Fin del Penitente
Una isla desolada envuelta en la niebla marina, donde enormes estructuras circulares se alzan sobre los acantilados escarpados. Los barcos, arrastrados por las corrientes subterráneas, suelen encallar en las arenas de la isla. Incluso si los pocos afortunados logran sobrevivir al naufragio, los que quedan tendrán que enfrentarse a pruebas aún más terribles...
