Celebración del Nuevo Sol
El Exotitán emanaba luz y calor desde su Motor Reactor, protegiendo la vida del mortífero hielo. Agradecidos por este regalo, los royas bautizaron al Motor Reactor como su sol y comenzaron a recoger las «células» del Exotitán, convirtiendo esta labor silenciosa en el deber de su tribu.
Ahora, su antigua promesa se ha cumplido: mientras el nuevo astro se alza, refulgente, albergan la Celebración del Nuevo Sol para marcar la renovación y recordar a sus parientes el propósito que los impulsó a seguir este camino.