

Suisui: Ah, ¿sí? Pues... no lo recuerdo del todo. Pero lo que sí recuerdo es a cierta personita rogándome que la sacara a escondidas de madre para ver los barcos del festival.

Yangyang: Eso fue... ¡Pero si tú siempre te escapabas por la noche para ver la ópera!

Suisui: ¿Cómo? Recuerdo a cierta criaturita que me robó mis pastelillos de osmanto. Que sepas que los ratones no suelen limpiarse con servilletas después de comer.

Errante:

Errante: En cierta medida... pareces una persona completamente diferente ahora.

Suisui: Bueno, entonces la situación era urgente. Ahora, sin presión, estoy más tranquila.

Suisui: Aunque la hermanita por la que tanto sufrí parece haber olvidado cómo ser cariñosa con su hermana mayor.

Yangyang: Ejem... Gracias por venir a verme, pero ahora debemos concentrarnos en asuntos importantes.

Errante: Esto que enviaste, ¿qué es exactamente?

Suisui: Justo lo que pensaba: puedes usarlo sin problemas. Parece que mis esfuerzos para persuadir a esa Vulpina cabezota no fueron en vano después de todo.

Yangyang: ¿Vulpina? Suisui, no me digas que te refieres a...

Suisui: Mis disculpas, Errante, Yangyang. Hay algo que os he estado ocultando.

Suisui: Bien, empezaré en el momento en que Errante y yo nos separamos.

Yangyang: No tenía ni idea de que la Centinela de Mengzhou y tú compartíais una historia tan intrincada...

Suisui: Siento habéroslo ocultado, Errante, Yangyang. Mi trato con Hsin debía haber quedado entre nosotras. Hasta que no estuve ante Ella, no estaba segura de si revelar la verdad ayudaría o empeoraría las cosas.

Suisui: Gracias por encontrar a Yangyang. Al final, yo no pude hacer mucho en ese aspecto...

Yangyang: No digas eso, Suisui. Ya pasó. Has cargado con esa responsabilidad sola durante demasiado tiempo.

Errante:

Suisui: En cualquier caso, el emblema de la Centinela ha pasado a tus manos, lo que significa que tu destino ahora está entrelazado con Hsin, la Vulpina Lunar. Quién sabe cuándo se desenredarán esos hilos.

Suisui: Pero presiento... que Ella oculta algo. Una verdad que no quiere, o tal vez no pueda, decir. Tendrás que encontrar la respuesta por ti mismo.

Errante:

Yangyang: Antes de eso, debemos detener la rebelión de los Títeres.

Yangyang: Hermana, mencionaste el Taller Zhuojun. ¿Averiguaste algo específico sobre ellos en Mengzhou?

Suisui: Son una organización única, reconocida por su maestría en las artes mecánicas. Sus raíces se extienden profundamente en Mengzhou, y su experiencia rivaliza con la de la Academia Huaxu.

Suisui: Pero carecen de disciplina y no tienen un código de conducta unificado. Su líder, la Gran Tallerista «Títere Veloflorido», es especialmente esquiva y tiene una moral cuestionable.

Suisui: Ambos conocéis la Asociación de Espiritismo, ¿verdad? Aunque ya se disolvió, su líder, el Fabricante de Muñecas, provenía del Taller Zhuojun.

Errante:

Yangyang: Ese hombre, Muyu, era miembro del Taller hace doscientos años, pero parece que cortó lazos con ellos mucho tiempo atrás.

Suisui: ¿Doscientos años? Esa es una vida excepcionalmente larga incluso para un Resonador. Podría haber tenido múltiples identidades en ese tiempo. Rastrear sus orígenes será difícil.

Errante: Además, parecía conocerme. Por su tono, es como si supiera exactamente lo que he hecho.

Errante: Y mencionó a una «mujer de rojo»...

Yangyang: ¿Podría ser la mujer que encontramos en Jinzhou? ¿La compañera de Scar?

Errante: No, no creo que sea ella. Suena como una Supervisora que aún no conocemos. Alguien que sigue al acecho en Huanglong.

Yangyang: El Taller Zhuojun y los Fractsidus... Si tiene vínculos con ambos...

Yangyang: Con un Forte que aún no entendemos, infiltrarse en el sistema de Títeres y causar el caos en Xuanfang podría estar perfectamente a su alcance.

Yangyang: Pero ¿por qué? No dejaba de mencionar su «experimento». ¿Qué significará?

Errante:

Yangyang: Al menos ahora sabemos a quién debemos detener.

Yangyang: Busquemos a Liangyu y al Comandante de los Custodios. Quizás puedan ayudarnos a entender estas pistas.

Reúnete con Liangyu y el Comandante de los Custodios.

Errante: Por cierto, antes le pedí a Abby que «analizara» el núcleo del Títere anormal.

Errante: Estaba repleto de emociones negativas que fueron implantadas desde el exterior, de algún modo.

Yangyang: Esa podría ser la forma en que Muyu los controla.

Yangyang: (Pero el origen de esas emociones, ¿podría ser...?)

Qiuhong: Examine el Ministerio de Guerra, el de Fomento, y la Academia Huaxu. Si hubiera espacio disponible, dé prioridad a los ancianos y niños.

Qiuhong: Cuando el último civil esté en la Fortaleza, retire el resto de nuestras fuerzas. Deje solo un puñado de exploradores. Los Títeres dentro de la ciudad permanecen operativos, pero obsérvelos de cerca. No los deje luchar; al menos no hasta que sepamos por qué está pasando esto.

Liangyu: Entendido. Enviaré a alguien de inmediato... ah, están aquí.

Errante:

Qiuhong: Ustedes tres deben ser aquellos de los que habló Liangyu. En estas horas desesperadas, su disposición a permanecer con nosotros es un consuelo más allá de las palabras. ¡Yo, Qiuhong, estoy en deuda con ustedes!

Yangyang: Comandante Qiuhong, hay cosas que debemos discutir con Liangyu y con usted.

Qiuhong: Acabo de terminar de organizar nuestro próximo plan de despliegue. Podemos hablar en el Ministerio de Guerra.

Dirígete al Ministerio de Guerra, discute el próximo paso a seguir.

El grupo llega al Ministerio de Guerra para intercambiar la información recopilada.

Qiuhong: Entonces, ese tal Muyu pasó años infiltrado como Artesano del Ministerio, para tener acceso a la tecnología de la Centinela... Un grave descuido por nuestra parte.

Qiuhong: Además, el Taller Zhuojun nunca revela las identidades de sus miembros, así que rastrear sus orígenes va a ser imposible.

Qiuhong: Sin embargo, si uno profundiza un poco más, verá que el vínculo entre el Taller y la Fortaleza Xuanfang es más profundo de lo que parece.

Yangyang: ¿A qué se refiere?

Qiuhong: Descubrí la conexión en un expediente recopilado por los Comandantes anteriores a mí. Todos saben que cuando el Trenodiano apareció en los Baldíos de Norfall y las Disonancias Tácitas crecieron sin control, la Centinela Hsin tomó la decisión de construir esta Fortaleza.

Qiuhong: Pero Ella no la construyó sola, no. Necesitaba manos y buscó un consejo de ayudantes.

Qiuhong: En aquel entonces, el Taller Zhuojun ya llevaba en Mengzhou generaciones aunando maestros en las artes mecánicas y arquitectos de la Fortaleza Yuan. Así que cuando se hizo la llamada, respondieron. Deseaban asumir la tarea para Xuanfang.

Qiuhong: Sin embargo, por alguna razón desconocida... la Centinela no los eligió.

Yangyang: ¿A quién eligió Hsin para ayudar en la construcción, entonces?

Errante: Recuerdo que Xiangli Yao me dijo que un grupo de la Corte Jiting vino una vez a Mengzhou...

Qiuhong: Exacto. Fueron ellos quienes ayudaron a construir la Fortaleza, pero no hay registros de su paradero después.

Liangyu: ¿Podría ser que el Taller le guarde rencor a la Centinela y a la Fortaleza Xuanfang por haber sido rechazados?

Suisui: ¿Esperar doscientos años para vengarse? Ese tal Muyu tiene una paciencia de narices.

Yangyang: No... Aunque no puedo poner la mano en el fuego, creo que sus motivos son más profundos que un simple rencor.

Yangyang: Manipular los Títeres para causar caos puede ser solo un paso de su plan. Hasta ahora, solo un lugar en Xuanfang permanece intacto por Títeres rebeldes y Disonancias Tácitas...

Qiuhong: La propia Fortaleza...

Suisui: Teniendo en cuenta el enorme valor que esta Fortaleza representa para esta tierra, sería normal que pusiera el foco en ella.

Qiuhong: En cualquier caso, debemos estar listos para combatir. Asumiendo la posibilidad de... no recibir ayuda. Una lucha a muerte contra Títeres rebeldes y Disonancias Tácitas.

Errante: Cuente conmigo para esa lucha.

Yangyang: Permaneceremos unidos, pase lo que pase.

Qiuhong: Nuestra gente lleva custodiando esta Fortaleza más de dos siglos...

Qiuhong: Espero que su legado no termine con nosotros.

Liangyu: La comunicación con Xuanfang se ha interrumpido por interferencias desconocidas. Afortunadamente, el Ministerio de Fomento acaba de terminar un lote de nodos de señal. Una vez los coloquemos alrededor de la Fortaleza, restablecerán nuestras comunicaciones internas y se conectarán directamente con los sistemas de defensa.

Qiuhong: Esto nos ayudará con la defensa, pero nos falta gente para configurarlos. Errante, ¿nos podrá ayudar con eso?

Errante:

Yangyang: Te acompaño, Errante.

Arregla el primer nodo.

Yangyang: Acabo de recordar que debo devolver esta espada a los aldeanos...

Errante: Ah, ¿sí?

Yangyang: Es una larga historia. Alguien de aquí me pidió que la guardara.

Yangyang: Es solo que... no sé por qué, pero siento una extraña familiaridad con ella.

Yangyang: Al mirar su filo, incluso he empezado a ver cosas. Destellos del pasado.

Errante: ¿Como las visiones que tuve cuando vi la estatua de Jué?

Yangyang: Pero eso era por la historia que compartías con Jué.

Yangyang: Y yo nunca antes había pisado la tierra de Xuanfang...

Errante: ¿Quizás has perdido la memoria, como me pasó a mí?

Yangyang: Errante, en serio... ¿Cómo sería eso posible?

Errante: (Sí. Esto... probablemente sea una tontería).

Dirígete a donde se encuentra el segundo nodo.

Arregla el segundo nodo.

Yangyang: Listo. Los dos nodos que nos asignaron ya están en su lugar.

Yangyang: Todavía nos sobra tiempo. Vayamos a buscar al jefe de la aldea.

Dirígete a donde los residentes de la aldea Xianling fueron a refugiarse.

Qiankun: ¡Pero si es Yangyang! ¡Has regresado ilesa!

Yangyang: Sí, estoy bien, gracias por preocuparse.

Qiankun: Que hayas regresado... que hayas regresado ilesa es lo único que importa...

Yangyang: He traído la espada que le confió a Liangyu. Hubo... algunos problemas por el camino, pero está a salvo.

Qiankun: Esto... gracias, gracias.

Yangyang: No hay de qué, Jefe. Tal y como le dije, esta espada da valor para seguir adelante incluso ante la muerte.

Yangyang: Y será testigo de cómo superamos juntos esta tormenta.

Errante: ¿Qué ha sido eso?

Yangyang: ¿Errante?

Errante:

Yangyang: ¿Tú también lo escuchaste, Errante?

Yangyang: La Fortaleza Xuanfang... Es como... Estamos en el pasado otra vez.

Yangyang: Esa canción...

Yangyang: Vamos a averiguar de dónde viene, Errante.

Dirígete hacia donde proviene el canto.

Yangyang: ¿Eso son... alondras Xuanling?

Yangyang: No pensé que las volvería a ver...

Yangyang: (Pero... ¿por qué, al mirarlas, siento algo así...?)

Habla con Lingfang.

¿?: Me iré pronto, Xuanling.

¿?: Venga, venga, no seas cabezota. Hay tantas melodías esperándote más allá de Xuanfang...

¿?: ¿Eh?

Yangyang: ¿Liangyu?

¿?: ¿Liangyu? Liang... yu... Oh. Es un nombre precioso, pero no es el mío.

¿?: Yo me llamo Lingfang. ¿Ustedes también son nuevos reclutas? Je, je, el Ministerio debe estar realmente desesperado si ni siquiera pueden darles uniformes apropiados.

Yangyang: (Ella es la que vi en esos recuerdos. Ella y Liangyu, ¿podría ser...?)

Yangyang: Si no recuerdo mal, usted antes era... ¿música?

Lingfang: ¿Oh? No me esperaba que alguien me reconociera tan lejos de Mengzhou.

Lingfang: Una pena no poder tocarles algo ahora. Ya vendí mi liuqininstrumento de cuerda. No hay lugar para la música en un campo de batalla.

Lingfang: Lo único que conservé fue este xiaoflauta de bambú. Me lo hizo mi esposo. No soportaba la idea de separarme de él

Lingfang: No fui capaz de sacarle ni una sola nota, pero nunca se lo dije. Ese hombre nunca fue hábil con las manos...

Errante: ¿Por qué se ha unido al ejército?

Lingfang: No hay una razón trascendental. Las Disonancias Tácitas mataron a mi amado, así que tomé una espada para vengarlo. Es así de simple.

Lingfang: Mi padre sirvió en el Ministerio de Guerra de Mengzhou. Me enseñó a luchar cuando era joven, pero me aburrí después de unos años y me escapé para estudiar música. Y en esos años, de un lado para el otro, lo conocí.

Lingfang: Otros habrían visto solo a un pintor normal y corriente, pero yo vi los colores en su interior. Rechazó la oportunidad de estudiar en la Academia de Arte de Mingting solo para quedarse en el pueblo que tanto amaba.

Lingfang: Le encantaba pintar alondras Xuanling. Eran su voz. Lo ayudaban a confesar lo que era demasiado tímido para decirme en persona.

Lingfang: Pero todo se ha desvanecido. Las Disonancias Tácitas se lo han llevado todo.

Lingfang: El mero hecho de pensar que esos monstruos vendrían aquí a pisotear la tierra que él tanto amaba...

Lingfang: Me hace temblar de rabia.

Lingfang: Así que retomé la espada, tal y como mi padre siempre había deseado. Solía decir que una espada se empuña por tu tierra y sus gentes. Aún creo que no entiendo muy bien qué significa eso.

Yangyang: Son lo mismo.

Yangyang: Ya sea por una persona, un ideal, o algo más profundo que es difícil expresar con palabras...

Yangyang: Sentimos por las cosas que apreciamos. Tristeza. Alegría. Miedo. Vergüenza. Ira.

Yangyang: Por eso elegimos proteger.

Yangyang: Y usted está protegiendo algo más que los recuerdos que vivió con él. Está protegiendo el lugar donde nacerán innumerables nuevos recuerdos y sentimientos.

Lingfang: Proteger, dices... Tenemos una niña pequeña, y yo solo desearía protegerla mientras crece.

Yangyang: No se preocupe. Ella crecerá sana y salva.

Yangyang: Encontrará su propio amor, carrera y familia, y protegerá a su hijo con el mismo amor que usted le dio. Ese amor perdurará generaciones...

Yangyang: Hacia el futuro y hacia un mañana lejano que aún no podemos ver.

Lingfang: Ya veo...

Lingfang: Entonces... me aferraré a esa esperanza.

Lingfang: Debo irme. Aunque no sé su nombre, ha sido todo un consuelo hablar con usted antes de marchar al campo de batalla.

Lingfang: No tengo nada que ofrecerle a cambio, así que... le regalo mi canción.

Vuelve a la Fortaleza Xuanfang del pasado.

Defiende la Fortaleza Xuanfang de los títeres rebeldes y las Disonancias Tácitas.

Liangyu: ¡Errante! ¡Yangyang! ¿Me oís?

Liangyu: ¡Último nodo instalado! Las comunicaciones alrededor de la Fortaleza Xuanfang deberían estar completamente restauradas.

Liangyu: Hemos movilizado todas las armas de asedio pesadas funcionales de las reservas y el Comandante Qiuhong ha completado el despliegue defensivo.

Liangyu: Sin embargo, el enemigo se mueve más rápido de lo previsto.

Liangyu: No hay tiempo para explicaciones. ¡Nos vemos en la puerta principal!

Yangyang: Vamos, Errante.

Yangyang: Ahora nos toca proteger esta tierra.

Reúnete con Liangyu y los demás.

Errante: Son demasiados. Si logran abrirse paso por aquí, la Fortaleza caerá.

Errante: Hsin, la Vulpina Lunar... ¡Otórgame tu poder ahora!

Custodia de Xuanfang sorprendida: ¡Increíble! ¡Realmente lograron contener a todos esos Títeres y Disonancias Tácitas!

Qiuhong: ¡Soldados, esta es nuestra oportunidad! ¡Al ataque!

Custodio de Xuanfang valiente: ¡Carguen!

Elimina las Disonancias Tácitas y los Títeres rebeldes.

Yangyang: (Errante está soportando casi toda la presión)...

Yangyang: (¡No seré una carga más para él!)

Yangyang: (Debo esforzarme más... ¡Debo ser más fuerte!)

Yangyang: (¡Los protegeré a todos!)

Suisui: Ah, así que esto es lo que llaman un campo de batalla...

Suisui: (Yangyang ha luchado en lugares así todo este tiempo)...

Custodio de Xuanfang valiente: ¡Gracias! ¡Eso fue de gran ayuda!

Haz retroceder al Títere de élite.

Yangyang: ¡Errante! ¡¿Estás bien?!

Suisui: Estas cosas... Acabas con una oleada y otra ocupa su lugar.

Errante: ¡Mantened la concentración! ¡Hay que sobrevivir esta oleada!

Liangyu: ¡Malditos monstruos! ¡¿Nunca van a parar?!

Qiuhong: No hay retirada... ¡Lucharemos hasta el final!

Liangyu: ¡¿Parangón Qingxiao?!

Qingxiao: Perdóname. Debería haber llegado antes.

Errante: El Tribunal Censor... está creciendo...

Yangyang: Muyu... probablemente se esconda en ese Tribunal.

Qingxiao: El asalto se intensifica a cada instante. Mi formación de espadas no resistirá mucho tiempo. Debemos terminar esto rápidamente.

Qingxiao: Si puedes encontrar a quien mueve los hilos, ve. Corta esta maldad de raíz.

Liangyu: La Parangón tiene razón. Yangyang, Errante, id. ¡Nosotras nos las arreglaremos aquí!

Liangyu: Conservaremos este terreno aunque no estéis. ¡Lo prometo!

Suisui: ¡Yangyang!

Suisui: Ten cuidado.

Yangyang: Lo sé. ¡Vamos, Errante!

Adéntrate en lo más profundo del Tribunal Censor y enfréntate a Muyu.

Yangyang: (La Resonancia de las Corrientes es más fuerte)...

Yangyang: ¿Q-qué está pasando?

¿?: Devota de la Voz. ¿Comprendes al fin?

Yangyang: ¿Quién... quién eres?

¿?: Aunque la elección que tienes ante ti sea tan solo una piedra arrojada a un océano infinito...

¿?: Las «olas» creadas tocarán el destino de todo el mundoplaneta.

¿?: Detente aquí. Deja lo que sigue al ■■■, y podrás permanecer en ignorante felicidad, viviendo solo para «ti misma».

¿?: Una vez este «viento» se alce, nunca cesará.

Yangyang: ...

Yangyang: Perdón, pero no comprendo lo que dices...

Yangyang: Pase lo que pase, no dejaré que se enfrente a esto solo.

¿?: En tal caso...

¿?: Perdónanos. Nunca fue nuestra intención que ningún alma viviente escuchara esta Voz.

¿?: Pues en ningún final que jamás ha sucedido, nadie ha logrado salvar nada.

¿?: ¿Acaso será diferente esta vez? No lo sabemos.

¿?: Si es tu voluntad, tu deseo, y el camino que has elegido...

¿?: Habrás de prepararte... para dejarlo todo atrás.

Errante: Yangyang, ¿qué pasa?

Yangyang: No es nada.

Yangyang: Vamos, Errante. Juntos lograremos...

Errante: Acabar con esto. Acabar con todo.

Aventúrate en las profundidades del Tribunal Censor.

Muyu: ¿Oh? ¿Mientras me perseguíais, habéis disfrutado de vuestra pequeña farsa? Y tú... me pregunto dónde adquiriste ese hábito repugnante de hacerte pasar por humano.

Errante:

Errante:

Muyu: ¡Oh, por favor! No cabe duda de que los Títeres funcionan exactamente como deberían. ¿Cómo podría un simple mortal como yo comandar las creaciones de la Centinela?

Yangyang: Mentiroso. Si no fuera por tu interferencia, las creaciones de la Centinela jamás dañarían a las personas que deberían proteger.

Muyu: Je, je... Centinelas protegiendo humanos... Qué delirio tan absurdo.

Muyu: ¿Es porque guían la civilización? ¿Porque los Centinelas de Huanglong reinan junto a los humanos? Tú eres de Jinzhou, ¿verdad? ¿La chica que se convirtió en la Resonadora de la Centinela te contagió esa hermosa fantasía?

Muyu: No sabemos nada de los Centinelas. Ni su diseño, ni su estructura interna, ni de dónde obtuvieron ese conocimiento que supera toda comprensión humana.

Muyu: ¿Está «proteger a la humanidad» escrito en su «código primordial»? ¿Algún Centinela te lo ha confirmado alguna vez?

Muyu: No. Esa idea se basa únicamente en una experiencia superficial, en la insensibilidad de aquellos que se han acostumbrado a una protección prestada.

Muyu: Los Centinelas... ¿Por qué nos guían? ¿Y adónde nos llevan? Nadie lo sabe.

Muyu: Te aferras a la creencia de que nos protegen, pero ¿por qué motivo? ¿Acaso han llegado a «sentir» por nosotros?

Errante: ¿Y qué si es así?

Errante: Todos los Centinelas que he conocido se han sacrificado por las personas a las que debían proteger.

Errante: Que ensucies sus nombres no cambiará eso.

Muyu: Ja... «Sentimientos». Si quieres decir que el mundo efectivamente camina sobre una fina capa de hielo...

Muyu: Entonces mi trabajo aquí prueba lo fácil que es que ese sentimiento se convierta en masacre y sufrimiento.

Voz de la Reverberación: Matadlos... Matadlos a todos... Disonancias Tácitas... Que ardan en el infierno...

Voz de la Reverberación: Que no quede ni uno... ¡Que no escape nadie...!

Yangyang: ¡¿Y esas voces...?!

Muyu: Me llevó dos siglos aprender a sacar algo provechoso de estas pasiones inútiles.

Muyu: He de admitir que el proceso no estuvo exento de placeres.

Muyu: Simplemente alteré la percepciónlos parámetros de estas Reverberaciones. Redirigí su ira, llevándola no hacia las Disonancias Tácitas, sino hacia la humanidad misma. Luego las «instalé» en los Títeres.

Muyu: Y así, los protectores se convierten en carniceros. Un solo atisbo de obsesión descabellada es suficiente para quebrar cualquier línea de código, cualquier protocolo cuidadoso.

Muyu: Los sentimientos... son así de peligrosos. El enemigo de la razón. El manantial del caos. Los humanos deben aprender a controlarlos... No, a ignorarlos por completo.

Yangyang: Te equivocas.

Yangyang: Cuando nos arrebatan a quienes amamos y nuestros hogares son pisoteados... cuando un padre se da cuenta de que nunca verá crecer a su hijo, o un alma pacífica se ve obligada a tomar una espada para sobrevivir...

Yangyang: Por supuesto que lloramos. Por supuesto que tenemos rencor. Por supuesto que nos enfurecemos.

Yangyang: Los humanos no son títeres. Desde el momento en que nacemos, encontramos nuestra propia «voz».

Yangyang: Ya rían o lloren, rujan o se lamenten... esas voces conforman los colores de este mundo.

Yangyang: Pero tú... las distorsionas. Te burlas de ellas. Las utilizas como herramientas. Nunca entenderás su significado.

Yangyang: ¡No eres más que un cobarde que se tapa los oídos! ¡Un loco que adora sus propios delirios como si fueran verdades!

Errante: Te vanaglorias de verlo todo con claridad, pero eres más torpe que cualquiera de los que desprecias.

Yangyang: Y antes de que esto termine...

Errante: Serás devorado por la misma «ira» que creaste.

Derrota al Pabellón de los Mil Títeres.

Muyu: Con un simple atisbo de obsesión descabellada, el guardián perfecto se convierte en un verdugo temible al instante.

Muyu: Si los Centinelas protegen a la humanidad solo porque «sienten», entonces un día, en un instante, uno de ellos podría cambiar de «sentimiento» y hacer lo contrario.

Yangyang: ¿Aún no lo entiendes? Simplemente no crees, y no hay más. Estás desesperado por tener razón y controlarlo todo.

Yangyang: Lo que has hecho... ¡No merece la pena ni refutarlo!

Errante: ¡Yangyang!

Ataca el núcleo.

Muyu: Estas Reverberaciones han resonado en el abismo durante doscientos años. Incluso ahora, sus vestigios sirven a mi propósito.

Presencia lo que sucedió en el pasado.

Ataca el núcleo.

Muyu: ¿No es irónico que las mismas voces con las que resuenas y por las que lloras te estén enterrando viva?

Presencia lo que sucedió en el pasado.

Ataca el núcleo.

Muévete a través de las Reverberaciones.

Voz de la Reverberación: Malditas... Disonancias Tácitas...

Voz de la Reverberación: Debemos... Matarlas... A todas ellas...

Errante:

Esquiva los ataques de los Custodios de Xuanfang.

Muyu: ¿Ya te rindes? ¿Te dan lástima estas reverberaciones?

Muyu: Je, je... Así que esta es tu supuesta «ira».

Libera a las Reverberaciones agonizantes.

Derrota al Pabellón de los Mil Títeres.

Muyu: ¿Este... poder?

Muyu: Lo sabía. Realmente eres especial...

Muyu: No logré obtener tu reverberación en la Factoría Celeste, pero no es demasiado tarde...

Yangyang: ¡Ni en tus sueños!

Yangyang: Nunca más... ¡volverás a jugar con otra alma!

Yangyang: ¡Errante!

Errante: Yangyang... tú...

Yangyang: Todos... me han confiado sus últimas voces.

Yangyang: Vamos. Acompañémoslos en su último viaje, Errante.

Muyu: Casi me impresiona que hayáis resistido tanto tiempo contra el Pabellón de los Mil Títeres...

Yangyang: Doscientos años de la historia de Xuanfang respiran a través de nosotros...

Errante: ¡Te enfrentas a una voluntad más poderosa de lo que puedas imaginar!

Muyu: Necios patéticos. Habéis protegido esta Fortaleza durante doscientos años, y no veis su naturaleza fundamental.

Muyu: Estoy a un solo paso de mi «destino». Cualquier cosa que se interponga en mi camino ahora es una simple distracción.

Yangyang: Todos saben lo que significa esta Fortaleza mejor que tú.

Yangyang: Llegaste tan alto pisoteando a otros...

Yangyang: Pero nunca alcanzarás tu «destino». Ni hoy, ni nunca.

Errante: ¿Un Títere...?

Yangyang: Errante...

Yangyang: Yo...

Dirígete al Ministerio de Guerra y consigue información del Comandante de los Custodios.

Qiuhong: Errante, Yangyang, ya estáis aquí.

Yangyang: Comandante Qiuhong, ¿cómo es la situación actual?

Qiuhong: La situación es estable, en general, pero la lista de tareas es interminable. Rescate y recuperación. Reorganizar la guarnición. Cuidar de los desplazados. Todo eso lleva su tiempo.

Qiuhong: Liangyu tiene madera de líder, pero llegó al límite del Overclock defendiendo la Fortaleza. Ahora está en la Academia Huaxu recibiendo tratamiento.

Qiuhong: Somos tan pocos... que me preocupa.

Errante:

Qiuhong: Se fue al Tribunal Censor a purgar el resto de Disonancias Tácitas, pero ni siquiera ella puede estar en todas partes a la vez.

Yangyang: ...

Qiuhong: Aun así, vencimos. Eso debería consolarnos.

Qiuhong: No habría sido posible sin vosotros. Me aseguraré de que el Ayuntamiento de Mengzhou conozca vuestras hazañas. Ni Xuanfang ni Mengzhou olvidarán lo que habéis hecho.

Errante:

Qiuhong: Bueno, sí. El Ministerio de Guerra está asignando exploradores para buscarlo, pero lleva años ocultándose en Xuanfang. Entre lo que conoce esta tierra y su habilidad para esconderse, la búsqueda será complicada.

Errante:

Qiuhong: Permanecen bajo custodia en el Ministerio de Fomento para su observación. Ya no son hostiles, pero su estado sigue siendo... anómalo.

Qiuhong: Los Artesanos no saben cómo repararlos. No son capaces ni de apagarlos.

Yangyang: Con mi nueva habilidad... solo pude restaurar las emociones distorsionadas, pero no pude depurar las reverberaciones de sus núcleos.

Yangyang: Los rastros persistentes de odio y dolor siguen interfiriendo en sus sistemas. Quizás solo pueda resolver esto la Centinela que los creó.

Errante:

Qiuhong: Ahora que las comunicaciones con el mundo exterior han sido restauradas, nuestras terminales deberían volver a estar en línea.

Errante:

Yangyang: Sí, me gustaría saber cómo va la recuperación de Chixia.

Qiuhong: Entonces os dejaré con vuestras cosas. Si surge alguna emergencia, os contactaré de inmediato.

Yangyang: Errante, busquemos un lugar tranquilo para llamar a Baizhi.

Yangyang: Mi buzón de voz está... espera. ¡¿Noventa y nueve llamadas perdidas?! Baizhi, Zhezhi, Taoqi, Suisui, Jianxin... ¡hasta la Magistrada Jinhsi me llamó!

Errante: Todo el mundo está preocupado por ti.

Yangyang: Ja, ja... Me va a costar mucho tiempo devolver todas las llamadas...

Llama a Baizhi desde un lugar cercano.

Yangyang: ¿Hola? Baizhi...

Voz de Chixia: ¡Baizhi! ¿Esa es Yangyang? ¡Oh, por fin! ¡Yangyang! ¡Errante! ¿ME OÍS?

Voz de Zhezhi: ¡CHIXIA, NO...! ¿Es-estás bien? ¡Baizhi, Chixia se acaba de caer de la cama!

Baizhi: ¡Que no estás completamente curada! ¿Qué te hizo pensar que saltar de la cama era una buena idea?

Voz de Chixia: ¡Mira quién habla, Baizhi! ¿No estabas...? ¡*Mmppf*!

Baizhi: ¿Ya? Bien, a la cama.

Errante: ¡Menudo espectáculo que tenéis allí!

Yangyang: Ja, ja, ja...

Baizhi: Bueno, ya habéis oído. No hay que preocuparse por Chixia. En unos días, estará por ahí brincando como si nada.

Baizhi: Yangyang, Errante, no sé a qué os habéis enfrentado en la Fortaleza Xuanfang estos últimos días...

Baizhi: Pero saber que estáis bien es más que suficiente.

Yangyang: Siento haberos preocupado a todos.

Xiangli Yao: No pasa nada. Es una suerte tener a tanta gente preocupándose por ti.

Yangyang: ¡Investigador Principal Xiangli, tú también!

Xiangli Yao: Sí, justo pasaba por aquí. Parece que Errante te encontró, aunque... escuché que os habéis encontrado con un nuevo problema en la Fortaleza Xuanfang.

Errante: La Centinela de Mengzhou, Hsin, la Vulpina Lunar, ha desaparecido.

Xiangli Yao: ¿No me digas? Siento no poder ayudar personalmente con la investigación, pero si necesitáis ayuda, contactad con la Academia Huaxu en cualquier momento. Haremos todo lo posible por vosotros.

Xiangli Yao: Debería volver al laboratorio. Os deseo una pronta y exitosa resolución de este caso.

Baizhi: Yangyang, Errante, ¿qué planes tenéis ahora?

Yangyang: Mmm...

Baizhi: No os preocupéis por la situación en Jinzhou. Centraros en el problema que tenéis entre manos.

Baizhi: En cuanto a tu... nuevo look, la explicación puede esperar. Y es mejor dejar que Chixia se recupere completamente; de lo contrario, el shock podría mandarla de vuelta al hospital.

Yangyang: Entiendo, Baizhi.

Yangyang: Chixia parece estar bien. ¡Qué alivio!

Errante: Le vas a dar toda una sorpresa cuando la veas.

Yangyang: Si pudiera, me gustaría ser como antes.

Errante: Un nuevo look es la prueba de un nuevo viaje.

Yangyang: Bueno... puede que tengas razón.

Qiuhong: Errante, Yangyang. Cuando podáis, venid al Ministerio de Guerra.

Qiuhong: Tenéis una llamada de alguien que os conoce bien.

Errante: (¿Alguien que nos conoce bien? Podría ser)...

Yangyang: Antes quiero visitar a Liangyu en la Academia Huaxu. Si tienes cosas que hacer, Errante, podemos encontrarnos después en el Ministerio.

Errante: Muy bien, cerremos temas pendientes y encontrémonos con el Comandante allí más tarde.

Pasea por la Fortaleza Xuanfang.

Suisui: Je, je. Parece que le caes bien a Dumpling.

Errante: Se te ve feliz.

Suisui: ¿Esto? No es nada. Si realmente me lo propusiera, podría hacer que la Fortaleza Xuanfang fuera tan divertida como Mengzhou.

Suisui: Pero me gusta el ambiente de este lugar. Menos impactante, quizás... pero la gente es amable. Genuina. ¿Jinzhou es así también?

Errante: La próxima vez que tengamos ocasión, Yangyang y yo te enseñaremos Jinzhou como es debido.

Suisui: ¿Ah, sí? ¿Y cuándo será exactamente esa «próxima vez»?

Suisui: No tengo la paciencia de mi hermana. Si no fijas una fecha, daré por hecho que puedo acaparar tu tiempo cuando me plazca.

Suisui: Tranquilo, estoy de broma. Al menos hasta que las cosas se calmen aquí en Xuanfang.

Errante: Hablando de eso... ¿por qué convenciste a Hsin de que me diera el emblema?

Suisui: Bueno... por muchas razones. La Magistrada de Jinzhou me habló un poco de ti, así que sabía que podías manejar el emblema de una Centinela.

Suisui: Pero quieres saber por qué «confié» en ti de repente, ¿verdad? Sobre todo teniendo en cuenta que antes te ocultaba mi trato con Hsin.

Suisui: Bueno, es terriblemente complicado o terriblemente simple... Está la versión respetable y la versión «astuta». ¿Cuál te apetece escuchar, querido?

Errante: Me gustaría saber lo que piensas realmente.

Suisui: ... Qué directo. Pero deberías saber que no basta con preguntar para comprender los pensamientos de una chica.

Suisui: De acuerdo. La respuesta real es... que no lo sé.

Errante:

Suisui: Puede que des la sensación de ser sumamente digno de confianza... O quizás es que nunca intentas ser algo que no eres...

Suisui: La confianza puede ser una conexión construida a lo largo de años, o una sola nota que suena auténtica en el momento que la escuchas.

Suisui: En tu caso, creo que fue la segunda opción.

Suisui: En otras palabras, eres fiable de primeras. ¿Qué te parece? Si es demasiado para ti, también puedo retirarte mi confianza, ¿sabes?

Errante: ... Gracias por confiar en mí.

Suisui: Oh, no hay de qué... En serio, para mí que solo te he endosado un tremendo dolor de cabeza.

Suisui: ¿Pero esa promesa que hiciste? La tengo bien presente.

Errante: ¿Deberíamos redactar un contrato?

Suisui: ¡No es mala idea! Incluso podríamos poner algunas cláusulas adicionales. Digamos, ¿nombrarte huésped de honor de mi Gremio?

Suisui: En cuanto a lo que eso realmente te aporta... Tendrás que visitarme en Mengzhou para descubrirlo, querido.

Reúnete con Yangyang en el Ministerio de Guerra.