Camellya
Camellya, la Portadora de Flor de Costa Negra, es libre y peligrosamente encantadora.
Recorre Solaris en busca de talentos, disfrutando del presente y sus placeres, siempre fiel a sí misma, sin preocuparse por el pasado ni el futuro.
Atributo:
Destrucción
Arma:
Espada
Rareza: 5
Género: Femenino
País: Desconocido
Afiliación: Costa Negra
Chino: Liu ZhiXiao
Inglés: Ise Mariya
Japonés: Yu Hye Ji
Coreano: Meaghan Martin
Proveedor de daño principal
Poderoso proveedor de daño.
Eficiencia de Concierto
Regeneración rápida de Energía de Concierto.
Daño de Ataque básico
Inflige mayor daño de Ataque básico.
Instrucciones

Al lanzar la Habilidad Intro, se restaura el Indicador del Forte.
Al golpear con Ataque normal o Vals de enredaderas, se consume el Indicador del Forte.
Cuando el Indicador del Forte está lleno, se puede lanzar el Circuito del Forte: Flor efímera y entrar en Modo de brote.
Durante el Modo de brote, el multiplicador de daño aumenta.
ATQ básico en cadena: Tras el 3.º ATQ básico, mantén pulsado Ataque normal para seguir atacando al objetivo.
Vals de enredaderas en cadena: Al lanzar el 3.º ATQ básico, mantén pulsado Ataque normal para seguir atacando al objetivo.
Flor efímera: Cuando la energía de concierto esté llena, pulsa Habilidad de resonancia para entrar en Modo de brote.
Detalles
Ataque básico
Realiza hasta 5 ataques consecutivos, infligiendo Daño Destrucción.
Después de lanzar el 3.º Ataque básico o el Ataque cargado Podar, mantén pulsado Ataque básico para continuar atacando al objetivo, infligiendo Daño Destrucción.
Al finalizar el 4.º Ataque básico, se lanzará automáticamente el 5.º Ataque básico.
Ataque cargado: Podar
Consume resistencia para atacar al objetivo, infligiendo Daño Destrucción.
Ataque aéreo
Consume resistencia para realizar un Ataque descendente desde el aire, infligiendo Daño Destrucción.
Contraataque evasivo
Después de una Evasión exitosa, pulsa Ataque básico para atacar al objetivo, infligiendo Daño Destrucción.
Daño de 1.ª etapa
62.53%
Daño de 2.ª etapa
46.48%*2
Daño de 3.ª etapa
50.70%*3
Daño de 4.ª etapa
24.70%*20
Daño de 5.ª etapa
48.17%*4
Daño de ATQ cargado
88.14%*3
Daño de ATQ aéreo
65.61%*2
Daño de contraataque evasivo
99.40%*3
Coste de resistencia ATQ cargado
25
Coste de resistencia ATQ aéreo
30
Floración carmesí
Ataca al objetivo, inflige Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico, y entra en Modo de floración.
Se puede lanzar en el aire.
Modo de floración
- Camellya no puede moverse mientras está enredada.
- El Ataque básico y el Ataque cargado Podar se reemplazan por Ataque básico Vals de enredaderas, el cual realiza hasta 4 ataques consecutivos que infligen Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico.
- Al lanzar el 3.º ataque de Vals de enredaderas, mantén pulsado Ataque básico para lanzar Vals ardiente, infligiendo Daño Destrucción y continuando automáticamente con el 4.º ataque de Vals de enredaderas.
- El Contraataque evasivo se reemplaza por Contraataque evasivo Redención. Tras una evasión exitosa, pulsa Ataque básico para atacar al objetivo, infligiendo Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico.
- La Habilidad de resonancia se reemplaza por la Habilidad de resonancia Caza floral. Al lanzar Caza floral, ataca al objetivo, infligiendo Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico.
- Se puede lanzar la Habilidad de resonancia Caza floral en el aire.
- Tras lanzar la Habilidad de resonancia Caza floral, termina el Modo de floración.
- Al usar Levitador, termina el Modo de floración.
- Saltar se reemplaza por el Ataque básico Danza de enredaderas. Al pulsar Saltar, ataca al objetivo, consumiendo resistencia e infligiendo Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico, y termina el Modo de floración.
- Lanzar el Ataque básico Vals de enredaderas y el Ataque básico Vals ardiente en el aire consume resistencia.
- Al lanzar la Habilidad de resonancia Caza floral, no se puede recuperar la resistencia.
- Mientras está enredada en el aire, Camellya consume resistencia continuamente.
Daño de Floración carmesí
113.62%*2
Daño del 1.º Vals de enredaderas
96.33%
Daño del 2.º Vals de enredaderas
45.63%*2
Daño del 3.º Vals de enredaderas
21.95%*6
Daño del 4.º Vals de enredaderas
67.59%*3
Daño de Vals ardiente
21.95%*19
Daño de Caza floral
52.61%*5
Daño de Danza de enredaderas
52.95%*3
Daño de Redención
113.33%*2
REU
4
Regen. de Concierto (Floración carmesí)
7
Regen. de Concierto (Caza floral)
7
Coste de resistencia 1.º Vals de enredaderas
5
Coste de resistencia 2.º Vals de enredaderas
5
Coste de resistencia 3.º Vals de enredaderas
5
Coste de resistencia 4.º Vals de enredaderas
5
Coste de resistencia Vals ardiente
5
Coste de resistencia Danza de enredaderas
5
Coste de resistencia Estar enredada (por seg.)
5
Al golpear al objetivo con ataque normal, Ataque básico Vals de enredaderas, Ataque básico Vals ardiente, Ataque básico Danza de enredaderas, Contraataque evasivo Redención, Habilidad de resonancia Floración carmesí y Habilidad de resonancia Caza floral se consume Pistilos carmesí y el multiplicador de Regen. de energía de este ataque aumenta en un 150%.
Por cada 10 Pistilos carmesís consumidos, se recuperan 4 de energía de concierto y se obtiene 1 Capullo Carmesí, que dura 15 s y se puede acumular hasta 10 veces.
Circuito del Forte: Flor efímera
Cuando la energía de concierto esté llena, si Flor efímera no está en REU, la Habilidad de resonancia se reemplaza por Flor efímera.
Al lanzar Flor efímera, consume 70 de energía de concierto y ataca al objetivo, infligiendo Daño Destrucción, considerado como daño de Ataque básico.
Al lanzar Flor efímera, entra en Modo de brote.
Se puede lanzar en el aire.
Modo de brote
- Sueño dulce: El multiplicador de daño del ataque normal, Ataque básico Vals de enredaderas, Ataque básico Vals ardiente, Ataque básico Danza de enredaderas, Contraataque evasivo Redención, Habilidad de resonancia Floración carmesí y Habilidad de resonancia Caza floral aumenta en un 50%.
- Al lanzar Flor efímera, se eliminan todos los Capullos carmesís. Cada Capullo carmesí aumenta la bonificación del multiplicador de daño de Sueño dulce en un 5% adicional, con un máximo del 50%.
- Durante el Modo de brote, no se pueden obtener Capullo carmesí.
- Durante el Modo de brote, el multiplicador de Regen. de energía de ataque normal, Ataque básico Vals de enredaderas, Ataque básico Vals ardiente, Ataque básico Danza de enredaderas, Contraataque evasivo Redención, Habilidad de resonancia Floración carmesí y Habilidad de resonancia Caza floral se reduce al 0%.
- Al cambiar a otro personaje, se finalizará anticipadamente el Modo de brote.
- Al consumir todos los Pistilos carmesís, se finalizará anticipadamente el Modo de brote.
Pistilo carmesí
Camellya puede tener hasta 100 Pistilos carmesís.
Al lanzar la Habilidad Intro Flor perpetua, se recuperan 100 Pistilos carmesís.
Al lanzar el Circuito del Forte Flor efímera, se recuperan 100 Pistilos carmesís.
Daño de Flor efímera
1262.45%
Duración del Modo de brote
15
REU de Flor efímera
25
Enredadera
Habilidad Outro
Ataca al objetivo, infligiendo Daño Destrucción equivalente al 329.24% de ATQ de Camellya.
Al lanzar el Circuito del Forte Flor efímera, la siguiente Habilidad Outro Enredadera infligirá Daño Destrucción adicional equivalente al 459.02% del ATQ de Camellya.
Ruptura de Tonalidad: Espada
Ruptura de Tonalidad
Cuando el Nivel de Desentono del objetivo está lleno, se puede lanzar Ruptura de Tonalidad contra él.
Semillero
Habilidad inherente
La Bonif. de Daño Destrucción aumenta en un 15%. El daño de Ataque cargado Podar se considera daño de Ataque básico.
Epifita
Habilidad inherente
La Bonif. de daño de Ataque básico aumenta en un 15%, y la Anti-interrupción del Ataque básico, Ataque básico Vals de enredaderas, y Ataque básico Vals ardiente se incrementa.
Daño CRIT+
Bonif. de atributo
Daño CRIT +2.40%
Daño CRIT+
Bonif. de atributo
Daño CRIT +5.60%
ATQ+
Bonif. de atributo
ATQ +1.80%
ATQ+
Bonif. de atributo
ATQ +4.20%
Daño CRIT+
Bonif. de atributo
Daño CRIT +2.40%
Daño CRIT+
Bonif. de atributo
Daño CRIT +5.60%
ATQ+
Bonif. de atributo
ATQ +1.80%
ATQ+
Bonif. de atributo
ATQ +4.20%
Un sendero oculto que nadie ha visto
Nodo 1
Al lanzar la Habilidad Intro Flor perpetua, el Daño CRIT aumenta en un 28% durante 18 s. Este efecto se puede activar una vez cada 25 s.
Camellya es inmune a interrupciones al lanzar el Circuito del Forte Flor efímera.
Anhelando la flor silente
Nodo 2
El multiplicador de daño del Circuito del Forte Flor efímera aumenta en un 120%.
Una espina que eclipsa a mil semillas
Nodo 3
El multiplicador de daño de la Liberación de resonancia Corola en cenizas aumenta en un 50%; en Modo de brote, el ATQ de Camellya aumenta en un 58%.
Raíces hundidas en la eternidad
Nodo 4
Al lanzar la Habilidad Intro Flor perpetua, la Bonif. de daño de Ataque básico de los personajes del equipo aumenta en un 25%, durante 30 s.
La infinidad que reposa en tu mano
Nodo 5
El multiplicador de daño de la Habilidad Intro Flor perpetua aumenta en un 303%.
El multiplicador de daño de la Habilidad Outro Enredadera aumenta en un 68%.
Una flor perdurable para ti
Nodo 6
La bonificación del multiplicador de daño del Circuito del Forte Sueño dulce aumenta adicionalmente en un 150%.
Circuito del Forte Flor perenne: Al lanzar el Circuito del Forte Flor efímera, si la energía de concierto se llena dentro de 15 s y Flor perenne no está en REU, la Habilidad de resonancia se reemplaza por Flor perenne.
Al lanzar Flor perenne, consume 50 de energía de concierto, restaura 50 Pistilos carmesís, e inflige el 100% del Daño Destrucción del Circuito del Forte Flor efímera. Este daño se considera daño de Ataque básico y puede lanzarse una vez cada 25 s.
Al lanzar Flor perenne, Camellya entra en Modo de brote, eliminando todos los Capullos carmesís y aumentando la bonificación del multiplicador de daño del Circuito del Forte Sueño dulce hasta un 250%.
Camellya es inmune a interrupciones al lanzar el Circuito del Forte Flor perenne.
Evaluación base: [Evaluación de Resonancia RA2███-G]
El momento exacto del Despertar de la Resonadora Camellya es incierto debido a su trastorno ███. Ha sido capaz de utilizar su Forte desde el Despertar.
La Marca Tácita de la Resonadora Camellya se encuentra en su pecho. Tras su Despertar, su cuerpo ha mostrado claros signos de somatización vegetativa. Tanto su brazo derecho como su cabeza muestran alteraciones, con el grado de cambio intensificándose junto con las fluctuaciones de frecuencia.
El Patrón del espectro de resonancia de Camellya se asemeja mucho al de una flor de camelia, mostrando una fuerte reacción de Sintonía. Sin embargo, la causa del Despertar de Camellya sigue siendo incierta ya que no se ha encontrado ningún objeto que coincida con los cambios en su Patrón del espectro de resonancia.
La fase inicial de la Curva de Rabelle muestra múltiples fluctuaciones irregulares. Una vez que la Curva de Rabelle supera la criticidad, █████████████████.
«Se sospecha que este sujeto es una Resonadora Artificial. Sin embargo, el patrón actual de la curva no coincide con ninguna muestra conocida. Por lo tanto, este informe queda sellado por ahora.»
El gráfico de ondas de la Resonadora Camellya muestra fluctuaciones en forma de aguja. El patrón del Dominio del tiempo revela una actividad intensa y caótica, con una frecuencia extremadamente alta. Durante las pruebas, los datos del Dominio del tiempo mostraron una distorsión significativa, y el valor máximo sigue siendo indeterminable.
Criticidad resonante: Baja. La frecuencia de la Resonadora Camellya muestra una estabilidad extremadamente baja, con un alto riesgo de Overclock.
La Resonadora Camellya tiene un historial documentado de overclock. Calificación máxima de overclock registrada: Alta.
Según el informe de Camellya, los episodios de overclock ocurrieron tras su Despertar y se asociaron frecuentemente con la recuperación del trastorno ███, así como con fluctuaciones emocionales. En las etapas posteriores de la overclock, sus síntomas progresaron a una somatización vegetativa de todo el cuerpo. Esta condición resultó en degradación del habla, desorientación cognitiva y episodios de dolor. El desencadenante específico de su deterioro actual sigue siendo indeterminable.
Son obligatorios los exámenes físicos regulares, y se requiere una corrección obligatoria programada dada la eficacia mínima del asesoramiento psicológico.
Se desbloquea en Intimidad Nv.1
Despertó de su sueño.
El sol despuntaba en el horizonte, bañando Costa Negra con un cálido resplandor. Otro amanecer, otro día cualquiera. Camellya abrió los ojos y se estiró cómodamente en lo alto de las copas de los árboles. Sus movimientos eran gráciles, y una caída parecía imposible. Incluso si resbalara, las enredaderas la amortiguarían. Dormir así, lejos de perturbaciones y personas, le encantaba.
«Qué hermosa mañana», pensó. Se sentía en paz, tanto en mente como en cuerpo, y la necesidad de la cápsula médica parecía un recuerdo lejano. Era algo positivo.
Sabía que Errante debía quedarse en Costa Negra para prepararse para su viaje a Rinascita. La idea la emocionaba, ya que implicaba más tiempo para charlar, reír y disfrutar juntos.
Le entregó a Errante un brazalete, diseñado para monitorear frecuencias, idéntico al que le había dado antes.
Era el primer obsequio que había preparado para alguien.
«¡Qué curioso!», pensó. Preocuparse por la seguridad de alguien, o incluso por su existencia... ¡era una sensación completamente nueva! Sin duda, significaba que le importaba su vida. Tales pensamientos le resultaban extraños: jamás le había importado su propia vida, ni la de los demás. Pero, tras salir de la Matriz Estelar con Errante y descubrir su identidad como Señorita Flora, había comenzado a ver las cosas de un modo sutilmente distinto.
Aun así, no tenía intención de seguir a Errante a Rinascita. Sus puntos de vista sobre ciertos aspectos de la historia de Solaris diferían, y así como no pensaba entrometerse en sus decisiones, tampoco sentía la necesidad de explicar las suyas. De hecho, además de querer liberarle de una carga innecesaria, había ocultado algunas verdades. En la Matriz Estelar, no había perdido por completo todos los recuerdos de su pasado.
Sí, su pasado... Camellya entrecerró los ojos, un suave murmullo escapó de sus labios mientras meditaba sobre su siguiente paso. Quería investigar por su cuenta, esperando el momento oportuno para compartir lo que sabía con Errante. Su confianza en la organización construida en esta costa era escasa, y aún menor en el Sistema Tetis. Aparte de Errante, no confiaba en nadie más.
En el pasado, como Señorita Flora, había evitado involucrarse, reacia a ver a Errante sacrificarse por el bien común. Pero su perspectiva había cambiado. Apenas se reconocía en la Señorita Flora que fue.
Había seguido los viajes de Errante desde Jinzhou hasta aquí. Una fuerza singular, siempre avanzando, reuniendo a una diversa variedad de compañeros en el camino.
Entendía que este aún no era su camino, pero ya no se resistía a observarlo. Así como una piedra encuentra a otra, enviando ondas a través del agua, ahora aceptaba ser una "variable" en esa danza. La conexión que compartían le brindaba una alegría profunda, muy distinta a la monotonía de otros días. Ya no sentía la necesidad de desterrar esos pensamientos; en lugar de ello, su mente se dirigía hacia él con frecuencia, deseando saber más de sus aventuras y compartir momentos encantadores. Fue entonces cuando Camellya se dio cuenta de que esos pensamientos ya habían dejado cicatrices dulcemente dolorosas en su alma, mucho antes de que ella se percatara.
Sintiéndose de repente inspirada, activó su Terminal y escribió un breve mensaje para Errante, programado para enviarse justo antes de su partida. El brazalete le permitiría revisar el mensaje en cualquier momento, así que no había razón para preocuparse. Aunque Solaris era inmenso, confiaba en que, siendo parte de la misma historia, sus caminos volverían a cruzarse.
Y en ese momento, cuando Errante menos lo esperara... ¡lo sorprendería!
Imaginando ese encantador instante, una suave melodía escapó de sus labios. Las enredaderas se enroscaban alrededor de sus brazos, trepando, mientras pequeños brotes florecían en sus puntas.
De repente, un pensamiento la sorprendió.
«Le daré una flor.»
La idea echó raíces en su mente y pronto la consumió por completo. Tenía que encontrar a Errante, ¡ahora! La flor, nacida de su propio ser, no se marchitaría ni decaería a menos que ella misma pereciera. Ese entusiasmo la sorprendió, y en medio de la emoción, sintió un destello de tristeza. Un dolor sordo interrumpió sus pensamientos mientras reflexionaba sobre ello.
Con un suspiro, decidió no insistir demasiado. Porque… ¡Sí! Una sonrisa iluminó sus labios al resolver que mantendría esa flor viva para Errante. Haría todo lo posible por no morir demasiado pronto.
Con una mezcla de alegría y determinación, Camellya saltó desde las copas de los árboles, dirigiéndose con ligereza hacia Errante, su preciada semilla del destino.
Se desbloquea en Intimidad Nv.2
Despertó de su sueño.
Las paredes de la cápsula médica se sumergieron en la oscuridad. Envueltas en un pesado silencio por la amortiguación del sonido, Camellya parpadeó y giró su mirada seca hacia la derecha. Los indicadores de la pantalla de la Terminal habían vuelto a la normalidad. Las ataduras alrededor de sus muñecas y tobillos se habían aflojado, pero la debilidad aún la mantenía postrada en los estrechos confines de la cápsula.
Trató de recordar lo sucedido. Forzó una compostura precaria, intentando reconstruir los eventos, pero sus recuerdos rotos parecían un agujero negro sin fondo: cuanto más miraba, más profunda era la oscuridad. Una vez más, sus recuerdos se habían fracturado.
Llevaba apenas un año en Costa Negra, y Camellya había superado recientemente la prueba para convertirse en una Portadora de Flor oficial. Ahora tenía acceso a una mayor cantidad de información en los archivos del Sistema Tetis.
Antes de llegar allí, había vagado por Solaris durante mucho tiempo.
La cueva donde despertó por primera vez no mostraba indicios de otras personas, solo plantas retorcidas que trepaban por las paredes. Descalza, Camellya cruzó el agua hasta que salió al exterior, donde descubrió un pueblo desolado. Su pie tropezó con algo: una losa de piedra con una inscripción desvaída, «Aldea Petaloscaídos».
Le tomó mucho tiempo escapar de aquel lugar abandonado. Cuando el hambre la atacaba, cazaba bestias salvajes. Cuando la sed la superaba, bebía de los manantiales de la montaña. Le llevó meses cruzar los densos bosques hasta finalmente llegar a un sitio habitado. Solo más tarde comprendió que la aldea probablemente había sido olvidada durante siglos.
Incluso tras regresar a la civilización, los recuerdos de Camellya seguían en blanco, sin que el nuevo entorno los avivara. Se sentía como un animal salvaje, viviendo por instinto. Las reglas y normas del mundo humano le eran ajenas, pero no le molestaba: usar su Forte le bastaba. Para ella, el poder era un arma natural que manejaba libremente, abriéndose paso por una tierra marcada por el Lamento.
Al principio, todo en Solaris la fascinaba. Sin embargo, a medida que aprendía más, el aburrimiento se fue instalando rápidamente. Llegar a Costa Negra había sido un accidente, pero Camellya sentía una extraña familiaridad con el lugar. Un año después, encontró su nombre en el Sistema Tetis y descubrió que había vivido y trabajado allí, conocida como Señorita Flora. Era curioso cómo había olvidado todo, excepto el nombre "Camellya".
Impulsada por la curiosidad, empezó a investigar Costa Negra, ansiosa por descubrir su pasado y las historias de Señorita Flora. ¿Qué le había sucedido realmente?
Cuando esos pensamientos surgieron, un dolor agudo perforó su cabeza nuevamente, y la flor en su pecho se hinchó, oscureciéndose a un púrpura profundo. Las espinas afiladas de sus venas amenazaban con desgarrar el módulo médico. Fragmentos de recuerdos parpadearon en su mente: ah, Señorita Flora le había prohibido recordar el pasado. Camellya soltó un grito ahogado de dolor mientras las restricciones se apretaban de nuevo alrededor de sus extremidades y una fuerte alarma sonaba. El personal médico llegaría pronto.
Sin embargo, sabía que poco podían hacer. Ya la habían examinado cuidadosamente, concluyendo que sus síntomas de Sobrecarga eran únicos e intratables, manejables solo mediante restricciones. La muerte podría ofrecer alivio, pero en su estado actual, ni siquiera podía permitirse morir.
Todo lo que podía hacer era esperar, anhelando la gracia de la muerte. Esa pasividad irritaba su espíritu. Si no podía decidir el resultado, al menos quería controlar el proceso.
«Seguiré mis instintos hasta que la muerte me encuentre.»
«¡Duele!» pensó.
A pesar de su agonía, Camellya soltó una risa burlona.
Se desbloquea en Intimidad Nv.3
Despertó de su sueño.
Señorita Flora abrió los ojos, sintiendo el aire frío rozar sus dedos, haciendo que sus manos y pies se entumecieran ligeramente. Se demoró un momento en su asiento, incorporándose lentamente para observar su entorno.
El vehículo se había detenido en una cueva, un refugio de la tormenta de nieve exterior, donde una interminable extensión plateada de nieve se extendía ante ella. Flores de escarcha flotaban suavemente desde el cielo, aterrizando delicadamente en la punta de su nariz. Temblando, se acurrucó más en su gruesa ropa.
No era el tipo de planta que podía soportar el frío.
«¿Dónde está el líder?» preguntó después de beber unos sorbos de agua, volviéndose hacia el Portador de Flor en el asiento delantero. «No lo vi».
«¿El líder? Se fue hacia el oeste. Dijo que había aparecido algo interesante y quería echar un vistazo».
«¿Por qué no me llevó? ¡Soy su guardiana, después de todo!» se quejó en voz baja.
Su compañero Portador de Flor se rió mientras conducía, apenas desviando la mirada de la sopa humeante. «¡Estabas dormida! No has estado durmiendo bien en el viaje, siempre temblando de frío. No quería despertarte mientras finalmente descansabas».
Murmurando en voz baja, Señorita Flora hizo un puchero y abrió la puerta de golpe. «¡De todos modos, voy a buscarlo ahora!»
El Portador de Flor la despidió con la mano, claramente acostumbrado a la dinámica entre Señorita Flora y su líder.
Dejando la calidez del vehículo, Señorita Flora arrastró los pies a través de la extensión nevada, recuerdos de su primer encuentro en la Aldea Petaloscaídos inundando su mente. Sabía que vendrían a esta llanura nevada para la misión, y a pesar de su aversión al frío, sabía que el tiempo pasado con el líder de Costa Negra valdría la pena. La mayoría del tiempo, optaba por acompañar a Errante en varias tareas, dejando sus huellas a través del tapiz de Solaris, desde bulliciosas ciudades hasta recovecos desconocidos, refugios seguros hasta tierras traicioneras. Señorita Flora disfrutaba de esta existencia, llena de la emoción de lo desconocido, y Errante tenía un talento peculiar para transformar lo ordinario en algo extraordinario.
No le importaba la amenaza del peligro. De hecho, más bien lo disfrutaba. Para ella, el peligro significaba cambio, y el cambio conducía a la emoción. Sin embargo, descubrió que con su líder a su lado, reprimía su impulso de buscar problemas por diversión.
Peligro...
Camellya levantó la mano, la delicada cadena en su muñeca captando la luz. La pulsera que monitoreaba sus indicadores de Rabelle leía como normal. Apretó su muñeca y exhaló suavemente. «Bien, todo está como debe ser.» pensó. «Si empiezo a descontrolarme, tendría que cuidarme. Eso descarrilaría toda la misión.»
Odiaba perder el control.
En los últimos años, Señorita Flora había sido acosada por sueños extraños y fragmentados. Se sentían como recuerdos de una vida que nunca había vivido. En estos sueños, siempre estaba buscando a Errante, pero los dos nunca se encontraban. Cada vez que despertaba sobresaltada, una inquietud se apoderaba de ella, el tumulto mental se filtraba en su propio ser. A menudo se veía obligada a presentarse en la instalación médica de Costa Negra.
El pensamiento le agrió el humor.
Necesitaba encontrarlo lo más rápido posible.
Dejando de lado esos pensamientos enredados, se concentró en localizar las frecuencias de Errante. Después de cruzar dos colinas y un lago congelado, finalmente avistó una figura borrosa en la distancia.
«Camellya, ¿cómo dormiste?»
Sus ojos dorados brillaban con calidez, y no pudo evitar sonreír de vuelta.
«Jeje... Con mi líder a mi lado, por supuesto que tuve los sueños más dulces».
Se desbloquea en Intimidad Nv.4
Despertó de su sueño.
El intervalo entre la inconsciencia y la conciencia se acortaba cada día. A la Señorita Flora le costaba distinguir dónde terminaban sus sueños y comenzaba la realidad. Ni siquiera podía recordar cuándo había comenzado esta desorientación.
Los recuerdos surgían como olas turbulentas, estrellándose en su mente y causando estragos en sus sentidos. Un dolor desgarrador recorría su cuerpo, implacable y despiadado. Abrió la boca para gritar, pero el Overclock había convertido su garganta en una raíz retorcida y áspera, silenciando sus Lamentos.
Tras luchar por dar unos pasos vacilantes, se desplomó en la orilla embarrada de un río, temblando, con las yemas de los dedos espasmódicas e incontrolables.
¿Cuántas veces había ocurrido esto? Miró fijamente el oscuro cielo nocturno.
Un vacío de caos giraba en su interior, pero había algo que destacaba con claridad: Errante.
Ahora lo recordaba todo.
¿Quién era ella? ¿Quién era Errante? ¿Cuál era la razón de su existencia, de Solaris y del Lamento...?
Antes de que la locura del overclock la envolviera, esos recuerdos siempre estaban enterrados profundamente, encerrados en lo más hondo de su ser. Cada vez que despertaba, perdía toda memoria, quedando solo con un vacío doloroso. Con el tiempo, su cuerpo debilitándose bajo la presión del overclock, vislumbres de su misión y raíces resurgían, solo para desvanecerse nuevamente en un ciclo interminable.
¿Cuántas veces había sucedido? La Señorita Flora no tenía respuesta.
Las civilizaciones se desmoronaban en polvo, solo para resurgir; la vida se desvanecía, solo para florecer de nuevo.
Era testigo del flujo y reflujo de Solaris, pero seguía siendo una vagabunda en su propia mente.
«Errante...». El nombre se deslizó de sus labios como una plegaria.
Nunca se habían conocido realmente ni intercambiado palabras, y ahora, con sus recuerdos desvaneciéndose, no podía siquiera saber si eran amigos o enemigos. Sin embargo, de algún modo, sabía que cuando despertara de nuevo, sus instintos la guiarían a buscarlo. No era un anhelo tierno. Se sentía más como el peso de una cadena pesada, una que Señorita Flora no podía resistir.
Sin embargo, no sentía odio por esa cadena.
El susurro de las hojas rompió su ensoñación. Con cansancio, parpadeó, y la camelia roja se desplegó, sus vides atravesando las Disonancias Tácitas que acechaban en las sombras. Sí, ese era su instinto, su esencia, el núcleo de su ser... Incluso al borde de olvidarlo todo, siempre podía confiar en sus instintos.
En verdad, más allá de ellos, no le quedaba nada a lo que aferrarse.
«La próxima vez, si tan solo pudiera conocer realmente a Errante y compartir una conversación con él».
Señorita Flora reflexionó vagamente. Tal vez el Sistema Tetis guiaría a Errante hacia ella, ya que ya se había revelado en esta misión.
Señorita Flora cerró los ojos y se entregó a la oscuridad cuando el dolor alcanzó su punto máximo.
El agua fresca del lago se extendió por su mejilla, mientras la camelia se marchitaba y sus vides se retiraban en su cuerpo.
La brisa nocturna de otoño soplaba entre las hojas, acariciándola mientras yacía junto al lago. Al norte, los aldeanos de Petaloscaídos pronto despertarían de sus sueños, llamándose unos a otros para comenzar un nuevo día de pesca.
Se desbloquea en Intimidad Nv.5
Despertó de su sueño.
El viento aullaba ferozmente en el borde del tejado mientras se estiraba, entrecerrando los ojos hacia las animadas calles de abajo. Los vehículos cruzaban las carreteras, sus luces traseras formando una vibrante cadena de fuego. Apoyando la barbilla en su mano, comenzó a tararear.
Era una canción que había aprendido de Errante.
Por supuesto, no la había escuchado directamente de Errante; la había aprendido en secreto.
Puede que no fueran enemigos, pero su relación distaba de ser amistosa; en el mejor de los casos, era un conocimiento unilateral. La presencia de Errante había llamado la atención de varias facciones, incluida su propia organización. Sin embargo, eso apenas le preocupaba, ni era algo en lo que pudiera permitirse pensar.
Era simplemente una semilla elegida, una flor destinada a perseguir a Errante. La mayoría de los días, las inyecciones la dejaban en una niebla, flotando en un estado de semi-consciencia, con su anhelo instintivo por cierta persona grabado en lo más profundo de su corazón.
La sustancia que le administraban tenía un olor penetrante y acre, arrastrando su razón a un lodazal, robándole la claridad y su esencia.
Sus pensamientos giraban caóticamente, como una bomba a punto de detonar, reiniciándose justo antes de que expirara la cuenta atrás.
Pero no le importaba.
Fuera de Errante, poco más despertaba su interés. A veces, se sentía como una mera silueta en un lienzo en blanco, el contorno de un desconocido. El retrato se había formado a partir de fragmentos de información que había recopilado meticulosamente; estaban tan cerca, pero nunca se habían conocido realmente. No sabía cómo era físicamente.
Se decía que esta distancia era necesaria para evadir el rastreo del Sistema Tetis. El contacto estaba prohibido.
¡Pero cuánto deseaba conocer a Errante!
Peligrosamente encaramada en el borde del edificio, se rió de la fantasía. Enredaderas se entrelazaban alrededor de sus brazos, trepando más alto, mientras delicados brotes se desenrollaban lentamente en las puntas.
De repente, se le ocurrió un pensamiento:
«Le daré una flor».
En el instante en que surgió, la consumió por completo. Imaginaba el momento en que encontraría a Errante y le presentaría este regalo: una flor brotada de su propio ser. No se marchitaría ni decaería a menos que ella pereciera. Pero, tan rápido como vino, el pensamiento se desvaneció en el caos de su mente, sin dejar rastro alguno.
Lo que ella no sabía era que, siglos más tarde, la escena ante ella desaparecería en el Lamento. Deambularía sin fin por un laberinto de recuerdos hasta una mañana de otoño, junto a un lago en la Aldea Petaloscaídos, donde finalmente conocería a Errante, quien vendría a rescatar la aldea de los ataques de las Disonancias Tácitas. A partir de ahí, se uniría a la Costa Negra y compartirían cien años juntos antes de que él eventualmente se marchara. También dejaría la Costa Negra, solo para reunirse décadas después en Jinzhou. Todos esos futuros aún estaban por desarrollarse, al igual que las posibilidades dormían en las semillas, esperando que el destino floreciera.
Saltó del edificio, con sus enredaderas tejiéndose a través de las estructuras de la ciudad, buscando a Errante.

Una muñeca de madera intrincadamente tallada, con la semejanza de {PlayerName} y hecha a partir de las raíces creadas por el Forte de Camellya. Refleja su estética única.
Antes de su encuentro en Jinzhou, Camellya había hecho innumerables intentos de esculpir el rostro de la muñeca, cada uno frustrante, ya que nunca lograba perfeccionar el último trazo. Ahora, tras tantos intentos fallidos y decepciones, su visión finalmente ha cobrado vida.
Al contemplar su creación, no puede evitar soltar una risita.
«Así que, esto es lo que debía ser», pensó.
«Jeje, tan adorable como lo imaginaba».
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Un brazalete de monitoreo de espectro de frecuencias diseñado por Costa Negra, creado a insistencia firme de Camellya.
Su diseño se asemeja a un regalo preciado de una era pasada, y cuenta con características de seguimiento que permiten mantener la ubicación y la seguridad del portador a distancia.
Camellya entiende que ya no es la Señorita Flora de antaño, ni desea serlo. Los días de seguir a {PlayerName} han terminado, ¿y qué? Ambos harán lo que les haga felices.
Para ella, este es el único ancla en un mar infinito de sinsentido.
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Una flor dedicada a una persona en particular.
Ya sea como líder, Modulador, o ahora como Errante, el héroe de Jinzhou, un guía…
Camellya nunca se ha preocupado por su título ni por las responsabilidades que conlleva. Sin embargo, sabe que no puede, y de hecho no permitirá, que su perspectiva de vida influya en su juicio.
Así que deja que esta flor eterna transmita sus sentimientos donde las meras palabras pueden quedarse cortas.
«Florece solo para ti, por siempre y para siempre».
Personalidad
Mi mente ha estado entumecida por la monotonía durante la última década. A veces, manejo trabajos emocionantes, pero la diversión se agota pronto, como las marcas de marea en la orilla. Sin embargo, tú... eres el único que me mantiene alerta. Así que, por supuesto, te prestaré atención.
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¿Mi postura? ¡Ja! No me uní a la Costa Negra para salvar el mundo; solo buscaba una forma de pasar el tiempo en esta isla. Justicia y verdad... los santos las predican y los pecadores las explotan para su propio beneficio. ¿Yo? No necesito nada ni quiero nada. Las palabras bonitas no tienen poder sobre mí.
Se desbloquea en Intimidad Nv.2
¿Por qué has... venido aquí? Te dije que no... ¡Cof cof! Que no me visitaras mientras estoy en la cápsula... Jeje, una chica linda como yo necesita su privacidad, ¿sabes?... Me odio así... No mires.
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¿Sabes qué? Soñé contigo mientras estaba en la cápsula médica. En ese sueño... no llegué a conocerte. Tu nombre resonaba en mi cabeza mientras recorríamos los mismos lugares, pero nunca vi tu rostro... Qué extraño...
Se desbloquea en Intimidad Nv.4
¿Salvar el mundo? Me importa un comino. Esta jaula solo te consume y te ata con responsabilidades. Pero si crees que es lo correcto... ¡Adelante! Estás siendo fiel a ti mismo, y eso me gusta. Es hermoso que ambos encontremos alegría en nuestros propios caminos. Pero si alguna vez te cansas de ser el salvador, házmelo saber... ¿Qué haré yo? Jeje... ¡Es un secreto!
Dormitar al sol en una cálida tarde es tan acogedor. Solo necesito encontrar un lugar tranquilo, dormir en el calor, acurrucado entre ramas y hojas...
Trabajar para la Costa Negra ha sido un aburrimiento total. Intenté animarlo eligiendo los trabajos más difíciles, pero no sirvió de nada. No hay nadie interesante en Solaris ahora. ¡Estoy muriéndome de aburrimiento!
Jugo de frutas. Fresco, natural y ácido. Esa dulzura suave perdura... ¿Quieres un poco?
No me gusta el alcohol. ¿Por qué? ...No lo sé. Simplemente me hace... sentir incómoda.
Elige las mejores semillas y protégelas hasta que maduren. Luego viene la diversión: ¡tendré oponentes dignos para luchar! No me importa el resto. Todos moriremos algún día, así que mejor bailemos y disfrutemos mientras podamos. ¿Responsabilidad? ¿Ideales? Solo son mentiras que nos decimos para sentirnos mejor, un falso subidón.
Este brazalete fue un regalo tuyo. Recuerdo que está diseñado para monitorear mi frecuencia. Así, en caso de que esté en problemas, puedes encontrarme. Conveniente, ¿verdad? Sin embargo, lleva años roto...
Soy una habitual en la cápsula médica. Los médicos deben estar sorprendidos de que siga viva después de todos estos años. Las vendas son mi salvación; no puedo soportar el dolor sin ellas. Así he sobrevivido cada vez. No me mires así, no veo nada malo en ello. Estar al borde de la muerte me enseñó a ser fiel a mí misma. Traicionar la vida es peor que cualquier mentira. Aceptarte a ti mismo es clave para encontrar la verdadera felicidad.
Se desbloquea en Intimidad Nv.1
Encore… Ah, ¡esa chica que ama las historias! Espero que se convierta en una oponente fuerte en el futuro con la que pueda divertirme.
Se desbloquea en Intimidad Nv.2
Siempre está tan seria, siguiendo cada regla a pesar de ser nuestra líder de facto ahora. Bueno, me ha cuidado en muchas ocasiones, así que debo mostrar algo de respeto... Espera, ¿he sido una Portadora de Flor durante años? Cómo pasa el tiempo...
Se desbloquea en Intimidad Nv.3
Aalto es un maestro en los juegos mentales. ¡Es difícil hacerlo perder los estribos! Aunque no es lo suficientemente fuerte como para despertar mi interés. Ese tipo depende demasiado del engaño para mi gusto.
Se desbloquea en Intimidad Nv.4
La Srta. Loong de Jinzhou me recuerda a la Guardacostas: tan dedicadas a sus deberes y con tanto autosacrificio. No lo entiendo, ¿por qué se imponen esa carga?
Se desbloquea en Intimidad Nv.5
¿La taoísta? Es divertida de observar. Puede parecer que sigue las normas aburridas de la sociedad humana, pero su espíritu indomable aún brilla de vez en cuando.
Tu cumpleaños es el día más maravilloso. ¡Sin ti, mi vida sería tan vacía y aburrida! Estar contigo me trae paz y felicidad. ¡Oye, deja de mirar tu Terminal, gran salvador de Solaris! He bloqueado todas las señales aquí para que no nos interrumpan. Hoy, eres mío y de nadie más.
Jeje... ¿Qué te parece esta flor?
*Sonido de esfuerzo*
*Sonido de esfuerzo*
Camellya, una Portadora de Flor de Costa Negra. ¡Qué alegría verte de nuevo! Mi amada... semilla del destino.
Estoy tan impaciente… por este juego solo entre tú y yo.
¡Complaceme con el poder!
¿Dónde estáis, mis adorables semillas?
No me aburras, ¿vale?
Se desbloquea en la Ascensión 1
Ahh... Me encanta... ¡El poder fluyendo por mis venas...!
Se desbloquea en la Ascensión 2
Cuidado con mis espinas, no te vayas a pinchar los dedos. Aunque, pensándolo bien... no creo que algo así pudiera hacerte daño, ¿verdad?
Se desbloquea en la Ascensión 3
¿Te animas a otra ronda? ¡Te prometo que te sorprenderé con un montón de nuevos trucos y poderes!
Se desbloquea en la Ascensión 4
...Uf... Hah... E-estoy bien, solo necesito un momento para sobrellevar el dolor... Absorberlo por completo, convertir esas frecuencias caóticas en mi fuerza...
Se desbloquea en la Ascensión 5
Con este poder, vuelvo a estar completa... Ahora sí podemos jugar como iguales. Al fin y al cabo, no se trata solo de lo que juegas, sino de con quién lo haces. ¿No crees?
Combate
Cáliz.
Entreteje.
Brotadura.
Recortes.
Brote.
Poda.
¡Sembrador de vitalidad!
¡Sufrimiento injertado!
¡Flor de sangre!
¡Alimentad mis flores, autoengañadores!
¡No huyas, sigamos bailando!
¡Esfuérzate más, diviérteme!
Florece desde la ceniza...
Brote de semillas germinadas...
Renacido de antiguas raíces...
¡Interesante!
¡No pares!
¡Esto se está volviendo emocionante!
¡Sigue bailando!
¡Qué patético!
Olvidado... otra vez...
Enredaderas marchitas...
Adiós...
¡Mi nuevo juguete!
¡Vamos a divertirnos!
El encantador olor de todas mis presas~
El viento contra mis enredaderas...
¡Te encontré!
¿Qué anhelas?
Hmm, un pequeño capricho~
Bueno... Por favor, no me decepciones.




