Dejamos caer la corona
Cuanto mayor es la gloria, más profunda es la sombra. Entre los aplausos ensordecedores de la arena, las historias de alegría se transforman en algo oscuro y amenazador, como si estuvieran empapadas en agua de mar helada.
El camino hacia el campeonato está plagado de peligros. Cuando la gloria es devorada por sus propias llamas, reducida a cenizas, nadie puede prever quién llegará al final triunfante.
